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sábado, 13 de agosto de 2011

El cadáver de la srita Kelly Lamar-Brown






Un escalofrío recorrió la espina dorsal de la dueña de la casa, algo le llamó la atención en el suelo, un pequeño bulto que a simple vista no se distinguía que era pero al acercarse y estirar la mano para tocarlo, se estremeció. El cadáver de la señorita Kelly Lamar-Brown estaba al pie de la escalera. Su pequeño cuerpo adolescente había quedado aplastado, ¿Bajo el pie de quien? Nadie lo sabría, el asesinato de la señorita  Lamar quedaría en la incógnita como tantos otros que aparecen muertos y nadie se pregunta como es que fallecieron.

Tenía las piernas largas y estilizadas, el cuerpo delgado apenas iba tomando forma. Era una adolescente.

Se había instalado hace unos días, llegó huyendo de las lluvias torrenciales de las últimas semanas. La sábila donde vivía junto a su madre y sus tías, había sido arrastrada por el chorro de agua que caía de la canaleta del baño haciendo que todas huyeran en desbandada. Su madre le había advertido alguna vez que no se acercara a la puerta de la cocina, mucho menos que entrara a la casa, sería un suicidio le había dicho la mamá quien arrastrada por la lluvia se había perdido en el desagüe del lavadero.

Sola, agarrándose de una rama de helecho, había salvado la vida cuando esta se atoró en la coladera. Haciendo grandes esfuerzos se había arrastrado debajo de la lavadora, esperando que la tormenta pasara. Un hecho fortuito hizo que sacando fuerzas de donde ya no había, había logrado introducirse a la casa cuando la señora abrió la puerta para sacar a los perros al baño, la señorita Kelly, se metió escalando la puertita de los chihuahuas con mucho tiento, buscando la sombras, pasando desapercibida a la vista miope de la dueña.

Se escondió tras el refrigerador toda la noche, sin moverse, respirando apenas para que las hormigas que también huían de la inundación no repararan en ella.
Cuando sintió que todo estaba en calma, exploró los alrededores, tardó un poco debido a que una pata trasera se le había roto.
Recorrió toda la cocina, arrastrando la pata, dejando rastro de un líquido viscoso. Pasó por el baño de visitas hasta llegar a las escaleras que le parecieron enormes pero algo a la mitad de ellas le decía que ahí podría esconderse por un tiempo.

Un macetón con una sábila y un venado de sonrisa infantil le servirían para tejer la telaraña donde viviría hasta reponerse de la pata rota, si, la señorita Kelly Lamar-Brown era una araña patona adolescente.

Le llevó toda la noche subir los cinco escalones que serían su destino. Descansó un poco mientras chupaba agua de la sábila, comiendo pequeños insectos que salían de las espadas, planta cercana que tenía infinidad de ramas tocando el techo.
Recuperada, empezó a tejer con hilos de seda una hermosa telaraña que al amanecer estaba ya dándole cobijo. Se tendió a dormir exhausta, pero tenía al menos refugio por un tiempo.

Así fue como la dueña de la casa la encontró, pasando la jerga por el escalón movió la maceta haciendo que la telaraña de la srita. Lamar se rompiera con un chasquido, esta corriera a esconderse debajo de la panza del venado de sonrisa infantil. Asustada, apuntaba las patas delanteras para atacar en caso de que el enemigo  se le acercara.
La dueña no hizo nada, siguió limpiando sin buscar a la señorita Kelly. Antes de correr asustada, la dueña alcanzó a ver el cuerpo diminuto, supuso que era una araña joven que empezaba a vivir, no sería ella la que terminara con su existencia.

Pasaron los días, la señorita Lamar-Brown aprovechó para sanar y comer uno que otro mosco que pasaba distraído quedando atrapado en la sutil telaraña mientras ella tejía rápidamente el saco donde moriría el mosquito intrépido.

Empezó a agarrar fuerzas, por la noche al recordar a su madre, las lágrimas le escurrían formando unas pequeñas perlas cristalinas que danzaban al compás del viento que se colaba por el techo de las escaleras.

Una noche oscura salió a explorar el mundo, le había llamado la atención una extraña planta ubicada en un mueble alto, en la esquina de su escondite -Un día iré hasta lo más alto, puede que ahí esté mi madre- Pensaba sin quitarse esa idea de la cabeza de pelos rubios.

Así emprendió la aventura, poniendo en una pequeña maleta lo necesario, salió camino a la planta extraña pero algo o alguien le impediría llegar a su destino.
En la noche, con las luces apagadas, nadie se fija donde pisa, y la señorita Lamar sin saber de donde, le llegó por encima la enorme planta del pie de un humano que bajaba por un vaso de agua para aplacar el calor sofocante.

Murió aplastada igual que su sueño por encontrar a su madre.

Despatarrada, con el cuerpo plano y sin vida, la encontró la dueña de la casa, quiso agarrarla pero le dio escalofríos, tomó una servilleta y con un palillo la empujó hasta ponerla en el centro del blanco papel. Hizo un pequeño envoltorio, la depositó en la maceta donde meses antes había sido enterrado Jason Enrique, el bienamado pez beta de la dueña.

Si en algún lado podría encontrarse contenta la arañita -pensó la dueña- será en el jardín donde vivía, por lo menos su espíritu vagaría montada en las aletas de Jason Enrique que la llevaría a donde quisiera bajo sus glu glu alegres, olvidando la lluvia, que un mal día separó a madre e hija. Sobre las aletas del pez beta recorrería el jardín en busca de su madre, tal vez algún día la encontraría, tal vez.











+Iamgen tomada de google.

20 comentarios:

  1. Me gusto mucho mucho; nunca se sabe a ciencia cierta nada de nada, osea; nada es seguro, pero el tal vez es lo único que nos ata a seguir buscando lo que queremos.O bueno yo digo.

    Saludos!!!

    Primeras!!

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  2. mira que ya se había salvado de una...y pues como decimos popularmente, cuando te toca te toca no???

    Saludos ten lindo fin de semana!

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  3. Leí que decía espina dorsal y me acordé de la cancion de la espina dorsal del universo

    e__e

    cuidate muchote

    Buena historia (*O*)

    byE

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  4. Bonita historia, lástima que no tuvo un final feliz ¿o si?
    Cuídate Malque, luego nos leemos.

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  5. awww que bonita!! el final algo triste pero me gusto que ande con jason enrique jugando por ahi

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  6. Me encanto el texto eres la Dorothy Parker de la blogosfera bienque... wao y la Parker es maravillosa, te recomiendo busques la soledad de las parejas te encantará.

    Por optro lado, que linda eres y maravillosos detalles has tenido conmigo, mil gracias Bienquerida.

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  7. MaLquE, tus textos son como las series buenas: pasa y pasa el tiempo, y las sigues disfrutando.



    Saludines

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  8. Estaba predestinada a una vida de sufrimiento.
    Da lo mismo que seas insecto que persona si el destino va a por ti.

    Besos.

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  9. Descanse en paz la Srita Lamar-Brown.

    Lo bueno de tener eternamente puesto el traje negro brillante, es que en las ocasiones de luto no pierdo tiempo arreglandome.

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  10. ¡Anda que me lo pones bien! Yo llorando, y vienes tú, ensangrentando.

    ¡Dios, dios...!

    Un beso.

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  11. Ahhhhhhh, qué bonita historria Malquerida, muy triste y melancólica, pero me recuerda a todas esas historias cortas que en ocasiones nos contamos cuando muere algun micho en la casa "¿qué tal si era la mamá, cómo quedarán sus pequeños hijos?" o cosas así.
    Un minuto de silencio por ella :'(

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  12. lo que tengo claro es que al pisar y matar a la señorita kelly lamar-brown, la doña ha descendido un escalón para llegar al nirvana. jajaja, un beso.

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  13. AMO tu zoológico de historias. Todos tus animalitos en un Arca de Noe de Papel!
    De antología!
    Trata bien a los gatos, cuando le toque el turno plis! Y a las langostas violeta.

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  14. Dejo deseos de que goces una buena semana!!!!!!

    Y que...

    "Mires todo lo bello , hasta en la tempestad"
    (web)

    Cariños

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  15. Pobre arañita, ¡la aplastaron!
    Menos mal que sus restos descansarán en paz en la maceta...

    Besos

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  16. que historia tan tierna, que bueno que no murio a causa de la dueña, lastima que sus dias llegaran al fin antes de cumplir su sueño... pero bueno asi es esto...

    saludos!!!

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  17. Estupendos posts los que nos dejas. Un placer haberme pasado de nuevo por tu casa.

    Saludos!

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  18. Que precioso cuento Flor, lo disfruté mucho.

    Saludos amiga.

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  19. Bueno, yo..., es que...

    Mira, lo siento, pero si me la encuentro yo, me quito el zapato y la aplasto directamente. Luego limpio el lugar de la telaraña con cuidado de que no haya otras por ahí y vacío medio frasco de matabichos por los alrededores.

    Lo siento, pero es algo que puede más que yo. Si cuando iba al colegio y había alguna foto en un libro evitaba esas páginas; a la hora de estudiar, siempre tenía otro libro a mano para poder tapar la fotografía y no verla.

    Aún así, ahora ha cambiado un poquito (no mucho) la historia, desde que sé que soy alérgica a los ácaros y pienso que quizá mi cuerpo me lo estaba diciendo cada vez que veía una araña o su tela. Eso sí, cuando me aburría en el instituto, he dibujado más de una y más de dos telarañas en algunas esquinas de folios sueltos..., incluso con su arañita colgando. Pero esas son distintas, son otra cosa...

    Biquiños y gracias por preocuparte por mi, Linda Flor.

    ¡Un abrazo!

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Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje