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miércoles, 16 de marzo de 2011

Sócrates y su banda de gatos filósofos.





En un lugar muy lejano, situado a las afueras de la ciudad, se encuentra un edificio de enormes proporciones. Es gris con los herrajes pintados de azul y grandes ventanales con cortinas blancas. En sus paredes encierra personas con mentes que viven fuera de la realidad.
Custodiada la puerta por policías vestidos de negro, semejando estatuas que sin apenas pestañear están   atentos a cualquier movimiento fuera de lo común.

El lugar es muy limpio. Lleno de árboles y pájaros negros. De viento fresco envuelto en olor a eucalipto.De gente vestida de mil colores y de médicos que con sus batas blancas inspiran confianza.

En el patio de ese lugar existe una banda de gatos comandada por Sócrates. Gato enorme de pelo negro y ojos amarillos que siguen sin perder de vista a la gente que en las bancas le quita el poco calor que le queda a los rayos del sol quien tímidamente se va marchando a su casa.

Junto a Sócrates se encuentra Calixta, el gran amor de su vida. 
Calixta es una gata negra de menor tamaño. Tiene los ojos grises y la mirada penetrante. 
Su pelo brilla con el sol tornándolo azulado. Ostenta grandes garras afiladas dispuestas a defender a su macho.
Cuando alguien se acerca a Sócrates, se pone en alerta erizando su lomo advirtiendo que nadie puede acercarse a él.
Arruga la nariz enseñando sus blancos colmillos y emitiendo un maullido que hace que cualquiera se eche para atrás.

Sócrates se deja querer y la mira con ojos tiernos. Como sólo los gatos lo pueden hacer.

Nadie sabe cómo es que llegaron a ese sitio. De pronto un día apareció Sócrates y al día siguiente Calixta. Se enamoraron al primer instante y desde ahí decidieron seguir sus siete vidas juntos.

Días después llegaron dos gatos blancos, Pepin y Marita quienes juguetean subiéndose a los árboles o ronronean cerca de la gente para quitarles un poco de pan. Se persiguen jalándose la cola o dándose arañazos sin lastimarse.

Otros dos gatos más -grises ellos- Homero y Jenn Jenn forman la banda de gatos de Sócrates. Esos dos gatos jóvenes llegaron huyendo de un perro  pulguiento que los tenía arrinconados en una callejuela cerca del hospital. Sócrates los defendió y de ahí decidieron seguirlo, eligiéndolo como jefe absoluto.

Toman el sol en las tardes aún frías de marzo. Contemplan a la gente enferma que entra al lugar. Esquivan una que otra silla de ruedas que parece los van atropellar, pero con saltos felinos se libran de ser embestidos.
Gustan de estar echados mirando el cielo. Preguntándose cómo es que ese conejo está en la luna. O cómo pueden comer de esas ricas nubes de algodón que caminan solitarias en un cielo muy azul.

Observan los árboles. Las ramas que se mueven al compás del viento arrullando nidos de pájaros negros que con su alharaca llaman su atención. 
Los gatos rodean los árboles para buscar la manera de llegar a los pajarracos, pero desisten de ello, cuando ven los afilados picos asomarse por entre las ramas.

Los dejan en paz. 

Cuando tienen hambre, se acercan cautelosos a la gente y esta les convida de la comida que llevan. Cuando el hospital está solitario, buscan entre los botes de basura algo con que saciar el hambre.

También suelen jugar con los ratoncillos callejeros que se pierden entre los laberintos de bancas y árboles del edificio.
Hay veces que los atrapan y juegan con ellos. Pero no entienden porqué los ratones se asustan si el juego es muy divertido.

Entrada la tarde, cuando el día muere de a poco, Sócrates inicia el camino de retirada. Hay que ir a afinar los instrumentos para dar serenata a esa gente que con mirada triste se asoma tras las cortinas blancas buscando en la noche una salida a su infortunio.

La pandilla sigue el caminar altivo del gato negro quien majestuoso se abre camino con su sola presencia. Llegan hasta lo más alto del techo y empiezan a afinar la garganta.
Sócrates se prepara. Infla el pecho. Deja salir un leve sonido que se convierte en grito lastimero: 

Miauuuuuuuu!!!

Ha salido el primer desafino de Sócrates. Carraspea y vuelve a intentarlo.

Miauuuuuuu!!!

Los otros gatos voltean a verse entre si. Empieza el suplicio. Sócrates es el jefe pero nadie se atreve a decirle que su canto es como una patada en los cuartos traseros.

Pareciera que en lugar de maullar le están apretando la cola.

Sócrates ni se inmuta, es el jefe y hace lo que quiere.
Si pudiera, la banda se taparía las orejas para no escuchar el maullido desafinado del jefe quien sin importarle nada sigue cantando.

Miauuuuuu!!!

Entra al quite Pepin que en eso del canto es un experto. Lo único malo es que le gusta la salsa y el merengue. La bachata y el rock and roll. 
Marita los acompaña con su sola presencia, porque el canto no se le da. Ella pasa la vida limpiándose los bigotes para que cuando Pepin termine de cantar, se lo coma a besos aunque no le guste lo que cante.
Es muy zalamera, cosa que no agrada a Pepin porque él es más bien seco. No le gusta andar besando a Marita por mucho que la ame.

¨Sólo porque te amo tanto te aguanto Pepin¨ le ha dicho. Pero Pepin no le da mucha importancia. Es ojo alegre y sabe que si Marita se va puede llegar otra gata que le guste lo que canta y que se enamore de él por su labia.

Gatas sobran. Pero eso hace que Marita esté alerta. No va a dejar que Pepin se le vaya de las garras así como así, ¡No señor!.

Homero y Jenn Jenn no cantan. Prefieren acicalarse un poco para salir a disfrutar la noche después del concierto de Sócrates y Pepin.

Calixta enamorada está echada junto al amor de su vida, pero sin que nadie se dé cuenta, se ha puesto unos tapones en sus orejitas para no oír los maullidos estentóreos de su amado.

Miauuuu!!! 

Sigue Sócrates cantando fuerte, mientras allá a lo lejos unos ojos tiernos de asoman tras la cortina.  

Es una niña. 

La niña nueva que ha llegado al hospital traída de la mano por sus padres, quienes han dicho que desde que nació habla con los gatos. 
A ella eso no le importa, que crean lo que quieran. 
Ella sólo espera que sea de noche para escaparse al tejado e ir a cantarle a la luna.








36 comentarios:

  1. Simplemente hermoso querida Malquerida!

    Amo a los gatos como no te imaginas y me cautivaste con tu texto de principio a fin... soy cómo Sócrates... exactamente como Sócrates... Mil gracias por tan buen texto...

    Ten un feliz día amiga, te mando un abrazo enorme y un gran beso...

    P.D. Te pido permiso para leerle tu texto a mis hermanitas... puedo?

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  2. Gracias Malque!
    Les leeré ahora que las vea...
    Ellas también aman mucho a los animales y específicamente a los gatos...

    Incluso quiero leerselos por que les recordará (como a mi) a nuestra gatita negra Kimi que el año pasado fue víctima de la brutalidad de una estúpida vecina que la envenenó... pero la tenemos en nuestro corazón...

    De nuevo mil gracias :)

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  3. Que hermoso malquerida!

    que crean lo que quieran!

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  4. aqui en el rancho habia una pareja de gatos...el era corriente y la gatita era fina....una vez los oi platicar....

    El gato le dijo: Gatita, gatita, ?jugamos con el hilo?
    - Ay, pero que corriente eres. No se dice hilo, se dice estambre y no, no quiero.

    El gato se puso triste, vuelve a preguntar:
    - Gatita, gatita, jugamos en el pasto ?

    -Ash que indio, No se dice pasto , se dice césped y no, no quiero.

    El gato todo desilusionado....De pronto pasa un ratón el gato dice: Gatita, gatita, cogemos al ratón?

    -Ash, pero que corriente eres. Se dice hacer el amor....!!! Y si, si quiero !!!

    jajajajajjaja

    saludos

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  5. ayy que lindo!¡

    te mando un gran abrazo.

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  6. Les voy a contar un secreto, cuando muchacho me hacia cosas ricas soñando con Gatubela.

    Saludos.

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  7. Quisiera ser gato, tener esas siete vidas y pasarmela haciendo pendejada tras pendejada sin preocuparme de nada jajajajajajajajajajajajaja.
    Agradable cuento, Doña Flor, me haces sonreír con tu peculiar imaginación.
    Cuídate, que estés bien, luego nos leemos.

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  8. ah que cosa tan bonita!!
    me imagine a sócrates en los jardines de un hospital allá por San Fernando... que soltura tienes, me encantan tus cuentos!

    besos Malque

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  9. Qué relato más lindo, querida Malque. Lindo y tierno.
    Disfruto un montón leyéndote.
    Besos, linda amiga.

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  10. Miau si uu yo sabia que los gatos era encantadores me encantan!!

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  11. De repente te debrayas bien denso... pero tus debrayes molan :D




    Saludos

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  12. Me encantan los gatos, me paresen unos animqales muy inteligentes.

    saludos

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  13. Igualito que las historias de humanos ¿Verdad?
    Salud y besitos

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  14. Malque
    Ahora creo que ahora encontrare a Sócrates y su banada cada que vea a los gatitos de mi vecino, al parecer la vida de un gato tiene muchas aventuras.
    Saludos

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  15. Querida Flor:
    Sencillamente BELLO. Lo fui disfrutando de principio a fin. En ningún momento decayó el ritmo de la narración y fue como compartir un paseo encantador. Te felicito mujer! Besos enormes desde Buenos Aires!

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  16. Ahhhhhhh, qué bonita historia Malquerida, me haz cautivado con los personajes, tan enigmáticos los gatos. Muy bonito, inspirador y tan mundano a la vez ¡¡quiero ser como la niña!! :)
    Van apapachos :D

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  17. Precioso relato.

    Menuda imaginación tienes...

    Y menuda sensibilidad...

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  18. Que lindo!!
    jajja
    hace un buen no leía sobre gatos, Vaya ese Sócrates eh!!
    Mira que tuviste buenos inspiradores eh!
    Que bien te salió!
    saluditos!
    Espero que esté pasando lo chipil!

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  19. Muy bonito relato, me encantan los gatos, aunque el mio es muy suyo.

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  20. Muy lindo relato y muy divertido!
    Me encantan los gatos, pero a mi perra ovejero, no. :(

    Un beso

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  21. Hermoso relato...tu alma es inmensa y transparente..
    Un abrazo amiga..gracias por visitarme

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  22. si me considero mas de perros que de gatos :P

    buen dia malque!

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  23. Me gusto tu relato. creaste en mi imaginacion un cuadro perfecto.

    casi podia ver a los gatos jeje

    saludos

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  24. Lindo relato.
    P.D.: Sí, el gato de julio es mio.

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  25. Me ha encantado este cuento de gatos. Me ha hecho recordar un poco a "don gato y su pandilla" donde también había un Sócrates... Pero el final es muy bueno, Malquerida,

    He pasado un rato agradable leyéndote.

    Besos,
    Blanca

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  26. Es como la segunda parte de CATS, el gato de Sócrates era un canto jelical...

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  27. muy muy bonito relato, mira que habia empezado a leerlo muy light pero deje todo a un lado para leerlo con atención por que me atrapo !!!!!!! felicidades !!!

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  28. Gus: Gracias.

    Puedes hacerlo con y sin mi permiso Gus, es para mi un halago. Mil gracias.


    beso.

    Toño: :)

    Gus: Hay mucha gente estúpida que odia a los animales así como tu vecina. Ojalá el relato no les traiga los malos recuerdos a tus hermanitas.

    Un abrazo.

    Adriana: Gracias.

    Un abrazo.

    P´Pito: Jajajaja eso si lo entendió perfecto jaja.

    Muy bien por el chiste Pepe. No te desaparezcas que muchos morimos de tristeza si no estás jaja.

    Un abrazo.

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  29. NaTali: Igual para ti.

    Y un beso además.

    Antony: ¿Qué cosas?, di.

    PHERRO: Ni modo, eres un PHERRO. Aí pa´lotra.

    Besos.

    Ann: Puede que sea ese hospital Ann.

    Besos.

    ESNAPRI: Que bueno que te guste.

    Un placer.

    Mi nombre es Soledad: A mi no mucho jaja sueltan mucho pelo y me da alergia.

    Besos.

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  30. DvD: Todo sea mientras molen.

    Saludines.

    pocofre: Son muy inteligentes de hecho.

    Saludos.

    Genín: Igualito, ni más ni menos.

    Un abrazo.

    socias: Sólo hay que observarlos y ellos mismos te las cuentan

    Beso.

    Bee Borjas: Hola.

    La vida es lo que nos ofrece, un paseo encantador. pasa que muchas veces que como yo, no me fijo bien en mi alrededor para descubrir ese paseo.

    Un beso.

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  31. Gabriel: Puedes serlo si quieres, te gustará.

    Un beso.

    Jan Berg: Gracias mil.

    Besos.

    Gaviotica: Gracias, gracias jeje.

    No ha pasado del todo pero ya falta poquito aunque hoy hubo una recaída.

    Besos Ángel.

    Julio-jagdo: Jeje a veces no entiendo de qué hablan.

    Maribé: Tampoco a mis chihuahuas les gustan jeje.

    Beso Maribé.

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  32. YOLITA: Nada que agradecer.

    Un placer.

    reptilio: Igual yo ja.

    Mejor día para ti, mañana porque este ya se acabó.

    Yo-Mero: Me gusta despertar la imaginación porque así ven lo que yo vi.

    Un saludo.

    Alcudia de Veo: Jajaja ¿lo ves?, no entiendo mucho a Julio y a ti, a veces pienso que son la misma persona jaja.

    besos.

    B. Miosi: Me agrada leerte.

    Un placer.

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  33. Nobody Dotcom: Nunca he visto Cats, tal vez un día lo haga.

    Saludos.

    rafa: Gracias, que bueno que te gustó.

    saludos.

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  34. Me ha encantado,siempre se aprende, me gusta como relatas...un besote preciosa

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  35. Un lindo cuento de gatos para alguien a quien le gustan tanto los gatos como a mi =) Lo siento un mucho mio.

    perdona MaLquE si te tengo descuidada, te juro que no es por falta de interes si no por prisa. No me da tiempo de nada por estos dias pero quiero que sepas que no me olvido de ti no de tu blog.!

    un abrazo!

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Soy un ser navegando en la incomprensión de sí misma.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje