Páginas

jueves, 31 de octubre de 2013

Redireccionando la ofrenda





Cada año por estas fechas los muertos salen de sus tumbas para visitar a los seres queridos que se quedaron en la tierra.
El 31 de octubre a las 12 del día salen los muertos chiquitos o sea niños que habitan el limbo o el cielo -los niños no se van al infierno- a chuparle la esencia a los alimentos que sus familiares han puesto en los altares para tal efecto.
Encuentran leche, dulces, juguetes, sal, agua, azúcar, fruta, chocolates y todo aquello que le gusta a los niños. 
En el altar se prenden veladoras para que los muertos encuentren el camino al sitio indicado. Si los familiares no las encienden, los muertitos traen prendido su dedo para alumbrarse. Ellos sufren por el olvido de la gente que los quiso.

Es menester que los altares estén listos a las doce del día sino se extraviarán y habrán de regresar por donde vinieron por eso es muy importante que las ofrendas estén puestas al mediodía del 31 de octubre.

Los muertos chiquitos se van a las doce del día uno de noviembre. A esa hora comienzan a llegar los muertos grandes. Adultos buscando lo que dejaron atrás y volver a sentir un poco de vida de mano de los recuerdos que encuentran al llegar a su antigua morada.

Para ellos se les pone en las ofrendas, cerveza, pan, café, flores, cigarros, alimentos que les gustaban en vida. También tienen sus veladoras para guiarse en el camino de oscuridad en el que transitan.
Ellos visitan todos los hogares donde son recordados, retirándose de nuevo a mediodía del dos de noviembre.
Ese día o un día después las ofrendas son retiradas. 

Cuenta la gente que cuando se comen la fruta ofrendada esta ya no tiene sabor.

Este año no pondré ofrenda por el peligro de tener veladoras encendidas y que una Bella ande pululando al rededor indagando el motivo de todo. Previendo un accidente decidí no poner nada.

Así pues he mandado a mis muertos a la casa de Laura, que siendo una joven con ideas modernistas ha puesto su ofrenda muy estilizada.
Al fin que lo que a ellos -como a todo muerto- les interesa que no los olviden y nosotros no los olvidamos. 











miércoles, 30 de octubre de 2013

De la A a la Z

Tengo tanto cansancio acumulado de la carrera y el habitual que puedo regalar a todo el mundo y me sobra. 

Me duelen las costillas, los muslos, las pantorrillas, el dedo gordo del pie izquierdo. Me duele hasta el último de mi hermoso cabello rubio cenizo claro Vainilla de L'oreal. Me duele el omóplato, la tibia y el peroné. El bazo y el pensamiento conceptual. Me duele hasta la última de las ideas. Dolor de la A con que empieza mi apellido hasta la Z con la que termina.

No sé si me duele el píloro, ignórolo. 

Ahorita le digo que Sí a todos con tal que me dejen dormir, pero no se pasen ¿Eh? Como caballo lechero me quedo dormida en cualquier lado. 
Caí como fardo en mi cama desde las nueve de la noche. Ni me puse la pijama. Tampoco le di las buenas noches a mi familia, ni a Calixto, ni a Benito Tiki, ni a Babo Alejandro ni a Cabito, es más ni siquiera dije nada, solamente me tiré en la cama y ya está.
Ni me enteré que el refrigerador se descompuso y que mi cocina está hecha un campo de batalla con comestibles por doquier. ¡Jodido cansancio que ni me entero que existo!

Me duele el esqueleto de huesos blandos. 

Este agotamiento indica dos cosas: o estoy cansada o ya estoy viejita. Quiero despertar hasta mi cumpleaños, posiblemente para ese día pueda recobrarme con los miles de regalos que me den. En este momento pueden pedir lo que quieran, a todo asentiré. 

Por favor no me despierten hasta el Día del Juicio Final, procuren no sea Belcebú quien lo haga porque me enojo y arderá Troya. Temgo un asunto personal con él. Si es el final a quién le va a importar que me enoje. Cada quien estará presto en salvar su alma. Como sea, dejen dormir. He dicho o si no, toda mi furia caerá sobre ustedes. 

Por lo menos se viene un puente vacacional de cuatro días, podré descansar.

¡Hey, ya me acordé que soy mamá y las mamás no tenemos vacaciones! ¡Joder!

