lunes, 31 de octubre de 2011

En un día tan sin embargo me dieron ganas de hablar de mis manías y la ridiculez de su encanto





Héme aquí escribiendo manías en un día frío en que tu presencia se aleja de mi cada vez más. Lo quise hacer porque nadie me conoce -ni tú- y los que creen conocerme se llevarían un chasco al saber que ni por asomo soy lo que piensan. En las ocasiones -claro- en que me lleguen a pensar.

Y quién soy, más que una mujer llena de traumas y manías heredadas por la vida.

Manía de cortarme las uñas hasta el ras mientras cuento letras de tres en tres hasta que se me olvide en qué número voy y vuelvo a empezar en un conteo sin rumbo ni final. Rezar oraciones inventadas cuando le temo a dios. Cerrar mi puerta con llave y regresarme a ver si cerré bien. Tocar a los santos para que no me abandonen en las pesadillas que pueblan mis sueños. Mandarte mi fotografía una y otra vez esperando que un día me digas Bonita. Reconocerme todos los días en el espejo para ver si sigo siendo yo.
Manía de escuchar a Bunbury hasta la saciedad. Maniática de comer sal, tomar aspirinas hasta el punto de llevarme a un sin sentido.

Volver a contar de tres en tres hasta llegar al nueve y vuelta a empezar. Cortarme con los dientes los pellejitos de mis manos infantiles, que nunca han logrado ser femeninas. Jamás uñas largas porque los dedos me duelen y termino por castigar tal osadía cortándolas al ras.

¿Qué locura habita en mi que no termino de encontrar?

Soy mujer maniática que le pide perdón a las arañas por sacarlas de mi casa. Manías sin origen que sirven para llenarme de bolsos de mano que en la vida ocupo. Zapatos de mil colores regalados a la primera señora que pasó y de ahí jurar no volver a comprar más que las botas que corrigen mis pasos a esta edad en que los caminos deberían saberse de tanto recorrerlos.

Mirar en las noches la luna por si acaso la estás viendo-do quiera que estés- y nuestros ojos se unan en una amistad lejana como las estrellas que no termino más de contar.

Manía de hacerme la lista para que no piensen que estoy loca y me manden al manicomio. Manicomio, le tengo terror al manicomio. Mi familia sabe que si un día digo cosas sin sentido habré empezado a perderme y les he hecho jurar que nunca me llevaran con los loqueros a sufrir letargos onanistas.

Y en mis continuos desvaríos compro uno, dos, tres paquetes -los que sean- de calcetines blancos -nunca de otro color- blancos para recordar que así debía dejarlos en mi infancia. Sin mancha, como una recién nacida que ni siquiera el pecado de origen trae en su piel.

Manía de lavarme tres veces el cuerpo, tres veces el pelo, tres veces los dientes. Tres... siempre tres... tres tres tres.

He comprado perfumes al por mayor porque no me gusta el olor que el sol deja en mi cuerpo haciendo que me sienta así como ahora: Tan sin embargo pero perfumada.

Tan sin embargo, en un día de finales de octubre donde los muertos chiquitos -heredados de mis ancestros- han venido a darse cuenta que no... hoy no hay ofrenda porque me he deleitado recordando las manías culposas de una mujer así como yo... tan sin embargo adherida al número tres.














domingo, 30 de octubre de 2011

Practicando el método antiguo de las artes adivinatorias





Saber por qué llora un bebé es lo más difícil a lo que me he enfrentado en la vida. Como no pueden hablar hay que adivinar qué les pasa. 
Esto sucedió con Natalia la Bella que está de visita en casa.
Se quejó toda la noche, casi no durmió ni dejó dormir a sus padres. Tenían ojos de lechuza, la abrazaban sin saber qué hacer. ¨Tiene frío¨ les dije pero siguieron en lo suyo. ¨Si quieren la cargo¨ les dije. Aceptaron de inmediato.

¿Qué se puede hacer para saber qué le sucede a un bebé cuando se queja sin parar? Porque hasta eso Natalia no llora, únicamente se queja.

Revisarle el pañal, darle de comer, sacarle el aire, emmm... er... mmm... las opciones se acaban.
Así que me dispuse a hacer lo que mi madre cuando un bebé estaba muy chilllón:  Mamá se ponía su rebozo, nos cubría como tacos con la cobijita, nos abrazaba y ¡Tarán! como por arte de magia nos dormíamos.

Eso mismo voy a aplicarle en este momento a la Bella, no sé si funcione, pero recibir el calor materno es lo mejor para un hijo.

Abrazaré a Natalia muy pegadita a mi pecho para que sienta todo mi amor. Dormiré con ella como la vez pasada, estamos haciendo buenas migas, eso me hace muy feliz.

