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martes, 1 de octubre de 2019

¡Runnn!

La semana pasada llamaron de las oficinas locales de un partido político para avisarme de la donación de una silla de ruedas.
El requisito era la copia de mi expediente médico donde dijera que tengo pp.
Obvio no lo tengo. En las recetas y carnet no lo indican.
Dado que vivo en la antesala del infierno y el hospital al que asisto está al otro extremo del mundo no puedo conseguirlo. Tenía poco tiempo para conseguirlo.
Hice lo más sensato, rechacé  la donación. No quiero distraer a mi familia de sus empleos. Tampoco quiero pierdan su tiempo en el tráfico de esta caótica ciudad. Con lo suyo tienen.
"Lo que no es para ti no es para ti".
Además ya había ido con Barry días antes porque me dejé convencer por la señora gordita representante de los vecinos de mi calle.
Aí vamos Barry y yo con nuestra cara de pendejos -no nos gusta pedir ni agua- pero como mi silla tiene un chichón en una rueda pus dije va.

Para abreviar diré que nos mandaron mucho al carajo. Bueno no pero así lo sintieron mis mejillas al ponerse coloradas.
-Te dije que no vinieramos Barry
-Pues tú que andas experimentando nuevas velocidades paquidérmicas.
-Vámonos a la chingada
-Dale, dame la mano paloma.

No conseguí silla quesque "personalizada". Lo que obtuve fue que mi casi hijo Pogh busque la refacción para la mía. Con eso de que nunca nadie había usado silla de ruedas pos todavía se nos cierra el mundo.

Eso de querer ser primera en todo en ocasiones no conviene.

Digan click!










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La titular de este blog, dama exquisita, dueña de su mente pero no de su cuerpo agradece la visita a este refugio de chilanga triste.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales