sábado, 29 de septiembre de 2012

Es que lo mio, lo mio, lo mio no es el sexo







Héme aquí tratando de describir una escena de sexo y pues que no puedo.

Volviendo la vista atrás son pocas las veces en las que he hablado en este blog sobre ese tema y no por falta de ganas pero es algo que no se me da.
Alguna vez escribí sobre la manera en que una monja practica el onanismo. Una historia que publiqué en el otro blog que murió sepultado por palabras que nadie entendía. Yo al menos. 

Egocentrismo puro, en fin no vale siquiera la pena nada.

Luego recordé que hace tiempo inventé una historia de Joaquín y Rosita, que eran dos pulgas que se conocieron cuando llegaron a vivir en la cerviz de un Gran Danés.
La noche en la que Joaquín quería llegar a más con Rosita, esta cerró la puerta de su recámara y se me olvidó continuar la historia.
No quiero imagina el dolor que tiene Joaquín con todo ese amor que se le quedó guardado desde entonces.

Con eso de que escribo puras historias de animalitos, anoche se me ocurrió relatar la forma en la que Doris y Jack (Dos lombrices) tienen sexo pero me quedé en el principio porque empezaban abrazándose y recordé que las lombrices no tienen brazos así que mi relato perdería credibilidad, entonces me desilusioné y me fui un poquito a llorar su desgracia hundiendo la cara en mi almohada.
Un abrazo de lombrices sin brazos no es abrazo.

No es por nada, pero pienso que si describo una historia de sexo voy a caer en la vulgaridad y ya ven que eso no se me da y vaya que tengo mil y una historias de sexo candente pero mñeh esas las guardo para cuando explore otros mundos alejados de la realidad y la MaLquEridA  se ponga hot cosa un poquito imposible.

Soy mustia.

Pues ya, Álvaro me dejó una tarea -relatar una escena de sexo- pero no pude hacerla. Me siento como cuando en la escuela dejaban tarea y no la llevaba. Inventaba mil excusas para al final terminar diciendo, no supe hacerla profe, tsss mal plan.

Si me hubieran asignado un relato dramático seguro los hago llorar porque lo mio, lo mio, lo mio es el drama y a las pruebas me remito.

Y ya me voy, tengo que encontrar la manera en la que Doris y Jack se abracen sin brazos porque me he quedado muy angustiada.
















jueves, 27 de septiembre de 2012

De confesiones y tumbas heredadas






¿Qué me mueve a contar cosas de mi vida a gente que quizás nunca veré? 

Puede ser por llamar la atención o porque tal vez no me juzgarán o porque pienso que contando mis errores les sirva de algo y no los cometan como lo hice yo.

Lo que sea que fuere las cosas que cuento aquí en la vida real pocos conocen como esa manía que tenía de tocar a los santos. Manía que agarré cuando de pequeña viví en la casa rica.

En la cabecera de la cama donde dormía había una imagen de la virgen del Perpetuo Socorro, la que tiene un niñito cargando y de la que no me sé su historia. Pocas historias conozco de santos. La verdad que saber la vida de ellos no me llama la atención, creo que nadie puede ser tan bueno. Creo que para ser santo hay que desprenderse del Yo genuino y convertirse un poco en todo lo que creen los demás.

En ese entonces pensaba que tocando a la virgen, ella cuidaría a mi familia que estaba lejos. Y así lo hacía cada noche porque tenía miedo que la virgen se vengara lastimándolos, ¡Pobre idiota que fui!
Las vírgenes no lastiman, eso fue lo que me dije ya de mayor cuando mi fe se agarraba con pinzas de mi espíritu rebelde y los santos hacían con mi conciencia un trasto inútil y acomplejado.

Así pues, la costumbre de tocar a los santos se fue arraigando en mi. La virgen del Perpetuo Socorro fue sustituida por la de Guadalupe y a su vez esta fue sustituida por el Cristo Crucificado. Volviendo más adelante a la virgen de Guadalupe que después fue sustituida por San Judas Tadeo.
Les tocaba los pies -que era la parte que alcanzaba- y me persignaba pidiendo por favor que no les pase nada virgencita, diosito o quien fuere.
Y así según el santo de la devoción de la familia en cuya casa me encontrara o en la mía propia debido a que en casa se respetan las creencias de cada quien, la costumbre seguía inmune a la rebeldía de mi yo interno.

Un buen día me armé de valor, me dije que no sucedería nada si dejaba de tocarlos. Me propuse no hacerlo,  incluso cuando pasaba frente a ellos les pedía perdón escondiendo las manos en mi espalda. Con los puños cerrados medía el poder del miedo.

Esto puede mover a risa pero para alguien como yo era cosa muy seria.

Un día que no toqué a un santo pasó algo grave que no quiero contar y me dije que había sido mi culpa. Esa manía de cargar siempre con todo lo malo ha hecho que mi espalda se encorve.

Pero fui valiente aunque eso sí admití que si las cosas pasaban no eran precisamente por mi sino porque así tenía que suceder. 

Fue entonces que dejé de tocar a los santos. Ya no les tenía miedo, después de casi toda una vida quité de mi espíritu culpas ajenas y miradas de reproche a mi carita asustada.

Esa etapa fue quedando atrás, ya no tenía miedo aunque los santos me vieran con ojos amenazadores sabía que no me harían daño que sólo fueron un recurso para sentirme acompañada en una soledad infantil que me acosaba todo el día durante dos largos años de mi vida. Dos años en que se fue sembrando lo que sea que soy.

Estos últimos días esa costumbre regresó para martirizarme. Esa forma de tortura apareció queriendo arraigarse de nuevo pero no tengo miedo más bien he desterrado la creencia de que me castigarán los santos si no los toco o mis ancestros convertidos en pasado tortuoso vendrán a por mi.
Los santos me siguen sonriendo con esa mirada que sólo ellos tienen. Como si dijeran, dichosa tu que has aprendido a vivir sin ataduras. Dichosa tu que escoges el camino que quieres y no el que los otros mandan. Dichosa tu que no vives encerrada en una tumba con poderes pero que no puede liberarse a sí misma.

Destierro de la mente costumbres y miedos que martirizaban mi alma convicta en su cárcel de creencias ancestrales.

No tengo miedo a los santos pero si respeto. Aún cuando me digo que son un trozo de yeso creo que su poder es tanto como el tamaño de mi miedo que digo no tenerles.

Si pero no, estúpida contradicción que se aferra a mi mente como sanguijuela. No creo en ti pero no me hagas daño por eso.

Esos miedos que me ataron durante mucho tiempo regresan para restregarme en la cara que debo ser benevolente, que si alguien me quiere heredar una tumba con un ángel arrepentido, debo aceptarla porque sino los muertos regresaran a cobrármelas como alguna vez pensé que los santos lo harían.
Pero para qué querría una tumba si he dicho que cuando muera no quiero que me entierren. Quiero ser un alma libre volando por todos esos lados a los que nunca fui y que los restos de los que están ahí sepultados igual descansarán acepte o no la cesión de derechos.

No peleo herencias, soy de las que piensan que lo que cada uno trabajó tiene derecho a dejárselo a quien quiera. 
Tampoco acepto si esa herencia no me gusta. Me conozco y haría lo mismo si me hubieran dejado otra cosa al menos eso creo. Nunca me han heredado nada hasta hoy en que a mi tía se le ocurrió reconocerme como único familiar a quien ella dejará esa tumba.

Mi palabra está dicha: No la quiero. No quiero cargar con antepasados de los que sólo conozco su nombre ni con herencias poco comunes que pongan en jaque la poca cordura que me queda. Los santos no me castigarán si no la acepto. Seré yo misma la que sufra las consecuencias de mi negación a aceptar una tumba heredada con restos de alguien que para mi, no representa nada ni siquiera miedo.

No pretendo lastimar a nadie con lo aquí escrito, cada uno tiene su forma de pensar, eso es lo que nos hace verdaderamente libres y yo soy libre en mi cárcel de puertas abiertas.














martes, 25 de septiembre de 2012

Guíame






No soy yo la que enseña a caminar a Natalia. Es La Bella la que guía mis pasos a su mundo feliz e inocente en el que vivo cada fin de semana y que me nutre para seguir adelante en esta vida que yo complico porque para vivir sólo se necesita voluntad y la mía flaquea a cada instante.
Para aprender a caminar toma mis manos pero no sabe que soy yo con toda mi experiencia la que aprende a caminar con ella.
Cada día me enseña que para ser feliz sólo se necesita serlo.

Aprendo también que Bai: Significa Benito Tiki, Ba significa Babo Alejandro e Ia significa Laura.
Sin perder el estilo, a un año de distancia soy la abuela más feliz del mundo.
Hoy cumple un año La Bella y yo la amo más mucho retiharto.















lunes, 24 de septiembre de 2012

Efectos secundarios de una honestidad caduca







El viernes pasado cerca de las once de la mañana tocaron fuertemente a la puerta de mi casa. Entre los ladridos de los chihuahuas y mi susto (Tocaron muy fuerte la puerta) pregunté quien era. Una voz de hombre me contesto algo que entendí ¨Policía Federal¨.

Me asusté mucho,como están las cosas en México el que llegue la policía a tu casa es casi casi la muerte.

Estando sola mi susto fue mayor así que temerosa me asomé a la ventana. Un tipo mal encarado con lentes oscuros se me quedó viendo diciéndome que era de la COMISIÓN FEDERAL de Electricidad  y que iba a cortarme el suministro de energía.

Al ver al tipo ya no se me quitó el susto, empezó entonces el drama de preguntar ¿Por qué?

La respuesta yo misma ya la sabía: No he pagado varios bimestres debido a que desde el cambio de medidor el año pasado, mi consumo se elevó al mil por ciento. Algo poco creíble para una persona que como yo gasta lo mínimo en energía eléctrica.

Dejé de cocinar hace mucho tiempo. El microondas se descompuso, no lo he reparado porque no me gusta usarlo. La ropa se manda a planchar (Es la forma que tenemos de ayudar a alguien, dándole trabajo). No veo televisión a menos que haya algo interesante (O sea nunca). Y el radio tampoco lo oigo, solamente cuando me entra la nostalgia y la combato escuchando a Enrique.
El único foco que tengo encendido -cuando la luz del día ya no me permite ver las teclas y además es de ahorro de energía- es el de mi escritorio y mi computadora inseparable.

Después de leer esto me asumo como un ser bastante aburrido.

Volviendo al tipo de la Comisión, después de decirme que me iba a cortar la luz dijo -veladamente- ¿Cómo le hacemos?

Para muchos esta pregunta fue clave para evitar todo lo que vino después. El tipo me estaba pidiendo soborno.

Pero lo que él nunca supo -ni sabrá- es que yo no sé dar sobornos. Si supiera no sé si los daría pero NO SÉ.
No supe qué decir cuando me hizo esa pregunta. Lo más que se me ocurrió fue pedirle que esperara a que buscara a mi esposo y él lo arreglaría pero no quiso.

Y me cortaron la luz.

Lo que sigue después fue cosa de locos. Los reproches de Barry porque no lo llamé de inmediato (Para mi mala suerte me quedé sin batería).
Eso se sumó al susto del malentendido de pensar que era la policía y el no saber qué hacer -siendo viernes y con La Bella en camino- sin luz.

Desanimada me puse a mover cosas de aquí para allá. Adelanté unas cuantas hojas de mi libro deshojado. Y me puse a pensar... pensar... pensar a dónde va dirigido el rumbo de mi vida.

Algo que recuerdo mucho de las charlas con mi Ángel de la Guarda es que decía que cuando no tuviera que hacer, me pusiera a limpiar ventanas, no pensaría en banalidades y mantendría ocupados el cuerpo y la mente.

Así lo hice hasta que llegó Barry y fuimos a las oficinas de la Compañía de Luz donde nos dijeron que el único modo para la reconexión era pagando el consumo por muy disparatado que fuera. No hay otra forma. Barry se negó diciendo que le cuesta mucho trabajo ganar el dinero como para regalarlo a nadie.

Y bueno, ya hice el cuento muy largo. 

Barry dice que la honestidad sirve para una pura y dos con sal. Que ya no puedo andar por la vida con los ojos vendados creyendo que todos son honestos. Bruno opina lo mismo y los entiendo. Ellos enfrentan la realidad cada día y saben moverse en un mundo que no entiendo. Yo aquí encerrada en mi cubil no me entero de cómo se maneja el mundo real o al menos no soy partícipe de todo cuanto sucede afuera.
Defiendo mi punto de vista diciendo que no sé dar sobornos -nunca lo he hecho- y además no sé discutir porque me tiembla la voz y lloro -Me odio por eso- pero nací estúpidamente débil.

Le dije que no habiendo otra solución había que pagar pero se niega rotundamente. Por como van las cosas tarde o temprano lo haremos.

Comenzó el declive de emociones.

Nos fuimos a dormir en penumbras pensando que estamos tan acostumbrados a las comodidades que nos da la luz que sin ella nos sentimos desamparados. Metidos en nuestros pensamientos cada uno se durmió sin saber cómo arreglar el problema sin pagar tanto dinero.
A mi se me cayó el mundo. Dejar de lado la vida virtual no está en mis planes y saberme incomunicada me pone mal.
Al final de cuentas el carácter férreo tras el que me escudo es una careta que se cae en los momentos críticos. La voz fuerte que tengo no es más que una voz chipilona de ratón asustado. Me río de la MaLquEridA que se acobarda con cosas absurdas.

Después de todo el drama vino la calma pero los efectos estaban surgiendo en mi, comenzando por la hemorragia nasal y todo lo demás que escribí en el post anterior.
Ser demasiado visceral me trae efectos negativos que permanecen a lo largo de varios días.

El caso es que no tengo energía eléctrica desde el fin de semana pasado.

¿Qué cómo estoy escribiendo esto?

En México siempre hay forma de hacer las cosas.



















domingo, 23 de septiembre de 2012

Zombie






Como sombra camino perdida entre cuatro paredes.
Todos duermen
Natalia ha despertado, algo tiene que no ha podido dormir.
Me siento mal, estoy sudando mucho. Anoche tuve una hemorragia nasal, me dolía tanto el oído que tuve que levantarme para poder soportarlo.
Tengo el rostro bañado en sudor frío.
Estoy mal.
Tengo náuseas.
Hay noches en las que como hoy, la sola existencia se vuelve una locura.
Sucedieron tantas cosas del viernes para acá que mi espíritu estúpidamente débil lo está resintiendo.
Quisiera despertar a alguien para decirles que me siento mal pero no me atrevo, no es justo.
Hay noches en que como las de hoy, quisiera no saber de mi.
Siento escribir necedades pero si no hago algo me voy a poner a llorar y eso no es recomendable en este momento.
Si al menos no me doliera la cabeza el insomnio se haría soportable. Deberían inventar algo para... 
Esto no es vida, juro que esto no es vida.
Las malditas enfermedades debían descansar los domingos al menos así sabría lo que es vivir sana por un solo maldito día de la puta existencia.

Hasta mañana o hasta al rato o hasta nunca.


















viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Ya les conté la historia de Lucy y El Cuidador?


  



A ver niños, ¿Ya les conté la historia de Lucifer y El Cuidador de Almas?, ¿Si? pues se lo van a tener que chutar porque no tengo sueño y en algo tengo que entretenerme. 

Bueno pues resulta que todas las noches Lucy sale del averno a buscar almas perdidas para llevárselas al lugar de esparcimiento donde él es el rey. Ladrones, asesinos, violadores, sátrapas, mentirosos y toda esa hermosa especie humana que pulula por las diferentes regiones de este mundo tan singular, es el objetivo a cumplir del Diablo de ojos rojos.
Ese que nos espanta de niños y de grandes más y que hace que nos orinemos cuando estamos solos y se va la luz en nuestras casas.

Pero no me distraigan que pierdo el hilo.

Antes de salir del averno, se perfuma y se peina muy bien porque Lucy puede ser muy malo pero lo vanidoso nadie se lo quita.
Presto ya a la caza de almas, comienza a recorrer las calles pero... Si, así es, El Cuidador de Almas que no es sino un perro bravo, no deja que Lucyfer se lleve nada ni siquiera un palurdo gaznápiro de poca monta. De esos que no valen ni una lágrima de la madre que los parió.

Luzbel se aferra a que tiene que llevarse un alma y el perro a que no. Y Lucy a que si y el cancerbero a que no. Y el diablo a que si y el perro a que no.
Así transcurre gran parte de la noche en un estira y afloja sin que ninguno de los dos ceda.

El Diablo dice -Mira perro, déjame llevarme un alma, aunque sea una no seas gacho. Mira que si llego sin nada mi vieja me va a matar, ya sabes como son las mujeres cuando empiezan con su perorata no hay nadie que las calle y así.

-Nel- contesta el perro, es tu problema, yo tengo a mi cargo esas almas y no puedo dejar que te lleves ni una sola así sea el más malvado que haya existido jamás.

-Ándale pinche perro, mira que te doy los huesos que encontré debajo de un árbol, te van a gustar están bien ricos

-No, no y no- contesta el can.

Y así están duro y dale con lo mismo hasta casi las cuatro de la mañana. 

El perro ya se quería dormir y Lucy dale con lo mismo. Cansado ya de la letanía del Malo, el perro le propuso un trato.

-Mira- dice el perro, ya para que no estés chingando y te vayas mucho al averno, te propongo algo, ¿Quieres?

-¡Va!-contesta el demonio

-Muy bien, vas a contarme todos los pelos del lomo y cuando acabes te llevas el alma que quieras, ¿Qué dices?

-¡No mames!- responde el Diablo, nunca voy a terminar.

-¿Si o no?

-Chale- dice el demon -te pasas de lanza

-¿Si o no?- insiste el perro que ya tenía los ojos rojos porque tenía mucho sueño atrasado y ya se quería dormir.

-Bueno, va-

-¡Papas!, empiézale a contar manito.

Y aí te va el Diablo... Un pelito... Dos pelitos... Tres pelitos... Cuatro mil quinientos pelitos... Y así hasta que ya casi al terminar, ¡Mocos! que el perro se sacude haciendo perder la cuenta al Malo quién enojado le reclama

-¡No mames pinche perro, ya casi terminaba!- le dijo

-Pus ¿Qué quieres?- le dice, me dio comezón -Órale síguele contando.

Y aí te va otra vez el diablo a contar los pelos del perro. Un pelito... Dos pelitos... Ocho mil novecientos pelitos y ya que casi va a terminar, ¡Mocos, otra vez! que el perro se vuelve a sacudir.

-¡Ay no, no pinches mames- dijo el Diablo ¿Otra vez?

Para no hacérselas larga -bien que les gustaría- el perro le dijo -Acaba ya que ya va a cantar el gallo.

-¡Diablos, es cierto- dijo Lucy -ya casi me tengo que ir y no llevo ni una pinche alma, mi vieja me va a matar

-¡Hurry!-dice el perro -Ya tengo sueño

-¡Ya voy, ya voy pinche perro!, tienes un chingamadral de pelos.

De pronto a lo lejos, en una casita chiquita y muy blanca, camino del puerto de Santa María, habita una vieja muy buena y muy santa. ¡Ah no, esa es una canción!

-¡Kikirikiiii!

-¡Puta madre!- dice Lucyfer -Ya me tengo que ir y no me llevo a nadie chingao

-¡Llégale!- dice el perro, por hoy quedamos tablas, no te llevas nada

-Pinche madre, la que se me va a armar con mi vieja- dice Lucyfer consternado- Ni modo, debo irme o la luz del día me va a agarrar en el camino. ¡Me lleva la chingada otra vez me voy con las garras vacías!

Y aí se va el diablo con la cola entre las patas pensando en qué le va a decir a su mujer cuando llegue a su cálida morada.

El perro ya no oyó cuando el Malo se fue, después de dar tres vueltas se acomodó poniendo la cabeza encima de sus patitas delanteras y se durmió mientras a lo lejos se vuelve a oír el canto del gallo.

Y bueno niños, así es como otra noche más Lucyfer se va con las manos vacías porque El Cuidador de Almas no dejó que se llevara ninguna. 

Yo creo que el pinche cuidador debía dejar que el demon se lleve unas cuantas almas malas que desde aquí estoy viendo pero no quiero decir sus nombres y nadamás están enchinchando.

Bueno, esa es la historia de como Lucy anda en las noche llevándose almas perdidas y el perro no lo deja.

Ya les conté la historia, ora si ya me voy a dormir porque ya casi es hora le levantarse. Muchas gracias, hasta mañana.



















jueves, 20 de septiembre de 2012

¡Llévelo, llévelo...!







¡íren gente!
¡Se van a llevar como una única y bonita promoción, directa desde los dedos de la MaLquEridA una Nota de Agradecimiento por la módica suma de un click!
Si damitas y caballeros, un click es lo que le va a costar esta Nota de Agradecimiento
¡Dos posts por el precio de uno!
¿Qué le duele la cabeza? No importa, este post le quitará el dolor con una sonrisa. ¿Que se quiere suicidar por sus propias manos? No lo haga, mejor lea esta Nota de Agradecimiento y volverá a sonreír, olvidando esas tontas ganas de petatearse.
¿Qué la vida no es tan buena? 
Como ño, el chiste es encontrarle eso que la hace bella.
¡Llévelo, llévelo!
¡íren gente, me costó mucho trabajo publicarla así que ¡Llévela, llévela!












miércoles, 19 de septiembre de 2012

Verbo mata carita o lo que es lo mismo te amo pero asht!






Dice Barry que para pelear se necesitan dos y yo no voy a pelear. La vida me ha enseñado lo suficiente como para ser  prudente hasta en los arranques de ira que tiene.
Pero ¡Dios! quién puede tener prudencia ante un pinche viejito cascarrabias mandón que se la pasa dando órdenes a todos. 
Cierto que nadie lo obedece pero es feo que a uno lo manden.

Cuando empieza con su letanía: ¿No viste mis lentes? ¿Ya te vas a subir a dormir? ¿Me bajas mi pijama? ¿No has visto mis lentes? ¿Ya echaste spray matamoscos? ¿Quién me llamó? ¿Me acomodas mis almohadas? ¿Mis lentes? ¿Tengo recados? ¿Comiste? ¿Ya te llamaron tus hijos? ¿Hablaste con La Bella? ¿No viste mis lentes? ¡Ya deja tu maquinita! ¿No viste mis lentes otra vez? ¡Ahhh por dios! 
Le digo que tiene Alzheimer porque todo olvida pero dice que a ese güey ni lo conoce.

Sentadita toda bella como soy, recibo la andanada de preguntas que respondo con un No, No, Si, No, No, Si, Si, así hasta el cansancio.

Él dice que para pelear se necesitan dos y vaya que debo armarme de paciencia para no pelear pero ganas no me faltan de darle un mandarriazo entre ceja, oreja y media madre.
Así que toda mona y hermosa lo mando a chingar a su madre -quedito para que no me oiga- y agarrando mi maquinita, mi libro convertido en hojas, el celular y el aparatejo de música que es lo que necesito para dormir, me dirijo a mis aposentos dejándolo en su sillón con sus perros, su televisión, su café y lo dejo solo a que se le baje lo gruñón.

En los tiempos viejos me hubiera puesto a pelear pero ya aprendí... ¿eso ya lo dije?... bueno, el caso es que ya no peleo y menos cuando -como ayer- me llega con un obsequio que me deja muda.


-¡Muchas gracias mi querido y bienamado esposo, eres un sol!-

¿Y quién no aguanta eso y más si el guapo esposo llega después de un duro día de trabajo con un obsequio para su entrañable esposa? Un disco del amor platónico de la MaLquEridA.

Pero ¡Shhh! no le digan que ya lo tengo.


















martes, 18 de septiembre de 2012

El maestro Xu Yun y su forma de terapearme






Post escrito en estado emo, optimistas abstenerse de leer so riesgo de ponerse en estado lacrimoso o mandarme un poquito a la chingada.

No me creo falsas expectativas en cuanto a algunas cosas se refiere.

Envié hace unos días una solicitud de ayuda a una fundación para poder hacer algo con mi vida y no ser un parásito para mi familia. A ellos no les molesta ayudarme pero a mi ya me llegó la desesperación por tener que estar sangrándolos para mis medicamentos.
El espaciar la dosis para que me durarán más las pastillas no fue buena idea y mi cuerpo acusa el deterioro al que lo sometí.

De mis errores aprendo.

Esperé con impaciencia a que dieran las cinco de la tarde de ayer -hora en que me avisarían si había sido elegida- pero los minutos pasaron y no llegó el correo deseado.

*Que me lleve la tristeza antes de sentir rencor...

Mi cara fue adquiriendo una especie de pesadumbre. No forjo expectativas en nada pero esta vez al ir pasando filtros pensé que la llevaba de gane, pero no fue así. Me dormí con un dejo de desilusión que amaneció conmigo.

Leo cosas buenas para que mi mente se adecue a ser positiva.

La otra noticia que esperaba era que me aceptaran para ser conejillo de indias pero la llamada tampoco llegó. No tenía miedo de ser conejilla porque pienso que si algo no funciona servirá para que sigan haciendo estudios y así encontrar un alivio a personas que como yo no nos dejamos vencer por nada.
Analizando las cosas, prefiero pensar que los parkinsonianos elegidos lo necesitan más que yo.

Espera lo peor deseando lo mejor, me dijo el Anonimito querido.

Y bueno, en mi estúpida arrogancia de creer que todo me merezco, pensaba que recibiría las dos buenas noticias pero no fue así. A veces la realidad me hace poner los pies sobre la tierra enseñándome que no todo se hizo para mi propio beneficio.
La vida sigue y aún cuando el dejo de desilusión permanezca un rato más en mi cara, seguiré buscando alternativas.

Hoy amanecí emo-tiva. 

Este estado durará el tiempo que me tome en verme al espejo y agradecer que estoy viva. Medio pendeja pero viva. Eso si es cosa de agradecer que en eso las reinas como yo lo sabemos hacer muy bien aunque nos esté llevando la chingada.

Genio y figura hasta la sepultura.

Y ya me voy a seguir leyendo al maestro Xu Yun que me está enseñando a ser humilde -ojalá él si lo logre- que muchos han renunciado a enseñarme que el ser altiva no me lleva a ninguna parte más que a ser esclava de mis caprichos.

Es que no saben que la necedad es una característica ancestral de Los Apellidos Ilustres y yo soy necia en grado superlativo.
















domingo, 16 de septiembre de 2012

Algunas veces soy muy torpe, algotras no






Una manera de las muchas en las que me paso la vida feliz es cuidando a Natalia. 

El primer mes que la cuidé -cuando tenía poco de nacida- todo fue bien, no tuve ningún problema. Después cuando me la dejaron porque sus padres tenían asuntos pendientes, mi paciencia estuvo a prueba ya que La Bella no se había separado de ellos. Obvio de su madre menos y siendo pequeña el llanto afloraba fácil además que al no estar acostumbrada a tomar biberón, no podía calmarla. Me pasé la noche entera paseándola por toda la casa, hasta que sus padres llegaron.

He aquí que un día de nueva cuenta sus papás debieron salir y quedó a mi cargo. Estuve muy feliz hasta que surgió la genial idea de tomarle una foto. La dejé en la cama pero no conté con que Natalia ya no se queda quieta. Cuando dirigí el lente para captarla, La Bella se movió a la orilla de la cama y se asomó a una peligrosa caída. Aventé el ipad y grité. Soy de reflejos extremadamente lentos pero esta vez reaccioné de tal manera que la pude sostener antes de que cayera.
Los calzones se me hicieron yo-yo y estuve al punto del desmayo.

Tomé a la niña en brazos quien lloraba asustada, bajé las escaleras a la sala donde Barry tranquilo leía. Cuando le dije lo que había pasado me regañó hasta mañana -merecido me lo tenía- y aguanté estoica la andanada de reproches del ogro-abuelo.

Ayer me la volvieron a dejar pero para que no haya problemas de caídas, la siento en el tapete y con sus juguetes la entretengo.
Es difícil porque los chihuahuas se acercan a olisquearla entonces debo tener cuidado porque La Bellita les jala las orejas, la cola o quiere picarles los ojos.

Hoy seguramente me la dejaran de nuevo, pero tomaré precauciones. No haré nada que no sea cuidarla. Para mi tener a Natalia es la mejor de la suertes y no voy a desaprovechar la oportunidad tomándole fotos o descuidándome un momento.

Aquella ocasión en que iba a caerse de la cama por mi culpa se me quedó grabada. Tengo las manos torpes pero debo hacer que sus papás me tengan la suficiente confianza para dejármela sin problemas.

Y ya me voy porque ya comenzó a jalarle la cola a Benito Tiki y no vaya a ser el diablo.
Hoy ando en etapa abueril extrema.








viernes, 14 de septiembre de 2012

Dicen que los viejos no cogen ni un resfriado









Pues vaya, volvió a suceder.

El viernes pasado tuve la oportunidad de ir a ver a Lucybell -grupo chileno que me empieza a gustar- que por su nombre pareciera que canta cosas bizarras o algo así pero no. Lucybell es más fresa que las fresas.

Sucede que al entrar al concierto -al que asisten en su mayoría jóvenes- reparten condones por si las moscas  o anden los chamacos calenturientos.
Por cierto, en este concierto no vi casi a gente adulta como en los de Enrique.

Son dos veces las que he ido con Kiku a ver al grupo porque es su favorito de entre mil favoritos que tiene.

Esta vez la cita fue en el Teatro Metropolitan -muy bello por cierto- en donde todo es más tranquilo que en los otros foros a los que he ido.
Pues bien, esta vez también dieron condones pero obvio a mi no.

Yo me dije a mi misma -¿Acaso piensan que los viejitos no tienen vida sexual?- No es que yo esté viejita, lo que pasa que soy una hermosa señora llena de experiencia acumulada en el cabello por los aires del tiempo y todas esas frases comunes que endilgan a las personas mayores o hermosas con canitas así como yo.

Como les iba diciendo, al entrar al concierto, un tipo más alto que la chingada estaba repartiendo condones. 
Le dio uno a Kiku, en seguida me estiró uno a mi pero al verme se arrepintió y no me lo dio. Yo me le quedé viendo así como diciendo -¿Qué puto, crees que soy tu mamá que ya no coge ni un resfriado o qué?- Entonces el tipo me estiró de nuevo la mano y yo tomé el condón.

Claro que en seguida Kiku me lo quitó -No sé para qué quiere dos condones esa niña- y riéndose lo guardó en su bolso.

Esto me hace pensar en que la gente -la mayoría- piensa que los viejos no tienen vida sexual porque el otro día platicando con alguien me dijo -¿A poco tú y Barry...?- o sea jelou!

No voy  a platicar de mi vida sexual porque es algo que a nadie interesa -ni a mi- pero no mamen. Creo la gente debe dejar de pensar en que los viejos ya no sirven ni para coger. Pero como no soy nadie para decirle a la gente lo que piensen o no, pues ni modo que sigan pensando lo que quieran aunque me enoje por esa forma tan estúpida de creer que los viejos servimos para una pura y dos con sal.

Pero como digo y repito, la gente no sabe que los viejos no cogemos... hacemos el amor esporádicamente.

Así que si tienen padres, abuelos o lo que sea y oyen ruidos en su recámara no se asusten, están haciendo el amor o se están madreando quedito.
Porque también eso pasa, uno aprende a discutir quedito, terminar abrazados y amanecer con una sonrisa de ¨No pasa nada¨ porque esa es la realidad.

Por cierto, ayer El Poeta me dijo que soy una mujer extraordinaria y la sonrisa que traigo desde entonces nadie me la quita.
No tiene nada que ver con el post o si tal vez porque cuando a alguien le dicen un piropo semejante muy cerquita del oído -es que estaba en el teléfono- la hacen sentir hermosa y querida así como me siento hoy aunque esté viejita y no coja... o si que para el caso es lo mismo.



*Imagen de Claudio que mi Kiku tomó en el concierto.














miércoles, 12 de septiembre de 2012

Mary, Mary...






Tantas cosas por hacer y yo me rasco la panza en un afán de permanecer.

Cada intervalo de tiempo pasa algo que revive la esperanza de curarme. La aparición de un medicamento nuevo, la dirección para ser conejillo de indias o probar algo con lo que me pueda sentir mejor.
Esta vez se trata de probar algo que me quitará el temblor.
Obvio es que será por el tiempo que dure la sustancia en mi cuerpo pero bueno, cualquier cosa que me permita ser ¨normal¨ es bienvenida.

Alguien muy cercano a mi tuvo una plática en su empresa sobre la mariguana y su uso en el parkinson. Así que ni tarda ni perezosa, esa persona me consiguió lo necesario para experimentar si es verdad lo que dicen los médicos.
Yo sabía que usada la mariguana en el parkinson podría hacer que los movimientos desaparecieran. ¿Se imaginan por un tiempo dejar de temblar? Yo si.

El temblor se hizo para los cobardes y la puta vida me puso a prueba porque yo no lo soy.

Cierto que me da un poco de temor fumar mariguana porque en mi vida lo he hecho pero pienso que siempre hay una primera vez.
Hemos acordado -mi familia y yo- que la fume cuando estén todos así si pasa algo estarán conmigo. A veces siento que mucha gente cree que alabo mucho a mi familia porque digo que es la mejor, pero qué le voy a hacer si es verdad.
Si algo tengo valioso en esta puta vida es mi familia, sin ella soy un pinche cero a la izquierda.

¿Qué me falta por hacer si todo lo que he querido lo he hecho sin miedo a las consecuencias?

Tengo proyectos o locuras que no he podido cumplir debido a que no encuentro la forma o los valientes que me acompañen, como es el subirme a una motocicleta Harley.
O volar en globo aerostático pero no convenzo a Barry de subirse conmigo porque si algo tengo claro es  que quiero que sea con él mi viaje en globo.
Me gustaría si no remontar los aires con mi mejor amigo pero él sufre de lo mismo que Barry; miedo a las alturas.

Por ahora eso queda en proyecto, de tantos otros que tengo.

Otra cosa que voy a hacer es investigar un protocolo para probar un nuevo medicamento. Ahí si creo que la puerca torcerá el rabo porque en eso debo estar muy segura qué laboratorios son y cómo se llevará el experimento.
Le tengo un poco de temor porque si algo sale mal no imagino que pasaría con mi vida.
El segundo paso para ser conejillo de indias está dado, lo siguiente es esperar y si los hados de la buena fortuna están conmigo pronto seré el prototipo de mi Alter Ego. Una mujer que no tiembla más que ante sí misma.

Que se muera la esperanza no me hace infeliz, me hace ver lo voluble de la vida pero con una sonrisa.

El mundo se hizo para los audaces y yo tengo la particularidad de no quedarme de espectadora en esta puta vida que está probando cuan cobarde soy y que me pone a temblar cada día que amanece.

Los ganadores son los que cuentan la historia y yo ya estoy contando la mía porque así nací: Valiente en mi propia cobardía.














lunes, 10 de septiembre de 2012

*Una nota de agradecimiento...








Hoy quiero agradecer a tres personas -de muchas- que me han ayudado en estás dos últimas semanas a salir adelante con sus actos y palabras que valoro en el alma, pero que, sin menospreciar a nadie quiero dedicarles  esta entrada.

La primera de ellas es  La Pelusa, quién muy amablemente me invitó a participar en su blog -Una Nota de Agradecimiento- con notitas positivas. Algo un poco extremo porque soy muy pesimista y sin embargo ella me puso a pensar que hay muchas cosas a mi alrededor por las que hay que ser agradecida. 
Gracias Pelusa porque a través de los años permaneces presente en mi vida.
La Pelusina es la autora del nuevo diseño de mi blog que a todos ha encantado. Me asombra la cantidad de personas que sin ningún interés están prestas a ayudar. Con sólo decir -No puedo mover nada de mi blog- ella se ofreció a ayudarme, el resultado está a la vista. Además de hacerme unos valiosos regalos más que atesoro en esta bitácora de vida.
Dense una vuelta por los blogs de La Pelusa, no se van a arrepentir. Blogs positivos como el de ella nos ayudan a ver el día un poco mejor.

Gracias por siempre Pelusa.

La segunda persona a la que quiero agradecer es a Alexander Strauffon.
Al Reverendo tengo poco tiempo de conocerlo y sin embargo la ayuda que me prestó una madrugada en la que me enseñó a ver que los ruidos del silencio no son más que los temores que cargo.
Me prestó ayuda cuando sola, creía que ya no podía llorar más y que todo el dolor del mundo me había tocado a mi. Él me abrió los ojos. Pude ver con claridad donde estaba parada y hacer lo que ya había hecho antes: Dejar el pasado atrás porque ya no tiene remedio y vivir sin culpas.
Esta etapa de mi vida la salvé gracias a sus palabras sabias.
No dejen de visitar su blog, es divertido y didáctico.

Gracias por siempre Reverendo Strauffon.

Y la tercera persona a quien quiero agradecer es a mi Alma Gemela. Dicen que en el mundo entero tenemos a una persona idéntica a nosotros. Yo no sé si esto sea cierto pero desde que mi Alma Gemela apareció en mi vida todo ha sido diferente.
Tenemos tanto en común que hasta a nosotros nos asombra. Unos dirán que siendo de la misma edad las coincidencias se deben a lo mismo. Yo lo que sé es que el tiempo que él me ha dedicado no será en vano.
Él me enseñó a ver la vida con optimismo después de que lloraba tanto cuando el Ángel de la Guarda desapareció. Él tomó su lugar enseñándome que nadie debe mover mi paz interior y que sea cual sea el momento que estoy viviendo siempre debo sonreír. 
El poder de una sonrisa es invaluable.

Gracias por siempre Alma Gemela.

He aprendido -por fin- que las personas que están detrás del monitor son seres vivos como yo y que todas tenemos sentimientos. Si podemos prestar ayuda no es para que se nos tome cuenta en el cielo o en el infierno sino que al hacerlo nos sentimos bien y al estar bien con nosotros mismos el mundo es mejor.
Así que sin ofender a nadie ni menospreciar a nadie, hoy quiero agradecer a estas tres personas que hacen de la MaLquEridA una mejor persona.

Gracias por siempre a todos los que me leen y me dejan sus palabras animosas y créanme, cundo digo que los quiero es porque de verdad los quiero.

Gracias mil.
















domingo, 9 de septiembre de 2012

Nena Daconte y la personalidad múltiple.






Hoy amanecí con ganas de llamarme Nena Daconte. Suena así como yo, un poco extraño, un poco tan fuera de la realidad. 

Un poco como invento de melodías septembrinas.

Me apasionó el nombre cuando leí el cuento -hace mucho tiempo- de García Márquez donde hablaba de ella y su rastro de sangre.
Quedó grabado en la paranoia de mis múltiples personalidades. 

Hoy regresó en un sueño que perdí el otro día cuando Jennifer Natasha sucumbió ante la arrogancia del nombre común y cambió de nombre a la MaLquEridA.

Sea como sea me quiero llamar Nena Daconte porque suena así como yo... un poco loca. Un poco Flor de María.


















viernes, 7 de septiembre de 2012

Los habitantes



Catalina es uno de esos fantasmas que no hacen daño a nadie. Antes al contrario, en el mundo silencioso que habita, quisiera escuchar las voces de sus hijos los que hace mucho tiempo se fueron del nido para  perderse en  un mundo de dolores nuevos.
Catalina no anda sola en ese universo de sombras. Ella lleva cargando en sus delgados brazos a Néstor -primogénito de Emilia- a la que se ha acercado en sus sueños para decirle que arregle algunas cosas que en su mundo paralelo no puede.
Catalina está cansada, tiene el espíritu adolorido y las ansias inequívocas de terminar por fin la deuda que no le corresponde, pero que debe saldar.

Héte aquí que cada noche que pasa, Catalina carga amorosamente a Néstor -fallecido en la mala hora- y con él en brazos recorre la casa donde vivió toda su vida de casada.
Muestra al niño la sala, las recámaras, el patio en el que en las mañanas trenzaba los largos cabellos de las dos Marías -sus hijas mayores- a las que amó como ellas no se imaginan.
Le dice de la barda hecha de piedras desde donde se podía ver a la gente pasar y en la que en las tardes se sentaba con sus hijos a buscar nubes de formas volubles. Le platica del trabajo que a su abuelo le costó construir esa casa a la que hoy en día pocos quieren regresar. No los juzga. hay hechos que ni las mejores acciones pueden borrar,

Y así van en el transcurso de la noche recorriendo una vida que ya no está.
Catalina no sonríe, nadie le enseñó cómo dejar volar las sensaciones de entre los dedos y los labios rositas.

Hay un momento que es el que más ama Catalina -o lo que queda de ella- y es cuando llegan a la cocina, entonces sus ojos vacíos se pierden entre recuerdos y mares de lágrimas las que mojan -sin querer- la carita del niño.

Las escenas llegan a su mente sin darle tregua en tanto Néstor la mira sin lograr entender el por qué a su abuela le pone triste la cocina.
Catalina le dice con palabras queditas -para no despertar a los que duermen en la casa- que la mayor parte de su vida la pasó en ese lugar preparando cada día sin descanso la comida que daría al tropel de hijos que como pájaros en desbandada corrían a sentarse cuando ella  los llamaba a comer.
Cada uno tenía un lugar el que nadie más podría ocupar a riesgo de iniciar una batalla campal la que era terminada con un grito o con la amenaza de ser aquietados con una cuchara de madera que ella blandía sin misericordia.
Si el padre estaba presente nadie tenía permitido hablar a menos que él lo ordenara. Incluso Catalina estaba regida bajo ese régimen que nadie aprobaba pero al que todos se sometían. La mano dura y encallecida del padre era la mejor manera de hacerse obedecer.

La mesa blanca de lámina soportaba el golpeteo de las cucharas y el peso de las risas de los niños que nunca callaban cuando el padre no estaba.

Catalina recuerda con esa mirada lánguida que la caracterizó en vida, los momentos felices que pasó con sus hijos entre aromas de café y dulce de pera. El canto de Claudio -el gallo blanco- o los ladridos de El Dandy, el perro mascota de la familia que vivió toda su vida atado a una cadena sin poder nunca -ni querer- escapar.
El fantasma de Catalina cierra los ojos vacíos y comienza a hablar. Ve a través del tiempo a la hija a la que no le gustaba la sopa y siempre era la última en terminar de comer. Aunque le dijera que la castigaría, el plato intacto quedaba a la espera de otro que quisiera seguir comiendo, que en eso de tener hambre, siempre había alguien.

Amó al hijo callado que aprendió a hablar ya muy grande. Nunca nadie entendió que no hablaba porque no tenía nada que decir. Cuando algo quería se limitaba a señalar con su dedo locuaz el objeto de su deseo.
Con el tiempo ese silencio se convirtió en el sello personal. Se volvió un ermitaño encerrado en el necio silencio del que nada le parece.
Catalina cuenta de los gemelos a los que la vida separó en el mismo momento de nacer por el fallo de un corazón inhóspito.
Habla de la hija mayor, callada y hacendosa que se convirtió en la segunda madre de los hermanos menores. 
Recuerda a la hija -la de pelo claro y huesos endebles- encerrada en su mutismo devorando libros en lo alto de las escaleras. 

Todos mudos.

Todos callados.

Todos sumergidos en un silencio grande como el vacío del mar sin agua.

Las horas nocturnas se van sucediendo en hechos caprichosos del tiempo ido haciendo que Catalina pierda la noción de lo que ocurre a su alrededor, mientras Néstor sumido en un silencio hereditario, va quedando dormido ante el largo recorrido de la abuela por sus memorias.

Sin darse cuenta, la noche va llegando a su fin. Los fantasmas  deben regresar al mundo inexistente en el que habitan. 
Cansada de recordar, Catalina echa un último vistazo a la cocina. Aprieta contra su pecho a Néstor y se sienta a esperar el día, junto a la estufa que le calienta los huesos cansados de cargar tanta desazón.

Conoce -como toda madre- lo que sus hijos sufren no en vano les heredó el silencio necio de los que nada necesitan ni siquiera un abrazo.
Dando un beso salado al niño comienza la partida al mundo donde nada existe. Ni siquiera ellos que son sólo el recuerdo de las culpas de otros que no terminan de pagar lo que no hicieron.

Son los últimos recorridos que hará a la que fue su casa. El permiso concedido para volver a arreglar lo que no la deja descansar se está acabando. 
Pronto debe regresar a las sombras pero su retorno al valle de los inexistentes no será el mismo porque le ha dicho en sueños a Emilia lo que debe hacer para que al fin pueda descansar y sin miedo sonreír como en su vida nunca lo hizo.

Tantas cosas que decir perdidas en la garganta de los habitantes de la casa paterna. Miles de risas escondidas entre esas paredes que guardan secretos que jamás serán develados para no hacer daño a los que vienen atrás y que en una ironía de la vida podrían quedar mudos.

Descansa Catalina, esta hija que no te supo amar paga sus desatinos con la seguridad de que se paga lo que se debe y por la que tu no debes llorar más.

Te amo madre, pronto dejarás de sufrir y no habrá nadie más nunca que te haga llorar ni siquiera esos hijos mudos e ingratos que se debaten entre sus propios demonios en el mundo que ellos escogieron vivir.
Muy pronto descansarás al lado de Néstor mientras llega la hora de reunirte con quien has escogido para acompañarte en el descanso eterno.

Chao mamá.









martes, 4 de septiembre de 2012

Hay ángeles con las alas arrugadas








Usted es muy joven. Y mis ojos se llenaron de lágrimas.
*Ni los ángeles del cielo ni los demonios del mar, separarán mi alma del alma de Anabel Lee. Ni tu alma se separará de la mía y yo no soy Anabel Lee.
¿Cuándo vienes? Es que ya no quiero ir.

¿Tendrá fiesta de cumple La Bella? Quiero comérmela a besos.
Mi dedo tiene una cutícula errante. Cuando un día chocó con la banqueta la uña distorsionó su figura,   algo así como si quisiera volar.
A ti. ¿Cómo?

¿Le gusta leer? Si pero tengo mente dispersa y las letras huyen al espacio sideral.
Gracias, Te amo. ¿Seguro que con eso puedo congraciarme con mi alma?
*Es hora de hablar de la quimera de otra vida. Esa otra vida es la que nunca soñé.
Los antidepresivos me han enseñado a vivir fuera de la realidad. Yo debía ser valiente pero mis alas se estropearon y ya no pude remontar el vuelo.

Pero usted debe decirme cuando venir porque sola no vengo. ¿En diciembre le parece bien?
Cuídate Chikis. Me dio un beso y arrancó el auto perdiéndose en el olvido.
Benito Tiki es como yo. Es mi Alma Gemela en modo perro.
*No pidas paz a mis brazos que a los tuyos tienen presos. Ese será mi epitafio, no quiero que lo olvides.
Tengo moretones en la pierna por culpa de Babo Alejandro. Pero la sorpresa que le dimos bien valió la pena.

¿Amar es pecado? Depende a quien ames
Siento muy feo cuando alguien se despide o se va así nomás. Quizás se aburren de hablar con el monitor.
Quiero aprender Tai Chi porque si. Necesito hacer algo diferente que no se coma mis entrañas.
Te extraño tanto. Soy feliz cuando estás.
Ya casi va a hacer un año. Tus alas se aferraron a mi un día de junio que no volverá.

Dicen que el dinero no lo es todo pero los que lo dicen son los ricos. No necesito dinero, puedo ser feliz con mis manos inquietas.
Y desde ese día estoy traumada porque siento que me echan la culpa a mi. Soy tan inocente como el que más.
Yo no robo. De chiquita le robé a mi mamá pero nadamás a ella y a nadie más, lo juro.

*Requiem para un cabrón. Podría escribir sobre su tumba pero ya se me olvidó quien era.
*El tiempo se va. Ayer se me escapó por el desagüe, quise detenerlo pero sólo se oyó glu glu.
La quiero mucho. No se preocupe por mi estoy bien. Me dijo, pero no sabe que de verdad me preocupa.
*Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo. En un universo paralelo el fuego consume las almas de los enamorados.


*And have left me with a prayer, That I'd Find You. I forgot how to pray.

No señorita podóloga, no me hable así porque lloro. Y las lágrimas se agarraron de mis pestañas terminando por mojar las mejillas ante el azoro de ella que se me quedó viendo con ojos desorbitados y pidió perdón.
*Necesito saber si una corte celeste nos juzgará. Estoy condenada.

Soy ladrona de versos caducos. ¿Esos tienen copyright? 
Tengo la insana costumbre de reír llorando. En los límites de la locura habito.
Si supiera la forma no me importaría el fondo. Asumo los riesgos.
Dije, ¡Voto a Satán! Y los ruidos comenzaron a escucharse.
No te estanques en la tristeza. Ser triste es algo innato en mi.

Cómo se llama esa canción, preguntaste. *Me arrincono pa´ llorarte.



*Trozos de melodías de EB.













lunes, 3 de septiembre de 2012

Pelotero a la bola...





Eso de esperar el fin de semana para destramparnos comiendo como poseídos por el Dios Tragón, está haciendo que me vuelva una bola con patas. 

Cenamos hamburguesas con una coca muy fría, porque Pogh -mi sobrino casi hijo- llegó el viernes.
Desayunamos el sábado barbacoa con consomé y una coca muy fría.

Después comí un pambazo que vende la señora Diabólica porque me quedé solita y no me dan ganas de comer ni de nada cuando estoy sola. No me lo comí con coca sino con jugo de manzana que no es otra cosa que refresco disfrazado de sabor a manzana.

Desayuné el domingo carne con salsa verde, frijoles apachurrados y arroz connoséqué que preparó Barry. Obvio él cocina muy rico y todo nos comemos.

Si... con refresco de manzana.

El domingo fuimos de visita a casa de Kiku y eso habría que celebrarlo. Comimos pizzas a la mexicana acompañada de coca muy fría mientras veíamos el partido de Las Chivas.

En la noche antes de llegar a casa, pasamos a comprar una malteada con tantas calorías que estaré a dieta los próximos veinte años.
Y encima a Pogh se le antoja una banana split que el tipo que las vende le pone ¡DIEZ! bolas de helado, chocolate líquido, lunetas, chantilly, una bola de chocolate y dos galletas de tubo rodeadas de chocolate. Ah y el plátano bañado de chantilly y chocolate líquido.
No nos lo terminamos, si lo hubiésemos hecho nos estarían velando por tragones.

Si seguimos así nos vamos a poner como pelotas o quizás ya estamos pero mis ojitos me engañan haciéndome creer que tengo flaco hasta el lado.
Los únicos que no engordan son los chihuahuas, ¡Maldita maldición! Quiero ser flaca para que me digan piropos en la calle o por lo menos para que no me pongan nunca jamás a dieta.

No quiero saber nada de antojos ni de comida rápida en los próximos años, no sé cómo voy a bajar todo eso que me zampé.
Pronto dejaré de llamarme la MaLquEridA y me llamaré la Gorda Tragona del Blog mamón.




*Ah Los gorditos de la foto son de Botero no pasen ustedes a creer que somos nosotros.









sábado, 1 de septiembre de 2012

Mar adentro









El día menos pensado
voy a recoger los trozos de mi memoria,
los echaré al mar
y me iré con tu mirada a cuestas
a perderme en el fondo del olvido
sin nada ya que me ate a ti.

Ese día guardaré pedacitos de mi historia
y tú no estarás en ella;
serás la pieza perdida del rompecabezas
que nunca terminaré de armar.

Sólo entonces descansaré
en la perpetuidad de mis querencias
y nada más habrá por hacer.










Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.