sábado, 28 de mayo de 2016

Algún día escupiré golondrinas

Ustedes no están para saberlo pero yo si para contarlo. Estoy escribiendo desde la computadora de Bruno.
-¿Y eso qué?- se preguntarán algunos.
Pues nada, mi computadora falleció hace unos días. Como bien dicen, las desgracias no vienen solas. Al iPad se le ocurrió entrar en un estado catatónico comparable al mío. No hay manera de sacarlo del hoyo en que se encuentra. Círculo vicioso agónico.
 
Miren ustedes, el bendito aparatejo fue uno de los primeros que lanzaron al mercado, esto quiere decir que es más viejo que el aire.
No hay manera de repararlo o será que yo no lo encuentro. Para arreglarlo necesito poner a salvo todas las fotografías que tomé. Para hacer eso necesito que el iPad funcione. Para que funcione necesito arreglarlo, para eso necesito resguardar las fotos y así sin fin. ¿Ven por qué digo que no hay manera de salir de ese círculo vicioso?
El iPad será como todo lo que ya no sirve arrumbado al sitio donde duerme el sueño eterno la computadora de escritorio en espera de que algún día los recuerdos sean tan urgentes y haya que traerlos de nuevo para volver a vivir.
 
Luego...
mi celular está sumido en un ostracismo inexplicable, no es de mucha ayuda. Además de alguna manera me estoy convirtiendo en sombra de alguien.
Nunca he sido sombra de nadie y no pienso serlo ahora. La solución para evitarlo es dejar caer el teléfono al fondo de la pileta del lavadero. Es una solución extrema pero a problemas extremos, iguales soluciones.
Ahogaré a la sombra que te pisa los talones antes de que se muera mi confianza.
 
 
No importará perderlo. Todos los habitantes de mi celular tienen el número de mi teléfono fijo así que no pasa nada. Se pierde un celular y yo recobro mi tranquilidad.
Suena loco pero desde mi punto de vista he pensado que lo mejor es volver a mis orígenes. Cuando la ignorancia de la vida exterior me ponía a salvo de toda ignominia.

Locura ignota.  Al final no es nada distinto a lo que he estado haciendo en los últimos días.

Pararme frente al espejo con tijeras en mano para cortar mi hermoso pelo grifo. Para mi mala suerte Laura vio lo que quería hacer.
Trató de persuadirme pero ante mi determinación involucró a la familia dándole un toque humorístico a tal desatino.
Todos -menos Barry- incluida Natalia cortaron un mechón de pelo.

No se ve mal pero no era lo que quería. No puedo ir a la estilista, tendría que cortar muy chiquito mi cabello.  Hoy por hoy la cara no aguanta tal atrevimiento. Perdió el chiste mi osadía.
 
Después salí de mi casa -tranquilos no se asusten- huyendo de un tedioso domingo. Juro que no encuentro lugar en algún sitio. No quepo en ningún lado por más esfuerzos que haga. Intento entusiasmar a mi familia con algo pero no lo logro. Yo no me adapto. A lo más que llegué fue interesar a Bruno en el juego de dominó cubano pero el puto de Leonardo di Caprio pudo más que yo. Imposible mantenerme quieta, me aburro enseguida. Mi familia quiere quedarse en casa y yo quiero huir de ella. El paraíso infernal de los fines de semana enclaustrada es mucho para mí.
 
Sin apenas caminar salí agarrándome de los barrotes de la reja. Mis piernas -burdos hilachos viejos- no tenían fuerza.
Huí del desazón que me ahogaba.
 
Movilicé a mi familia. Salieron a buscarme. Bruno y Natalia me encontraron sentadita en el parque viendo como las nubes gordas orinaban sobre nuestras cabezas.
 
Volvimos a casa envueltos en la preocupación de Bruno y en las sonrisas de Natalia. Ante el desconcierto de Barry subí a dormir. Ya se pueden ir todos al carajo.
 
Estoy navegando en una intolerancia desesperante.

Ayer las ganas de desahogarme me llevaron a tomar la computadora de Bruno. Mal rayo me parta, ¡la descompuse!
 
El cursor se quedó trabado. Sudé aceite raza, sude y sude de pura vergüenza. Ni modo, con cara de perro apaleado le dije a mi hijo lo que pasó.
 
Puso cara de preocupación, la computadora es su herramienta de trabajo. Poniendo manos a la obra., con mi celular y unos pases mágicos desbloqueó el cursor que en realidad fue lo que hice, bloquear esa madre.
 
Dijo que no me preocupara, puedo seguir usándola. Yo con mis malditas lágrimas a punto de salir contesté que mejor no muchas gracias.
 
Mientras todo se resuelve voy a adecuar un sitio para mi nuevo hobby: armar rompecabezas. Un precioso y queridísimo amigo de los inicios del blog -gracias Thor-Rodrigo, algún día te contaré la emoción que tu obsequio provocó en esta mi deschavetada cabeza- me regaló un rompecabezas de ¡mil piezas!
He empezado a armarlo pero por su tamaño debo buscarle un sitio donde no tenga que moverlo.
 
Y ya es todo. Ya me desahogué.
 
Antes de que vuelva a bloquear esta madre -de hecho ya sucedió pero Bruno me enseñó cómo arreglarlo- me voy antes que pase de nuevo.
 
Adiós



la MaLquEridA perdida en su yo interior (el exterior ya sé dónde está: tirada en el sillón de la marmota).

jueves, 19 de mayo de 2016

Seis horas

El tema ahora es prescindir de lo esencial. Miserere nobis. Hazlo espectacular. Me dio la razón cuando le dije que pocos son los que se desprenden de él para obsequiarlo a otros. Hablamos del tiempo. La voluntad de lo inaudito. Una niña quiere cambiar el rumbo de sus padres. La mera verdá para ser mi amigo se necesitan muchos huevos. Ayes efímeros. No puedes culpar a nadie si se va. Sembremos corazones en el piso de arriba. Mi sexto sentido me despertó, Marco está ahí, deja el sueño para después. Los que están peor no piensan en mí como tampoco yo en ellos. Dios te hace más caso a ti que a mí. Calor sofocante y yo en estado circunstancial. El queísmo de los pobres. ¿Y si se enojó porque dije "mercenaria de las letras?" La suposición es la madre de los errores. Entréguesela a Dios, los milagros existen. Lo que escribes suena a que estás muy triste. Hoy de nuevo Barry. De nuevo juntos. Él y yo. Yo y él. Ya me terminé a todos los parientes con carro. Ella eres tú pero en pequeño. ¿Creés que sane? Mi soberbia se conforma con tan poco. Para evitar desaires mejor no. Estuvo a veinte metros de Enrique. Esta lluvia rara de caer a la vista del sol. Trajo comida y disfrutamos la mutua compañía. Me portaré bien abuela. ¿De quién copió la risa Silvio? Cuando era pequeña solía tener amistad con Dios. Escribe para ti sin importar lo demás. El iPad y su intransigencia. Todos tenemos una doble vida. Mi incipiente papada es causa de un estudio médico. Donaría mi cuerpo a la ciencia pero no serviría de nada, estoy hecha de puro sentimiento. Aquí estoy para ayudarte mi abuela linda. Cuando me escriben palabras llenas de agradecimiento es cuando comienzan a desaparecer de mi vida. El egoísmo intrínseco que me habita. Mi regalo consistió en felicidad pura. Comida chatarra preferida, una loción, un par de aretes en forma de hongo y un te quiero con secuelas. Adopté a Cridsty como hija con todo lo que esto conlleva. Seis horas contigo. Sinceramente y lo digo con conocimiento de causa nadie querrá cargar conmigo ni siquiera yo. Los que levantaron la mano es porque no me conocen. Dios y yo somos viejos conocidos.
Esto se acabó. ¿Me porté bien abuela? Sin ti la vida sería nunca saber. No eres un bulto eres una preocupación. Carajo yo lo que quiero nomás es ser Flor. Flor de María. Así sin adornos.

martes, 17 de mayo de 2016

El camino correcto

Según los que de la vida saben el camino que elegí para transitar en este mundo que no entiendo, es el del sufrimiento, no como estúpida plañidera sino como las machas que no finge dolor para llamar la atención.
En lugar de irme por la libre mi Yo inteligente decidió caminar por la vía pedregosa. Una cosa es sufrir y otra llorar por todo. Imagino que elegir este camino fue para expiar mis culpas. Tomando en cuenta que éstas no fueron provocadas por mí. Una niña jamás podrá ser culpable de nada por el sencillo hecho de ser niña. Los niños están exentos de todo mal.
A medida que crecen van desarrollando ese sentimiento. Empieza a aparecer en sueños el dedo flamígero que todo lo condena incluyendo ser feliz. Se abre la puerta del infierno. Sálvese quién pueda.

Todo esto de la culpa, el remordimiento y los días oscuros vienen a cuento porque acostumbrada a vivir en mi burbuja culposa, me flagelaba cada vez que se terminaba la medicina. Tenía que decirle a mis hijos o a Barry en medio de mil sudores apenados que no tenía más pastillas mágicas. Me avergonzaba pedir pero mi renuencia a ser inscrita en la seguridad social la tenía que pagar con lágrimas de sangre.

Un día dejé de avisarle a mis hijos. Di a Barry esa tarea. Me eché sobre los hombros la culpa de destinar un dinero para pagar servicios en usarlo para medicinas.
Y aí voy de tontota cargando culpas y culpas. Por más que la señorita médica abolía pesares sin razón, yo me encargaba de echarle más y más yerros al costal en mis espaldas.
Me duele la culpa ¡Oh Señor Dios de los Afligidos! es menester socorras este cuerpo vano de existir.

En los últimos tiempos venciendo la pena, acepté la ayuda de Los Apellidos Ilustres. Eso de tener hermanos es una especie de suerte. Gracias a eso he podido junto con mis ahorros comprar medicinas. No quiero acostumbrarme a que me den por eso ya no menciono a nadie que estoy en apuros. Cierto que sin pastillas las crisis son duras. El infierno por todos tan temido es la gloria bajo esas circunstancias. No pueden imaginar el tamaño de dolor al que soy sometida. Puede que digan que exagero pero, a mí es a la que me duele.
Ahorro todo lo que cae en mis manos. He dejado de comer por juntar dinero. Está visto que de hambre no moriré. Los regaños de Barry son épicos pero a estas alturas de la vida me valen madre.
El "trabajo" por el que me pagan no lo hago bien, lo admito. Todas las fuerzas con las que amanezco terminan arrastrándose conmigo al poner el pie en el suelo. Amanece el día, comienza la guerra.
Lucho contra el sueño, el tedio, el desgano, el dolor enquistado en mi cuerpo. ¡Puto Parkinson! Lucho contra mi yo que quiere quedarse tirada en la cama pero una vocecita me dice: hola abuela, ¿hoy voy a la escuela? me saca del marasmo cotidiano.
Mentiría si dijera que todo el sufrimiento pasa a segundo plano con la presencia de Natalia, no es así. Cuando La Bella llega el mundo es más hermoso pero muy complicado.
¿Por qué siempre tienes sueño abuela?
Levántate Flor de María ya tendrás tiempo de descansar cuando te mueras. El trabajo ha comenzado.

Elegí el camino difícil porque así soy yo. Nado contracorriente. Debo ganar mi sitio en el infierno. Lucy es testigo que por mi no queda.

Toda esta palabrería insulsa y monótona es para decir que solita me estoy haciendo cargo de la compra de mis medicinas. Como siempre me echo la culpa de todo, no había reparado en ello.
Ya no agobio a mi familia. Sola sufrago mis gastos. He dejado de comprar muchas cosas -nunca pensé volver a lo de antes- pero sobrevivo con mi esfuerzo y el de mi familia claro.

No pido aplausos ni reconocimientos. Esto es un escrito cotidiano. De placeres mundanos como escribir vive también la MaLquEridA.












sábado, 14 de mayo de 2016

Deivid III

(Cuento. Segunda oportunidad)








En los libros morados de sus antepasados, Deivid nunca ha encontrado nada sobre el origen de su nombre. Sentado sobre los ganchos de ropa -mientras su familia sale a conseguir comida- se queda hojeando los innumerables tomos de Cuco Valtierra, cronista del Patio Trasero quien soñando con ser diferente comenzó a escribir Los Orígenes de las Especies Moscosas en hojas de geranio guardadas celosamente bajo el arbusto cercano a la maceta del rosal. Teniendo cuidado en mantener alejado a la turba de gallinas ciegas. Tribu de gusanos blancos que llegan de quién sabe donde y se marchan al haber devorado toda la raíz de la planta.

Así pues queriendo conocer sus antepasados más lejanos, a Deivid se le ha metido en la cabeza saber todo sobre los primeros huevecillos de la familia. Quiere conocer de dónde provenía el primer mosco apellidado Pérez, algo realmente difícl porque los moscos no tienen la costumbre de escribir su historia. Dedicados a chupar sangre pasan la vida pero igual que Cuco Valtierra, Deivid sueña con ser diferente.

Para empezar a serlo, ha decidido investigar de qué rama del gran árbol de moscos Pérez provienen. Quiere que cuando tenga hijos, sepan del origen de la estirpe de Moscos Chupadores de Sangre del Patio Trasero. (MCHSPT por sus siglas en español).
Muy decidido ha emprendido la ardua tarea consistente en preguntar aquí y allá la procedencia de la familia Pérez Molina e Ibargüengoita (así se apellida Deivid).

Ha averiguado con Doña Lola Cienfuegos cuánto sabe de la existencia de los moscos del patio trasero. 
Doña Lola -vieja cochinilla cegatona cuyo hogar se encuentra bajo el lavadero- no atina a decirle nada. Suele suceder que le da por pasar los días haciéndose bolita para mitigar el dolor que tiene en las articulaciones, debido a la humedad de la casa.. Metidas las patas en pantuflas de colores Doña Lola poco caso hace a las preguntas de Deivid porque cuando va a responder, se hace bolita y cuando se estira de nuevo olvidó que le preguntaron.
-¿Qué dijiste?- pregunta Doña Lola 
-Nada, nada- responde aburrido Deivid alejándose al tiempo que patea un huevo de mosca.

Se va entonces con Dn Tele, el tlaconete recién llegado del helecho de la esquina. Con su casita a cuestas es el cansancio andando. Cuando Deivid pregunta, Don Telésforo lo mira fijamente, respondiendo: -¡Yo no sé nada!- y sigue caminando con destino incierto.

Deivid levanta los ojos al cielo pidiendo al dios de los moscos que le ayude a no rendirse, entonces ve a un par de mariposas besándose.
-¡He he hey!-grita moviendo los brazos pero las mariposas están en medio de un flirteo amoroso y no escuchan más que el aletear de sus alas transparentes.

En lo alto del techo, en un rincón, ve en la mecedora a Rita Paniagua -la viuda negra- tejiendo una interminable cobija para el próximo invierno.
Se le acerca zumbando pero Rita al verlo venir, se enreda en la cobija. Podría comerse al osado mosco pero no tiene hambre. Ha desayunado dos moscas panteoneras y se le ha llenado la panza. No quiere saber más de comida hasta mañana.

Cansado de preguntar, toma un respiro en el estanque enorme de la pileta del lavadero. Otro de sus sueños es ser el primer nadador en su especie pero su madre -Doña Jovita Molina- le ha dicho que eso es imposible. Los moscos no son nadadores, a lo más que pueden aspirar es a remojar sus patas pero de eso a ser nadador es punto menos que imposible.

Un sueño más en compás de espera.

Deivid tiene por amiga a Etelvina Sosa -Etel para los cuates- una catarina verde encargada de ponerle las patas sobre la tierra. Deivid nunca será nadador por el simple hecho de ser un mosco.

En su corta vida algo ha aprendido Deivid Pérez Molina e Ibargüengoitia: todo lo que quiere lo consigue. Para él no hay imposibles. Está decidido a ser el primer miembro del MCHSPT en tener su historia personal. Lo escribiría con sangre para que nunca nadie lo olvidara.

Pero eso será mañana, a Deivid le ha entrado un apetito feroz con tanta preguntadera. Su par de antenas ha detectado a quien será la proveedora de la comida. Una señora que tiene por costumbre sentarse frente al computador a escribir historias de moscos y demás bichos.







   















Prontito prontito

Mar me vio en mi estado más vulnerable. 
En pijama, despeinada y sin poder caminar. 
Saludó a los perros,
preguntó cómo estaba.
Luego 
acercó los artilugios que necesitaba.
Me pidió las llaves para cerrar por fuera, marchándose en seguida.
Tenía prisa.

Mar me vio.

Después
sentándome en el sillón de la marmota
respiré tranquila.

A veces tengo la sensación que no me creen que estoy enferma.












domingo, 8 de mayo de 2016

La doncella emancipada

Análisis concienzudo para antes de dormir.
No me gusta la nueva versión de ti. (Újule julita ¿y ora qué hacemos?).

Me he vuelto intolerante, malhumorada, intransigente.
Un plomo.
Ya ni siquiera intento no ser tan sapa.
Total nunca quedo bien.

Esta noche a falta de somníferos voy a hacer un ejercicio que pocas veces -por no decir nunca- hago antes de dormir: Enumerar mis cualidades.

1.- Soy muy celosa. Ah no ese es defecto.
2.- mmm...
3.- mmm...
4.- Soy muy callada. Oh esa no es cualidad.
5.- Soy tan franca hasta el grado de lastimar por eso prefiero no hablar mucho.
6.- Tengo excelente ortografía. (Bueno no).
7.- Soy un poco víbora. Oh oh eso es un defecto.
8.- Amo tres cuadras más allá de los límites.
9.- Soy un poco hipócrita. 
10.- No digo mentiras ni para quedar bien.(Luego entonces soy hipócrita).
11.- Adoro me regalen poemas expresamente inventados -aunque Emilio diga que los poemas no se inventan- para mí. 
12.- Tengo fea letra. (Esa no es cualidad).
12a.- Me gusta inventar frases sin sentido, por ejemplo: ¨El perdón es el trofeo de los ofendidos¨.
13.- Ya se me acabaron.

Mejor voy a escribir mis defectos.
1.- Soy muy celosa.
2.- Soy muy callada.
3.- No soy buena persona.
4.- Me quiero más de lo que debiera.
5.- Soy un mucho víbora sobretodo cuando me enojo. (Aléjensssssse de mi)
6.- Soy malísima escribiendo cuentos pero me agrada que digan que lo hago bien.
7.- Soy mamona en demasía.
8.- No sé querer.
8a.- Me aburro más pronto que rápido.
9.- Cuando estoy contenta digo muchas groserías. 
10.- No sé expresar mis sentimientos.
11.- No me gusta halagar a nadie. Cuando parece que lo hago sólo estoy diciendo la verdad. 
12.- Escribo feo. Mis letras son patas de araña enredadas en sí mismas.
12a.- No soy lamebotas.
12b.- No prometo nada para no verme en la obligación de cumplir.
13.- Tengo más pero la lista se haría interminable.
14.- Ah me gusta la coca-cola.




Fin












De súbita intención

Nunca una sentencia tuvo razón de ser como esa que me han dicho hasta el hastío: Hay gente en peores condiciones que tú.

Mar me lo hizo ver cuando contó que su madre de un día para otro dejó de moverse. Después de una subida criminal de azúcar, a la señora la tienen que bañar, dar de comer, ponerle pañal, etc. 

-¿Cómo le hace para caminar señora Solecito? .
Llevo corrigiéndola cuatro semanas. No me llamo Sol ni Solecito, me llamo Flor. En vano, para ella soy la señora Solecito.
-Yo la miro a usté, se ve re bien -mi aspecto físico no concuerda con mi interior- veo que camina, hace sus cositas. Usté está bien. (Vergüenza me dio explicarle ¨mi¨ enfermedad y los períodos on y off en los que me muevo literal). 
 -Mi mamá no señora Sol, ella no hace nada- dijo mientras los ojos se le llenaban de lágrimas.

Quise darle unas palmaditas cariñosas pero preferí ofrecerle un vaso de agua. Con su mirada a cuestas me fui a la cocina. Me molestó en ese instante caminar derecha. A veces creo que porque me veo bien dudan de que el pp quiera acabar conmigo todos los días. 

Me apena la situación de Mar. De ser la mamá una mujer activa pasó a ser una muñeca de trapo. La madre entró en depresión, se la pasa llorando. Se pierde en los recovecos de una enfermedad nueva. 

-Uno no está preparado para estas pruebas que Dios nos pone señora Solecito pero con su ayuda saldremos adelante. 
Mar tiene fe. No dudo que su madre por obra de magia se cure.

Cuando se fue me dije a mi misma Mar quisiera que su mamá pudiera moverse aunque sea como yo. Yo quisiera moverme aunque sea como persona ¨normal¨. Los ¨normales¨quisieran... yo que sé lo que quieren.

Me asombra la paciencia que le tuve. Las personas que hablan mucho me desesperan. Ella no, al contrario, quise saber las dudas que tenía. No para ayudarle sino para escucharla.
Escuchar no es oír.

Saber escuchar sin tratar de entender lo incomprensible para los demás. ¿A quién quieres convencer de qué?

-Dios la bendiga señora Solecito- 
-Cuídate Mar. ¿De qué? ¿De quién? 

Lo mío con la vida es un extraño incomprensible. Soy inhumana en mi propia humanización. Lárgome a mi guarida.
















sábado, 7 de mayo de 2016

El cielo, la estrella, el amor ¡lotería!

Las estrellas están ahí mirándonos, poco caso hacemos de ellas. Vi una anoche. Hacía tiempo que no alzaba la vista al cielo. Pierdo el tiempo en ver cucarachas, cochinillas, lombrices. La estrella estaba sola. Amarilla sin titilar. Grande como un foco perdido en la inmensidad de una mirada. De inmediato llega a mí el recuerdo de mi madre. Soy una de tantas que cree que su mamá habita la estrella más linda del cielo. ¿Qué otra cosa podría si no ser una madre después de muerta para cuidar a sus hijos?
¡Una estrella! 
Desde allí pueden ver a sus retoños. Hálitos de luz dando traspiés. También pienso en qué otra alma aparte de mi puede estar mirando la misma estrella. Emilio tal vez. Pepe no, creo que él nunca mira el cielo. ¿VickThor quizás? l
La estrella amarilla con mirada triste parece decir: Te estoy viendo Flor de María. 
Mi estrella-madre nació cuando viví en Sonora. Lejos de ella sólo se me ocurría mirar el cielo. Un día madre dijo Mi Sol. 
¿Lo habré soñado? Ha de haber sido en mi infantil inocencia que creí me abandonaba cuando en realidad me estaba poniendo a salvo. El daño en mi mente estaba hecho. Sufro síndrome del abandono. Muero poquito cuando alguien me deja. Me aferro con uñas y dientes -tal como lo hacía con mi madre- para que no se fueran.
Un amigo español, maese de maeses me ha enseñado a practicar el desapego. Tomar lo bueno de quién se va para no sufrir su ausencia. Ausencia me llamo en el calendario. Hay infinitamente tantas estrellas en el cielo como maneras hay de amar. 
Barry dice que ponga de mi parte para que seamos felices. Veo todo lo que me rodea: Las flores lindas, el cielo azul en su inherente poesía. La sonrisa de Natalia. El amor inagotable de Barry, las palabras de los que están al otro lado del universo llamado monitor. 
Barry dejando lo que más quiere por estar conmigo. 
Nadie enseña a ser feliz. Muchas serían dichosas con menos de lo que tengo. El ¨sin embargo¨ niega la razón de mi existir con el "no puedo" como bandera, ¿Por qué no puedo ser feliz? Porque mi felicidad estriba en poder caminar. 
Soy una paloma con las alas cortadas como las que habitaban el tejado de la casa de mi infancia. En mi cuerpo habita un ser extraño que tiene todo para ser feliz pero que cuando se levanta, los pies le gritan que no. Vuelvo a caer como globo ponchado por la espina del dolor de no sentir. Marioneta sin hilos.
Barry pidió un deseo: Ojalá que cuando despiertes vuelvas a caminar. 
¿De quién es este silencio ignoto?












viernes, 6 de mayo de 2016

Eclipse

Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta deprecio, tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta deprisa. Te amo pero no es a ti. Tengo que salir sola de esta depresión. Es muy fácil reírse por whatsapp. Rengo que salir sola de sets depresión. Tengo que salir sola de esta deprecio. He sido muy feliz pero no aquí. Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esta depresión. Tengo que salir sola de esto. ¿Y qué tal que Dios existe? Tengo que salir. Sola. Tengo que. Tengo. Ahuyento. Nadie. Tengo tengo tengo, tú no tienes nada. Yo todo lo que tengo que es nada te lo di. tengo que salir sola de esta deprecio. Deprecio. Desprecio. La dependencia de seres amorfos. ¡Bang! ¿Escuchas mi silencios? Tengo que salir de aquí. Las niñas de mks ojos orinan agua salada. Cinderella Star tiene complejo de abandonada. Tengo que salir sola dd esta puta depresión. Sola. Alos. Losa. Sobre mis espaldas. Emoitciones al resguardo. Tengo que salir sola solita sola de esta depresión. Es un laberinto tontita. Tomas tu derecha y ¡Voilá! tengo gripe. Grips. Moquillo de perro. Tengo que salir sola de esta depresión. Me duele todo lo que puede doler. Tengo que irme un poquito a la chingada. Los perros olfatean mi intelecto absurdo. Cuando estoy deprimida escribo idioteces. ¡Objeción su señoría! Siempre y nunca. Mis defensas fueron mermadas ¿Cómo chingados voy a salir de esto si ni siquiera estoy cierta de querer. Tengo que salir de aquí. Quiero te quiero. ¿Y si rezo? El dios de los depresivos murió dd depresión. Arréglatelas sola. Consciente y sin depresivos, ¿Cómo le vas s hacer? Npi. Nunca te olvidaré por más que la memoria se afane. In secula seculorum. Voy a escribir un cuento depresivo, me sale bien. De tajo María Flor.




Quemando las naves

Tirada en la cama quería que alguien llegara a sacarme de la infame depresión.
¨Alguien¨ tiene nombre: Laura.
La busqué pero se encontraba feliz, ¿quién soy yo para arruinarle el día?

¿A qué hora si no?

En esta casa no dejan a uno morir a gusto. Las mascotas piden atención, Barry no encuentra la camisa de lino que cuesta un huevo planchar. ¿Has visto mi pantalón de mezclilla favorito? Yo qué chingados sé dónde está hijito. Búscale mi rey anda.

¡Déjenme morir en paz!
Nos estamos quedando sin dinero, sin bienes, sin madre. Es curioso ver como la familia muégano se está separando. 
¡Tiempo árbitro!

Se acerca el 10 de Mayo. 
Escribí algo a la mamá mía:

Llevo media vida y dos años sin mi madre. 
A veces pienso que nunca  existió pero cuando me veo al espejo descubro en mis ojos su mirada triste. Creo que allá lejos justo en el fondo del olvido nos volveremos a encontrar. No para darnos los besos que nunca nos dimos. Tampoco para abrazarnos con lágrimas en los ojos.
En el espacio del tiempo en el que volvamos a encontrarnos será para saber que existimos y no fuimos un sueño nada más.

Cuchillito de palo.
 Alguna vez alguien me dijo que los suicidas no avisan, se dan matarili y ya. Yo no soy suicida, yo nomás me quiero morir. 

No hay otra solución lo digo en buen plan. Se deja de gastar tanto dinero, no sufren -sobretodo Barry- viendo mi deterioro. Con el dinero que se gasta se pagarían todas las deudas acumuladas en durante este período motherfucker.
Dirán mil y una cosas pero si lo miran bien no hay más qué hacer.
Lo he visto mil veces. Cuando el enfermo muere, la familia descansa. Lo que pasa que no es correcto decirlo. La buena educación dicen.
No me estoy dejando morir, nomás todo me vale madre.

¿Actitud dices?
La tengo, sonrío ante todos.
Nadie sabe lo que pienso porque a nadie de lo digo. Sobretodo no dejo que Natalia me vea en estado deplorable para ella soy su linda abuela.
No te preocupes si no puedes caminar abuelita, déjanos ese problema a nosotros.

La Bella y su fino arte de allanarme el camino.
Es mi maestra. Yo  soy una mala alumna.
Es todo.













jueves, 5 de mayo de 2016

Sistema






Estoy cansada de "vivir" así. Si fuera valiente ya me habría yo misma despachado al otro mundo. Ni siquiera tengo fuerzas para ello.
 Tengo derecho a morir dentro de mi escasa cordura porque ya me cansé.




lunes, 2 de mayo de 2016

Onomatopeya de lo absurdo






¡Albricias! El poeta ha vuelto a escribir sobre la musa del mes de Abril. Asoma la nariz por debajo de un poema. Desconcierto a toda luz. 
Ella y yo. Nuestros diálogos sin fin se reducen hoy por hoy a caritas sonrientes. Los planetas giran solitarios pero recuerden que siempre lo hacen alrededor del Sol. 
Amanecí como si un camión con diez vacas y un toro me hubiese pasado por encima. Me duele desde la primera cana hasta el último de mis deseos. 
Barry y yo al lado del camino. ¡Por ahí no pendejos! He vuelto a ver la luz al final del túnel y no era la de Dios precisamente. Las cucarachas y las moscas me producen repeluz. Vaticinan decadencia. Estábamos hasta mero arriba. Hoy nos encontramos en el último escalón del precipicio. Y sin embargo me asomo. El abismo no tiene fin. Para algunos si, para "algotros" no. 
¡Hey woman! solía decirme un hijo de suchi. ¡No pain! decía. Hoy, ayer, a veces dice duérmete viejita. aunque sea digo yo. 
¿Los poetas amarán a sus musas o nomás se inspiran en ellas? ¿Las musas tienen corazón? Las niñas de mis ojos se ocultan bajo el manto blanco de la resignación. Un paseíllo sobre silla de ruedas no viene mal. 
Escribo estupideces bajo el influjo vago del sopor de Mayo.
La Bella sigue sin querer ir a la escuela. Ya no hace berrinche, ya no llora pero sigue preguntando ¿hoy voy a la escuela? Los lunes para ser exactos y concisos deberían cambiar de nombre. Martes es buena idea.. Tuve en mis manos una computadora nuevecita. El teclado casi virgen estaba frente a mi, listo para ser aporreado. Tuve miedo de descomponerla, mejor la guardé. El iPad viejo como yo desesperaba por mi. 
Ya sé lo que se siente. 
Abuela ¿qué voy a hacer en la escuela? 
Los regalos se aceptan aunque no te gusten. Diplomacia le llaman. Cuando sin querer comentó que todas las niñas iban bien peinadas maldije por chorrocienta vez al pp porque no me permite peinar como Dios manda  el lindo pelo de Natalia. 
No le digo puto nomás porque es lunes. 
Tengo doce días para convencer a Barry de ir a la carrera. Pache va a participar. Natalia me ha pedido ganar. 
¿Cómo se sale del abismo?
Una vez soñé a Dios dándome la mano para no caer. Juro que lo vi o al menos esa fue la explicación que me dieron cuando conté que había soñado un hombre vestido de blanco, guapo él, rescatándome de un terremoto. 
"Cuando no pares de hablar de Dios es porque habrás envejecido". 
 Ahahá me sigues leyendo ¿eh? 
tá gúeno nomás no te esponjes.











Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.