Anoche toqué su melodía en el teclado y se quedó muy quietecita, eso hizo que se me salieran las lágrimas. Amo a Natalia la Bella, eso me hace sentir vulnerable... mi corazón está latiendo después de mucho tiempo, pensé que no tenía sentimientos. 
No sé por qué siempre digo que soy dura, que nada me conmueve pero Natalia está sacando lo que por mucho tiempo tuve guardado en el rincón de lo olvidado: Mi corazón.

























viernes, 28 de octubre de 2011

Ni siquiera sé como se escribe





Si Cesar Millán el encantador de perros puede hacer que Benito Tiki entienda que en las noches, la sombra que se mueve en la recámara soy yo y no debe morderme el dedito gordo de la mano derecha porque me duele mucho quién podrá hacer entender a Barry que a las cinco de la mañana no me interesa si fue a Garibaldi a comer jericaya o jericalla -ni siquiera sé cómo se escribe- ni si sabe rica, lo que quiero es dormir. No creo que a esa hora de la mañana alguien quiera saber a dónde fue con su compadre -yo no- ni si comió ni si cantó ni nada de eso.

¿Quién puede hacerle entender que no se peleé con el chihuahua porque Tiki no entiende que los cuetes-cohetes- le dan mucho miedo y no sabe donde meterse, por eso se pone agresivo y gruñón?
Si el par de ogros siguen peleándose en la noche, tendré que irme a dormir con Babo. El inconveniente que hay es que es muy cogelón. Si se le ocurre ponerse hot querrá cogerme de a perrito, entonces no sé que haré porque a él le gusta el sexo salvaje -a Babo no a Barry- y me lastima con sus garras mis piernitas hermosas, si por él fuera ya tendría varias camadas de Babitos corriendo felices por la casa y todo por la culpa del enojón mayor.

Voy a inscribirme a karate para que cuando cualquiera de los dos empiece de neurótico, ¡Sopas! le tiro un madrazo donde caiga. Y si rezongan ¡Toma! para que aprendas quien manda. ¡Qué qué qué qué! ¡A callar! les tiro un mandarriazo entre ceja, oreja y media madre.
Les pico los ojos, les pateo los huevos, les lastimo las espinillas, les pellizco la panza y les muerdo las orejas pa´que aprendar a respetar cuando la reina duerme.

Necesito un adiestrador de Barrys o me volveré loca de atar.
















jueves, 27 de octubre de 2011

No lo hagas





¿Habrá alguna forma para desterrar el rencor? 
No suelo ser rencorosa pero lo malo de mi es que no olvido. No odio a la gente que me ha hecho daño, no la comprendo tampoco.

Quisiera olvidar pero todos los días hay una vocecita que me dice ¨No lo hagas¨
Ser buena me cuesta mucho trabajo.

Los malos sentimientos deberían ser como vestidos, así me quitaría el de rencor que porto, lo aventaría amarrado a una piedra grande al fondo del mar para que nunca mas nadie lo usara, pero soy yo, un ser mortal que no sabe como olvidar.












martes, 25 de octubre de 2011

A un paso de Dios






¡Vamos rebaño
queremos la copa
la hinchada está loca
y yo quiero verte campeón!

Una de las cosas que me divierten mucho es ir al estadio a ver jugar a las Chivas, el equipo de los hombres de mi familia. 
Llegar al estadio, comenzar a oír los gritos de la afición, ver la gente correr hace que uno se contagie y cuando menos lo esperas ya estás gritando y corriendo con ellos.

¡Yo te voy a alentar
como todos los años
esa es mi ilusión
quiero verte campeón!

Escuchar las mentadas de madre con el claxon de los americanistas hace que uno responda como gallo giro a la agresión provocando que las mujeres- en su mayoría- se asusten o sean más prudentes -algunas pero yo no.
Portar la playera del equipo, sentir como si fueran parte de la piel, estar orgulloso de los colores que hacen sentir que el corazón va a estallar. Rayados corren por doquier y yo con mi sombrero cuki se me inflama el pecho de emoción porque voy al lado de ellos.

Y corremos a buscar nuestros lugares, mi familia se turna para jalarme porque mis piernas no dan más hasta que pido tiempo porque voy limpiando el suelo con la lengua.

¿Por qué será
que te sigo a todas partes?
¿Por qué será que no puedo vivir sin ti?

Y de pronto las autoridades deciden que se cierren las puertas a la afición y no podemos llegar a nuestros lugares. Desolados, como almas en pena vagamos entre túneles buscando alguna puerta que nos lleve a ver el partido que ha comenzado.

No hay.

Mi familia corre, ¡Corre Chikis! y Barry me arrastra entre gente que sube y baja escalones buscando un sitio. Hay lugar en las escaleras, no hay más remedio nos sentamos a ver el primer tiempo.

¿Cómo se ve mi sombrero? pregunto pero nadie responde.

¡Carnaval toda la vida
rojiblanca la pasión
si no te veo se me parte el corazón!

Al terminar el primer tiempo buscamos con la mirada algún lugar que tenga asientos, que no sean las escaleras porque los vendedores no dejan ver nada. Mi playera blanca muy mona se ensució de algo que no pienso adivinar. Saboreo un rico helado de limón mientras pajareo mirando todo menos el fútbol, igual da ni siquiera sé cual es la portería de las Chivas.

Caminamos, subimos, bajamos, ¡QUIERO IR AL BAÑO! grito pero nadie me oye. ¿Por qué será que en el estadio hay dos baños de hombres por uno de mujeres? Kiku dice que porque son más y beben mucha cerveza.

¡Ah!

Subimos...

Subimos...

Subimos hasta lo más alto. Pido permiso a Dios sentarme a su lado, los lugares que encontramos estaban cerca de la chingada pero al menos podíamos sentarnos.

¿Me tomas una foto para el blog?

El aire responde volándome el sombrero y me alborota el pelo.

Unos tipos pronto se hacen amigos de los hombres de mi familia, ¿Cómo le hacen? Yo con trabajo sonrío a los conocidos.
Beben cerveza, gritan, mientan madres, se abrazan como si se conocieran de hace mucho. Yo mientras tanto le mando besos a Luis Ernesto Michel que está bien papi. Me dan ganas de apapacharlo, recargarlo en mi pechito y darle besitos maternales pero está tan lejos como yo de la cancha.

¿Me veo bien?

¡La chiva no tiene mujer
la chiva no tiene marido
pero tiene un hijo puto que se viste de amarillo!

La vista del estadio es impresionante, se cimbra ante los gritos y brincos de las porras que gritan ¡Putos! mutuamente.
Un niño sin playera aguanta el aire frío que se llega de todos lados. No se ve la mamá cerca sino seguro estaría tapado hasta las manitas.

Llega a su fin el partido, emocionados esperamos que terminen de aventar vasos de cerveza o de líquido amarillento que vi que un señor depositaba en un vaso, ¡ASCO! Distraigo a mi niña para que no vea semejante bochorno.

Y me tomo fotos y las quiero subir al blog y quiero que las vean mis amigos y... no puedo subirlas, mmmta, me doy de topes contra la pared.
Las porras brincan ondeando las banderas, ¡El que no brinque es puto! y brincamos sintiendo la emoción de tener todo el estadio a nuestros pies mientras el piso vibra peligrosamente.

¿Qué cuánto ganaron las chivas?

No sé, llegamos cuando habían metido todos los goles, ¿A quién se le ocurre anotar en los primeros minutos sabiendo que vamos tarde?

Eso no es de bien nacidos oigan.

¡Tómame una foto antes de irnos, ándale!

A la salida unos americanistas gritan ¡Arriba el américa! yo les digo ¡Chinguen a su madre! pero quedito para que mi familia no oyera.
Buscamos entre un mar de gente una playera rosita nena de chivas pero no hay mñeh aí será para la otra. Siento satisfacción al ver sonreír a mi familia, divertirnos como hace mucho no lo hacíamos y pasar un domingo de pocas-pocas-pero poquísimas pulgas.

Y ya, ganó Chivas y lo demás será siempre lo de menos.













lunes, 24 de octubre de 2011

Compi






La amistad con Compi es una de esas cosas raras que se han dado en mi vida -real o virtual- que me hacen creer que el mundo no es tan malo porque hay personas sensibles y de buen corazón que aceptan a otras tal como son, sin cuestionamientos ni dobleces. Ofrecen su amistad y su tiempo sin esperar nada a cambio.
Viéndolo bien, el mundo no es malo, somos nosotros los que lo hacemos, al menos yo con mi intolerancia pongo mi granote de arena.
Quererme es un poco difícil porque soy muy voluble e intolerante. Pocas personas me han aceptado sin reparos, eso debía merecerles el cielo -si es que lo hay-. Ni yo me aguanto así que el que otras lo hagan merecen mi más grande admiración.

Hoy agradezco a Compi esto.





















*Imagen tomada de google como casi todas las que ilustran mi blog.

domingo, 23 de octubre de 2011

No estoy gorda lo que pasa que de chiquita no me fajaron*

.





*Leer bajo su propio riesgo, post un tanto groseresco, si lo leen aí ustedes sabrán, luego no digan que no se los advertí.

¡No señores, no!

No se le dice a una mujer a punto de salir que se le ve la lonja. No señores eso no se hace, porque es algo muy feo que nos hiere hasta el último rinconcito de nuestro corazón, ese que está escondido bajo esos pechos turgentes y una capita de grasa pero chiquita nomás tampoco es que sea mucha.

No se dice de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia, so pena de ir derechito a la chingada. Primero porque ya no da tiempo de cambiarse.

Segundo porque se nos borra la sonrisa y el día por más bello que esté se nubla muy feo. Ya sé que no hay nublados bonitos pero este vaya que es feo.
Ya no se disfrutan igual esos tacos de suadero ni la cerveza fría, ni los cacahuates ni las papas ni el algodón que nos comemos en los intermedios o durante el partido o a cualquier hora el motivo es lo de menos. Ya no sabe igual esa rica torta de carnitas acompañada con una coca bien fría. ¿Cómo se puede comer rico si nos dicen Gordita? 

Tercero: Porque no hay cosa más horrible que le digan a una¨Ay qué es eso, una lonjita? No, es que los calzones se me hicieron bola o sea ¡Jelouuu! ¡Claro que es lonja pendejo!
O dicen: ¨Ay que bonita pancita ¿Bonita? Mis huevos, esos si son bonitos. Si ya sabemos que es una lonja por qué nos la recuerdan?

Cuarto: Porque no y ya.
Que miren que suficiente es con vernos al espejo y saber que esa pinche lonja por más que uno haga ejercicio se aferra  a nuestra cintura como sanguijuela.

Y último porque no es que una esté gorda lo que pasa que le tomamos aprecio a esos kilitos de más y nos cuesta mucho trabaja deshacernos de ellos por más que sudemos la gota gorda haciendo chorromil sentadillas y no sé cuantas abdominales.

