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domingo, 29 de abril de 2012

The most beautiful







Alguna vez en algún lugar remoto, en una juventud lejana, fui la niña más bonita y lista de mi escuela, dos décimas más abajo de Esperanza. Con mi pelo negro y la cara blanca, era una pequeña inocente jugando a ser dichosa. El diez casi perfecto me hizo la niña más feliz del mundo cuando salí de sexto grado.Dejando atrás el que si me gusta o no los días impuestos por la mercadotecnía, hoy recordé que ser niña no es una etapa, es una forma de conservar la inocencia en mi vida adulta y recordar que esa niña dos décimas menos inteligente que Esperanza, es feliz.
Hoy en México se celebra el Día del Niño, felicidades a los que no pierden la inocencia y no dejan de ser niños.














viernes, 27 de abril de 2012

Se solicita chingón.





No entiendo, si soy una chingona y lo demuestro todos los días, ¿por qué chingados no puedo eliminar blogs de mi blogroll? ni que fuera tan difícil. 
Antes lo podía hacer muy fácil pero ya no puedo.
Lo he intentado millones de veces y no puedo ni seguir a blogs nuevos ni quitar a los que no actualizan.
¿Alguien más chingón que yo -eso es mucho decir- podría decirme cómo hacerlo?
Gracias.
¿Quién dijo yo? ¡Help me plis!
El que lo logre tendrá el honor de ser más chingón que yo y eso señores ¡vaya que es un honor!
Me llamo Flor de María y me apellido Modesta Almaraz.












miércoles, 25 de abril de 2012

Homicidio imprudencial




¨En el agua clara que brota en la fuente
un lindo pescado, salta de repente...¨

El 15 de abril mi pecesito John Cruz tuvo un accidente. Se salió de la pecera por querer explorar lugares que no debía.
A diez días de ese accidente del cual soy culpable, John Cruz falleció. Ha de haber sido porque su cabecita no resistió el golpe o porque no le echó ganas a la vida peceril pero desgraciadamente murió. Me he convertido en homicida imprudencial de mi pecesito beta rosita.





¨Lindo pescadito no quieres venir
a jugar con mi aro vamos al jardín...¨

La pecera ha quedado vacía, metida entre libros viejos a los que John de vez en cuando les echaba un ojo. Una noche que no podía dormir, bajé despacio las escaleras,  me vió,  comenzó a nadar muy rápido -costumbre heredada de su antecesor Jason Enrique- cuando me miraban bajar, poniéndose locos de contento supongo. Después se quedó muy quieto, dormido, tomando por cuna la mantarraya gris.
Le dí una bolita de comida y siguió nadando, escondiéndose entre la tortuga de plástico y los corales falsos.


¨Mi mamá me ha dicho, No salgas de aquí
porque si te sales, te vas a morir¨.





El día que murió, lo vi muy quieto, golpeé la pecera con mi dedito. John se movió un poco para después quedarse quieto.
Me dio un vuelco el corazón. Lo que hice fue agarrar la pecera para cambiarle el agua, entonces lo tomé con mi manecita pero John ya no se movió.
Ya estaba muerto, siento que murió en mi mano. 
Lo puse un ratito al sol para que los rayos lo calentaran pero fue en vano, no respondió. Me dolió porque pienso que murió por mi culpa.
Después de decirle a Barry que John Cruz murió, me preguntó si me sentía culpable. Respondí que si. Si yo no hubiera llenado la pecera, John no habría saltado y ahorita estaría nadando feliz.
El hubiera no existe, John murió. 
Barry y yo lo enterramos en la maceta de la ¨Delicadita¨- así le decimos porque cuando le da el sol inmediatamente se seca- por eso lo de delicada. 
Enterramos a John envuelto en una servilleta blanca, precisamente en esa maceta para que con su cuerpo pequeño le dé vida a la ¨Delicadita¨, así como cuando Jason Enrique murió y lo enterré en la planta de la hoja elegante, y se puso muy bonita.

Neta que me siento culpable.























martes, 24 de abril de 2012

Hábitat natural






Aquí, en este espacio convertido en fábrica de ideas, rodeada de imágenes solitarias de mi familia que me ve con ojos preocupantes, nacen las historias en esta cabeza loca. Historias que llegan días y noches sucediéndose una a una sin reloj que los detenga.
Un dragón con alma de madera -adquirido en el bazar de las señoras de Polanco- cuida de no encender sus fauces para no quemarse. Tres salamandras inmóviles no cambian la pose de relajada candidez. Me miran con ojos dulces, como si quisieran lamerme el cuerpo lleno de cicatrices azuladas.
El monitor eterno de mi computadora que se niega a ser obsoleta en aras de la modernidad. Hongos de colores alucinantes posibles de existir. Libretas de recuerdos que esperan ser traducidos al inglés, tomados de la mano de Jean Claude al que nunca jamás volví a ver.
Decenas de libros enclaustrados en muros de madera. Puertas custodiadas por un perro que nunca ladra. Amasijo de historias capturadas en papel imaginario.Horas perdidas en el ombligo del que no fue. La carta de España que guardo como un tesoro.

Historias de vida interpretadas por seres que a muy pocos agradan: Arañas, moscos, grillos, lombrices, ratones, moscas, pulgas viviendo en el lomo de un Gran Danés. Hormigas viajando en el cuerpo de un cienpies. Cochinillas amantes de los zapatos rosas. Cucarachas borrachas y enamoradas, secundan la farsa en el amarillismo del periódico de ayer.
Tantos cuentos y relatos que salen del insomnio pecador de una mente cabalgando en los sueños de la poca cordura que me queda.
Alebrijes equidistantes con las alas suspendidas en un vacío infinito de cáliz negro. Dolorosas llorando a un hijo muerto que en mi mente no resucitó. Ecos sordos de los días que no volverán. Lámparas sin luz, adornando los primeros días de una cuentacuentos en su cama matrimonial.

Música tantas veces repetida. Acordes de la guitarra dormida mucho ha, que se niegan a despertar. Notas salidas de las teclas aporreadas por una mano diminuta y titubeante que trata de no malgastar para que cuando La Bella entienda de la música que ama su abuela, aprenda a tocar notas que aún no se inventan.
Cuadernos con garabatos viejos, de esos que hacen asomar las lágrimas. Las arrugadas cartas a Los Reyes Magos del niño japonés -hoy convertido en padre- orgullo de los viejos que lo cuidaron de pequeño.
Un ¨Mi mamá no me ciere¨ escrito por las manos chonchas de la hija que hoy sufre por amor. Fotografías del hombre de la que escribe, quién con su encanto habitual esboza una leve sonrisa cuando pregunta: ¿Qué haces despierta a esta hora?
Fotografías de La Bella durmiendo con esa sonrisa que mata a cualquiera. La vieja ballena azul tragándose de a poco los ejercicios de una mano cada vez más débil. Unicornios de luz acostumbrados a no mirarse. La pareja de changos amorosos -regalo de un ex-novio de la niña- hechos de cáscara de coco, queriendo salir corriendo de este paraíso extraño.Crema para manos cenizas olorosas a cloro limpiador de pasados. Maracas extraídas de un bazar de Coyoacán compaginadas con aquella historia de un tatuaje de henna.
Recibos, cuentas, hojas sueltas de un libro roto equivalentes a unos cuantos dolores de cabeza de los aires de marzo.

Plumas de colores sicodélicos. Atrapasueños sin empleo. Flores secas que nada dicen. Un encapuchado con su cruz queriendo redimir al que se deje. Discos, notas, recuerdos, risas atrapadas en la monotonía de un hogar feliz.

Tanta prosa, tanta poesía sin escribir, escondidas en la duermevela que se niegan a salir a la luz de la mano de una escritora que no es pero que quiere serlo. Utopía de algo que no verán estos ojos de mujer acobardada por la quietud de sus silencios que no logra descifrar.
 Musas calladas de latón. Poetas convertidos al esclavismo en función de la nada redundante del pasado común que antecede a la gloria fugaz del otro día más.


















lunes, 23 de abril de 2012

Una chinche pobre









Uno espera al ofrecer su amistad que sea para siempre pero nada es para siempre, ni siquiera la amistad. La abuela dice que vale más un peso en la bolsa que un amigo. Estoy de acuerdo con ella. Los amigos son escasos como el dinero en el bolsillo de un indigente.
Tampoco hay que esperar nada cuando se ofrece la amistad, se da, desinterés puro nomás.

Dualidad confusa.

El dinero no sirve para comprar amigos, si así fuera seguiría sola, no me gusta comprar afecto. De igual manera soy más pobre que una chinche de perro callejero.
Me escondo en una soledad elegida. Esa forma mía de querer llamar la atención haciendo cosas raras como el ser solitaria por elección propia.

Si quiero pero no.

Quiero tener amigos pero los ahuyento con mi forma de ser, de pensar. Quizás porque no puedo estarme ríendo todo el tiempo o quizás porque antepongo mis tragedias a todo lo bueno que la vida me da. Eso no le gusta a nadie.
Creo... que los pocos amigos que he tenido me han aceptado como soy sin pensar en nada más que en ser amiga, pero me han dejado porque... no sé. Pero me dejan, nunca soy yo la que abandono. Porque para mi es claro que el ser amigo es para siempre.

Y en el camino diario me voy quedando sola, tantos que han llegado y tantos que se han ido. No en balde este tiempo he aprendido que así como llegan se van pero tengo la maldita manía de encariñarme rápido y no sé soltar amarras.
Me quedo anclada en los brazos de los pocos amigos por mucho tiempo, tal vez esa sea la razón de no darme cuenta cuando esa amistad está naufragando.
No sé cuando llega la hora de zarpar. Mi brújula no marca otra cosa más que seguir atada a alguien que ya no quiere nada conmigo, ni siquiera un ¨Hola¨ de intercambio.

Cada mañana me levanto con la ilusión de tener una buena noticia en la bandeja de entrada del correo electrónico, pero no hay nada. La alegría con que me levanto se esfuma al ver que no hay nada.
Y vuelvo a sumergirme en las agua del ¨Me vale madre¨ para que no me duela la falta de respuestas.

Nada es para siempre, retumba desde ayer esa frase en mi cabeza, ni siquiera la amistad. 

Comienzo a conjugar una nueva forma de vida:
Yo te sigo
Tú me eliminas
Él te bloquea
Nosotros no te aceptamos
Ustedes nos trollean
Ellos nos quitan del blogroll.

Y me río, no queda más que hacer que reírme de todo lo que veo, sola, por elección propia. Porque si me río, aunque muchos piensen que no. Mi forma melancólica de escribir es sólo un estilo, tampoco es que sea un ogro, los que me conocen lo saben. Ni me la paso llorando todo el tiempo. Es más, los que me conocen saben que la MaLquEridA pocas veces llora.

El 16 de Abril, cumplí tres años de una amistad que creí era para siempre, por eso mi desconcierto. Me quedo con todo lo bueno que ese amigo me dio, al que aún y después de todo, sigo considerando el primer amigo de la MaLquEridA y que terminó la amistad por elección propia pero que a mí, Flor de María me duele más que a mi Alter Ego, la dulce MaLquEridA.

Actualizando:
Héte aquí que me quejo de no tener amigos y en mi buzón se asoma una carta de España y en el correo electrónico me dejan un dulce mensaje y una rosa.






Me quedo sorprendida porque además encuentro en el chat a mi querido y añorado Profe -al que hace mucho no leía- y al muy estimado amigo Van Der HaHaHa, que me ayuda a salir del hoyo con sus chistes y ocurrencias, ¿qué más puedo pedir? 
Soy quejona por naturaleza y chipilona por convicción pero no puedo dar el siguiente paso: El olvido de alguien que ya no está.
Soy un círculo vicioso en mi propio yo que no encuentra la salida aún cuando haya muchas manos ayudándola a salir del laberinto de mi propia perdición.






















viernes, 20 de abril de 2012

Aplastador de Chichis





 ¨El Aplastador de Chichis¨ es un aparatejo con el que a las mujeres hermosas nos torturan apretando nuestros jugosos y rebosantes pechos para saber que no tenemos ningún ente maligno rondando por ahí. Por lo general este estudio llamado mastografía debe hacerse cada año.

Cada vez que pienso en que van apretar mis hermosos, frondosos, níveos, redonditos y apetecibles senos, me da la chiripiorca. Quisiera salir corriendo, como hoy, en que al estar en la puerta del cuarto del aplastador de chichis, se asomaron en mis bellos ojos, unas lagrimitas chillonas. ¡Help! le dije a Barry, por el celular, pero como todo hombre me dijo: -No hagas drama, ni que doliera tanto. -Te voy a apretar los huevos para que veas lo que se siente- pensé.
Cada año me someto a tal tortura y no puedo acostumbrarme al aparato en cuestión. Deberían inventar algo menos doloroso como por ejemplo que un doctor guapo -que se pareciera a Jean Reno- con sus manos expertas nos explore los senos y más allá para que vea que estamos sanas, sanitas, sanas, y dijera con su acento francés: ¡Oh lala ces filles très bon petit! Yo si me dejo, cómo no.

O que con un aparato mágico nos lo pasen por encima y ¡Voilá! diga que estamos sanas. Si ya hay uno para tomar la temperatura sin siquiera tocarnos pues así deberían inventar uno para detectar tumorejos malos.

Pero la realidad me pone los pelos de punta al ver -y sentir lo que es peor- cómo van apretando mis pechitos. Me duele hasta la madre, incluso juro que veo estrellitas. Nunca nadie me los ha apretado tan fuerte, ¡Cajum cajum cajum!

La doctora agarra mi pecho, lo acomoda, lo jala -¡auch!- y aprieta... aprieta... aprieta hasta que casi los ojos saltan asustados al ver como mis frondosos senos son aplastados cual tortillas, ¡Ay!
Primero en forma vertical, y luego en forma horizontal.

¡Pa´su madre! duele hasta mañana.

Es algo semejante -imagino- al dolor que sienten los hombres cuando les aprietan o les pegan en los huevos. Creo que duele mucho -aunque  no tengo huevos, bueno si tengo pero diferentes- pero pienso que duele igual, porque los veo retorcerse y digo: No, pues si les ha de doler un chingo aparte -obvio- que son muy chillones.
Ahora que viéndolo bien, las mujeres somos más chuchas cuereras porque aguantamos hasta que casi se salen las lágrimas y no nos retorcemos como tlaconetes en sal. En cambio los hombres, se agarran como si se les fueran a escapar.

-¡Ay, ay ay!- gritan desaforados, pinches chillones. Sudan y se retuercen, caminan chuecos y no saben ni de dónde agarrarse. Ya quisiera que sintieran un apretón de chichis o un parto y ya verían lo que es amar a dios en tierra de indios.

¡Chillones!

¡Auch! necesito que me soben pero no puedo pedirle a nadie que lo haga, teniendo entre sus manos estos hermosos y ricos pechitos, querrían sobar después otra cosa.
¡Auch, me duele! 
Ojalá existieran sobadores de chichis que nos estuvieran esperando para masajearnos después del estudio. Mi cuerpo y el de muchas mujeres lo agradeceríamos eternamente.






















jueves, 19 de abril de 2012

Supiritaco en desuso








Hace unos años que no me da un supiritaco -léase infarto, angina de pecho etc- desde abril de 2006 en que la angina de pecho me llevó al hospital.
Anoche con la sorpresa de ver a mi amada computadora en los brazos de Barry, me empezó a doler el pecho y el brazo izquierdo.
Tuve que relajarme y tomar algunas precauciones, afortunadamente pasó.
Así comenzó la angina de pecho de aquella vez en que me salvé gracias a la oportuna intervención de mi familia, que corrió como alma que lleva el diablo a auxiliarme.
No es que sea dramática es que soy muy intensa, Barry dice que más bien soy mamona. Estoy de acuerdo con él, soy mamona en exceso, pero sin mi compu soy un cero.
Me iré con calma, el dolor ha aparecido de súbito, suerte que mañana tengo cita con el médico.

Soy mamona les digo.














miércoles, 18 de abril de 2012

Humildemente altiva








Me juzgaré muy duro, pero no valoro lo que tengo. Barry en un esfuerzo -que le agradezco en el alma- me ha traído la computadora después de estar casi un mes sin ella.
No lo podía creer porque estamos atravesando por una situación muy difícil. Los gastos con la abuela, el tratamiento de Kiku, el mio, la descompostura del coche, además de todos los gastos normales están haciendo que mi familia se las vea muy duras para salir adelante.

Yo en lo único que pensaba era en que no podía escribir, de forma egoísta no ayudo sino que les cargo la mano con mis impertinencias.
Bruno me dejó usar todo el tiempo su computadora, Kiku me regaló su ipad pero no me acostumbro y en mi necedad todos los días me quejaba de no poder escribir bien.

Hoy Barry -haciendo un gran esfuerzo- me trajo mi pc desde la cual estoy escribiendo este post.
Tengo ganas de saltar de alegría pero me da pena que el dinero que se usó para pagar la compostura pudo haberse usado en mis estudios médicos del viernes.

Tengo que ahorrar muy duro, si tuviera que pagar a Barry y mi familia todo lo que hacen por mi, estaría en deuda  por todas las siete vidas que me faltan por vivir.
No compraré nada que no necesite y pagaré a Barry lo que gastó en mi compu, si no dejo de llamarme Flor de María y es en serio, lo prometo por mi.

Estoy muy feliz pero no dejo de sentir un poco de culpa.
¿Cuánto dura una mala racha?, la de nosotros ya lleva mucho.




























lunes, 16 de abril de 2012

la MaLquEridA perdida





Tengo el Síndrome del Nido Vacío.

Barry en el hospital todo el tiempo con su mamá. No puedo acompañarlo, me he convertido en una especie de hija y me tiene que cuidar. No le sirvo de mucho así.
Los avechuchos de mi nido han volado lejos.

Ayer me di cuenta que tengo el síndrome porque me la pasé toda la mañana y parte de la tarde tirada en el sillón, sola, sin bañarme, sin comer, sin hacer nada., hasta que mis hijos llegaron.
No hago nada en mi tiempo libre y tengo mucho. Me baño ya tarde, ando en pijama todo el día. Me la paso escuchando la misma melodía una y otra vez.
No me gustan los domingos pero no puedo hacer nada por desaparecerlos así que me aguanto.

Hoy después de que me sacaron sangre, vagué por Reforma a las ocho de la mañana, sin rumbo fijo.
Yo sola, caminando por Reforma, esa es una postal digna de verse.
Fui sola al hospital y me perdí gracias a las obras que están haciendo en el DF. Mandé SOS a Barry pero nunca contestó. Encontré el camino solita, me da miedo perderme.

Tengo que hacer una selección de mis cuentos pero en esta computadora la vista se cansa mucho. Mis dedos temblorosos no pueden copiar y pegar. Estoy muy atrasada. Tantas cosas por hacer y la apatía gana.
Iba a ver en la televisión, ¨Parásitos asesinos¨ en Discovery pero mejor no, Brrr! los parásitos me dan mucho miedo.

Antes de empezar con mi rosario de quejas mejor me voy.
Ya quiero que se acabe la primavera, este maldito calor no me deja hacer nada. Me sale sangre, sudo mucho, me hace estornudar mil veces, me irrita los ojos.
Quiero vivir en el Polo Norte.

Blogger off.









domingo, 15 de abril de 2012

Te amo mi querido Jhon





Jhon Cruz es mi pez beta que llegó cuando murió Jason Enrique que a su vez llegó cuando murió Mauricio que a su vez llegó cuando murió Roberto, el primer pez beta que llegó a mi vida un día aciago en el que fui a una fiesta y lo regalaron con unas flores que creo eran tulipanes o algo así.
Al verlo dije:
-¡Ah un pez beta!- y me lo quedé.

Lavo su pecera cada semana para que nade limpio y contento, pero ayer se me pasó la mano. 
Jhon al sentir la pecera llena, quiso explorar el universo sin agua, brincó haciendo una pirueta y ¡Sopas! se salió de la pecera.
Como no había nadie, su destino era morir en las escaleras por andar de juguetón.

Sucede que al llegar en la noche vi en un escalón algo como una hoja seca, no había mucha luz así que sin pensar, la toqué con mi dedito índice de la mano derecha, y ¡MOCOS! que se mueve.
De pronto imaginé que abría sus fauces enormes para tragarse mi dedito índice de la mano derecha y un grito espantoso salió de mi garganta ¡¡¡BARRY!!! ¡¡¡Un animal raro está en las escaleras!!!
Barry solícito y presto para ayudar a su amada y salvarla de cualquiera que quisiera hacerle daño dijo: -¡Asht tú y tus cosas!- y siguió viendo la televisión.

-¡Pinche perro!- tú no Barry, el bicho raro.

Traté de ver que animalejo era, incluso pensé que era una cucaracha voladora de esas que había en Guadalajara pero con la poca luz no se distinguía bien. Creí que el pie vengador de Barry la había aplastado sin misericordia, ¡Toma perra, digo cucaracha! y la había dejado ahí.
No es que en casa tenga cucarachas, es que últimamente al recordar a algunos hombres me acuerdo de ellas.

Para ese entonces, me había quedado viendo al bicho, que seguía moviéndose y queriendo tragarse mi dedito índice de la mano derecha. 
De pronto mi cabeza se iluminó, -¡¡¡Es Jhon!!!. grité de tal modo que Barry y Kiku corrieron a tratar de salvar al pez, prestarle los primeros auxilios, darle respiración de boca a boca, llamar al 911 de pescados beta y patatí patatá o lo que se ofreciera.

-¿No que no tronabas pistolita?- dije para mis adentros al ver que Kiku y Barry corrían hacía mi.
Con manos temblorosas, agarré a Jhon de su colita y con el dedo índice de mi mano derecha le sobé la cabecita -sin albur- y corrí a su pecera, echándolo al agua ver si revivía.
-¡¡¡Esta vivo!!!- grité-
-Obvio sino no se movería pendeja- dijo mi yo interior.

Lo demás no vale la pena contar porque me regañaron muy feo y dijeron que bla bla bla pero no se ponen a pensar que si Jhon está vivo es gracias a mi y a mi dedo índice de la mano derecha que lo tocó y vi que se movía y que se quería comer mi dedit... y así.

Gracias al dios de los pescados beta que llegué a tiempo si no Jhon Cruz hubiera sido pasto de las hormigas que visitan mi casa en esta temporada.

Y ya, soy la heroína de Jhon Cruz -quien en estos momentos nada que nada- que estuvo a punto de morir por haberme pasado de agua y por andar de travieso

Amén.




*El de la foto es Jason Enrique porque no tengo fotos de mi Jhoncito. Jhon es rosita.








sábado, 14 de abril de 2012

Pongámonos serios





No puedo dormir desde hace meses pensando en una pregunta que sólo una persona me puede responder, pero ella no está para hacérsela.
No quiero vivir lo que me resta de vida con esa duda.

¿Por qué?

Nada más quiero saber, ¿Por qué si yo no hice nada? He repasado cada minuto, cada instante y no encuentro el motivo... no hice nada. ¡NO HICE NADA MALO!

Hace poco resolví otra duda existencial que tenía y que me ha llevado a seguir empeñada en alejarme de mi familia. 
Sola nací y sola me voy a morir. 
No guardo rencores, pero gracias a esa duda resuelta, me queda claro saber donde estoy parada.
Quiero saber por qué, chingada madre, ¿POR QUÉ?
Si tan sólo supiera.
Sé que sufriría mucho pero descansaría después cinco meses de angustia sofocante.
¿POR QUÉ? 

¿Es mucho pedir, el querer saber, ¿POR QUÉ?

Es todo lo que pido... saber por qué. ¿Qué puede pasar? Nada, todo ha pasado en estos últimos meses del infierno y aquí sigo.
He sopesado cada respuesta que me puedan dar, nada es peor que vivir con la duda. Nada se le compara a la maldita duda.
Saber y pasar a lo que sigue. 
Siento como si caminara con los ojos vendados, con el rumbo perdido pero sin dejar de caminar.
Vivir sin vivir.

Estoy más allá del bien y el mal, nada me puede tirar, ¡NADA!
¿Quién dijo miedo? Yo no. 
Las verdades no me matan, ya me acostumbré a que los ídolos caigan frente a mi. Quizás deba empezar a no tenerlos, mis ídolos han sido de barro vil, crujiendo ante mis ojos.
















jueves, 12 de abril de 2012

Águeda Durazo







Parada frente al departamento, Águeda no se decidía a entrar. Deshojaba la margarita dejando caer los pétalos de su indecisión, formando un tapete de dudas.

Adentro encontraría techo y comida segura. En un departamento como ese no faltaba nada. Sin embargo afuera tenía la libertad de moverse hacia cualquier lado sin miedo a que alguien pudiera hacerle daño.
Llegó a Morelia en los primeros días de noviembre, en un barco trashumante, escondida en una caja de bananos. Polizón huyendo de un amor que la dejó en los huesos.
Vestida de luto, armonizaba limpiamente con el color de sus sueños. Negro que te quiero negro.
El duelo comenzó una tarde fría de mediados de noviembre, cuando Raymundo Valdivieso,  desapareció de su vida sin darle ninguna explicación. 
En ocasiones se iba por días pero siempre volvía a buscar calor entre sus brazos y piernas.

-Te extrañé- le decía, al tiempo que sus brazos y patas rodeaban el cuello del amado. Águeda Durazo, era una cucaracha. 
-No se extraña lo que no se ha ido, y yo estoy aquí- contestaba él, sin dejar de mirarla con esos ojos cafés tan llenos de amor y la gorra mamona que nunca se quitaba.
-Te amo- decía Águeda
-Igual- contestaba él. 
Nadie que ama de verdad contesta ¨Igual¨ ante un ¨Te amo sincero, señal que Águeda no vio acerca del amor de Raymundo.

La tarde en que el cucaracho se fue, todo transcurría normal. Se besaron y abrazaron como cada día.
Raymundo aspiró el limpio aroma que despedía el pecho de Águeda. Ella se llenó de su mirada antes de despedirse.

Él se fue para no volver.

Águeda deseó volverse loca. Lo buscó por los lugares en los que Raymundo acostumbraba meterse, pero no hubo rastro alguno.
Las coladeras, el baño, el basurero, todo fue rastreado por las poderosas antenas sin obtener ningún resultado.
Pasó llorando una semana entera, tirada en la cama, no quería saber de nada. No dormía, los ojos rojos de tanto llorar, parecían carbones encendidos. Sus patas y antenas estaban sucias de tanto sueño perdido.

Las saladas lágrimas formaron un pequeño charco donde las hormigas llegaron a nadar en las noches cuando a la luz de la luna, Águeda gritaba el nombre del ingrato.

Y pasaron los días en tropel acusando las arrugas en la cara pálida de tanto llorar. Había dejado de hacer ejercicio en la caminadora de la salita. No iba a sus clases de francés, ni leía los libros que tanto amaba.
Con el cuerpo ajado de tanto llorar, Águeda se estaba dejando morir.

En un vano intento por salir del hoyo de la depresión en el que estaba hundida, un día abrió los ojos y decidió emprender un largo viaje para olvidar al cucaracho que la dejó llorando su abandono.
Se embarcó en el primer carguero que encontró perdiéndose en los mares de la apatía.

El viaje transcurrió sin peligro a no ser por el sobresalto que le ocasionó un marinero borracho que la vio de soslayo, dejándola ir al momento que soltaba una súbita carcajada.
Águeda se escondió entre las pencas de los plátanos y no volvió a asomar las antenas hasta tocar tierra.

Caminando en las tibias noches cobijada por el cielo de Morelia, Águeda había llegado hasta ese departamento encontrando refugio seguro, no queriendo moverse más de ahí. Los dueños de la casa no eran sucios pero tampoco se distinguían por la limpieza, así que no había peligro, ahí se quedaría hasta que el olvido llegara.

En el día mientras los habitantes de la casa transitaban a sus anchas, Águeda se escondía en la resistencia del refrigerador.
Por las noches salía por debajo de la puerta de la cocina cuidando de que ningún bicho agorero hiciera presa de ella.

Transcurrieron los días de noviembre, hasta llegar a abril, día en el que recapacitó y no quiso seguir viviendo atada al recuerdo de Raymundo Valdivieso, el amante que la abandonó después de varios años de relación.

-No quiero que ninguno de los dos salga lastimado- decía él
-El amor no lastima- decía ella en vano afán por no ver lo que estaba a la vista, el desamor del cucaracho era ya evidente.

Parada frente al departamento, de pronto pasó su vida ante ella. Recordó el largo tiempo en que su amado cucaracho la había hecho feliz. Los momentos en que abrazados contaban las estrellas, acostados en el patio trasero de la casa donde se conocieron.
Los días que pasaban escondidos detrás del calentador disfrutando plenos su amor, celebrando cada día el estar juntos.

Pero ya no había más Raymundo, la había abandonado dejándola hundida en la más absoluta tristeza.
Ya no podía seguir así. No podía seguir llorando por alguien a quien no le había importado lo suficiente como para verla a las antenas y decirle ¨Ya no te amo¨. Raymundo había preferido que ella lo deshiciera con el despecho de cucaracha rencorosa a tener que aguantar las lágrimas de despedida.

Águeda tan ensimismada estaba en sus recuerdos que no vio venir el pie amenazante erguirse tras de ella y ... ¡ZAZ! Águeda Durazo quedó muerta debajo de la suela de la dueña del departamento.

Antes de morir, el último pensamiento fue para el ingrato de Raymundo quien a muchos kilómetros de distancia sonreía con un grupo de cucarachas mozas que se peleaban el favor de su atención.
No había perdido el carácter bonachón que lo caracterizaba. Para él, Águeda dejó de existir el mismo día en que la abandonó, ¨Si te vi, no me acuerdo¨ 

Adiós Águeda, deja de sufrir por Raymundo Valdivieso cucaracho de poca monta. Fue el amor de tu vida pero ¡Oh realidad! Tú no fuiste más que un ave de paso en la vida de él.

Fin de una historia de amor bizarra.





















miércoles, 11 de abril de 2012

Happiness






Gracias Barry, eres el mejor del mundo mundial, nadie haría lo que tú haces por mi.










domingo, 8 de abril de 2012

De adicciones, locuras y medidas extremas





Son las dos de la mañana, hora en que debía estar dormida, sin embargo aquí estoy tratando de distraer la mente.
He pensado estos días en cómo me las ingenio para escribir sin mi computadora. Me siento adicta de las que no tienen remedio, solucionando el problema con pequeños hurtos cibernéticos.
Me ocupo en otras cosas pero estoy tan acostumbrada a escribir mis pendejadas que cuando no lo hago me siento vacía. 

Tristemente estoy cansada.

Las ideas fluyen pero el hastío de mi misma me pone en situación vulnerable. Quisiera tener el valor que tuvo Pepe para cerrar su blog sin problemas. Admiro la capacidad que tienen DIANA o el Sr. Abraxas y tantos otros para escribir de cuando en cuando sin preocuparse por ello.

Me siento cabronamente vacía. 

¨El amor no admite cuerdas reflexiones¨ deja ajada mi piel. No permito que las lágrimas salgan de mis ojos cansados de ver cosas que no quiero. La historia de ¨Anabel Lee¨ me la hubieran escrito, pero nadie escribe canciones hechas de deseo por mi.

Estuve tentada a echarle agua al CPU para terminar con una absurda adicción que no causa daño a nadie pero que quiero dejar por un tiempo para comprender que lo miserable que me siento no me permite ver lo que realmente soy.
Ahora que puedo escribir sin afectar a mi familia ya no quiero hacerlo. 

Tengo alergia al olvido.

Al olvido ¡Maldita sea! al que me condenaste. ¿Por qué no te duelo? ¿Por que me dejaste la opción de sufrir?

No hay olvido más deprimente que al que nos condenan aquellos a quienes no les importamos.

-¿Por qué no duermes?
-No tengo sueño- contesto sin voltear, estoy entretenida mirando una araña en el techo e inventándole una historia. Se llamaría Roxanna Dee y sería rockera.
¨Florecita rockera¨ diría el buen Brandon -otro amigo más que se ha ido- Extraño a mi Profe.
Pinche madre cuando me da por extrañar.

La locura circula por mis venas. La vida me carcome en quimeras que no son para mi. Los límites de mi cuerpo no conocen al adiós. Sin embargo... sin embargo me he vuelto complicada.

Siento que defraudo a Compi, a Patricio, a Él que me brinda un poco de sí cada día. A tantos y tantos que se esfuerzan por verme feliz. No hago más que echar en saco roto tanta querencia. ¿Me defraudo a mi?

Me gusta decir ¨Querencia¨ siento que hablo de los atardeceres en mi casa, cuando el viento se empeñaba en dejar libres los secretos que las mujeres guardaban debajo de sus faldas y la tierra se aferraba a sus pies desnudos.

Mi vida comenzó a complicarse, quiero descansar pero yo misma me lo impido. Es como si me impusiera un castigo por algo que no hice.
Soy culpable de tantas cosas que no hice.

Si me hubiésen preguntado si querría nacer, habría dicho que sí. Adrenalina pura retar al destino.
Niña caprichosa deja el pasado atrás, deja de atormentarte por algo que no tiene remedio. Dile adiós a algo que no fue tu culpa.

-¿Por qué a ti si eres la más buena del mundo?- frase no dirigida a mi. No soy suficientemente buena para tal halago.
¿Alguien alguna vez me quiso con sinceridad, sin importar que sea manipuladora, chantajista y todas las etiquetas que cargo?

Me refugio aquí donde todos me quieren para sentir que la vida virtual, me acepta tal cual soy. La real raya en la promiscua decadencia.

Quiero tener valor y coraje para no prender la computadora, no llenarme de tantas vidas que no son la mía, sin que esto ofenda, es sólo que lo necesito.
Mi vida transcurre en lenta monotonía, viendo las cosas simples que me rodean pero que no son suficientes para hacerme reír porque siempre quiero más de lo que estoy dispuesta a dar.

Estoy abochornadamente hasta la madre. Que cansadamente largo escribo y que tantas cosas faltan por decir. 

Hasta mañana, Hasta hoy. Hasta siempre o Hasta nunca, cosa es escoger lo que mejor les plazca. Iré a dormir el sueño de los insurrectos mentales.

Estoy estúpidamente cansada de ser yo pero cabronamente agradecida por serlo. ¿Quién si no yo para saber que con una como yo es suficiente? Quintaesencia del Yo mismo.
Vorágine del presente que me devuelve el pasado de a poco en pequeños escupitajos.

4.20 de la madrugada, hora de comenzar a despertar el día, la noche ya pasó quedándose en las hojas sin memoria de un blog perdido entre tantos otros.



































sábado, 7 de abril de 2012

Heroína a ras del suelo




-No es por nada pero cuando naciste, el mundo se descompuso.

-Gracias, yo también te quiero.







*Ese patito soy yo, después de salvar al mundo.











jueves, 5 de abril de 2012

El hombre más guapo del mundo




Hoy 5 de abril es el cumpleaños del hombre más guapo del mundo.
No... el de ustedes no, dije EL MÁS GUAPO o sea el de... ¡Tarán!
!Fanfarrias!



¡¡¡BARRY!!!


No tengo idea si el día que Barry nació, nacieron todas las flores -al menos yo no- ni sé si cantaron los ruiseñores pero lo que si sé es que el que haya nacido ha traído muchas alegrías y parabienes a la familia porque tiene un carácter tan optimista que no entiendo cómo es que no lo he vuelto gruñón, y me alegro porque dos pesimistas juntos sería el acabóse.

Ayer recibió un regalo anticipado, la abuela salió del hospital. Al visitarla en su casa me tocó la suerte de ver la mejor postal de mi vida: Un hombre adulto acostado al lado de su madre diciéndole cuanto la quiere.
Me dio mucha ternura y emoción porque él tiene la oportunidad de amar a su madre en sus últimos tiempos, y eso pocos lo aprovechan.

Mañana celebraran su cumple con mariachis -junto con el de la abuela- y no estaré con él. Al igual que en mi pasado cumpleaños, no estaremos juntos como lo ha sido en los anteriores.

He intentado escribir todo lo que siento por él pero por primera vez en mi vida me  apena decirlo a los 4 vientos o escribirlo aquí. Por primera vez en la vida no voy a repetir que nací el día que me casé con él. Que es el amor de mi vida aunque mis palabras le suenen huecas. 

Al que le digo que sin él muero. Al dueño de mi cuerpo, el dueño de mis Sis y mis Nos, al que me hacer ser lo que soy, ese es Barry, el amor de mi vida.
Mañana estaré tratando de arreglar el mundo y no estaré celebrando con ellos pero desde donde me encuentre, recordaré que sin Barry mi vida no es nada.
A él le debo todo lo que soy -aunque muchos digan que no- pero el SER que soy es obra de Barry.

Este es el último post que escribo en estos días, se llevaran mi pc para tratar de salvarla, servirá para tomar un respiro, estoy cansada.
La vida ha estado difícil en los últimos tiempos y aún falta,  sin Barry no podría aguantar. Puede que las fuerzas mengüen pero saber que está al lado mío me hace seguir adelante.

¡¡¡Feliz cumpleaños Barry!!!


Estamos en crisis, esta es una más de la que saldremos adelante. Reconozco los errores cometidos como el de hoy al no felicitarlo, no tengo excusa, pero ahora mismo lo soluciono, espero me perdone por tal falta de atención y por anteponer -como siempre- todo antes que a él.
Soy un perro sin patas.



















martes, 3 de abril de 2012

Anémonas de mar








Algunos hombres,
no merecen ni el rincón del corazón
donde se metieron como anémonas de mar
esperando el momento para atacar con sus tentáculos
y comernos el alma.

Algunos hombres,
atacan sin misericordia en la marea baja,
cuando los corazones son propensos al amor
paralizándolos al contacto de la suave piel de una mujer.

Algunos hombres me hacen daño
y no hay manera de evitarlo.





















lunes, 2 de abril de 2012

Chole la del 4







 
No sabe cuando es su cumpleaños, así que para recordarlo, eligió un día en que todos -al menos en su familia- tuvieran  presente: Viernes Santo.
La llegada de la Semana Santa recuerda a la familia que el cumpleaños de la abuela se acerca. Le gustan los mariachis, y ha pedido que cuando muera le acompañen en su destino final.

Vivió la mayor parte de su vida en uno de los barrios más peligrosos del DF -Tepito- lo que la hizo ser osada y valiente desde pequeña. En el Núm. 4 de González Ortega, en una de tantas vecindades, entrando a la derecha junto a la vivienda de la señora que le gustaban Los Beatles, se le podía ver todas las mañanas, barriendo el cacho de patio comunal que le tocaba y platicando las buenas nuevas a las vecinas.

Chole la del 4, así la recuerdan en la vecindad de la que partió un día en que la delincuencia era más violenta y vivir ahí ya no era seguro.

Decir que Soledad es valiente es decir poco. Ha dejado toda la vida en los brazos de sus hijos, dándoles hasta más de lo que una madre puede dar. Tal es así que las veces que los médicos la han desahuciado, ella vuelve más fuerte porque no termina de dejarlos seguros.

Cuatro han sido las veces -que yo recuerdo- en las que Chole, ha estado a las puertas de la muerte. La última fué la semana pasada en que los médicos ordenaron dejar pasar a sus hijos a despedirse, Chole estaba agonizando.
El cuadro ante los ojos de todos partía el alma. Con un diagnóstico Hopeless, Chole luchaba contra una insuficiencia renal, insuficienci cardíaca, diabetes, enfermedad de EPOC y mil cosas más. 
Debajo de una máscara de oxígeno y atada a la cama de las muñecas para que no se lastimara, Chole daba batalla.

Cada uno de los hijos se despidió de ella. Los nietos, la nueras -algunas parecen más que sus hijas- los yernos, todos entraron a decirle adiós a la abuela. quien con un !Chinguen a su madre!, pedía la dejaran morir en paz.
Barry le mostró algunas fotos -entre ellas una de la MaLquEridA- quien siendo cobarde no ha querido entrar a verla.
-Cómo la ves?- preguntó Barry
-Gorda-respondió la abuela con esa franqueza que la caracteriza.
A la abuela es a la única que le permito me diga gorda, y no me ofendo. La abuela puede mandarme a chingar a mi madre con todas sus letras y se lo perdono porque ella sin saberlo, le he dado el derecho a decirme mis verdades sin que yo objete nada porque siempre tiene la razón.

Hoy a una semana de distancia, Chole la del 4, está a un día de que la den de alta. De nuevo ha vencido a la muerte.
Ha sido una de esas luchas diferentes en las que Soledad sabe que en cada batalla va dejando un poco de su vida. Y sabe que en una de esas ya no habrá manera de ganar pero como ser valiente que es, sabe asimilarlo.
El día que la muerte venza a Chole, ese día Soledad habrá ganado porque ha sido la que más resistencia ha tenido para con ella.
Y eso deben aprenderlo sus hijos y todos los que la rodean. A mi en lo particular su entereza me ha enseñado a vivir sin miedo a nada.
Las ideas suicidas se esfuman al pensar en la abuela, porque ella tiene valor para enfrentarse a tanto y salir viva, y lo menos que puedo hacer es empaparme de su fortaleza.

El ser cobarde no va con ella y yo abuela no soy cobarde.
 



















domingo, 1 de abril de 2012

Babito








Los chihuahuas tienen en ocasiones comportamientos tan raros que es difícil saber qué les pasa.
Benito Tiki cuando sabe que vamos a salir, se mete en su casita y se enoja. Ni siquiera voltea a vernos cuando le hablamos.
Cuando llega alguien de casa, se pone a chillar para que abramos pronto y le dé la bienvenida al que llega, nos lame la mano y se sube al sillón para alzar sus patitas y que lo acariciemos.
Cuando le dan ataques, busca nuestras piernas o se esconde debajo de la silla para avisarnos que se va a poner mal.

Babo Alejandro no.

Babo ladra para todo. Si vuela una mosca, si tocan el timbre, si alguien llega, si alguien se va, si quiere comer, si quiere ir al baño y patatí patatá, pero él nunca se enferma, hasta ayer que coincidiendo con la partida de La Bella a con su otra abuela, Babo Alejandro decayó en su ánimo. 
No quiere comer -cosa rara porque come desde mango, pan, paleta de hielo, leche, croquetas, plátano, gelatina, jícama, etc. todo lo que le den se lo come -menos tortilla, antes muerto que sencillo- pero desde ayer no quiere nada.
Cuando lo acariciamos, sus ojos saltones nos miran tristes partiéndonos el alma, supongo que tendremos que llevarlo al médico de chihuahuas porque si de por sí Babo es flaco, al dejar de comer va a desaparecer.
En lo que esperamos a que abran la veterinaria, le haremos una prueba, en el desayuno habrá barbacoa, si se acerca quiere decir que ya se alivió y si no... pues no, tendremos que llevarlo al matasanos.
Mal plan para Benito Tiki, cuando uno de ellos se enferma, los dos van a dar con sus huesos al veterinario. Es sabido que a Tiki desde que lo desahuciaron hace dos años, no quiere saber nada de veterinarios castrosos y mala leche.

Eso me lo dijo en su idioma perro, por eso lo sé.

Dice Barry que la culpa es nuestra porque no los tratamos como perros sino como humanos, les ponemos nombre de humanos, visten suéteres y los tenemos dentro de casa, los hacemos más susceptibles a enfermarse.
Pero como mis chihuahuas eran callejeros lo que queremos es que olviden las malas épocas así como nosotros las tuvimos.
Es todo, que olviden las malas horas y que disfruten lo que hay, porque no sabemos hasta cuándo durará, así como nosotros.
Disfrutar sólo por hoy.















Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje