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martes, 18 de agosto de 2015

Quietud de pájaro

Tengo resaca, cruda de cualquier tipo. Es como si hubiese bebido todo el mezcal en una sola noche. Boca seca, trago amargo. Me bebería y sin respirar todos los mares del mundo.
La cabeza me va a estallar. Capullos de dolor volando a mil millones de centésimas por segundo. ¿Lluvia de estrellas? No, son mis ideas abortadas. 
Me siento como si me hubiesen dejado de amar. De madrazo y sin aviso. Ya no te quiero. Bueno pues bye. 

Rodar cuesta arriba. Empujen, empujen, empujen. Mi gato estira su mano. Toca con cuidadito minino, me puedes lastimar. L´otra vez me hizo un rasguño pocamadre. No digas eso Está bien. 

SabinaCuca me mordió dos veces. Mira, todavía tengo la cicatriz de su pellizco. ¿Fue pellizco o mordida? Sepa la bola, pero dolió muy feo. ¿Hay dolores bonitos? Preguntas estúpidas haces a estas horas de la madrugada. 
Silvio me trata con cariño, me agarra fuerte pero sin lastimar. Los hombres a veces son un poco pericos. Hombres perico. Hombres pájaro. Hombres sórdidos. Hombres necios. Hombres clavando el pico. . 

SabinaCuca y Silvio me recuerdan a los humanitos en su existir. Ella lava todos los días el verde plumaje. Se emperifolla con los primeros rayos del sol. Con el piquito acomoda las plumas salidas. Ya después se baja a comer toda mona. Perica mona. SabinaCuca si pudiera esparcería sobre su cuerpo perfume de azahar. Flor de azar. Flor de azahar. Flor de suerte. Flor de María. Flor de atajos. Flor sin suerte.

Silvio no se baña. Apenas despierta y quiere salir a otear el instinto. Come haciendo gran alharaca. Hace sin piedad donde caiga. Los pericos no saben de buenas maneras ni reglas de etiqueta. Quiero ser perico. SabinaCuca y Silvio son dos pericos.

Me duele la cabeza, si estalla, el pelo serán serpentinas de color alegrando la noche. Bucles en desbandada. Pistilos. Flechas sin control disparadas a la sinrazón de tus miradas. Polen espolvoreando mis pensamientos. Tengo hambre. No comí, no cené. No viví, no existí.

-Abuela, ¿ya es hoy?-

La cara de sorpresa de Barry y de Paco nunca las voy a olvidar. No esperen congruencia en mis actos. 

Cumplida la cuota de escribir sin control y sin fundamento. Escribiente incumplida. Si supieras lo que siento por ti, te arrojarías a los brazos de otra. Nadie quiere morir de amor. Yo es todo lo que tengo. Nada por ofrecer.

Expiadas las culpas en la hoja virgen del hoy que no se escribe, vuelvo a perseguir las horas de la mañana. A ver si alcanzo el tren de las ocho.

No dirán que no lo intento. No dijeron nada de que al escribir un texto, este debe tener cuerpo y sentido. Yo sólo escribo. Los demás que se agencien como sea, el sentido es lo de menos.












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Los inmortales