¡Ay me duele el silencio! ¡Me duelen las ausencias! ¡Me duele el conformismo! Me duele la indiferencia.
Me duele el existir en este vacío de versos sin mi.





lunes, 28 de octubre de 2013

1:07:18 o algo así

Por mi mente nunca pasó no terminar la carrera. Mi vida ha sido de empezar cosas y no acabarlas.
Tan cierta estaba de llegar a la meta que la idea nunca cruzó por mi mente.

Empecé trotando bajo la sorprendida mirada de Laura que creía que íbamos a caminar no a correr. Con ella a mi paso empezamos la aventura.

La primera mitad mantuvimos un paso firme y uniforme. Ver a las demás corredoras me motivaba a no parar. 
El pie izquierdo tiene una insistente manía en no recibir mis órdenes y querer caminar a su libre albedrío. Entonces debo concentrarme en mantenerlo alineado y conservar el ritmo de mi carrera. Cosa nada fácil cuando sé que mucha gente viene detrás mio y podría ver mi dificultad para correr.

A la segunda mitad bajamos el ritmo. 

Encontramos en el camino a Emilia quien desde ese instante ya no se nos separó. Las tres unidas corriendo por sus propias razones.

Pasamos por el Auditorio Nacional, La Estela de Luz y no sé cuanto más porque hubo momentos que íbamos sacando la lengua de cansancio incluso llegar al kilómetro tres nos pareció que había transcurrido una vida.

Llegar a la meta bajo el aplauso de la gente fue muy emocionante. Era la primera vez en toda mi existencia que terminaba algo.
La vez pasada acabar la ¨carrera¨ de parkinsonianos fue más difícil porque éramos pocos y no en igualdad de circunstancias. Esta vez tampoco lo era pero al menos pude correr (sin comillas).

Después de entrar con los brazos en alto a la meta cual película hollywoodense, Laura, Emilia y yo nos abrazamos (creo) y pasamos a recuperarnos y recoger las medallas.

Fuimos a saludar a una amiga de Laura, quien hizo una escultura -valga la redundancia- con el nombre de mi hija quien es una clara prueba de lucha contra una enfermedad latente en su cuerpo.

Admiro a Laura y a Emilia.

Para estar enferma de parkinson y ser  el primer maratón que corro, no estuvo mal. Por primera vez en la vida estoy orgullosa de mi y de terminar algo que empecé.

Y ya, es todo.

Chido, ¿No?








sábado, 26 de octubre de 2013

Gorditas y pechugonas

Si bien es cierto que las mexicanas no somos iguales -es una forma de decir, es obvio que nadie es igual a nadie- pero también es cierto que predomina -estoy hablando del físico- ser llenitas y bien dotadas de senos. Somos pechugonas pues -la mayoría- y tendemos a ser frondosas por mas que de jóvenes seamos flacas como un palo. La genética es cabrona -perdón- y nos volvemos carnuditas la gran mayoría (A la que le quede el saco que se lo ponga, no se vayan a enojar las que aun les queda el vestido de hace mil años). Entonces no entiendo como carajos los organizadores de la carrera me dieron una playera según talla mediana cuando en realidad es pequeña. (La mía le queda a una niña de doce años y yo hace mucho deje esa edad). Y no solo a mi me dieron una chiquita sino que la mayoría de las corredoras se quejaba de lo mismo. Si me la pongo, mis turgentes pechos quedaran aprisionados cual pichones en ansiosas manos. ¡Caray! Uno de mis mejores atributos aplastados dentro de una talla petit, ¡No jodan! En protesta me iré sin playera, ¡Uuuuiiiiiii! Un... Dos... Un... Dos... Con el uno y con el dos...

viernes, 25 de octubre de 2013

¿Quién teme al lobo feroz?

Yo voy a construir mi casa como veis
de paja es
y soy muy feliz
y toco mi flautín.

Canta uno de los tres cerditos en el iPad mientras intento mantener por un instante quieta a una Bella que quiere subir sola las escaleras.

Yo voy a construir mi casa como veis
de madera resistente
lo hago muy rápidamente
y toco mi violín.

Ahora quiere salir al patio a ver a Calixto. No entiende que hace mucho frío y que el gato está resguardándose en algún lugar lejano a mis ojos.

Yo voy a construir mi casa como veis
ladrillos voy a utilizar
y a casa no entrará.

Natalia acepta las explicaciones sobre el gato pero al bajar de mis brazos ya tiene en la mira jugar con Tiki quien al verla corre a esconderse bajo la mesa mientras Babo Alejandro paciente como es deja que le agarre el rabo y lo llene de besos.

No tiene tiempo de cantar,
de bailar
sólo sabe trabajar.

La Bella pide su caja de colores y el cuaderno de Mickey Mouse. Le doy además hojas en blanco que pinta sin cesar.

Los cerditos siguen con su canto festivo mientras El Lobo Feroz piensa que esta mañana desayunará cerdito cantor.

Trabajar es importane
no me puedo distraer
ya veréis si viene el lobo
muy seguro yo estaré, 
cantan en el iPad haciendo que Natalia repara en ellos, ¡Por fin! 

En instantes el Lobo Feroz sopla y sopla, Natalia lo imita y yo me siento junto a ella, ya olvidé para qué quería que se quedara quieta un momento.

¡Ay!







miércoles, 23 de octubre de 2013

Ojos color miel

Escribe algo como si fueras la abuela me dijo fijando sus ojos color miel en los míos. 
Pero,
¿Cómo puedo escribir algo para otras personas si ni siquiera soy ya capaz de escribir para mi? Ni siquiera soy ya capaz de hilar dos ideas. Mi cerebro está hueco y mis dedos vacíos.

Mi lapsus estupidus dura más de lo que un lapsus debe durar. 

Bien lo dijo el sacerdote ayer. Todo tiene su tiempo y el tuyo ya pasó. (eso lo digo yo).

¿Cuánto duran los lapsus estupidus?






lunes, 21 de octubre de 2013

Lluvias de Octubre

Como volver a empezar. Menesteres de gente solidaria. Gritos dentro de mi lacerando la cabeza No soy. Ocupo decirte que te quiero. Sueño gente muerta que está viva. ¿Haz llorado por mi? Ruinas de un ego pasado. Regresión en tiempos idolatrados. No le avises a nadie. No eres tú, somos nosotros. Hubo una vez un Tú y Yo. ¿Y si nos divorciamos? Ocurre que vives siete horas antes que yo. Si pudieras meterte en mi cabeza. La culpa la tiene Sagitarius. Y sin embargo ya somos viejos. Como madre primeriza me he olvidado un poco de mi. Podrías manipular el futuro. La regla es que no hay reglas. Tu Bella. ¿Por qué llueve en octubre? Vamos a brincar charcos como cuando eras pequeña e ibas de la mano de tu madre. ¿Has vuelto a saber de ella? Igual no quiero que me veas. La luna de octubre -la mas hermosa dice la canción- esta escondida detrás del cielo gris. Amor atípico como las lluvias del décimo mes. ¡No vuelvas a escribirme! Si supiera nadar cruzaría miles de océanos por ver lo que hay detrás de tu mirada. ¿Estás enamorada? No, estoy enferma. Extraño mi silla, mi escritorio, mis letras. ¿Por qué no vuelves? Mejor hay que seguir casados. Oye dime que me quieres pero como si fuera de verdad. Te extraño mi MaLquE. No te pierdas tanto. Usted se me resiste. ¿Oíste ese grito? Ya llegué mami. Quiero que nadie sepa. Para mi tu eres La Bella. Es que me ves con otros ojos. Sortilegio del tiempo. Ideas optimistas fluyendo de mis dedos. Yo no sé nada de nadie. ¿Por que estás enojada conmigo? Mejor hay que irnos a vivir a Cuba. Los lunes son días piadosos. ¿Vengo por ti el viernes? ¡Ya se despertó! Incompatibilidad de caracteres. ¿Y si mejor seguimos dormidos? ¡Va!










sábado, 19 de octubre de 2013

Hoy soñé con agua y no estoy llorando

Porque cuando todo va bien uno da por sentado que así debe ser. Cuando todo va mal uno se olvida de agradecer estar vivo.

¡Escucha!

Deja de quejarte y asume los riesgos que la vida te ofrece.

Cuando todo va bien la vida es bella. Cuando todo va mal, también. Olvida la agonía de los besos que no diste y termina de crecer. Abre tu corazón y sé feliz como si la vida se estuviera escapando por entre tus dedos y tu sonrisa fuera tu huella del paso por el mundo, después de todo nadie sonríe como tú. Eleva alma y espíritu a los confines de la gloria como si fueses inmortal pero no olvides no despegar los pies de la tierra porque no perteneces a la casta divina de los dioses.

Escucha, hoy viste de rosita tu corazón como un simple mortal y vive sin exhalar una sola queja. No trates de ser feliz, limítate a serlo.





jueves, 17 de octubre de 2013

... y tu tan alto tan alto, mirando mi desconsuelo*

¨Para que la cuña apriete debe ser del mismo palo¨ o lo que es lo mismo, Natalia viene a ser la horma de mi zapato. Según yo la controlo pero hay que ver quien controla a quien. 
Hoy vía Kiku -mi hija- me enteré que sí participaremos en la carrera caminata del 27 de octubre. ¿Qué haría sin mi familia? ¿Qué haría sin ella?
No tener internet me regresó al viejo celular y volví a contactar a dos viejos y muy queridos amigos que se habían quedado guardados en la agenda. Grato fue volver a saber de ellos. Me hace feliz recobrarlos. 
Tengo tres nuevos ángeles Alonsa, Gaby y Sara, son muy buenas conmigo ¡Gracias! 
Para pertenecer a un círculo de escritores parkinsonianos debo tener facebook pero no quiero. Si no tengo facebook no puedo contactarme con quien me puede ayudar mucho en cuestión de la enfermedad pero si pertenezco otra vez a esa red social mi vida volverá a la zozobra y no quiero eso. 
Él no lo sabe pero quiero mucho a mi amigo Emilio. 
Si todo va bien compraré a la Sra. Calavera el próximo sábado. 
Ha comenzado la Feria del Libro en el zócalo pero esta vez no podré asistir. Aí será para la otra.
Tampoco podré ver a los alebrijes de Reforma los que año con año visito. Ni modo.
¿Dónde estás Flor de María? me dijo y yo sentí muy bonito que me buscara.
Lo que más me gusta de ¨correr¨ es que me pruebo a mi misma que si puedo hacerlo sin comillas.
Este post es un revoltijo.

Bye.


¨Frase de Tú y las nubes de José Alfredo Jiménez.







Ando volando bajo

Un sábado cualquiera te despiertas en la madrugada porque en tus sueños haz tenido una idea genial, de las que hace mucho no tienes porque tu cerebro ha quedado hueco. Y despiertas muy mona, te limpias las lagañas, estiras los brazos, tomas el iPad, lo enciendes y de pronto aparece una señal que te hace saltar de la cama.

¡Maldición! ¡No puede ser! ¡No no no!

Descuelgas el teléfono y no se oye nada. Línea muerta, muda, tal como te quedas al ponerte a razonar -un crimen a esa hora de la mañana- y te das cuenta, ¡Maldita maldición te han cortado el internet y el teléfono! 
¡Me lleva el demonio, no puede ser!

Sabes que has tocado fondo cuando piensas que más no pudo pasar. ¡Maldita crisis! Creías que ya no podía haber nada malo más pero si, el recibo de pago indica que el tiempo para pagar hace mucho se venció.

A esa hora las ideas no fluyen y menos pensar que hay otras personas que la están pasando peor que tú pero no razonas sólo sabes que tu vida virtual va a quedar en stand by porque no podrás escribir ni leer ni nada y eso es primordial para ti porque si, porque lo necesitas como la Flor necesita de tus palabras para sobrevivir.

Se te ocurre una idea al pasar los días, ¡Roba la señal! Y te la robas unos minutitos y escribes unos cuantos correos rápidos mal redactados a unos pocos de tus amigos y vuelves a desaparecer entre las brumas de la  vida real.

Después de todo no es importante para muchos la virtualidad pero para ti si porque es la manera que tienes para no enloquecer en la rutina diaria.

Es tu oasis particular..

Y llega el día que se salda la deuda con la telefónica y quieres devorar todo lo que no leíste pero te la tomas con calma porque miras de soslayo los blogs y todos siguen ahí hasta la sorpresa de encontrarte nuevamente a uno de tus mejores amigos y a otro que te extraña pero se resiste decírtelo para que no lo creas débil o algo así.

Y la vida sigue y vuelves a empezar como cada día como todos los días en esta vida virtual que a ti especialmente te alimenta ese espíritu loco que tienes y que necesita nutrirse con letras de otros.

Y comienzas a remontar el vuelo, la crisis sigue ahí pero tu ya tienes internet. Por muy exagerado y banal que parezca, para ti es tu vida por mucho que te digan que la vida esta acá fuera.











sábado, 12 de octubre de 2013

¿Cuándo fue la última fiesta a la que fuiste?

Cuando me preguntó qué es lo que más me divierte no supe qué responder. La verdad es que no sé divertirme. Cuando voy a las fiestas quiero que terminen pronto para irme a casa. En las reuniones soy la que no habla, la que contesta con monosílabos porque no sé qué decir. La que siempre se queda con un vacío a su alrededor. Pena penita pena ser así pero no puedo remediarlo. Prefiero quedarme sola en casa leyendo o viendo películas o leyendo blogs. La última vez que fui a una fiesta fue en noviembre del año pasado. Pocos comprenden que sea tan huraña. Si viviera en una ermita sería feliz o en un bosque perdido. Por eso cuando me preguntan qué es lo que más me divierte no sé qué responder quizás porque mi forma de divertirme es muy diferente a la de los demás. Quedarme tumbada en el sillón mientras los demás se van de fiesta y no pasa nada. Leer es la forma de distraerme, llenar mis ojos de historias. Pensar es mi hobby pero no es divertido... creo, sin embargo no soy aburrida al menos para mi misma que es lo que cuenta.

He intentado tantas veces cambiar pero me cansé de nadar contracorriente ¿Qué le voy a hacer? Genio y figura...













viernes, 11 de octubre de 2013

Un poco tontita





Cuando compré a Gerome Stravinsky alias Cabito (mi pez beta) pensaba que si adquiría uno cada que se muriera el de turno les ayudaría -a los peces- a que ya no los sacaran de su hábitat para comercializar con ellos pero no pensaba que si más compraba -por mucho que les diera buena vida- iban a seguir vendiéndolos, entonces comprendí lo de la oferta y la demanda. No es que antes no la entendiera sino que no la había aplicado en cuestión pez beta. La verdad es que los genios también tenemos lapsus estupidus, no todo es ser inteligente jaja.

Entonces...

me di tres topes en la pared además de tres cachetadas guajoloteras y me dije a mi misma que era bastante estúpida porque es obvio que si no compramos peces ya no los van a vender. Y si no los venden pues no los sacan de su lugar de origen y la gente tendrá que dedicarse a otra cosa.

Y fue que prometí que cuando mi hermoso Cabito se vaya al cielo de los peces beta ya no compraré ni uno más aunque me duela en el alma verlos con sus ojitos saltones pidiendo que los saque de esa pecera fea en las que los tienen en el mercado. 

Puede parecer insignificante querer que ya no vendan peces pero es que a mi no me gustaría que me trajeran de un lado para otro para ver quien me compra.

Eso si es muy requetefeo.














jueves, 10 de octubre de 2013

Cuentacuentos sin recursos

Lo niños de hoy no son como los de antes. Duermen muy poco y la pila nunca se les acaba. Uno quisiera echarse una siestesita a mediodía pero no se puede descuidarlos porque en un abrir y cerrar de ojos se suben las escaleras, se meten a dormir a la casa de los chihuahuas, se quitan los zapatos, se pican la nariz sacándose sangre, tiran la tierra de las macetas, ¡Ay! los niños de hoy no son como eran antes 

Traen un chip integrado. Hallan respuesta para todo, saben más que yo en mi larga vida en cuanto a tecnología y sino hay que ver como La Bella puede activar el aparato para ver películas, puede mover el celular de su padre para ver videos y miren que a mi me da miedo siquiera tocarlo. Es más ni a mi celular le muevo nada no sea que se vaya a descomponer. ¿Será por eso que nunca suena?

Tanta actividad me abruma. Se despierta a las cinco de la mañana ¡Ay déjenme dormir! Me pica los ojos y me anima a levantarme a jugar con la pelota o agarra sus libros para que le lea algo.
En menos de media hora le enseñé los sonidos que hacen los animales y ella como esponjita todo lo aprendió.

Es muy inquieta.

Mis días están completamente ocupados. Ni siquiera me he enterado que Enrique Bunbury está en México promocionando Palosanto, su nuevo disco. Me enteré apenas ayer  ¡Uy eso si es feo!

Pero bueno,

Mi recurso contra tanta actividad es contarle cuentos mientras ella mirando el cielo raso echa a volar la imaginación.
Activo su mente, eso si lo puedo hacer sin necesidad de apretar un botón ¡Ay! pero si durmiera un poco más, un poquito nomás.








martes, 8 de octubre de 2013

El Señor Calavera

Compramos al Sr. Calavera por el camino que lleva a Zumpango, un pueblo que queda cerca de allá pero lejos de aquí. Por las medianías de un pueblo donde la gente es muy amable y sonriente.
Gente franca ofreciendo sonrisas junto con sus mercancías de barro cocido. Piel morena con cachetes de manzana.

Fuimos un sábado de mañana fresca, con el sol asomándose por entre las nubes las que al mediodía habían desaparecido para dejar libres los rayos del sol y que nos abrazaran impunemente haciendo que creyésemos que el infierno existe sobre la tierra. Tan así de crudo fue el calor agobiante, adormeciéndonos entre cascos de caballos, moscas zumbonas y el kikiriqui de un gallo lejano que la mayor parte del camino me fui soñando enredaderas que llegaban al cielo.

El Señor Calavera estaba colgado del sombrero junto con otros esqueletos más. Me gustó porque era el único que tenía sombrero y porque además las cuencas indican que si el Señor Calavera hubiese existido, sería de los que ríen con la mirada.

Está hecho de barro pero no como el barro café con el que hacen los jarros y cazuelas sino que este es como color ladrillo. Yo creo es porque por allá la tierra es árida supongo es la falta de agua lo que hace tomen ese color. 

También compramos tres palomas cú-cú igual hechas de barro. Con sus piquitos como queriendo darse un beso. Palomas impávidas con su lomito hueco para sembrar plantitas de amor. 
Son macetas en forma de palomas. Palomas maceta. 

No tengo plantas para ponerles aún pero cuando vaya al invernadero de por mi casa voy a comprar las de flores más bonitas. La otra vez quise comprar flores de azahar pero no hubo.
Está vez espero tener más suerte y pueda encontrarla y sino compraré una que se llama rococó. tan tupida ella.

Las voy a poner en la entrada de la calle donde están los cactus de forma extraña y la planta de hojitas negras que no sé cómo se llama. No conozco de plantas. Conozco nadamás la planta de ¨hoja elegante¨, el malbón y los cactus. ¡Ah si! También ¨La cuna de Moisés¨ y el ¨teléfono¨.

Cuando vaya otra vez al pueblo que no sé dónde queda voy a comprar a la Sra. Calavera para que no esté solito el Sr. Calavera.
Porque si bien es cierto que son de barro estoy segura que tenía corazón, lo sé porque tiene un huequito en el pecho y la cara triste así como si le faltara algo, como una amada o así. Una amada calavera.

Sr y Sra Calavera adornando mi ventana.





sábado, 5 de octubre de 2013

La cura (Informe precipitado)





Llevo unos cuantos días cuidando a Natalia y he olvidado las depresiones y mis ganas de estar dormida todo el día.
No tengo tiempo para casi nada a menos que se duerma La Bella pero como tiene el sueño tan ligero el nada dura si acaso una hora y eso es mucho decir.
Escribo en la madrugada cuando me da tiempo y no tengo sueño. Estos días el insomnio no ha aparecido o por lo menos duermo unas cuatro horas seguidas.

A mi parecer he encontrado mi cura contra el parkinson. Si es así a más de uno le dará gusto ver de soslayo que estoy cambiando porque no me da tiempo ni de enojarme. Tampoco tengo ideas suicidas ni cosas de esas.

No he contestado mails -ustedes disculparán- pero es que el tiempo dura muy poco cuando de atender a La Bella se trata.
Hay que andar viendo que no le jale la cola o las orejas a los chihuahuas, que no se suba las escaleras, en fin, hay que andar tras de ella.

Me mantiene ocupada todo el día.

Es poco tiempo para decir que estoy cambiando pero al menos no me he enojado en ¡TRES DÍAS! no es mucho porque mi mal genio es mi característica personal. El sello distintivo. Una MaLquEridA sin mal genio no es MaLquEridA, así que tampoco me volveré afable porque eso no va conmigo.

Deberían darme un premio por haber encontrado la cura contra el parkinson, lástima que nada más el que yo tengo porque como Natalia es mi nieta pues sólo me puede curar a mi. Pena penita pena para los demás parkinsonianos.

Y ya es todo.







miércoles, 2 de octubre de 2013

¡Hijoles!

Mi misión de hoy es entretener todo un día a una Bella de dos años y eso señores es una tarea de pocas pocas pero poquísimas pulgas. No me distraigan porque esta es una mision que requiere de toda mi atencion. Seguiremos informando. Cambio y fuera.

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje