lunes, 28 de septiembre de 2015

Doce




Parece triste, parece ausente Babo volvió



Mira cuanto te quiero que sin menoscabo a mi cordura le escribí textos a tu ausencia.
Gracias a todos por sus buenas vibras. la fe movió montañas.


















lunes, 21 de septiembre de 2015

Tantos porqués, un Te quiero y mil silencios groseros

Porque mi dignidad ha sido pisoteada y sin más, la sacudo, le doy brillo con la manga y sigo. Porque nadie puede hablar de la dignidad de otra persona aún sabiendo lo que la orilló a perderla. Porque ayer Marco y la Lupa me hicieron muy feliz al pensar en mi y sin ninguna intención de su parte me consiguieron medicina para casi un año. ¿Se imaginan no preocuparse por la medicación carísima durante un año? Mejor aún, no quisieron recibir remuneración alguna. Nunca como ayer me sentí orgullosa de que formaran parte de mi familia. Son buenas personas aunque en ocasiones me den ganas de retorcerles el pescuezo. Normal en toda familia. Porque supe lo que Barry puede llegar a hacer por mi. Porque sigo siendo antisocial. Porque nací en la época equivocada. Porque no encuentro mi lugar en el mundo. Porque cuando voy a la casa de mis hijos me hacen sentir bien pero a la hora ya me quiero regresar a este rincón que Barry construyó para mi. Porque este es el sitio al que pertenezco. Porque para ser feliz no tengo que andarlo gritando. Porque la vida sigue. Porque no tengo derecho a importunar a mis amigos por mail cuando algo grave me sucede. Porque no soy lo que quieren que sea pero soy lo que quiero ser. Porque me has hecho inolvidable. Porque a pesar de que no me gusta nada, me gusta casi todo. Porque el No significa mi grado de vulnerabilidad. Porque Te quiero y siempre te querré. Porque mis silencios son groseros. Porque prefiero quedarme callada antes que decir mis acostumbradas estupideces. Porque hoy no quise poner señal de advertencia. Porque soy mi peor enemiga. Porque sigo sin querer que la gente me vea. Porque ser positiva no siempre se anuncia con una sonrisa. Porque los mejores poemas están escritos para la tristeza. Porque soy un mosco zumbón revoloteando alrededor de tu cabeza. Porque la fidelidad no se vende en las esquinas. Porque me quiero ir pero no tengo valor. Porque todos quieren empezar bien el lunes pero yo sólo quiero seguir. Porque para empezar bien, puede serlo un viernes. Porque no me gusta que me lean depresiva. Porque la MaLquEridA no tiene nada de Flor de María. Porque Flor de María no deja de ser una niña asustada y por eso se esconde en la oscuridad. Porque todas las madrugadas echo una botella al mar que nunca sé si llega a su destino. Porque las mentiras piadosas hoy tienen un fin benéfico.Porque es mi estado natural. Porque hoy más que nunca quiero que ya sea mañana. Porque hoy más que nunca escribo con el alma pendiente de un hilo. Porque digan lo que digan sin ti no puedo vivir. Porque ahuyento a la gente. Porque hoy escribo lo que quiero.y no pido perdón por ello ¿Por qué no tengo valor? Porque el pasado me humilla pero el presente me dignifica. Porque hoy no estoy para nadie. Porque a pesar de todo, digan lo que digan, la vida es mejor cuando se empieza a morir. Asumo las consecuencias. 















domingo, 20 de septiembre de 2015

La epopeya de una idiota (nomás sin insultar Flor de María porque no respondo de mi)

De entre dos surgen las ideas, las culpas, los orígenes de un episodio que no tiene fin. Apostamos por la cordura para salir de este evento pero las cabezas -tuya y mía- seniles y obsoletas dejan entrever la desesperación apoderándose de nosotros.
-Yo no soy viejo
-Yo tampoco pero mi cuerpo y mi pelo si.

-Tú abriste la puerta las dos únicas veces en la mañana, luego entonces...
-¿Y si a ti se te escapó y no quieres decirlo?
-¡Vamos por dios ya estoy bastante grandecita para temer a los castigos pueriles!
-Yo no me aparté de la puerta en ningún momento, no pudo salirse sin que yo lo viera, además Babo ladra.
-Eso es verdad, antes de salir avisa con ladridos como advirtiendo: estén atentos pendejos, me voy a salir, no me pierdan de vista.

Las ideas por más disparatadas fluyen en contrasentido. Le damos paso a la razón de la sinrazón.. Absurdidades vestidas de coherencia un tantito estúpida.
Estamos en el tercer mundo, creemos en dioses y supercherías. Espejitos milenarios socavando nuestra conciencia. 
-¿En el primer mundo no son así? 
-Yo qué sé nunca he salido de aquí.
-No crees en dios pero le temes al diablo. ¡Vamos MaLquEridA, defínete!
-¿Y si El Vecino Asesino se lo robó?- recuerda que el otro día dijo que la sangre de perro es una muy buena protección. Eso lo escuché yo mismista con estos oídos adornados con aretitos de filigrana hechos por los artesanos de Guerrero.
-No creo, los chamanes no son tan malos. Además por eso lo saludo para tenerlo de nuestra parte por si las moscas.
-Entonces, ¿qué pasó con Babo?
-Npi

Sin saber qué más hacer sentamos nuestra impotencia elucubrando ideas, dejamos que la locura nos tome por asalto.
El dedo flamígero te señala después de todo tú eras la que estaba con ellos cuando desapareció.

-Estaba la reja abierta pero eso no dice nada ¿o acaso crees que alguien entró sólo para robarse a Babo? ¡Por dios aterriza!
-Juro por Natalia que es lo más sagrado que tengo -bueno también ustedes son sagrados pero un poquito menos- que no se me escapó. Si miento que me caiga un rayo y me parta en dos, ya ves que ahorita eso puede ser posible. Miedo no tengo, me rijo siempre por decir la verdad hasta cuando digo mentiras.

El Tú y el Yo en circunstancias fuera de nuestro control. Veladamente nos culpamos porque no encontramos respuesta ante este hecho inexplicable.
Esa es la pregunta redundante: ¿Cómo se escapó? Si supiera no lo estaría buscando.

-¿Y si Babo no salió y está escondido por algún motivo dentro de la casa?
-Razona estás diciendo estupideces.
-Me siento un poco cuerda, un poco idiota. La cordura en súbito desapego de mi persona. La epopeya de una idiota he titulado este texto -a decir verdad se llamaba La epopeya de los idiotas pero te zafaste y me dejaste solita- porque así me siento aunque esto no tenga nada de heroico, nada de poético, nada de nada. Me quitaste de tajo lo poético que encontraste en mí hace rato que te leí.

-¿Recuerdas que cuando murió mamá yo sólo pensaba en comer y me daba pena que nadie tuviera hambre?
-¿Y eso qué tiene que ver ahorita?
-Tengo hambre, mucha, pero sólo te lo digo a ti. ¿Cómo puedo pensar en comer si no sé si Babo...?
-Qué difícil es todo esto.

Un título ideado en el momento mismo cuando con mi pelo mojado sobre la cara recorría las calles, las lágrimas mezcladas con la lluvia y el pie arrastrando como culpa insensata de quién se sabe inútil para ciertos menesteres. Antihéroe de bisutería, cuéntame tus penas, hoy tengo un poco de tiempo para ti.

-Lo que más me zumba en la cabeza es lo que dijiste: Natalia no está segura contigo. Él debería estar temblando si lo piensa un poco.
-Eso ya lo sabía al igual que todos. No soy apta para cuidar ni de mi misma. Es un secreto a voces. Nadie lo dice por miedo a lastimar mi ego de mujer independiente.

-Lo sabemos
pero
nunca una verdad ha dolido tanto.





















viernes, 18 de septiembre de 2015

¡Baf baf!



¿Quién puede no quererlo?


Fijo la vista en un punto inexistente. Hecha un ovillo percibo los ruidos afuera. Las risas de los niños están ausentes por la lluvia que empezó a media tarde. Se escuchan ladridos. Aguzo el oído, no es Babo. 
Nadie respira. Con los llorosos silencios dejamos que nada nos quite los recuerdos que tenemos de él. Pareciera que es demasiado amor para una mascota, no para nuestros perros. Son nuestra familia. 

Le hablo como si conmigo estuviera. Escribí un texto diciéndole lo que no vivimos desde que desapareció. Eso fue lo que pasó, desapareció sin dejar rastro. Ignoramos en qué momento se salió. En mi insensatez pienso que puede estar dentro de la casa, pero no, no quedó lugar sin registrar.

Su plato le aguarda con las mismas croquetas de cuando se fue. El sitio en mi recámara donde duerme no ha sido movido. Su cama está intacta. Nunca he tenido fe en nada, esta vez la tengo, Babo regresará, estoy segura.

No ha parado la lluvia. Por las noches cae de una manera dantesca. Ha habido inundaciones, caos en las carreteras. El aire huele a humedad. Tanta agua caída del cielo y nosotros sin poder  salir a buscarte.

Pegamos carteles por todos lados. El calor ha estado insoportable, quema nuestras ilusiones. Natalia preguntaba a todo aquel que encontraba en nuestro camino si habían visto a Babo, la gente no sabía de qué hablaba. Les explicaba: Babo nuestro perrito, se salió de la casa ¿no lo has visto?

Me gusta recrear en mi mente la estampa de los sucesos importantes que me acontecen. Ayer lo hice de nuevo. Barry tomado de la mano de La Bella caminaba delante. Yo iba detrás arrastrando el pie, el bastón, la vida en pasos dolorosos. En mis manos los panfletos para pegar junto al infaltable ipad. Casi no podía caminar. Me dejaban atrás fácilmente.

En un momento dado Barry se desesperó, volteando a verme dijo que ya no podía con nosotros. O busca a Babo o nos cuida a las dos. Nos quedamos calladas, sorprendidas. 
Caminamos los tres en silencio, pegando carteles, buscando en la desolación contrita a mi perro. Lo entiendo, su carga se ha vuelto demasiado pesada.

Mañana haremos mantas, las colgaremos por donde pasa más gente. Estoy segura que alguien lo tiene, de otra manera habría regresado a casa. Mis chihuahuas son muy inteligentes.

En las madrugadas abro para ver si está en el rellano de la puerta, pero no hay nadie.

Ayer a Natalia se le ocurrió una brillante idea. Cansada de gritarle por su nombre, le comentó a Barry que le gritaría de modo que Babito la entendiera.

-¡Baf baf! ¡Baf baf!- ¨ladró¨ La Bella. Igual que ayer no hubo respuesta. 

Babo sigue sin aparecer. Me niego a volver a mi vida ¨normal¨ si no vuelve. Siento que si dejo de pensar en él mi vida valdrá un soberano sorbete. No puedo hacerlo. Si algo he aprendido en esta vida es que mis mascotas me aman a pesar de todo lo mal que los pude haber tratado en mis malas épocas.

Esto es uno más de los malos tragos que debemos pasar.
Hemos salido de peores todos juntos. Esto se convertirá pronto en una anécdota graciosa cuando tengamos en nuestros brazos a mi perro.
Babo va a regresar, todos nos encargaremos de ello, como que me llamo la MaLquEridA.


















miércoles, 16 de septiembre de 2015

Babo Alejandro



Babo Alejandro


Babo Alejandro es muy singular, no se parece a ningún otro perro. Si mal no recuerdo llegó hace como diez años. Tengo extraviada la memoria. Andaba perdido. Por su aspecto a nadie le gusta. Babo Alejandro tiene los dientes y los ojos salidos. A los niños les asusta su cara. Los adultos le tienen miedo a que los muerda. Ladra muy fuerte. Es delgado. Siempre tiene hambre. Es muy listo, avisa cuando quiere salir al baño o cuando le falta agua. 
Me cuidan entre él y Tiki.
No entiendo cómo pudo salirse de la casa. Siempre está aquí metido con el chihuahua viejo, -él es el chihuahua joven-. He compartido su foto en twitter, Mis hijos en facebook.
Es mi perro fiel y se ha perdido.

Salí a buscarlo bajo una tormenta torrencial. Estaba sola. No sé ni cómo pude ir tan lejos. Fue en vano, no lo encontré. La lluvia no ha parado ¿cómo va a encontrar el camino a casa con tanta agua cayendo del cielo?

Voy a morir de dolor y angustia. Es un perro faldero, no sabe andar en la calle. Es mi Babo y se me ha perdido. 
















domingo, 13 de septiembre de 2015

El castillo de la perdición ignota

Convertidos en mis padres, mis hijos se han tomado en serio su papel ¡horror! Ser hija de Barry ya era suficiente.
Me cuidan, regañan, hablan fuerte, se quejan con Barry de mi. Que si si, que si no, que si tú, que si yo, blah. Con que poca agua se ahogan, no aguantan nada.

¿Cuándo me han visto obedecer a nadie? Ni siquiera a mi psicóloga favorita le hago caso (ojalá que no me lea diosito por favor por lo menos hoy).

Tengo claro los deberes y obligaciones  que me tocan, los haré como bien nacida que soy. Una rama de Los Apellidos Ilustres no se sale del camino trazado jamás. Sólo yo tengo ese privilegio y yo misma me lo otorgué. Sueno como soy. (La señorita médica dice que no es excusa decir ¨así soy¨ pero me viene bien ahora y al que no le guste por ahí hay una puerta). Defiendo a ultranza mi punto de vista. Cuando digo algo lo hago con fundamentos para que nadie me rebata pero a veces el sentido me dicta mal entonces tiendo a decir estupideces y ahí no hay ni para dónde hacerse. ¡Pobre de mi!

Todo es por mi bien dicen mis hijos, si si si pero me asfixian. ¡Aire! (En ocasiones lloro a escondidas, no por su culpa sino porque me vuelvo débil. Una reina no muestra sus flaquezas ante sus súbditos). 

Hoy aprendí que nadie nos daña sino que somos nosotros los que lo hacemos. Cada uno es responsable de su cuerpo y de su mente. Asumir los riesgos es lo que toca. Tú me haces daño en la medida que yo dejo que lo hagas.

Después de algunos altercados con mis hijos quise desaparecer -por decir lo menos- de este mundo hostil hacía mi pequeño ser pero cuando leí la frase en cuestión entendí que hablaron conmigo con la verdad. 
Me lastimó porque lo que dijeron duele, permití entrar en mi alma el dolor de saber que dejé de ser el centro del universo. (Lo sigo siendo en un mundo paralelo, pero eso no tiene chiste). 

Reina, reinita mira tú, entiende lo que digo ¿si? Sigues siendo el centro de algo pero los planetas tomaron un rumbo nuevo. Es ley de vida como diría quién con su ausencia deja un hueco enorme en el mundo de sonrisas que construyó para mi. Es magia ¿sabes? Hoy estás ¡tarán! mañana ya no ¿Viste? Nadie murió. Así es la vida, te lo dije mil veces. 

Después de pensar detenidamente supe que fue lo mejor que pudieron haber hecho los muchachos.
Yo calladita, calladita. No hables nena, no ahora. Deja que estos hijos de suchi te digan lo que piensan. Querías hijos nobles y sinceros, pues ahí los tienes. 

Eso claro no evitó que quisiera darles un fregadazo entre ceja, oreja y media madre. Me contuve porque teniendo en casa a la Promotora de la Paz (La Bella Natalia) no se practica ni ejerce ningún tipo de violencia bajo ninguna de sus formas.

En fin,

Si de verdad fuera hija de mis hijos
ya me habrían abandonado 
a mi suerte 
en 
el 
castillo 
de 
la 
perdición 
ignota.
(Con ellos -obvio- escondidos muy cerquita de mi para cuidarme. Siendo descendientes de tan ilustre dama no se podría esperar menos).

FIN.












miércoles, 9 de septiembre de 2015

Mi mejor amiga


Cuando Natalia dijo que habían visto de regreso de la escuelita a mi mejor amiga me quedé pensando a quién se refería. 
En la vida real no tengo amigas -no me refiero al blog- no hablo con nadie, apenas salgo de mi casa y cuando lo hago es en compañía de alguien de la familia. Yo no sé cómo me atreví a salir sola el otro día en que La Bella se fue llorando a su casa porque no quise ir con ella a jugar dado que no había quién me regresara.
Todo el camino iba llorando, dijo poco después mi hijo. Incluso se quedó dormida con el sentimiento lastimado.
No pude soportar saberlo. Agarrando fuerzas de la nada tomé mi bastón, me levanté para sentir cómo estaba el pie. Dolía pero era soportable. No debo forzarlo pero era una emergencia.
Crucé sobre el pecho el bolso que mi hijo compró para traer mis artilugios mágicos -salvavidas en una bolsita-  y emprendí la aventura. Ir a la casa de Natalia.

Salí estoica y valiente pero el valor se fue perdiendo entre la mirada de la gente y los coches veloces. Tiemblo ante ellos. 
Me quedé paralizada a media calle, después comencé a contar los pasos para distraerme. Tomé un taxi. El chofer era un tipo malhumorado que no sabía de lugares ni nada. Como pude le dije por dónde ir. ¡Vaya con él! ¿Qué no ve que con trabajos sé cómo me llamo? Requiero un conductor capaz no un tipo al que hay que explicarle todo.

Llegamos al fin.
-Que dios la bendiga, madre.
-Aggghhh no soporto que me digan ¨madre¨. ¿Madre? siento como si me dijeran: ¨ándale pendeja vete con cuidado¨. Será que las palabras cariñosas de otra gente me repelen. Tratenme como señora normal aunque no tenga indicios de parecerlo.
.
Sobra decir la sorpresa de mi hijo al verme llegar sola. Subí directamente a la recámara de La Bella quién dormía con los restos del llanto en la comisura de sus labios. Lágrimas de niña herida en el corazón.

Me recosté junto a ella acariciándole la mejilla. Luego ya fue todo. Despertó, la acurruqué en mis brazos, me sonrío, me abrazó, llegó su mamá, le estiró los bracitos y ya no me hizo caso. Típico de los niños cuando ven a la mamá el mundo desaparece. No existe nada más placentero que el regazo de una madre

Volviendo al punto de la mejor amiga, cuando Natalia me dijo eso, voltee a donde Barry, alzó los hombros en señal de no saber nada, dejando que la niña -a La Bella no le gusta que le diga niña- me siguiera platicando.

-Tu mejor amiga abuela
-¿Quién es mi mejor amiga, muñeca?
-Adriana- contestó sonriente.

Adriana es una de mis hermanas a la que un tiempo nos unió el hecho de ir por La Bella a la escuela. Yo pasaba por ella, la recogíamos, nos llevaba a la casa y nos quedábamos platicando.

Fui muy feliz en ese tiempo, a pesar de vivir tan cerca no nos frecuentábamos. Esa época la disfruté bastante pero nada es para siempre. Entró a trabajar y se acabó. Vuelta a permanecer callada. A caminar La Bella y yo de la mano. No menosprecio a Natalia, sus pláticas son interesantes pero a veces requiero salir de su mundo de fantasía para ubicarme en la realidad. Requiero entonces de alguien que me escuche.

No lo había visto de la manera en que Natalia ve las cosas. Adriana se convirtió en mi mejor amiga. Yo sólo la veía como la hermana menor tratando de cuidar a su hermana mayor y ya. Era mi hermana, nunca me di cuenta cuando se convirtió en mi mejor amiga.

Bien lo dijo ella cuando se lo comenté: -Natalia sí sabe-
Ahora lo sé también, tengo una mejor amiga y no había reparado en ello. 












domingo, 6 de septiembre de 2015

Poesía para un domingo sin excusas

Hay quien ofrece abriles y circunstancias
versos con rima, métrica y estilo,
fuera de otrora realidad
con lloros para algunos sin sentido
viviendo noches sin contar los días.
Abrazos, ocasos, sentidos, gemidos.

Manecillas sin sueño
habitan lugares de aguas carente
amaneciendo el día
en un allá lejano
donde nacen las olas del mar
que no tienen nombre.
Flores con rocío de lágrimas de domingo
y
viernes de fiar.

Dejando de lado el amor,
ser compañeros
de amaneceres fecundos.
Lunas y soles nunca estarán juntos.
Ambigüedad
porque no estás aquí.
Lejanía sin ganas.

Perfecto es lo que me das,
indefensa,
sin deseos escondidos
cerrados los oídos
a una vida sin excusas
de palabras desconocidas.
Madrugadas con petirrojos silenciosos
Tu pecho en el mío.

Amanecen sueños,
días sin noches
metidos en una botella que el mar se llevó
a navegar en el desafío de una ilusión.

Amor inconcluso
¿sí o no?
Muero en ti,
tú no existes sin mi.
Sentimiento eterno.














viernes, 4 de septiembre de 2015

¿Quién va a despertarme cuando viva pesadillas?

Padezco un severo problema de déficit de atención. Requiero tener a alguien alrededor cuidando de mi. (Kak Satélite). Atento. No lo dice ningún médico, lo digo yo. (Si tú quieres mi alma yo cuido de ti). Estoy usando el chantaje emocional como arma infalible. No es novedad, quién me conoce lo sabe, soy manipuladora nata. Habrá que ver todo lo que logro cuando quiero algo. (¡Aléjate de mi so pecadora!). Lo reconozco, eso no me hace cínica. Pierdo el control cuando una situación se me sale de las manos. (Obsesivo-compulsiva dicen que soy, poquito nomás). Lucho conmigo misma para mantenerme serena. Lo estoy logrando. (Ahorititita, mañana no respondo de mi). Falta mucho para que amanezca. Y tú tan sin embargo. Y yo aquí quietecita. Shhh El vecino Asesino está de guardia. Los parkinsonianos no "tenemos" pesadillas, las "vivimos". Engarza tus sueños en este collar de perlas negras. (Doy fe). La última casi muero. (Entiéndase por "muero" a despertar muy asustada). Para no soñar voy a deshilachar sonidos. Cuando el silencio es quieto los ruidos se escuchan mejor. Identificalos y duerme mi niña, yo te acurruco en mis brazos. (Guárdame un beso para cuando despierte).




martes, 1 de septiembre de 2015

De vez en cuando conviene...

... tomarse un tequila,  no hablemos de vinos que para brindar hasta con agua.  
Perderte en su mirada azul. Verter una lágrima, brincar charcos imaginarios, tomar un respiro.
Enterrar olvidos
Sufrir por amor, odiar el calor, ser tú, dormir desnudo. Comerse el mundo. 
No dar explicaciones. 
Saltar en paracaídas, desafiar a la muerte. Visitar un panteón, volver a ser niño, peinarte con los dedos
Tocar sin miedo los corazones ajenos

Ser amigo de tu enemigo. Perdonar las malas memorias, bailar pegados, fumarte un porro. Escribir un poema, cantar a todo pulmón, andar descalzo, vivir la vida. 
Tocar la guitarra, asear tu cuarto, hablar con el perico, gritar en despoblado. Sentir el alma. Cantar con mariachi.
Grabar tu epitafio.
Ver para otro lado, querer a muchos, amar a uno. Desaparecer un rato. Construir tu destino, esquivar al amor, limar asperezas, escudriñar un atajo. Que nadie sepa de tu existir.

Dormir con su nombre entre tus labios. Decir que no. Volver a usar tu vestido de novia. Reír porque ya no te queda, llorar porque perdiste el ramo. ¿Dónde se quedó? Bautizar ¨tus¨ calles, cantar redondeles. Temer a tu dios. Contar tus pasos, buscar su cara en las nubes. Hablar sin tapujos.
Leer a tus detractores, añorar un pasado tormentoso, hacer cosas infantiles sin miedo al ridículo. Contar un chiste malísimo.  
Marcharte cuando quieras. Ser amigo del diablo. Pararte de cabeza. Desconectarte del mundo, romper tus ídolos, contar tus pesadillas. Buscar a dios. Tomarte la foto imposible, dormir sin horario, dar la mano, amarte a ti mismo. Perdonar sin excusas. Ir al circo, no mirar el reloj, besar a tu perro, comer cebolla, morir de amor, buscar un pretexto, dejarte querer. 
Mirar de soslayo. Vagar sin rumbo, dejar que te miren, usar otro perfume, vivir un exceso. De vez en cuando viene bien recordar que existes para ti y vives para mi o viceversa, da igual si hablamos de amor.

















Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.