lunes, 28 de julio de 2014

Cuestión de segundos

Por las mañanas cuando amanece, me levanto y comienzo a caminar tanteando el terreno. Es como si cada mañana tuviera que programarme para recordar lo aprendido ayer. Como si fuera un bebé doy los primeros pasos. Uno... dos... tres... paso a pasito. Así cada día, todos los días. Empezar en el mismo punto.  Aprender a caminar de nuevo cada bendito día.

En los comienzos de mis citas con el neurólogo este siempre me preguntaba si me había caído. No. Por lo general siempre he pisado firme y el suelo no es visitado por mi en mi etapa adulta. 

Siempre existe una primera vez para todo.

Camino por toda la casa seguida por los chihuahuas y a mi lado La Bella. Siempre andan pegados a mi, por ende debo tener el doble de cuidado para no caer y tropezar con ellos. Caminando juntitos los cuatro como banda sui generis en lucha contra el mundo vamos por la casa en busca de aventuras.

Un día, viernes para ser exactos, el hado de mis días decide que ya chole, hay que darle un poco de emoción a la vida. 
Entonces el pinche hado clava mis pies al suelo cuando voy a dar un paso. La inercia hace que el cuerpo siga su destino y en menos de lo que lo cuento doy con mi triste humanidad en el piso llevándome entre las patas a los perritos. Mis manos tratan de aferrarse a algo pero no encuentran nada. En un vano afán por asirme de un objeto salvavidas, mi mano izquierda se agarra del suéter de La Bella yéndonos todos al suelo. ¡Plas!

Cuestión de segundos.

He de decir que cuando me he caído nunca meto las manos para detener el golpe o para no lastimarme más de la cuenta. Esta vez no fue la excepción. Un saco de papas en caída libre, esa soy yo.
Y bueno normal, me golpee la cara, se inflamó la rodilla, el dedo gordo de la mano derecha. Tengo golpes en las costillas, el pecho, los brazos, todo, ay.

Quedé tirada en el suelo como muñeca rota.

Asustada como estaba, me levanté como pude. Alcé a la niña revisándola para ver que estuviera bien. No había sangre ni en ella ni en mi, quiere decir que no era grave. Se golpeó la cabeza pero fue con mi espalda así que el golpe no fue duro.
Aferrada a mi cuello preguntaba qué había pasado. Babo ladraba asustado y Tiki lamía mis manos. ¿Y yo? Dios de todos los eternos, lloraba a moco tendido.

Durante ese tiempo pensaba a quién llamar para que fueran a socorrerme. Pensé en mis hijos, en mi hermana, en Pache, en Barry pero al final no llamé a nadie. Sola y con La Bella aferrada a mi cuello me lamí las heridas. Sentada en la cama lloraba mi desgracia. Recité en silencio todas las maldiciones que me sé y bendije al hado de La Bella que la había protegido. ¿Mis perritos? Ellos son de goma.

Después ya, se los conté a todos y me regañaron porque no uso el bastón, porque no encierro a los perros, porque bla bla bla. Todo quedó en llamada de atención de mi familia y de la pinche vida de que me tengo que poner muy trucha porque ¨la marcha congelada¨ dio su primera señal de vida y contra ella no queda más que andarse con cuidado.
Blah! conmigo no podrá nadie, nadie. ¿Si saben? N a d i e.

Amén.













viernes, 25 de julio de 2014

Sin acotaciones al margen

De tantos libros que hay en mi casa a él no se le ocurre otra más que leer el mio. No es que me preocupe lo que lea sino el ¨después¨ es lo preocupante. Los silencios en los que se hunde sin que pueda romper esa helada actitud con una que otra respuesta, la que sea pero algo que diga.
Cada vez que me lee se enfrenta a una desconocida durmiendo a su lado.

Y luego esa mirada tan suya, tan de querer meterse a la intimidad de mis ojos me hace ansiar desaparecer bajo el peso de mis culpas. Inútil menester, expié mis pecados sobre una hoja imaginaria que ya no puedo borrar.
¿A quién importa de lo que de mi se diga si estoy aquí dando la cara al absurdo cotidiano?

-Eres tan rara, tan triste, tan desconcertante- dice viendo mis ojos cafés. Huyo de su mirada, no sé qué responder cuando de mi dice eso porque en el fondo tiene razón. Soy rara como la flor de nopal. Triste por herencia materna y desconcertante porque si.
Como canta Astrid Hadad: Ya no soy lo que antes era ni lo que solía ser, soy un cuadro de tristeza arrimado a la pared.

Tanto repetir que soy triste que he terminado por creer que mi vida no vale nada como dice la canción... otra canción. Que triste vida la mía.

Y mañana, ay mañana cuando todo ha pasado ya, he de corregir errores y preparar respuestas para regresar a sus ojos esa mirada amante de quien me quiere bien por sobre todas las cosas.

Click



















lunes, 21 de julio de 2014

El original

Revisando algunos de mis textos antiguos puedo darme cuenta de la capacidad que tengo para escribir tonterías. Mi capacidad no tiene fin. Desde compararme con alguien hasta la utopía de creer que he aprendido a escribir cuando para eso faltan mil años luz. Igual no es mi objetivo aprender pero tampoco viene mal.

Hablaba sobre mis continuos dolores de cabeza, ¿a quién se le ocurre escribir sobre sus migrañas? ¡A mi! Antes de que digan algo, no soy la única que escribe sobre eso pero si la única que conozco.
La verdad es que quienes me leen desde el principio los admiro por su estoicismo ante mis tonteras recurrentes y no se diga cuando me diagnosticaron. Ninguna telenovela tuvo más drama que mi blog. Avergüénzome de ello.

Las veces que decía que me iba pero nunca cerraba el blog, ¿Ay? Alguien dijo: Te creeré cuando al puchar tu nombre salga la leyenda de ¨este blog ha sido eliminado¨.

Tengo que agradecer a mi hija que es la que siempre ha terminado por convencerme de que no suene el click definitivo. He comprendido que esto de escribir es una parte de mi vida y aunque suene feo no es fundamental aunque si importante. Tengo claro que llegado el momento no temblará mi mano -me río- para cerrar un ciclo como lo es el blog.

Ya ni digo de las veces que pensé suicidarme avisando lo que pensaba hacer llegado el caso, cuando en realidad los suicidas no avisan, se matan y ya, no andan contando sus penas. Eso ya lo aprendí.
Ya no sé qué ha sido la peor que he escrito porque nomás de acordarme me dan ganas de meter la cabeza en un agujero como vil avestruz y no volver a sacarla mientras haya alguien cerca.  

Lo bueno de todo esto es que -de este lado del monitor- todavía puedo andar con la cabeza erguida porque no saben quien es la MaLquEridA y no conocen de mis dramas. (Mi familia nomás, pero para ellos no existe la MaLquEridA ni la reina de ningún país utópico). 
Me daría mucha pena que los de este lado me preguntarán el porqué soy tan dramática, tan egoísta, tan egocéntrica, tan valiente de escritorio. Tan así, tan yo, un personaje nacido en un día de aburrimiento que está recobrando su yo original ante tantos alias camuflados.























sábado, 19 de julio de 2014

Que nadie me use para tal efecto

Porque quiero desaparecer sin dejar huella
sin que nadie se pregunte qué carajos fue de mi.
Escabullirme entre las sombras que habito sin dejar rastro
con la misma vehemencia conque pedía recuerdo eterno,
hoy pido el olvido.
Epitafio sin letras.
Una vida sin tristezas no es la mía,
perennes acontecimientos
delimitando mi libertad de expresión
los dedos callados no dicen nada.
Alguien que se ocupe de él que de mi cuida bastante.
Adiós sin volver atrás,
que se pierda todo, ¿a quién le importa si a ti no?
que nadie me use para tal efecto
yo sola me basto para hundirme,
que no me tiro para que me levanten porque siempre he estado en el suelo
¿y qué?
si acaso quiero alzar la cabeza lo haré cuando me plazca
porque ya no soy la que escribe,
mi nombre pesa igual que la lápida de una tumba,
cerrar todo es una pesadilla continua,
rutinas dantescas como buitres en desbandada,
infames ausencias que a otros provoca
darte besos en mitad del mar
noches de guías en faro con olas sin nombre,
ideas abstractas,
robos de letras encontradas en este camino gris,
paranoias totales,
gente que te persigue,
te escondes dentro del rebozo de tu mamá
diáfano perfume de  madre muerta
llena eres de gracia Catalina,
¿por qué no llorar si eso libera mi ausencia?
lluvias torrenciales de soldaditos agónicos,
derrotas que ya no duelen,
traigo una pena,
¡ay que pena!
¿Cómo ayudarte?
No hay manera,
tres pasos agarrada de la pared,
triunfo para una niña hermosa
losas en forma de zapatos...
y dices que es mejor morir
la muerte será mi salvación.
Te falta una vida para ser feliz,
las depresiones son para los tontos
pero tú abusas.
¿todo bien?
Nada va mal es la lluvia que me debilita como si de piedra se tratara
lacera el corazón gota a gota.
polvo de estrellas.
Él te recuerda más de lo que crees.
Aguanta mamá
dame un poco de tiempo nada más,
un poco más.













miércoles, 16 de julio de 2014

Comportamientos extraños de un gato en la madrugada

En ocasiones cuando estoy vulnerable digo a mi familia que me trate con sumo cuidado. Cada palabra mal dicha ¨lastima mi corazón y lacera mis sentidos¨. Obvio mueren de risa porque dramática como soy cualquier cosa me daña. 

La cosa es que cuando siento que el agua me llega a los aparejos pienso muchas cosas disparatadas a veces, otras no tanto.
Una de esas cosas que ha martillado mi cerebro es el llegar a pensar que los espíritus chocarreros que mi Vecino el Asesino expulsa de sus clientes devotos en sus cotidianos aquellarres suntuosos puedan llegar a meterse a mi casa. No vale reírse. recuerden que estoy vulnerable.

He pensado poner en marcha ciertos estratagemas por si las moscas algún ente despistado entre a mi casa. Hacer una cruz de cal en la entrada de la ídem, pedir al sacerdote de la iglesia popof de junto que venga a regar unas cuantas oraciones con agua traída expresamente de la Basílica de Guadalupe para tal fin. Como ese sacerdote oficia en iglesia nice y ya se sabe que ellos están más cerca del cielo pues quien quite y me haga un buen paro ahuyentando los espíritus desterrados de algún ser de mente débil y yo siga viviendo en santa paz y armonía con el universo entero.

Puedo regar con vinagre blanco la entrada de la casa y poner ahí mismo una planta de sábila con un moñito rojo y listo, ¡Espíritus del mal, aléjense de aquí! ¡Vade retro!

No estoy muy segura que el comportamiento de mi gato -del que iba a hablar mil líneas arriba- sea por causa de mis vecinos. Ya saben lo que se dice de los gatos que pueden ¨ver¨cosas y eso.

Mis vecinos nunca duermen -igual padecen insomnio como yo- pero ayer en la madrugada tenían mucho escándalo en la parte de atrás que da al patio trasero donde vive Calixto guapo.
Hete aquí que todas las madrugadas que me levanto a deambular por la casa, el gato rasguña la puerta de la cocina para que le haga cariñitos, le sirva de desayunar y luego irse a buscar amores furtivos por las azoteas con la panza llena y el corazón contento.

Ayer cuando arañó la puerta, le abrí, inmediatamente pegó un brinco metiéndose a la casa, yendo a esconderse en la sala. Me quedé muy sorprendida porque Calixto sabe que eso es un suicidio ya que dentro de la casa viven los dos chihuahuas y no lo quieren. Perritos malos.

Antes de reponerme de la sorpresa, salió de nuevo poniéndose a dar vueltas por el patio. Se escondía detrás de la lavadora, de la maceta grande, debajo del lavadero, en fin.
Para no hacer el cuento largo -que ya lo es- Calixto siguió con su comportamiento extraño terminando arriba de la lavadora, mirando para donde unas voces se escuchaban en mitad de la madrugada. Ni comer quiso, cariñitos menos.

Vale decir que todo ese tiempo quedé pasmada viéndolo. No entiendo qué le pasó ni su extraño comportamiento porque esa noche ni luna hubo. Deduje después de cavilar por dos minutos que los vecinos tuvieron la culpa.

Si una cosa tengo cierta es que me estoy dejando sugestionar por todo lo raro que hacen. No es que me la viva pensando en ellos es que siempre están presentes cuando algo raro sucede.

No puedo cambiarme de casa -Barry me mandaría al diablo si lo sugiero siquiera- tal vez deba dejarme arrastrar por los ritos chamanescos o de plano seguir como hasta ahora, sin hacer el menor caso pero ¿y si los espíritus choocarreros se meten a mi casa? Eso si sería muy requetefeo.

En lo que averiguo voy a poner cloro en las puertas, no vaya a ser el diablo y Lucy venga por mi aunque cuando pase algunos días en mi compañía querrá retacharse por donde vino. Bien dice Bruno: Cuando te mueras má, Chuchín y Lucy se van a pelear por ti pero no para llevarte sino porque ninguno querrá quedarse contigo. ¡Achis! ¿Será?
















lunes, 14 de julio de 2014

Adoptando nuevas formas y estilos

Hay días en que como ayer agradezco La Bella no esté tan cerca de mi. Me asustan los pensamientos abyectos que tengo y que ella pueda verme en modo letal. Aislarme de todos para no dañarlos con lo que de mi boca enojada salga.
Me meto a bañar para como en una forma simbólica limpiar mi alma llevándose el agua lo malo de que hay en mi. Salir renovada después de una catarsis con olor a jabón con perfume soft.

Afortunadamente los pensamientos negativos como los de ayer son pocos. En lo que respecta a mi ella no sabrá que muchas veces vivir no fue mi mejor opción y que puedo no ser todo lo buena que de mi se espera.

Insisto en mostrar mi mejor cara con ella -debiera ser con todos- porque ya bastante feo es el mundo para que encima lo haga peor con mis ideas y actitudes  Los pensamientos malos no los puedo controlar, son producto de una vida sin sentido pero evito que salgan a la luz para no dañar a quien tanto me ama.

Es lo que hay me digo cuando siento que su cercanía a mi forma de ver la vida, a mi música, la enfermedad -nunca será ¨mi¨enfermedad- mis historias, mi influencia incluso a mi forma desenfadada de vestir pueden no ser buenos pero ¿qué es bueno o qué es malo? ni siquiera yo lo sé que me jacto de haber vivido mucho y conocer la vida en sus múltiples formas.

Cierta estoy que me juzgo duramente sin consideración pero solamente así puedo rescatar lo bueno que tengo y ponerlo a su alcance de niña linda.

Algún día puede ser que me convierte en ese ser de luz -¿de verdad quiero serlo? No me imagino ser un ángel bienhechor- del que muchos hablan y pueda ser la abuelita ideal para Natalia sino es que ya lo soy porque puedo sentirlo en los besos que me da cuando llega o en los abrazos que no le pido -por miedo a que me diga que no- y me da cuando me ve solitaria o en esa sonrisa de niña inocente que reluce cuando me ve llegar a su casa y desaparece todo mal que me aqueja.

Llegará el día en que para La Bella sea la abuela que yo no tuve y que algún día envidié a quien con todo orgullo habla de los papás de sus papás.












viernes, 11 de julio de 2014

Un Padrenuestro y diez Ave Maria alcanzan para tu redención o mínimo para dormir

Cuando se trata de dormir todo vale, desde contar los segundos hasta rezar. ¿Qué le voy a hacer? cuando no puedo conciliar el sueño y estoy muy agobiada porque las horas pasan y sigo con el ojo pelón, me pongo a repetir todas las oraciones que aprendí no sé dónde porque no recuerdo haber ido al catecismo de pequeña. Las condiciones en que hicimos la primera comunión mi hermana y yo fueron extrañas por eso digo que no recuerdo dónde las aprendí.

Ha pasado media vida y cuando estoy en apuros recurro a las oraciones escondidas en mi refugio interior. Soy atea pero no puedo borrar mis raíces católicas. Me cobijo en la oración como último recurso. Condenada al cadalso soy en mis noches aciagas.

Comienzo por el Padrenuestro, después el Ave María, ah no primero es el Gloria y después el Ave María. En seguida va el Credo, después el Yo Pecador, después el Señor mio Jesucristo. Luego el Salve, luego me echo una oración a San Judas Tadeo y después me chuto las que salen de mi cabeza. Si el sueño no llega vuelta a empezar. Tanto alardeo de ser atea y me sé las oraciones y todos los misterios que se rezan cuando alguien muere. Mientras no llegue a ser una beata metida en la iglesia no importa

Últimamente no han ayudado mucho las oraciones, entonces se me ocurrió rezar el rosario completo, de los que se usa cuando alguien fallece. Empiezo con el padrenuestro, luego el Ave María diez veces pero nunca llego al tercero, lo sé porque me duermo. Es lo que hasta hoy ha surtido efecto.

Me inventé un dios particular. No castiga ni asusta, me deja ser sin temer, por eso me cae bien.

Ya no leo porque la otra noche encontré un cuento de Rudyard Kipling al que nunca había leído -si, si soy una blasfema ¿qué le voy a hacer?- llamado Rikki Tikki Tavi, me pareció muy interesante - por cierto se lo contaré a La Bella a su regreso- y me quedé leyendo sus cuentos toda la madrugada. Me dieron las cinco y seguía metidas las narices en el libro. No tengo remedio.

Ayer conté segundos pero mi mente divagaba y perdía la cuenta. Luego quise contar las campanadas que da en sus ceremonias mi Vecino el Asesino pero me asusté cuando empezaron a gritar. Tapándome la cabeza llamé a todos los ángeles del cielo que me protegieran. Supongo que si lo hicieron porque dormí una hora.

Después tuve una pesadilla y desde las dos ya no dormí. Mis pesadillas son escenas sucediéndose una tras otra sin diálogo ni trama. 
Mis pesadillas son como película de viernes que nadie quiere ver. 

Entiendo que del insomnio no me voy a curar así que seguiré buscando el sueño o quizá deje de buscarlo y aparezca como por arte de magia. ¡Buena idea!

Mi dios particular me ayuda a dormir pero al igual que yo tiene el sueño muy ligero. Se despierta con cualquier ruido y luego estamos los dos pensando cómo hacer para dormir.

Algún día llegará el sueño tan anhelado, cuando por fin después de toda una vida consiga dormir eternamente.


Bueno, amén, ya no me distraigan, me voy a dormir. Aí los vidrios nos cortamos.











domingo, 6 de julio de 2014

Con estilografo y letra garigoleada

Hay quien afirma que toda mujer es digna de un poema. Los poetas dicen -a mi no me lo crean- eligen su musa para un mes determinado -abril o mayo por decir algo- y le dedican versos compuestos en las noches de desvelos cuando sienten que su corazón late más de prisa que caballo desbocado.
Hay otros que prefieren sea su fuente de inspiración para todo el año. Ser musa los 365 días ha de ser de pocas pocas pero poquísimas pulgas. No están enamorados de ellas pero son su heroína favorita. 

Pero como en todo también hay musas desempleadas quienes por más que se esfuerzan no consiguen que el poeta las seleccione para escribir versos de amor u odas románticas sacadas bajo los vapores ociosos de una melodía apasionada. Nanay, no infunden ni temor estas muchachas por más que se esfuercen en atraer a los hacedores de versos.

Se podría decir que las musas por el sólo hecho de serlo inspiran los más bellos poemas, sin embargo las desempleadas ni lástima dan a quien las mira como quien ve una mosca pasar. Y andan por la vida ofreciendo miradas tiernas, y sonrisas con sabor a albaricoque o no, mejor a manzana pero ni así logran sacar una rima de tan lejano vate. Otras en cambio con sólo cerrar los ojos crean versos escritos por los mismos dioses.

Ya sea gorditas, chaparritas, güeras falsas, sin pechos o sin más gracia que unos ojos bizcos no dan pie a componerles ni un adiós como poema. Toda mujer tiene su corazoncito aunque sea fea, -perdón, no hay mujer fea sólo mal arreglada- merece un poema aunque sea de tres versos. Que tanto es tantito como dicen por ahí.

Para hacer un poema bien se puede estar enamorado de la musa particular o escoger una desempleada y los versos fluirán como maná del cielo, diría alguien que va a misa los domingos allende el mar.

Crueldad ocasional. Poetas fatuos escasos de imaginación que no son capaces de versar el cielo en  los ojos de una mujer.

Dicen que no todas las mujeres nacieron para ser musas. Yo digo que si, lo que pasa que no todos los hombres pueden ver a través del alma de quien bien los quiere para hacerles una rima acompasada. No saben apañar suspiros de amor envueltos en cartitas rosas con música de violines y escribirlos con estilográfica y letra gariboleada de corazón romántico. Igualito que un poema, así merito. Pero no, aí van a buscar una mujer hermosa porque con otra nomás la inspiración no llega. Banalidad con estilo.

Hay tantas musas desconsoladas que los poetas para echárselas a la bolsa no haría más falta que decirles Que bonita estás y caerían redonditas a sus pies. Todo es cuestión de enfoque o de cerrar los ojos y ver el alma de quien les quiere bien.














sábado, 5 de julio de 2014

Luces apagadas





No se trata de mantener las luces apagadas -siempre he vivido en penumbras, la luz no me gusta mucho- para no ver la realidad. Se trata de tener actitud ante la adversidad. De no dejar que la familia se derrumbe sino de sostenerla para que ninguno caiga. ¿Cómo hacer para no dejar que el desánimo sea la constante en nuestras vidas últimamente? 

Me asusta lo que escucho cuando con uno o con otro -casi nunca podemos estar juntos- expresan como se sienten. 
Tengo que sacar fuerzas de donde no las hay para darles valor para seguir. No podemos guardar las manos en los bolsillos en señal de derrota. Esta familia no es de fracasados. No tuve hijos para verlos caídos ni un esposo optimista pidiendo un poco de descanso en el más allá. 

No se trata de pintar la casa o cambiar de lugar los muebles porque lo más importante que somos nosotros seguimos siendo los mismos. No podemos ser otros, aunque así fuera no cambiaría nada de mi familia ni de mi porque lo que somos es la esencia de esta mi vida.

Tengo que sacar fuerzas por ellos que son lo más importante. Sacarlos adelante con todo y mis temblorosas manos pero no sé cómo. Quizás sea actitud pero ahora no la tengo, se escapó diluida entre las lágrimas que hace mucho no dejo correr por mi rostro.
Ayudarlos a seguir es un poco retribuirles todo el amor, cariño y cuidados que me han dado durante toda la vida. Son mi soporte. Me sacan de todo lo malo que me pasa y tal vez sea por eso que no he aprendido a sacarlos a flote porque nunca había tenido la oportunidad de hacer algo por ellos.

El otro día leí que si uno acaricia por un rato a su gato, la vida le será más llevadera porque los mininos tienen la capacidad de transmitirnos paz así que pues dicho lo dicho me voy a acariciar a mi gatito. Me iré a vivir por un rato a un mundo más bonito sin importar que de regreso sigan las luces apagadas. Alguno de nosotros las prenderá algún día. A lo mejor soy yo, uno nunca sabe.













miércoles, 2 de julio de 2014

De vuelta a lo básico

Una cosa de la que me cuesta hablar es acerca de la crisis económica en la que estoy -estamos- sumergida desde hace tres largos años. Toca estar abajo en la rueda de la fortuna pero no me quejo, no siempre se puede estar arriba.

En esta crisis -según una mujer experta en feng shui no se debe decir crisis porque se atrae, ¿más?- el caso es que hay que prescindir de lo más que se pueda.

Así que adiós señora que me ayuda a hacer el aseo, y adiós señora que me ayuda a planchar. Por sus servicios muchas gracias, dios las bendiga.
Dicen que los bienes son para remediar los males, sepa la bola si eso sea cierto pero bueno, empezamos por vender la computadora de escritorio y la otra que aunque viejita todavía servía. Adiós compus amadas, nunca las olvidaré.

También adiós coche.

Nunca en mi larga vida los acreedores llamaban a mi casa porque siempre fuimos muy cumplidos en nuestros pagos pero siempre hay una primera vez y bueno hay que agarrar al toro por los cuernos y a darle que es mole de olla.

La crisis se agudiza cada día más porque hay que comprar los medicamentos que cuestan mucho, pagar deudas atrasadas que parece nunca se acabaran y bla bla bla. Dentro de poco pasaré a formar parte de la larga fila de pacientes sin atender en la seguridad social. ¡Oh muerta soy!

No me quejo, porque mientras se pudo todo fue miel sobre hojuelas pero nada es para siempre ni siquiera la buen fortuna en la que viví por mucho tiempo.

Seguiremos reduciendo gastos y servicios como el cable e internet. El celular ya no existe, nos quedaremos con el teléfono convencional porque de él vivimos. Volveremos a ser como antes, cuando empezamos esta vida juntos, sin nada más que él y yo porque los hijos ya volaron del nido y aunque nos ayudan eso tampoco será siempre. Queremos ser unos viejitos autónomos, sin depender de nadie.

¿Por qué nos pegó tan duro la crisis? npi pero si hemos salido de peores que no salgamos de esta, después de todo qué más puede pasar. Ya me orinó un perro que era lo más grave así que, que venga lo que sea. 
Y no lo cuento para que me compadezcan ni tampoco para que me pobreteen sino porque no tengo sueño y lo único que se me ocurre es escribir. Barry dice que no debo hablar de nuestras penurias económicas porque se presta a dar lástima pero como no le hago caso pues ya está, hago lo que quiero y escribo igual. (Ojalá no se le ocurra leerme porque que se enoje conmigo me dolería hasta la madre).

Ora si, ya me voy a dormir. A soñar con que de todo lo que he perdido nada me hace falta. ¿Que si me duele? Obvio ni que fuera de palo. 
Imaginaba que a estas alturas de la vida iba a estar sana, rascándome la panza y con una bola de sirvientes en mi casa con jardín pero pues la vida siempre sorprende. No hay más que seguir trabajando y sin quejarme que aunque me cueste trabajo puedo hacerlo... (espero).















Doble moral






No entiendo la doble moral con la que se conducen algunos. Esta es noticia vieja pero no importa porque tengo una espinita clavada y me la quiero sacar. ¿Dónde puedo hacer eso? En mi blog, cómo no.


El lunes en la televisión alababan al tipo de Holanda -Arjen Robben- que jugando con la selección mexicana, se tiró un clavado engañando al arbitro, haciendo que marcaran un penal en contra. Sobre eso no voy a hablar porque no sé nada de fútbol.
Lo que me enoja es ver como se manejó la información.

Resulta que el tipo frente a los medios de comunicación reconoció que se había tirado un clavado y gracias a eso marcaron el penal. El resultado casi todos lo saben pero aquí eso tampoco importa si es que en algún caso a alguien le pudiera importar.
La mayoría de medios alabaron la honestidad y valor del tipo para confesar ante las cámaras su ¨hazaña¨. Yo en mi continuo preguntar digo cómo es posible que lo elogien cuando al tirarse no fue honesto. Hizo trampa y sin embargo eso no lo cuestionaron sino al contrario fue digno de admiración. 

Yo de plano este mundo no lo entiendo. Sé es o no sé es. Mejor se hubiera quedado callado y que con su pan se lo coma. Allá él y su conciencia, pero a mi me enoja tal desfachatez.Ya saben visceral que es uno.

Bueno bye








Deshaz

Deshazte del nunca y el siempre.
Del hasta y único.
Del tiempo, la luna y las estrellas.
Del Héte aquí y del Érase que se era.
Oblígate a escribir bien.
Deshazte de los lugares comunes y del lenguaje espeso.
No digas groserías ni escribas vulgaridades.
Sé concisa y callada.
No alargues tus cuentos ni escribas de tu vida inmaculada, a nadie interesa.
Céntrate en los amores callados que existen en tu cabeza pero recuerda que el silencio es oro.
Sé fiel como al principio.
Manéjate como musa desempleada.
¡Ah! Olvídate del Sólo y del Y... Y... Y...
Para todo no es bueno.
Ahora que se necesita, busca empleo de vagabunda de las buenas.
Inventa tu propio método para vagar por las calles.
Tus poemas tan tuyos nadie los entiende, ¿De dónde los sacas? No los publiques ¿entendiste?
No cualquiera rueda por el mundo con estilo.
Olvida el Será y el Debía.
No olvides los acentos ni las comas.
No digas nada.
Tampoco uses tantos puntos suspensivos.
Tu prosa es tan elemental, necesitas palabras nuevas.
Trata de vivir en un mundo ajeno a la decepción. ¿No existe? Claro que no, por eso dije trata.
Si te es posible lee y calla.
Apréndete el decálogo del buen decir, pero debes inventarlo primero.
Y sobretodo ve a una escuela,
¿Quién te enseñó a escribir?












Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.