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martes, 27 de septiembre de 2011

Nada es para siempre






Acostados uno al lado del otro no duermen, ninguno de los dos habla. Están juntos pero separados por sus propios pensamientos.
Él sumido en sus problemas se siente solo. Ella al lado de él siempre se ha sentido sola. Fastidiado de dar vueltas sin poder dormir, él se dirige hacia la otra recámara cerrándola para que nadie entre.
El hueco de su cuerpo es lo único que hay junto a ella quien se levanta a preparar un café en la fría madrugada. Cada uno por su lado piensan en que momento se soltaron las manos y comenzaron a separarse. 

Ya no serán más el ejemplo de amor perpetuo, de familia correcta y feliz sin problemas, después de todo no son tan perfectos como todos pensaban, también ellos tienen fallos. Habrá muchos que sonrían al ver su caída, a otros les dolerá, ellos no se darán cuenta de lo que pasa a su alrededor porque estarán en su mundo solitario uno junto al otro.

Ambos tienen ante si el camino que nunca pensaron recorrer: El de la separación... las manos se han soltado, no supieron en que momento pasó, acostumbrados a su soledad no se dieron cuenta cuando el amor dejó de existir.








Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales