¨Un buen día terminarás por matarnos a todos.¨
Desvelados, por el corrupto sueño
de quien no espera nada de la perra vida
mustia y casquivana,
permite ser yo quien trasiegue tu vientre de musa poeta -que no poetisa- sembrando entre tus surcos, el amor otoñal arrullado por los vientos del planeta de tu vida.
Tu vientre plano, duro, sin rasgaduras maternas,
dedicado al placer de sentir el calor de los besos.
Cuanto tiempo la vida te dio el recurso del fingimiento,
artificio sacro del amor hermoso.
Arropa entre tus brazos todo arrullo de pájaro de clase única a la que perteneces,
eres el todo cuanto tengo acurrucado en el corazón latente por lo que te toca alguna vez.
Cotidiano, sencillo y ubicado
el término de la vida compartida
en nieve secuestrada
incluso el gran manto blanco orgullo del tiempo entre dos,
deslizado lentamente sobre la frente fría,
acuse de ilusiones,
permite cantar el épico amor entre Jesusa indolente y Cosimo el desaparecido.
El amor existe perenne en el oculto significado de las letras.
Adorables locuciones desmadradas en hábiles excepciones.
El Sol tiene la gracia de un toro indultado
cuando el torero con un dejo de valentía
tira a matar,
no encuentra más que una salobre vida sin tapujos, exime el derecho que le da ser salvaje
y desestimar trabajar al lado del torero, cumpliendo el fino arte de la fiesta brava
El día meritorio de amores sin remitente, le doy mi corazón achatado por los bordes
del amor a destiempo.
Si doy me aseguro de que olvides todo de mí,
Si no doy, me aseguraré del no me olvides.
Soy el hálito helado trotando garboso sobre nubes alocadas,
falda de volantes enormes cuyo vuelo escuda el tesoro de mujer decente.
En el término de la vida
un gringo sedentario, repite lo dicho por el guía de cutis joven,
terminando el camino sobre el lecho vacío escarchado por el arrojo tempestuoso,
eyacula bestial soltado desde muy adentro,
con entrañas terribles de destrucción y muerte
el mísero tesoro devastado
acuna una nueva maravilla,
naturaleza heroica,
aplaude el valor del que queda escondido entre las brumas.
Las cúpulas sintetizadas, redobles mortecinos, color de memorable sortilegio.
No llores querida,
el suelo no permite a tus pies sentir el cielo bajo sus plantas,
La vaca manchada de color reumático pide con premura
al señor H quien ha fungido como esposo, enfermero, cuidador,
amigo, amante,
en el cielo bajo tus pies
piden a los ángeles desnudos,
caretas de almidón de azúcar,
términos en proporción de ayuda comunitaria.
El símbolo del exceso y corrupción
acabaron con el lado bueno del ser humano,
la tierra gira sus últimos tiempos de ira y soberbia implantados
por el hombre en pos del avance humano,
mañanas sin destino.
Las cosas tienden a ser hermosas,
más cuando el poeta recién despierto me nombra,
Poeta Trashumante.
Las buenas madrugadas acompañan por mí, tu solitario paseo
del que a cada paso dado, voy convirtiéndome en un recuerdo
confuso de amor y amistad. Brumosa confusión.
Sí o si, o no o si.
Si yo soy yo, y tú eres tú, ¿quién es más poesía?
¿Tú o Yo?
Los poetas tienen la mala costumbre de contar entre sus versos,
las cuitas amorosas imaginadas en los paseos donde se está verdaderamente solo para no mentirse uno mismo.
Desde el acantilado o en un lugar donde sólo llegan tus pisadas en el firmamento diario de las olas sin tu nombre.
El consigue que el día que le toca vivir sea hermoso, con zumo de naranjas valencianas,
vecinas chismosas, amigas idas, canciones infantiles,
coinciden en que el día de hoy sea menos malo que el de ayer.
In Saecula, saeculorum...
Por las madrugadas, la MaLquEridA detiene el viaje astral
con el que habitualmente comienza los días aún en penumbras.
Consultados los prófugos de la limpia y puritana vida conyugal,
cuando la mañana tiene minutos de haberse levantado,
todo aquello visto en el disimulo ocaso de tu vida,
se agrega el color dorado de los rayos solares
mustios, quemante abstracto, dueño del no existir bajo la orden de caminar
solitarios, por los atajos escondidos en la mente visceral,
hojas de naranjo perfuman el aire matinal
metiéndose a las narices de quien mas que nada
ubica sus días en el trajinar cotidiano y la fe ciega por vivir y dejar vivir.
Bulbos de exóticas flores,
cambiando el sentido de amar a un extraño,
con música por sangre
con radicales hechos para desmadrar el hábito de la lectura en parsimonia dubitativa,
con aires perfumados con el azahar del viejo pueblo donde vive feliz
con sus nietos y familia,
escribe en mis madrugadas poemas no hechos para mí.
Las musas desempleadas han formado El Sindicato de Musas Decentes, Musas Arrabaleras,
Musas de vestidos sin imaginación, vecinas chismosas, suripantas incólumes
capaces de destrozar la reputación de la virgen más santa del pueblo viejo donde vive el poeta, porque si no lo saben el es como las naranjas,
y si no es cierto,
pues es mentira
como los atados de ramitos de violetas escondidos en el suave aliento
de hombre viejo y santo.
Dios (el tuyo, obvio) tiene mucho qué hacer contigo,
publicar todos los días sólo lo logra aquel a quien la vida
le sonríe a punta de poemas sin estrofas haciendo juego con el verso socorrido para una amiga mexicana cuya tarea en la vida es ser infeliz
porque así la vida se vive mucho mejor
sembrando frutos frescos, regados con el dulce llanto de unos ojos de sempiterno dormir.
Buenas madrugadas, os saluda la virgen que no fue virgen porque su padre no se lo permitió.
Cocina sus letras trashumantes en cuadernillos pasados de moda.
Cuadernillos perfumados añorando los amores puros entre dos viejos.
Consumatum est.
Por unos ojitos negros, negritos como mi suerte,
por unos ojitos negros negritos como mi suerte,
me están quitando la vida me van a causar la muerte...
¿Quieres decirme serrana que hace falta pa´ quererte?
Deseo en el trajín de lo cotidiano te permitas vivir un poco a la luz de las velas,
en una vieja casa hecha de adobe y techo de lámina negra
en ese lugar frío cubriéndote con el vaho de los muertos circundantes de esquizofrenias de
sonidos paulatinos,
vivir el amor a destiempo
oculto a los ojos mezquinos de sórdidas farderas hurtando el lívido respiro
de un amor que no ha existido,
las musas en sus almohadas de plumas de avechucho sin gracia
terminan por suspirar el suave bosquejo de un amor que sin existir,
de a poco existió en un atajo con un bello e inolvidable nombre.
aromatizado de azahar y espumas fluorescentes de nubes atragantadas de tanto amor
latente.
Vuelvo pues al lugar lejano a esperar los pasos amortiguados del hombre sabio
que decidió partir antes de sin siquiera haber llegado.
ADEU
¨ELEGÍAS SIN CORTAPLUMAS¨
dicho queda.
Al poeta que sin serlo
vistió de poesía
a una musa forever desempleada
por no cubrir los requisitos permitidos
para ser musa corriente.
Sea,
escribo en ocasiones
a los seres desconocidos
habitantes de un espacio ubicado
dentro de mi cabeza.
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La titular de este blog, dama exquisita, dueña de su mente pero no de su cuerpo agradece la visita a este refugio de chilanga triste.
la MaLquEridA