Páginas

jueves, 9 de noviembre de 2017

Dos viernes

Un universo de letras a elegir. Formo palabras. Aparto las más dañinas como si fuesen manzanas podridas. El cansancio mental es alto. Dormí si acaso una hora. Podría quedarme aqui tirada contando las horas. No lo quiero hacer, tengo la responsabilidad de mantener en buen estado a mis mascotas. Además Barry me obligaría de alguna forma a dejar la cama. Debo quedar bañada y desayunada antes de que se vaya a trabajar. ¿En qué momento me convertí en su hija? Hace unos días me llamó la atención. Pasaron dos tipos montados en bicicleta con actitud sospechosa. Los vi cuando iba saliendo de mi casa. Se dieron cuenta que los vi. Uno de ellos bajándose de la bicicleta se dirigió a mi. "Buenos días doña güera". Contesté recelosa. Me hizo preguntas banales que contestë lo más segura posible. Los hombres me dan miedo. El tipo ke ofreció sus servicios. Anoté su teléfono en la libreta de Barry. Se la pedí por la ventana. El tipo seguía hablando. Lo corté de buena manera. "Adiós mi güera" -¿Tú güera"?, pendejo- subiéndose a la bicicleta. Toqué a la puerta. Barry abrió. Me hizo preguntas. No hables con nadie te he dicho. Ya lo sé. ¿Entonces? ¡Yo qué sé! El tipo me dijo "Adiós mi güera" está pendejo. No soy suya ni de nadie. Imbécil. No debo ni quiso preocupar a Barry, ya tiene suficiente con lo que le pasa para que todavía venga yo con estupideces a preocuparlo más. Punto final escribió. Hace tiempo conocí al Barry con el que no me casé. Es extraño cuando está. Solícito me cuida. Tolera el malhumor. Acaricia mi pelo. Qué cosas. No tolero que nadie toque mi cabello. Solo él puede hacerlo. Tengo que idear la forma para que acepte que lo revise un médico. Gruñón nis manda al carajo. Está pensando en arreglar sus papeles y todo eso. Me asusta. Yo si tengo huevos para darme un plomazo me dijo. Peo primero me lo das a mi contesté. Yo no quiero ser como Romeo y Julieta. Yo quiero un final feliz con Barry y ya. No concibo la vida de otra forma. No digan nada por favor. Esto es un desahogo. Por favor no digan nada. Tengo mucho sentimiento. Estoy enojada. Yo lloro.

24 comentarios:

  1. Un abrazo... Llora rico a tus anchas y luego ríete, MI GÜERA!!

    ResponderEliminar
  2. Soy otro testigo mudo que va pasando por aquí y ya se va.

    ResponderEliminar
  3. Bueno, no digo nada :(
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  4. Hoy he visto morir a una vecina.

    Seguimos vivos Malque.
    Un día más.

    Muackkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

    ResponderEliminar
  5. No tengo yo muy claro que eso de darse un plomazo sea precisamente tener huevos.
    Es bonita esa relación vuestra.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Callada y en puntas de pie me retiro, pero antes te dejo un abrazote.

    ResponderEliminar

  7. Un beso y un sin fin de cálidos y apretados achuchones sin palabras!!!!

    ResponderEliminar
  8. Vale Malque, no diremos nada, todos tenemos días así. Van apapachos de un tío que ya tenía rato que no podía pasar a leerte ;-)

    ResponderEliminar
  9. En algunos, contados casos, cierto tipo de compañía es más que aceptable, y recomendable.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  10. Un abrazo muy grande Flor de María.

    ResponderEliminar

Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje