martes, 26 de junio de 2012

El Porro Perro y El Poninas dijo Popochas




No, no estudió en la Universidad pero si estudió en la mejor escuela que es la calle. Sabe en quien puede confíar y en quién no. Odia sobremanera al muchacho de la tintorería, cuando lo ve se le ponen los pelos de punta, (Al muchacho).
También odia al policía (yo también lo odio pero poquito) y al señor del agua a domicilio. El Porro Perro, se esconde detrás de la ventana deja que se acerque el tipo con el garrafón, cuando lo tiene en la mira le ladra tan fuerte que el hombre no sabe qué hacer.
Yo lo agarro por el lomo (al perro no al tipo) dejando que le ladre casi en la cara y cuando lo veo ya muy asustado regaño a mi perrito.
El Porro Perro, es muy tragón. Siempre de los siempres tiene hambre. En ocasiones si nos descuidamos nos roba la comida o nos salta alrededor ladrando para que le demos de nuestro plato.
No le gustan las croquetas, cuando no tiene más remedio se las come pero eso pasa sólo en las noches cuando ve que no hay más, aún así come pocas y si no le gusta la deja en el suelo.
Usa un jersey de los pumas de la UNAM, también tiene una madre que se pone en el cuello y que también es de los pumas, bueno no es de los pumas es de él.



El Porro Perro ve a cualquier can en la calle y le ladra buscándole pleito pero cuando ve que le responden se queda callado. Con él aplica el dicho de ¨Perro que ladra no muerde¨.
Orina como niña o mejor dicho como perra. No levanta la patita sino que se agacha, al momento que le va saliendo el chorro se nos queda viendo como diciendo: -¿Qué me ven pendejos?- Nosotros le decimos: -Orina como perro- pero nunca nos hace caso. Yo pienso que es un mutante porque tiene chichitas y los perros no tienen chichitas ¿o si?
Yo creo en su otra vida fue perra y se le quedó la costumbre de orinar como niña y las chichitas.
Cuando quiere ir al baño nos mira, corre a la puerta de la cocina y empieza a saltar como si quisiera abrir la puerta pero no alcanza.




El Porro Perro es un Don Juan, corteja a toda perra, perro, pierna, muslo o lo que encuentre. Empieza a olfatear y si huele a perro ¡Papas! abraza la pierna y se entretiene si es que al dueño de la pierna no le dice nada.
Cuando anda muy horny se quiere echar a Benito Tiki, el Poninas dijo Popochas pero este no se deja y le ladra.
Porro Perro es muy vomitón si le damos huesos. Como ya se acostumbró a ser nice, los huesos le hacen daño. Eso si no les hace el feo pero de que vomita, seguro.
Come gelatina, helado, chocolate, mango, manzana, arroz, pollo, carne, frijoles, eso si no come tortilla porque le recuerdan sus tiempos de perro pobre.

Es muy amigo de Benito Tiki (ahora se llama Poninas dijo Popochas).
Benito Tiki ya está viejo, ha empezado a no controlar esfínteres o lo que es lo mismo se hace de la popis por cualquier cosa. 
Que si está contento, ¡Mocos! se le sale la popó. Que si llega Kiku, se le sale la popó. Que si está triste, se le sale la popó. Que si tocan la puerta, se le sale la popó y así por los siglos de los siglos amén.
Por eso lo bauticé como Poninas dijo Popochas pero me da una poca de penita pena lo que está sucediendo con él porque Barry lo regaña pero si no puede controlarse qué se puede hacer.
Y es que ustedes no están para saberlo pero yo si para contarlo porque soy muy chismosa. Fíjense que se fue a dormir Barry y no se dio cuenta cuando Tiki se subió a la cama, entonces ¡Moles! que se hace de la popó (Tiki no vayan a pensar que Barry) no quiero decirles pero imaginen que tuve que lavar todo con cloro y guantes porque ese día El Poninas estaba enfermo de la panza.
Barry se despertó, pisó la popis y se enojó, lo regañó porque se ensució su pie descalzo y su pants. Yo lloré porque mi perrito está ancianito y no puede evitar hacerse de la popis.




Me puse a limpiar todo, después fui de chismosa a contar en twitter lo que había pasado con Tiki  porque me preguntaba qué se hace cuando a un perrito que ya está viejito se le sale la popis y todo eso. @PincheVieja, @Heroína Trágica y @Chilangopoztli me consolaron a las tres de la mañana o algo así.
Decidí que no importa lo que pase voy a cuidar a mi perrito hasta el fin de los tiempos míos o de él. El que cuelgue los tenis primero esperará al otro, hicimos ese pacto, sí.

FIN.















lunes, 25 de junio de 2012

Si caí sin culpar a terceros






Retomar viejos vicios que me mantienen a flote, a la baja en salud pero alta en sensaciones me ha traído problemas en la cabeza. Si estoy loca es por propia convicción. No hay naa mejor que ser demente de motu proprio.
Tengo placeres nocivos que provocan en mí el querer seguir viviendo aún a costa de mi misma, haciendo lo posible por vivir con excesos en modo sano. Contradicción, mi sello inconfundible.
Retomar las tazas de café en las mañanas -prohibido por el médico- viendo en la televisión, escenas de un país que se cae a pedazos, como el tiempo que se va. 
Café tibio -detesto el café caliente- acompañado de un poco de recuerdo me hace comenzar el día de buena gana. Al ser este prohibido lo hace más atrayente. La vocesita interior diciendo que no debo beberlo la acallo subiéndole volúmen a la tele para distraerla y me deje de fastidiar. El café altera mi sistema nervioso dejándome inmune a la claridad con la que debo caminar.
Me dan ganas en ocasiones de ser la abuela para que me den todo lo que quiera al cabo el final está cerca y no hay nada mejor que morir sin contemplaciones, para irme contenta al viaje del jamás.
Beber coca-cola sin medida, sin que nadie me vea. Ocultándome de la vista de todos pero no de la mía, sabiendo que es malo pero aún así beberlo porque me calma la euforia que traigo dentro.
El refresco oscuro, negro, dañino, acicalado de tantas calorías que mi cuerpo está pasando factura -de nuevo- convertido en placer culposo con tres hielos -sólo tres nomás- sentada leyendo un libro por tercera ocasión -Memoria de mis putas tristes- saboreando cada sorbo mientras leo sin leer, el por eso de  ¨por tercera ocasión¨. Tengo la costumbre de leer sin prestar atención. Remontarme a escenas prohibidas mientras leo algo que no leo. Leer sin sentir, sin saber que dice el libro de palabras sin sentido que vuelan alrededor de mí pidiendo que ponga atención ahora si. El reto de leer ¨Mil libros al año¨ yo lo habría perdido desde siempre.
Leer... leer... leer, fastidiándome de un libro en blanco ante mi mente que requiere otra cosa para calmar esta ansiedad que devora las ansías que no puedo decribir.

¿De verdad alguien puede leer tanto y que se le queden enseñanzas¨, yo no, no sirvo para devorar libros. Mi mente juega en mundos no escritos. Y yo que soy criticada cuando digo que algunos libros son malos. ¨No hay libros malos lo que hay son malos lectores¨, con razón nunca he podido leer a Nietzsche ni a Sabines ni al estúpido libro que no quiero decir su nombre porque corro el riesgo de ser excomulgada aún ofreciendo joyas en vez de espejitos. Libros para mí malos dado que no entiendo una chingada. No puedo dármela de leída ni escribida cuando apenas sé redactar tres líneas sin faltas de ortografía eso si pero soy tan ignorante como no creo serlo. Soy tan mucho de ella y tan poco como yo.

Regresé a hacer berrinches por nada. Porque sí y porque no, el motivo que más da. Lograr llamar la atención de todos, inquisitivos, mirándose entre sí preguntándose, el por qué de la rabieta si todo estaba bien.
El vicio de ser el centro de atención, el eje en el que todos se mueven a mi rededor. Ser el centro de mi mundo reducido a caprichos sin sentido.
¿Motivo para hacer berrinche? Cualquiera. Si llueve, si hace sol, si es de noche, si es de día. ¨Estás muy consentida¨ me han dicho el sábado. No importa porque estoy pagando con creces tanta atención, si no fuera así no habría un ¨¿Por qué a mi? ¨
He vuelto a pensar, a sentir, amar, extrañar. Decir tantos ¨Te amos¨ como si de pagar cuotas se tratara.  Sacar los vicios de una vida un tanto disipada que visto en mí es poco creíble. Quien si no yo conoce mis alcances y lo insensata que puedo llegar a ser o quizás debo decir, soy..
Caminar a la deriva -otra y mil veces más- sintiéndome culpable de ser yo. De actuar como debiera.

Estoy aquí. desde la semana pasada, desde el miércoles, desde el jueves no importa el día si de nuevo me siento yo, como antes.
Tan extraña, tan rara, tan diferente, tan yo sin ser yo. 
Escribir de mañana cuando el sol aún duerme altera mis sentidos. Tecleo despacito para no hacer ruido y no despertar las buenas consciencias de mi mundo interior. El que me dice y que me grita que los milagros existen, que todo aquello que creí perdido estaba al alcance de mi mano pero que no había visto gracias al vicio de ceguera que tomo en dosis altas.
Vuelvo a tomar la vida sana porque aquellos a quienes amo me piden que me cuide. Cuidarme depende de mi pero yo soy mi propio verdugo.

Mis escritos dicen tanto de mí cuando no digo nada, como hoy en que he retomado el vicio más peligroso para mi mente: Volver a soñar.
Regresar al viejo vicio de sentir a través de mis ojos y que trae de advertencia escrito en las pupilas: Tómese bajo su propio riesgo sin acusaciones a terceros.
























sábado, 23 de junio de 2012

viernes, 22 de junio de 2012

¡Diosito no me hagas esto porfis!






Estamos los mexicanos tan saturados de las campañas de los aspirantes a la presidencia de la República que ya los soñamos -literal-.
No son sueños cualquiera, tener a esos tres tipos metidos en la mente somnolienta resulta dantesco, espeluznante y digo tres porque Quadri tan no cuenta que ni en mis sueños apareció.

Sueño que Josefina Vázquez Mota se va hasta el fondo de la preferencia de la gente. En México el que paga siempre va encima de los demás. 
Su equipo de campaña hace que de forma mágica las encuestas la favorezcan pero en mi sueño no porque se iba a la chingada con su feminismo a huevo. Pues hete aquí que Josefina se iba hasta el fondo porque por andar en la campaña no le hizo cuchi-cuchi a su marido y ¡Mocos! cayó en las preferencias de la gente dado que eso fue lo que recomendó.
Ayer dijo que Dios hará su parte para que ella gane la presidencia. ¨Los milagros existen¨ -dijo-. Hay que despertarla porque de plano no ganará, cualquiera lo sabe sin ser proféticos.

Andrés Manuel López Obrador declina -en mis sueños- en favor del copetudo Peña Nieto, -no mamar, eso es pesadilla de las buenas- diciendo que ve que él puede sacar adelante al país.
Entonces Enrique Peña Nieto, con cara de maldito -Angélica le ha enseñado muy bien actuación- dice que le vamos a pagar todo nuestro desdén. Las señoras pendejas que votaron por él por ser guapo se dan cuenta que al elegirlo no se las iba a coger sino a gobernar. Craso error, no hay manera de echarse para atrás, ¡Bellacas! Tarde se dieron cuenta que votar por él no fue como final de telenovela televisesca.

Sudando y con el grito a punto de brotar, me desperté pidiéndole al Dios de Josefina que no mame porque Peña Nieto será un títere con poder y eso sabemos que nos irá peor de lo que ya estamos.
¡Jesucristo vencedor, aplaca tu ira y tu rigor!
Deseo con todo el corazón que este sueño no se haga realidad porque si estamos en la puerta del quinto aro del infierno con Peña Nieto ya nos cargó el payaso como dicen.

Llamaré a mi sicólogo favorito, tengo la mala fortuna de que muchos de mis sueños se hagan realidad y esta pesadilla no podría aguantar.















martes, 19 de junio de 2012

1 2 3 Bueno, bueno, probando, 1 2 3 probando












Este es un post de prueba, ¿De que? Ni idea pero estoy probando. Ai ustedes dispensaran las molestias. Hace rato no pude conectarme para ver el debate #Yosoy132 no pude verlo por ningún lado y eso me frustra. Asi que como soy de las que dicen: No vine a ver si puedo sino porque puedo vengo. Entonces... no pude ver el debate pero ya aprendí a hacer esto. Y ustedes se preguntaran ¿Que? Yo digo ¡Si pude! No se preocupen -ja ja ja- si no entienden -jaja- pueden dormir tranquilos -doble ja ja- no es nada grave, pero ¡Ya aprendí a hacer algo nuevo hoy! Algunas cosas me salieron al revés pero eso es nada a comparación de mi logro. Ohoh! Me queda 11% ya me voy. See you.

lunes, 18 de junio de 2012

No se administre a personas con enfermedad mental






Desde el miércoles de la semana pasada el virus de la gripe me atacó sin piedad. El malestar empezó a media semana, acrecentándose hasta ser insoportable, el sábado. Tosía mucho, la nariz era una llave y los ojos una especie de semáforos en alto. Fiebre e intolerancia total a todo.
Tuve la fortuna de hablar con mi sicólogo favorito, me recomendó unas pastillas mágicas que si bien no me han curado totalmente si me sacaron del hoyo en el que estaba.
Dado que las indicaciones del medicamento son muy severas, tuve que suspender el tratamiento del parkinson, los antidepresivos y todo el arsenal de pastillas que me mantiene viva.
Lo más extraño es que desde el jueves he temblado menos, incluso hubo días en que el temblor no se hacía presente.
Me sentí nueva, como la Flor de hace tres años en que el mundo le valía madres y todo era puro relajo.

Darme cuenta que el parkinson había desaparecido fue como cuando un ciego ve de nuevo y se da cuenta que en realidad no ve sino que son los recuerdos anidados en su memoria.
Dejar de temblar fue como volver a nacer. Como descubrir a una Flor serena que no existe en ningún lado del universo.
Así me pasó, al darme cuenta que no temblaba mi mente ordenó a las neuronas seguir con su autoexterminio y mi cuerpo empezó de nuevo con los temblorcillos diarios.
Fue una especie de oasis en la que me perdí dos días. Volví a vivir la vida sin temblores. Fui muy feliz pero llegada la noche, al quedarme quieta, regresaba el temblor en mi lado izquierdo y tranquila lo aceptaba.

Voy en el quinto día sin medicamentos, supongo que será hasta hoy el último día que deje de tomar pastillas para la gripe, siendo mañana cuando recobre mi vida normal de píldoras, chochos y todo ese desmadre.

Soñar por dos días que volvía a ser una persona ¨normal¨ me hizo darme cuenta de lo mucho que he perdido arañando tristezas y renegando de la felicidad.

Ya me desperté.

Como me duelen las costillas de tanto toser, toso muy chistoso y mi familia se ríe mucho de mi ¡méndigos!, la nariz está roja y pelada pero al menos ya respiro por ahí, bueno por ahí no respiro, respiro por la nariz.
Pasamos un fin de semana de pocas-pocas pero poquísimas pulgas. Estuvo de visita La Bella y fue un suplicio no poder acercarme ni cargarla pero ya habrá oportunidad. Y precisamente cuando no la puedo cargar es cuando me estira sus bracitos para que la tenga conmigo.

Estas noches he tenido pesadillas mezcladas con sueños reales que me nublan la cabeza y me hacen pensar cosas estúpidas o creer que todo volverá a ser como antes. Quiero creer que todo es por causa del medicamento que una de sus principales restricciones es el que no se administre a enfermos mentales.
Estoy jodida, por eso en mis sueños veo Tazz mezclados con Ángeles de la Guarda. Locos viviendo un juicio en una casa donde los acusados se van a viajar sin preocupaciones y todos sonríen.
Sueño cosas viejas que no puedo tocar. Ropa de alguien que no sé a quien pertenece, sueños raros.

En ese sueño de locos y vidas a destiempo, las lágrimas no existen.
Voy sanando de a poquito. 
Yerba mala nunca muere dicen por ahí. 
Yo digo que si, sólo es que no ha llegado mi tiempo y de gripe esta vez -aún cuando fue muy agresva- sobreviví.
Tendré que cuiderme, los años no pasan en balde y mi generación es la que le toca desaparecer. He superado la edad en que murieron mis padres, debo verlo como un logro, pero de que he luchado por mantenerme a flote, nadie lo puede negar, ni yo que en eso del pesimismo soy la primera en levantar la mano.






*Imagen tomada de google, se parece a mi pero no soy.







jueves, 14 de junio de 2012

De la humillación que se siente cuando te dicen ¡No, no hay, pareces niño!






Una de las tantas cosas que me enseñó mi madre fue el ocultar cuando andábamos en mala situación económica. Eso para una familia grande como nosotros era imposible ya que en muchas ocasiones tuvimos que pedir prestado para tener que llevarnos a la boca. 
A mi no me da pena decirlo porque gracias a que mi madre trabajaba mucho, podía pagar las deudas y de esa manera mantener a la bola de chamacos.
Esa enseñanza -la de ocultar la situación económica- también me la ha transmitido Barry. Él dice que si tenemos para comer o no es cosa que a nadie le importe. Estoy de acuerdo en parte, si no hay para comer no es que haya que anunciarlo pero tampoco veo la razón del por qué ocultarlo. Es un poco contradictorio, si pero no. Si comemos bien y si no también, nadie vendrá a darnos nada. Así que él piensa  que es mejor no decirlo. Es como un poco vergonzozo no tener para la comida, no entiendo por qué. NO tenemos y ya, no pasa nada.

Nunca nos ha faltado alimentación en casa, -cuando digo nunca es nunca- de eso puedo estar orgullosa porque siempre he dicho que Barry es el mejor hombre del mundo -hoy no- y hace lo imposible por nosotros.
La crisis económica actual nos ha alcanzado pero esto no es nuevo. Cada año cuando se acercan las vacaciones de verano, el trabajo escasea. A Barry siendo jefe de familia, se le paran los pelos de punta porque siente que no sobreviviremos un año más ante tal situación.
Estamos casi al inicio de las vacaciones y el panorama otra vez en casa es el de cada año, el trabajo se reduce.
Hay que pagar las cuentas, los recibos, las medicinas, mis médicos y patatí patatá. Sobra decir que Barry ya no siente lo duro sino lo tupido y anda de un humor de los mil diablos. Encima el puto calor me hace mucho daño, el dolor de cabeza me ataca desde hace una semana y él no sabe que hacer conmigo y con todos sus problemas.
Y todo este maldito rollo viene a colación porque se me ocurrió decirle snif! que si me compraba snif! una congelada de rompope snif! porque hace mucho calor snif! y me contestó muy enojado snif: ¡Que no, pareces niño! snif.

Pero si hay algo que también Barry me ha enseñado es a ahorrar. Puedo ayudar un poco a costear mis medicinas que dicho sea de paso cuestan una pequeña fortuna mensual, y además me alcanza para ir a comprarme todas las congeladas que quiera y no andar pidiendo y aguantar la humillación de que me digan que no.
Reflexiono acerca de cuando mis hijos eran pequeños y me pedían algo, mi respuesta era un ¡No! rotundo, después de mucho tiempo sé lo que sentían ante la negativa de comprarles algo.
El tiempo no se puede echar para atrás pero de una cosa estoy cierta, cuando La Bella me pida algo se lo voy a comprar, ahí estarán sus padres para educarla y yo para satisfacerle sus caprichos, claro sin echarla a perder.
Pero de que fue muy humillante que Barry me dijera ¡No! es innegable, tal vez porque estoy acostumbrada a que me digan Sí sin importar lo que pida.
Me voy a llorar la humillación al rincón de las desgracias mientras me como mis tres congeladas de rompope, snif!














miércoles, 13 de junio de 2012

Don´t disturb o ayúdenme no sean gachos







Favor de no distraerme, estoy buscando el control y no el de mi vida sino el de la televisión que sepa su chingada madre donde se quedó.
Llevo dos días buscándolo y nada que aparece, no es que me importe mucho pero si no lo encuentro, el que perderá el control será otro y no quisiera estar cerca cuando Barry explote.
Ni siquiera podré distraerlo con mi hermoso cuerpo ni con besos ni con nada. Tengo que encontrarlo ¡Maldición! 
Lo malo que no quiere el gris sino a huevo el negro, como si cambiara en algo la programación con color distinto.
Si no me ven los próximos días acudan en mi auxilio o llamen al 000helplaMaLquEridA o al CPMMPPCT (Centro de Protección a Mujeres Maltratadas Porque Pierden el Control de la Tele) si no me encuentran ahí, ya me llevó la chingada.
Prendan una veladora en mi memoria y récenle a San Agapito, como no es muy conocido puede que interceda por mi ante Dios nuestro señor, amén.

¿Ustedes no lo han visto? Es uno así larguito, negro con botoncitos de colores, limpiecito y la chingada. La última vez que lo vi estaba en la silla del escritorio. Es bonito, flaquito con colorcito rojo y azul y letritas blancas muy mono.
¿No lo han visto por favor?
Ayúdenme a buscarlo no sean cabrones, me va la vida en ello joder!

















lunes, 11 de junio de 2012

Colitas de rata









Un poco chuecos pero mis pies siempre han sabido a donde ir. Han caminado por todos los senderos posibles, con zapatos cuasi ortopédicos, me dirijo cada día a cualquier sitio de mi diario desmadre.
Se acerca la cita al neurólogo. Como cada mañana calzaré mis ratas -como les llamo- y partiré en busca del nuevo diagnóstico.
El neurógolo me pondrá ejercicios raros, los haré aguantando la risa, volteando a ver a Barry. Él desabrochará las largas agujetas tomando con cuidado mis pies chonchitos, y hará lo que el médico le diga riéndose conmigo.
La gente en la calle se le queda viendo a mis zapatos, son raros como yo.

No tienen nada de femenino, parecen ortopédicos, parecen ratas con sus largas colas anudándose en mis entretelas infantiles.

 




Zapatos que por más que les busco no tienen nada bonito. ¿A qué hombre le gustan las mujeres con zapatos cuasi ortopédicos?
¡Pinches zapatos feos!

En la casa camino con calcetines blancos que al final quedan negros o los tengo que cambiar cuatro o cinco veces en el transcurso del día.
Pero si me pongo unos de nena, camino como gallina espinada, ya qué, seguiré andando con los zapatos raros, ellos ya tienen grabado el rumbo a tomar.
Al menos ya no uso tenis.

¿A quien le gustan las mujeres con zapatos feos? A nadie...

Yo aquí escribiendo banalidades, tratando de ocultar el desagrado que me dejó el segundo debate. Los candidatos no saben ni que camino tomar, estamos jodidos.
















sábado, 9 de junio de 2012

Como aves migratorias






 
Está sonando el reloj de alerta. Hay que empezar a pensar en izar las velas, vivir aquí está siendo complicado, es hora de empezar a volar.
No somos de los que permanecemos mucho tiempo en un solo lugar. Cuando ocurre -como hoy- emigramos sin pensarlo.
Hace pocos años -cuando llegamos aquí- nos costó adaptarnos. Viviendo en una unidad habitacional en decadencia tuvimos que alejarnos por la delincuencia y de la gente que comenzó a rondar las calles ya que abrieron una avenida y la única forma de llegar ahí era pasando por la unidad.
La delincuencia se hizo presente, tuvimos que alejarnos dejando la casa en la que vivimos la primera infancia de mis hijos.
En esta nueva colonia, las familias eran recién casados la mayoría, no había niños en las calles ni perros abandonados. Los días eran quietos con el canto de los pájaros el único ruido que había fuera.

Pero todo cambia.

Los niños empezaron a crecer. Los padres -debido a lo duro de la vida- tienen que trabajar dejando en muchas ocasiones a esos niños a la deriva desde la mañana hasta entrada la noche.
Los problemas comenzaron. 

Pintarrajeo de paredes, bandas de adolescentes peleándose por un territorio que a ninguno le corresponde, montados en motos haciendo un ruido infernal o hacinados en los coches de sus papis, con el volúmen del radio a todo lo que da, haciendo cimbrar los vidrios de las casas.
Graffiti constante en paredes pintadas y vueltas a pintar. Perros abandonados, aparición de comercios llegando con ellos cucarachas, ratas, y toda clase de bichos dañinos.

La paz de la colonia se terminó.

Ayer aparecieron pintadas las paredes vírgenes de propaganda política. La mayoría anunciando a un tipo  que todos conocemos y sabemos de sus triquiñuelas, aún así nos extiende la mano para ayudarnos.
Ya pusieron una cámara de vigilancia en la avenida principal. Los asaltos son constantes a pesar que las patrullas pasan las 24 horas haciendo mucho ruido con las sirenas.

Han hablado delincuentes a mi casa diciendo que tienen a familiares secuestrados, conservando la calma siempre evito caer en su juego.
Llegan a tocar los hermanos de Jehová invitándome a entrar a su religión o tipos con todos mis datos -no sé de donde los sacan- preguntándome por quien voy a votar.
La vecina de enfrente todos los días -sin mentir- pone la música a todo volúmen sin que nadie pueda hacer nada. La música es fea para mi gusto, horrible, espantosa. Para todo hay gustos pero hay que respetar a los demás hasta en los oídos.

Hace quince días a Kiku y a Barry les tocó ver a un hombre desnudo, muerto, tirado a las orillas de la avenida. El jueves un ladrón asesinó a un policía que lo perseguía por haber robado a una señora que salía del banco con una cantidad de dinero retirada minutos antes.
En mi calle vive un mecánico quien siempre tenía su entrada limpia, hasta que le robaron su taxi y su VW yéndolos él mismo a buscar, encontrándolos desvalijados. Los cascarones están fuera de su casa llenándose en las noches de gatos y perros vagabundos. Otro vecino tiene un coche de esos grandotes que parecen aviones de tan largos, abandonado a las puertas de su casa.
Mi vecino de al lado se viste de blanco y las malas lenguas cuentan que es un brujo y que hace ofrendas de animales en las noches. Por si las moscas siempre me sonrío con él, no vaya a ser el diablo. A su esposa evito mirarla, tiene una voz que de alguna manera me pone de malas el timbre tan agudo y la forma en que les grita a sus hijas. Me dan ganas de salir y darle tres cachetadas guajoloteras entre ceja, oreja y media madre.

Abrieron -con aprobación de las autoridades- en un jardín comunitario diversos comercios así como en la esquina de mi casa, una tienda que me hace el favor de vez en cuando que algunas cucarachas se metan por la cocina, por la sala o por donde sea. Afortunadamente estos bichos y yo nunca nos hemos llevado bien y las extermino hasta el último vestigio.

Pero así no podemos vivir. Sé que en otros lados están peor pero esto no es vida. No sé si nos mudaremos. He buscado algún lugar tranquilo para pasar nuestros últimos años pero me dicen que en la luna todavía no hay fraccionamientos.




*Imagen de google.













miércoles, 6 de junio de 2012

Me comió el gato







Quiero huír, ya me cansé del silencio de las paredes. Huír o quedarme a ver el cielo como refugio ante mis ojos.Viviré oculta en el pelaje del gato Miauricio, seré una fisgona escondida detrás de las cortinas de una vida miserable porque vivo sin mi. Escribo en pasado, no hablo del presente, me ata al ya no estás. Soy quejona de última generación.
La mejor forma de no saber es huyendo. Soy muy valiente para morir y demasiado cobarde para seguir viviendo, frase que se me acaba de ocurrir a causa de estar enferma, a lo mejor alguien ya la inventó, me vale madre. Tomo pastillas para sentirme bien en la raquítica salud de cada ocho horas. ¿Qué se siente ser sano, alguien sabe? Yo no lo he sabido. Dicen que mi enfermedad es mental, yo digo que chinguen a su madre.
Maldigo la inconsciencia a que me somete estar enferma, lacerando la mente que es mi única fortuna.

















Texto cifrado en renglones aturdidos






Soy susceptible al abandono. Detesto el silencio que se impregna en mi piel. Quiero o no quiero, no sé. Tut Tut. Me duele la panza. Hoy hice limpieza de medicamentos, la medicina que tiré sería un buen cocktel para un suicida veraniego. ¡Cállate perro, ya no quiero oír tus ladridos! Cada que oigo un grillo me dan ganas de soñar. El alhelí es el aroma de la confianza. Hoy dijeron que con el nombre de mi Alter Ego sólo puedo ser teibolera. Me bautizaron en otra religión cuando era adolescente. Dos aspirinas fueron suficientes para matarme de dolor todo el día. ¡Ya ven! Iré a dormir hasta que me caiga de sueño o hasta que el sol amanezca, lo que suceda primero. ¡Puto Ángel de la Guarda! Es que yo no me quiero llamar La Jefa, me suena así como de barrio y yo ya subí de nivel. Necesito una farmacia urgente. ¿Dónde estás? La lluvia espantapendejos trastornó al calor que se puso loco haciendo que sude como si fuera llave. Me voy a arrojar en los brazos de la desesperación. ¿Alguien habrá muerto de un paro orgásmico? Me piensas abandonar. Quisiera hablar con el reverendo Strauffon pero ya no está. La diferencia es que el sicólogo no da medicamentos. ¿Lo dudas? Mis huevos también. Mi estómago está contrariado por lo que vi. Un viento frío llena el iris de estos ojos dañados por el desequilibrio. ¿Y si toco el acorde desterrado de ayer? Encontré en una casa perdida un sol particular, no da calor. Ese chiste no me gustó. Él dice que las mujeres tenemos las chichis de vaca. ¿Y si tomo algo para el dolor? Le he regresado unas cuantas de todas las que me ha hecho. ¿Ya te dormiste? Un hechizo me transformó en quimera. Ya quiero que sea sábado porque el sábado no hago nada. Es que está más feo que la chingada. La de las tortillas se llama igual que yo. ¿Qué es la verdad? Una mentira disfrazada de rosita macho.Te extraño. No pude caminar mucho, aguanté cuatro canciones, me duele la panza. No me gusta que me digan qué debo hacer. ¿El huele de noche deveras olerá nada más en las noches? Ya ni lloro. Se busca Ángel de la Guarda que nunca me abandone. El msn es cosa del pasado desde que me dejaste como un perro. La otra noche hice un experimento. ¿Sabes inglés? Yo sí pero tú no, ¡Tómala barbón pa´ que te eduques! Mandé a mi mente que no temblara... y no tembló. ¿Tengo que pedir permiso? n´mbre ni que fuera mi dueño. El gusano que estaba en la puerta se llama Remigio, me da ternura pero también miedo. Vi El Exorcista en la mañana y ahorita cierro los ojos y veo las imágenes dantescas, brinco con cualquier ruido. El supiritaco en si bemol. Las campanas de la iglesia mueven a pedir perdón por lo que sea. Déjeme confirmarle que yo también. A rogarle a la virgen y yo hace mucho dejé de serlo. Cuando te veo pienso que te gustaría estar en el escenario. ¿Te acuerdas que un día soñé que tu pene era cobija y te la jalé sin albur? En noches como esta quisiera tener el valor de gritar que no puedo más. Benito Tiki tiene pesadillas, van tres veces que sale disparado de su casita. En exageración. Ya casi no me hablas. Machín rín. Las dos de la mañana y todo sereno. Un día dijiste que cuando me vieras, me abrazarías y me darías vueltas como adolescentes. ¿Ya te vas a subir Chikis o te espero? Yo creo que puedo creer en creer. Y la lluvia cae en lágrimas frías a estas horas de la locura. Es hora de hablar -dice Bunbury- él nunca sabrá que es mi compañero de vida. Yo no soy chancla para que me tiren y me vuelvan a levantar, Soy el deseo convertido en piedra. Estos ejercicios reptilescos me dejan agotada. Camino hacía ninguna parte. Corro al saber que no estás más. Esto es un mal sueño. Por eso te digo. ¿Ya llegaste o es mi imaginación? Tengo hambre. ¿Por qué no me haces caso? Yo creo que tú estás más loco que yo ¿A las seis? Me lleva la que me trajo. De todos modos me duele la panza. ¿Otra vez mañana? Estos días me sumen en ayunos despectivos. Tengo tendencia a la autodestrucción. ¡Ya voy, ya voy, como si deveras me quisieras!


















lunes, 4 de junio de 2012

Morí tres veces






Hablo de la muerte en lunes o viernes, da igual. Que si martes o domingo nada tiene sentido cuando hablar de ella se trata. Morir o no morir sin duda y sin temor, abriendo los brazos para que quepa todo el pasado posible, sin olvidar las alegrías. Un paso más hacia un mundo que nadie sabe que existe pero que la mayoría supone como algo mejor. Como las nubes que ves, sabes que existen pero nunca las puedes tocar.
Morir hoy, mañana, el jueves quizás sin temer al olvido o al adiós. Muerte no es sinónimo de tristeza, muerte es sinónimo de liberación. Aceptar dar ese paso sin miedo al interior del círculo vicioso del ¨Nunca más¨.
Morir de amor, de besos, de caricias en la mañana, en la noche pero acariciada. Morir para vivir en el recuerdo de compases del un dos tres de una guitarra michoacana o de unos viejitos que no lo son. Jóvenes  disfrazados con arrugas sin vivir, como besos que no se han dado.
Morir en el orgasmo sorpresivo de una quinceañera curiosa o de una anciana solitaria que había olvidado el sabor de sus manos. Morir sin tregua a la sensación de lo desconocido.
Morir de angustia, de dolor, de desencanto. Morir porque veniste. Morir porque te vas. Morir porque Sí. Morir porque No.
Morir de risa. Morir de dolor por el recuerdo insano de alguien que no está pero su dejo se quedó flotando en las neuronas moribundas. Morir en carcajadas de alegría sin pausa en una noche decadente de amor, frente a una iglesia adornada de blancos cirios. Cerrada a los viejos tiempos, testigo marchito de un amor sin causas ni designios. Lugares comunes aferrados a un viejo teatro que se cae de pobreza pero que se levanta cada noche en aras de una alegría populachera, sin ton ni son. Lugares comunes de las vidas vacías de gente desconocida unida por las risas de un bufón grotesco e irrespetuoso. Fotografía borrosa de dos que no saben si se aman más.
Morir en silencios disolutos de personajes políticos manoseados una y otra y otra vez en bocas llenas de palabras soeces.
Resucitar después de dos horas al ver que la vida sigue afuera, donde las personas caminan sin mirar a nadie más que a su cotidianidad.
Hablo de la muerte sin miedos ni temores, como lo he hecho desde tiempo ha en que la muerte se convirtió en mi sombra.
Morir en miércoles sin preocuparse que sea media semana. Morir en sábado cuando todos están, alegoría de llantos grabados por cada funeral presenciado.
Vivir un rato para morir por siempre pegada a las hojas de los árboles que te vieron ir pero jamás regresar. Polen estéril de flores marchitas sin color y sin cauce. La vida no es muerte, morir es una vida sin caducidad en el nunca.




*La fotito es mía de mi.









domingo, 3 de junio de 2012

Tiovivo de quehaceres sin quehacer





Mi hígado está hecho trizas porque soy demasiado visceral, me enojo hasta porque vuela la mosca y si es una mosca panteonera, muero de desesperación. Siento que su zummmmmmmbido me taladra los oídos. La tengo que matar porque si no muero.
Traté de distraerme con el carrusel de La Bella pero los ojos se me hicieron bizcos de tanta vuelta que daban sin parar. Tiovivo de pecesitos.
No podía dormirme a punto del supiritaco. Estaba mucho muy molesta, no podía -no he podido-solucionar el problema. Para colmo los zancudos han hecho presa de mi, eso que dicen que sólo chupan sangre dulce, ¿entonces? la mía es más amarga que la propia amargura. Seguro que cuando me la chupan -la sangre- hacen gestos.
Tenía que hacer algo o terminaría dándole patadas al pobre Barry que me veía y me sonreía sin saber que decirme. Lo fulminé con la mirada. 
Me puse a jugar damas chinas, memorama, maratón clásico, de fútbol y más juegos yo solita pero no era divertido porque siempre ganaba, que chiste.


 
Comencé a cantar pero siendo muy noche, los perros empezaron a ladrar ¡pinches putos! 
Toqué las maracas, la guitarra, la puerta y la ventana pero me aburrí de inmediato.
Me acosté sin saber que más hacer. Abrí la caja desestresante, encontrando tres muy buenos libros, haciendo que su lectura me relajara.





Después ya no podía dormir de tanta risa, entonces bajé a sacar fotos a mi Alter Ego -Champignon Queen- como me dice Sil.





Buena fotógrafa no soy, ni siquiera puedo mantener quieto el lente. 
Sin saber que más hacer, me subí a la camita, cerré los ojitos e hice lo que mi madre mandaba cuando no podia dormir...





 
Padre nuestro que estás en los cielos
santiificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino
hágas....zzzzzzzzz.
Ya no me acordaba que aprendí oraciones a fuerza de pellizcos y varazos de Cholita la catequista, pinche viejita jija de su reverenda y odalisca madre.

Es domingo, amanecí muy contenta porque me dieron una sorpresota que me hace y me hará muy feliz en la noche.
No... no es sexo sin medida, tampoco es comer todo lo que quiera. Ni siquiera es dejar de caminar ocho canciones sin fin. No es tampoco la liposucción que quiero hacerme. Es algo mucho mejor que eso.
Soy en extremo bipolar.

Ya no estoy enojada #Porsiestabanconelpendiente.














sábado, 2 de junio de 2012

Niebezpieczeństwo o lo que es lo mismo, no se me acerquen






´toy enojada, mejor me voy a dormir
todo me sale mal.
No todo pero casi,
en realidad fueron varias cosas,
realmente fue una,
pero me enoja como si fueran mil
y ya.
´toy enojada, mejor me voy a dormir.













Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.