Como digo siempre: No soy gorda soy coleccionista de kilos nomás,

Por último, si no quieren que estemos enojadas todo el día, por favor no digan ¨Gordita¨ porque el espejo nos lo dice cada vez que nos miramos en él y eso no es bueno para la estabilidad emocional de ninguna gordita amigajonadita y los hombres que la rodean.
Gordita tu madre con el debido respeto que la señora me merece.

Y ahora si por último último último, ¡Señores, no mamen!













*La de la foto no soy yo eh? no vayan ustedes a creer, estoy rubia peliteñida pero no gorda, nomás poquito.

viernes, 21 de octubre de 2011

La sugestión como arma para avivar el miedo que me dan los hechos inexplicables





La brujería para mi se reduce a un tema del cual hablar cuando se va la luz o recordar cuando mamá contaba cosas que pasaban sin explicación razonable.
Es un tema del que casi no me gusta hablar porque lo desconozco. Me da miedo. Lo desconocido causa temor por lo general.
Tener un familiar que cree en la brujería, su reciente visita a mi casa más algunos sucesos raros que han pasado han aumentado el insomnio de por si recurrente.

Ese familiar- al cual llamaré María- no la ha visto llegar desde hace varios años. Tenían ella y su familia una situación económica muy buena y estable pero pasaron cosas que hicieron que se vinieran para abajo. Todo lo acumulado en tantos años de trabajo se fueron por el caño. Tuvieron accidentes, separaciones, peleas y tantas cosas que ya no veían la hora en que ¨la mala suerte¨ dejara de perseguirlos.

No ha sido así, trabajan muy duro todos los días pero apenas les da para mal vivir. María dice que es porque le han hecho brujería, yo no pienso que sea eso, creo que no supieron aprovechar lo que se les dio a manos llenas.

Ella se enfermó de algo tan extraño que se pregunta cómo es que le pasó eso pero no hay respuesta que la deje satisfecha, lo peor es que su hijo enfermó de lo mismo.

La semana pasada María vino a visitarme. Me platicó de sus temores acerca de la brujería que le están haciendo a ella y su familia.
No es que crea pero la piel se me eriza nada más de saber todo lo que le ha pasado. Yo creo viéndolo fríamente que es porque no supieron administrarse, debido a eso perdieron todo y la pesadumbre no los deja volver a tomar vuelo.

Pero...

Han pasado cosas en mi casa desde que ella vino. Barry dice que no me sugestione porque le encontramos razón a esos hechos pero pensar que haya sido porque María vino a mi casa con toda su ¨mala suerte¨ me abruma y no me deja dormir.
No me meto en cosas de brujería, limpias ni nada de eso. Dicen que cada quien tiene lo que se merece. No es que María y su familia se merezcan todo lo que les está pasando. Creo que es consecuencia de todos sus actos pero lo que me dijo me hace ruido.

El sábado pasado un animalejo muy feo apareció en el sillón de mi casa. ¿Cómo llegó hasta ahí? Es algo que no logro responder. Estuve a punto de tocarlo pero algo detuvo mi mano en el aire. Lo agarré con una servilleta y lo llevé a la luz del patio, aún no logramos determinar que bicho era pero el miedo hizo que me pusiera a limpiar toda la sala a conciencia. Era un animal que en mi vida había visto, tan feo como el miedo que me dio verlo.

Ayer otro bicho apareció en el otro sillón. La piel se me eriza de pensar que estuve sentada casi tocándolo, me da escalofríos y sudo más de lo normal.
No quiero sugestionarme, Barry me ha tranquilizado con una explicación lógica: Ese bicho raro -parecido a un gusano- se metió por la ventana no hay más.

Pero asociarlo con la visita de María, sus revelaciones de brujería que le están haciendo me ponen los pelos de punta. Soy muy sugestionable y más con hechos que no les encuentro explicación.
No creo merecer un daño, si tengo que pagar algo que creo estoy pagando a un costo bastante alto lo pago pero pensar en brujerías me ha quitado la poca tranquilidad que tenía. Si no creo en brujas ¿Por qué tengo miedo?

¿Cómo hago para saber que todo pasó por circunstancias fortuitas y que nadie me quiere hacer daño? Son hechos que coincidieron con la visita de María.
¿Cómo tranquilizo a mi mente si pensar en esos bichejos hace que me den muchos nervios y deambule por toda la casa saltando cuando algo me roza o viendo bichos donde no los hay?

La sugestión ha empezado a hacer efecto,  no hay manera que me siente en los sillones. Barry ha llamado a un tipo que vendrá a fumigar toda la casa. 
También pondré a la señora del aseo a que aspire hasta el último rincón, no quiero decirlo pero ¡Chingada madre! tengo miedo.












miércoles, 19 de octubre de 2011

Nomás porque le dijeron ¨Pinche viejito¨




Érase un hombre pegado a una nariz, ah no, eso ya lo inventaron. Emmm érase una vez en un país de pocas-pocas pero poquísimas pulgas cuando...

No sé a que edad los hombres empiezan a cambiar, pero a mi la lumbre me está llegando a los aparejos por culpa de mi esposito.

Se convirtió de un día para otro en un ser completamente diferente con el que me casé. Está irritable cosa poco común en él porque era muy risueño y locuaz.

Se deprime porque su bendito coche no quiere arrancar en las mañanas. Le digo que es porque el frío le cala hasta las llantas pero no me hace caso, me fulmina con la mirada haciendo que me calle, no es que le tenga miedo, ¡Le tengo pavor! cuando alza la voz. Mejor me callo no vaya a ser que pase lo que en Caborca.

Como ya está viejito -él, no el carro- el frío le adormece hasta la lengua. Tiene que esperar a que se caliente -el carro no él- para poder irse a su trabajo. 

Mientras eso ocurre enciende la televisión ¡Jesús Sacramentado, no por favor! Pone el canal de películas del año del caldo o las películas dobladas al español -muy malas por cierto- o de plano escucha música, como hoy que escuchaba a Espinoza Paz a todo lo alto. Vecinos perdónenme es que Barry anda andropaúsico.  Espinoza Paz, ¡Por dios! de dónde salió ese tipo, canta como yo cuando estoy medio ebria -algunas veces no muchas, nomás poquitas, casi no, más bien nunca bebo- pero eso si canto muy feo, así como si estuviera rezando.

Se queja que le duele la punta de la nariz griega que se carga -su mayor orgullo por cierto-. Se la suena porque siempre está reseca, pero lo hace como elefante enojado, despierta a toda la selva. Asustados abrimos los ojos, con la mayor naturalidad nos dice ¨No puedo dormir¨, ahora nosotros tampoco refunfuño. Se tapa con las sábanas comenzando a roncar mientras nosotros grrrr!

Le duele el dedo chiquito, le duele hasta el ombligo, le duele la clavícula, le duele el peroné -eso me suena a canción- Para colmo los moscos que se volvieron a alborotar le han picado su incipiente panza.

¡Virgen del Chongo Parado ayúdame!

Esto es lo que le está sucediendo a Barry, desde hace una semana. Dejó de ser alegre y risueño. Se la pasa regañando a todos sin distinción pero más a mi que soy una pobre e indefensa mujer que le tiene miedo al alzar la voz. Al escucharlo me hago más chiquita de lo que soy. Todo porque se tiñó el pelo, si se veía muy bien con sus canas porque lo hacían verse interesante pero no, aí va a pintarse el pelo, no hay quien lo aguante.
El lunes anduvimos buscando sus lentes por toda la casa, fue hasta que se vio en el espejo que los traía colgados en la camisa, ¡Toing!

Dice que le da pena que lo vean. No quiere salir, se da valor poniéndose una gorra pero ¡Ay de mi! si en su camino encuentra un espejo o algo donde se refleje porque ya se jodió todo. Más yo que soy tan hermosa e indefensa quedo a merced de su genio dispar. Empieza con su letanía: ¨Pinche pelo ya quiero que se despinte¨ ¨Parezco puto¨ ¨No quiero salir¨ ¨Pinche madre quién me manda¨.

Que si abro la puerta, que si no la abro, que si la comida, que si los perros, que si perdió México, que si el limón está agrio, que si el agua está dulce, que si se acabó el agua caliente, que si las llaves las dejó pegadas por mi culpa porque tuve la atención de abrirle cuando llegó. Que si la música, que si el pan que si el café que si patatí patatá... una letanía sin fin.

¿Puede haber algo peor que un hombre inconforme con su imagen? si, Barry.

Ya no lo aguanto, no puedo evitarlo. Con el pelo teñido se parece a su hermano, cuando lo beso debo cerrar los ojos porque su hermano me cae en la punta de los huev... ah no yo no tengo huevos, me cae en la punta del hígado... eso es del hígado.

Se quiere rapar para terminar con su suplicio pero si se rapa se parecerá a su otro hermano que no es que esté feo, está horrible y eso de verlo y sentir que lo beso, hace que los ojos se me pongan bizcos y apriete los labios.

Todo hubiera sido tan fácil si hubiera seguido mi consejo: ¨Barry no te pintes el pelo mira que te ves muy guapo¨ pero no nunca me hace caso. ¡Ay de mi!

Ahora yo, hermosa, chiquita e indefensa cuando lo oigo llegar me escondo en la casa de los perros, no cabemos los tres pero que se frieguen. Los azuzo para que vayan a recibirlo, si no les grita quiere decir que llegó de buenas. Si no los pela quiere decir que puedo salir con precauciones. Pero si les grita, ¡Jesucristo Redentor aplaca tu ira y tu rigor! Trágame tierra, pies para cuando quiero o algo así.

Todo por querer verse más joven porque le echó un piropo a una muchacha y esta le dijo ¨Pinche viejito¨ .














martes, 18 de octubre de 2011

Quisiera ser perro





En las madrugadas cuando estoy despierta y me asaltan los deseos de escribir, me pongo a maquinar historias.

Hace mucho no escribo tan temprano, hace mucho dejé de escribir de madrugada.

Creo que las letras de mi teclado ya me tienen miedo, la A ya se fue, la R parece P, la O se convirtió en columpio sin nadie a quien mecer,  la S parece lombriz sin cabeza. Las lombrices me dan miedo.

El silencio a estas horas es tan lastimoso que debo hacer un esfuerzo por no volverme loca. Aguzo los oídos que empiezan a captar cada ruido que hay en mi casa para poder escribirlo. La tranquila respiración de Barry rompe el silencio en pequeñas agonías.
Agonías, tengo que buscar un sinónimo de agonía porque ya está muy gastada esta palabreja, la agonía está agonizando.

Sonrío porque me acordé de mi Ángel que pasó a saludarme ayer, anda tan atareado. Quién le manda ser Ángel y bueno además porque tiene mucho trabajo. ¿Ángel ónde estás? te extraño, no quisiera pero te extraño un chingo. Voy a cerrar fuertemente los ojos para que no te vayas.

Si pongo el oído en mi almohada oigo las risas de ayer cuando comimos tamales en la clase de inglés, ese fue nuestro castigo por reprobar: Llevar tamales, si así se resolviera todo estaríamos muy gordos.

Imagino cada instante y quisiera escribirlo pero no puedo, las imágenes huyen de mis dedos como agua. Como el agua que escurre por mi cara amenazando poner erectos los pezones de unos pechos desvalidos.

La otra vez oí a un perro en la madrugada, me pregunto por qué ladra. Se oye como si reclamara algo. Tal vez busca a su dueño, imagino su soledad, perdido en unas calles desconocidas sin nadie que lo ayude.
O puede que le ladre a la luna para que apague su luz y lo deje dormir. Quizás tenga insomnio y habla con su sombra que es la que lo acompaña siempre.

¿Qué dirá un perro?

¿Y si tiene frío? o quizás no ha llegado su dueño y lo está esperando. Pobre perrito tan solitario en su abandono.
¿Y si busca a su mamá? O si no comió debe tener mucha hambre, en las calles no hay comida ni almas caritativas. Patadas es lo que hay, patadas que espantan el hambre del más feroz de los canes.

Se oye a lo lejos el ladrido de otro perro de esos grandes que andan por las calles en manada y que no tienen miedo a nada ni a nadie.
También escucho la sirena de una patrulla que anda vigilante, según.
Alguien ha encendido el motor de su coche, ¿quién saldrá tan temprano? Ojalá no sea una urgencia.

El perrito sigue ladrando pero ya nadie le responde, se ha quedado de nuevo solo. Max, el perro de mi vecino insiste en querer meterse a la cocina pero no puede, él no tiene la suerte de vivir dentro como mis perritos, él debe conformarse con dormir en la húmeda zotehuela llena de ropa tendida y ruidos que mueren en la soledad de la noche.

Las manecillas del reloj se escuchan con su tic-tac que no acaba nunca.

Hace rato vi que el reloj no avanzaba pero no era eso, es que me quedé suspendida en el tiempo.
Ayer cuando me subí a acostar vi mi teléfono, recordé que hace mucho no suena, si fuera perro ni tendría teléfono ni esperaría que nadie me llamara a no ser que me tronaran los dedos, nada más por eso no me gustaría ser perro, nunca me ha gustado que me truenen los dedos. ¿Por qué no suena mi teléfono? ¿Será que no hay nada qué decir?

Acabo de oír un ruido en la ventana, seguramente un pipiol de esos cieguitos que vuelan sin cesar al rededor del foco se acaba de estrellar en el vidrio, pobrecito pendejo.

Otra vez oigo al perrito ladrando, pobrecito, ¿qué querrá?

Me voy a subir a mi cama a Benito Tiki ya van a ser las cuatro y Lucy en su afán por llevarse almas perdidas no me vaya a encontrar, no es que esté perdida, es que estoy un poquito loca nomás.

Ya regresó el vecino que encendió su carro hace rato, ¿cuánto tiempo habrá pasado desde que se fue? ¿En realidad pasó el tiempo o las manecillas dejaron de caminar?

Mañana cuando lea esto, moriré de risa, no puedo estar más loca. ¿Mañana? Mañana ya es hoy, hoy es mañana, ¿ayer fue hoy? Mañana ya es ayer.

Ya me voy a dormir, nadie me ha echado en falta, quizás porque no hice ruidos, o a la mejor no existo.

Quisiera ser perro así no estaría escribiendo incongruencias a estas horas de la locura.

Tengo frío... 









+Ah si la imagen es de Joan Miró, era un pintor famoso, si saben ¿no? Yo lo conozco nomás de oídas.

domingo, 16 de octubre de 2011

¿is anybody there?






¿Hay alguien ahí?


¿Si?


¿Quién eres?


¿También estás solo?


Que pesada soledad.


Me pregunto cuantos hay del otro lado tan solos como yo ¿Qué más da? no me pueden contestar. Voy a perderme en las letras de nuevo y en el ...
...nada.

Ya me voy a deambular con mi sombra y platicar conmigo, tengo mucho que decirme.
¿Alguien quiere un tequila? Sirve para no asustarse con los ruidos del aire, ni con los gemidos atrapados en las paredes de mi cuarto.

Ah! ya casi me aprendo la melodía para Natalia la Bella, por si a alguien le interesa saber.




viernes, 14 de octubre de 2011

El extraño caso de la desaparición de la chuleta con papas, pepinos, zanahorias y uvas.






Corría una mañana de octubre cuando se dio el extraño caso de la desaparición de una chuleta con papas, pepinos, zanahorias y uvas.
La mujer de la casa se había levantado a preparar el desayuno de su hijo con mucho cariño y demasiada flojera porque era sábado.
Con los pelos parados y bostezando, la mujer después de lavarse la cara y los dientes bajaba a la cocina a preparar el desayuno de su amado retoño.

Cocinó chuleta ahumada con papas, pepinos, zanahorias y uvas que le puso de adorno porque se veían bonitas en el plato.
Preparó café y un sandwich para ella mientras subía a apurar al hijo que como nena tardaba demasiado  tiempo arreglándose frente al espejo.

Mientras tanto, un ladrón furtivo entraba a la cocina escurriéndose entre las sombras. Sin hacer ruido y atraído por el delicioso aroma de la carne sancochada, subió a la silla cuidando cada paso. Mirando de un lado a otro olfateó lo que estaba en la mesa, sin pensarlo mucho, agarró la chuleta de un jalón, escondiéndose debajo de la silla del comedor, la engulló de dos bocados. 

-Está deliciosa -pensó el bribón.

Al ver que nadie lo había descubierto, se asomó de nuevo a la mesa. Las papas, pepinos, zanahorias y uvas que acompañaban la chuleta exhalaban un aroma delicioso. Echando una ojeada, cuidando que no viniera nadie, tragó todo casi sin respirar haciendo que dos veces estuviera a punto de ahogarse.

Unos pasitos sigilosos se oyeron tras él, el hermano mayor del ladrón lo veía sin poder creerlo, ¿Quién le había enseñado a su hermano a robar? 
Lanzando una mirada de desaprobación se dirigió a su casa esperando la tormenta que se veía venir.

¡Rápido! ¡Pronto! ¡Pronto!

Al escuchar pasos en las escaleras, el truhán corrió hacia su casa, metiéndose debajo de su cobijita, esperaría que descubrieran el robo.
Seguida de su hijo, la mujer vio el plato vacío y empezó a pegar de gritos. ¡Un ladrón! ¡Un ladrón de chuletas con papas, pepinos, zanahorias y uvas! gritaba mientras su hijo a grandes zancadas buscaba al ladrón de chuletas con papas, pepinos, zanahorias y uvas.

¿Quién se comió mi desayuno?- gritó el hijo a los perros. 

Mirando a sus mascotas, no tuvo que repetir la pregunta, Babo Alejandro -el chihuahua joven- se relamía los bigotes.
No había duda de quien era el ladrón de chuletas con papas, pepinos, zanahorias y uvas.

¡Te quedarás sin desayunar! vociferó el hijo, pero el ladronzuelo poco le importó, el desayuno estaba de-li-cio-so.
Sin dejar de relamirse los bigotes, sintió una mirada sobre él, era su hermano que con mirada dura le recriminaba el haber robado, sería castigado pero tenía que sufrir las consecuencias, se quedaría todo el día sin comer.

Al poco rato le fue servido un bistec enorme a Benito Tiki, al verlo, Babo Alejandro puso la cabeza sobre sus manitas, a él no le tocaría bistec por haberse robado la chuleta con papas, pepinos, zanahorias y uvas.

Pero Benito Tiki sabe lo que es ser joven e inconsciente, le dejó un trozo de su carne al hermano quien moviendo el rabo se acercó a lamerlo en señal de agradecimiento.

Encaminándose al patio trasero, Benito Tiki saltó la puertita seguido de Babo Alejandro, echándose los dos a tomar el sol, uno al lado de otro, como hermanos que sin serlo se cuidaban desde que llegaron a alegrar la casa de esa familia que tanto los quería y que les aguantaba todo hasta quedarse sin desayuno.

Eran sus bienamados perros, sus amadas mascotas, sus lindos chihuahuas tan tiernos y dulces. 









jueves, 13 de octubre de 2011

Better or worse

Ejem... este... mmm... ¿cómo les digo?... emmm... pues es que... es que... emmm... lo voy a decir rápido... emmm...





Reprobé inglés pero shhh! no le digan a nadie, estoy estudiando para sacar un seis aunque sea, no digan eh? no sean chismosos, ni vayan a decir que me saqué tres, shhh! porque en mi casa nadie sabe.

Es que me equivoqué porque confundí el participio con el gerundio y no me aprendí los verbos. No es para presumir pero el tres que me saqué es mejor que el cero que esperaba, viéndolo por el lado bueno, por el lado malo mejor ni lo veo.

Además soy honesta porque muchos copiaron como Martha con Tommy que le preguntaba, así que chiste, así hasta yo saco las chorrocientas palomitas que debí sacar.
No he dado mi mayor esfuerzo porque inglés es una distracción y no le pongo interés aunque después de ver el garrafal tres -por cierto, es mi número favorito ya fuera de broma- me dio pena penita pena.

Voy a repetir los verbos diez millones de veces hasta que mis manos sangren y no quede una gota más por el esfuerzo dado snif.

Va mi vida en ello. Bueno no tanto, haré el esfuerzo. Aprenderé inglés hasta que tome en serio las clases y no vislumbro cuando sea, todo se me va en puras risas y bromas, soy un caso perdido.

Y no vale reírse de mis errores bobos.









































¡Que no se rían!

martes, 11 de octubre de 2011

¿Y ahora qué?







Escribir lo que siento o escribir lo que pienso. Escribir lo que me gusta o escribir lo que les gusta a los demás. Sacar mi frustración que a muchos no les gustará o escribir utopías. Escribir pero guardar como borrador. Sacar toda mi ira y mi rencor y descubrirme a mi misma como soy. Ser grosera y alegre o seria y modosita. Ser como soy o como los demás quieren que sea. 

Acabo de escribir dos posts sacando toda mi ira por lo que pasó en inglés pero no les di click porque estaba muy enojada y suelo ser muy grosera cuando estoy así. Pienso que van a decir los demás sobre lo que escribo, me agüita como dicen mis amigos. Estoy en un grave problema, escribir para los demás o escribir para mi.

Como siempre... encontraré el camino.









lunes, 10 de octubre de 2011

El mundo y sus alrededores

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Pensé que el mundo se había acabado el sábado para mi, Barry no se sujetó a mis caprichos y creí morir porque no se quedó conmigo.
Soy tan dramática que me dediqué a escuchar una y mil veces una canción de desamor. Me puse a llorar , berrear y azotarme contra las paredes porque sentía que el mundo se había acabado.

Me sentí vulnerable y cobarde.

Pero...

Escuché las palabras serenas de mi hijos, los consejos siempre acertados del Ángel de la Guarda, hasta el cariño de mis perros, pero de todos modos me la pase toda la mañana llorando como Magdalena por los rincones o como la muñeca fea, igual da.

Hasta que...

¡Siii!

Llegó a visitarme Natalia la Bella y el mundo se iluminó y pedí perdón por todos mis pecados. Juré no ser voluble nunca más ni manipuladora.
Vi su hermosa cara, estaba vestida de color rosa nena como yo y me sentí identificada. Me dí cuenta que hay cosas más importantes que hacer drama por todo.

Dormí mucho tiempo junto a Natalia, me agarró mi dedo plump y sentí tan lindo, agradecí que la vida fuera hermosa, entendí que el mundo no tiene que sujetarse a mis caprichos para hacerme feliz. 
Le saqué el aire, la arrullé, le di biberón, me quedé mucho tiempo con ella y sentí que vale la pena vivir sin dramas ni lágrimas.

El sábado me sentí vulnerable, fui cobarde, perdí oportunidades que no se volverán a presentar, me vi frente al espejo tal cual soy y no me gusta pero también sentí la vida a través de las manecitas de Natalia y el mundo se ve mejor.

No voy a prometer cambiar porque lo he prometido tantas veces que ya es ocioso hacerlo, pero de que lo voy a intentar por chorromillonésima vez eso es cierto, seré el mejor ser humano del mundo mundial y sus alrededores, por lo menos hoy, voy a empezar por no buscar pretextos para faltar a la escuela, ni para hacer lo que me corresponda, haré como los alcóholicos, solo por hoy, ya mañana será otro día.









sábado, 8 de octubre de 2011

Hongo emo

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¿Y si te quedas conmigo?












¿Y si hoy no vas?













Hoy nada más y ya, ¿Si? ¿Porfa? ¿Si?











Feo, feíto, feo.
¿Y si pongo la música que te gusta y hago todo lo que quieras?











¿Si?











Adiós pues.


















´Imágenes tomadas de google

jueves, 6 de octubre de 2011

Llueve sobre mojado*

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Las horas pasan tan lentas que pienso si es que de verdad el tiempo está transcurriendo.
Quiero que sea ayer, así no me habría quedado abrazada a tu fotografía.
Como novia de pueblo me quedo esperando que llegara alguien, el que sea... pero nadie llegó.
Y héme aquí oyendo a Sabina que me tortura diciendo que ¨uno y uno son demasiado¨ si al menos fuera uno pero no hay ninguno.
Esperaba un rey... esperaba un príncipe... esperaba un sapo... esperaba un dios.
Y el sapo no se convirtió en príncipe porque era rey.
Y el rey tenía alas pero no sabía volar a menos que fuera sobre el lomo del unicornio de alas doradas que escogió irse con el príncipe porque le pagaba más.
Ni el sapo, ni el príncipe ni el rey llegaron ni a las diez ni a las once ni a las doce, sucede que el príncipe se quedó atorado entre explicaciones inconclusas y tráficos de lluvias rezagadas.
¨Dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado¨ insiste Sabina y como un dios hago que se calle porque su canto me confunde.
El sapo se fue tras los huesos de una rana saltarina de pechos apetecibles y el rey... el rey... ah el rey... si tan sólo estuviera el rey.

Ya quiero que sea ayer y que Sabina deje de cantar.











*Joaquín Sabina y Fito Páez.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Despertar

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Me doy cuenta que he vivido muy poco
porque se me acabaron las palabras.

Comenzaré a cazar planetas, despertar hormigas, volar con colibríes, robar estrellas, arriar cometas, deshojar margaritas, beberme el mar, arrullar a un niño, cantar para ti, escribir mi nombre en el cielo, poner sueños en la almohada, ser feliz.

Ha llegado el momento
de saber para que nací
hoy me doy cuenta lo egoísta que soy,
porque he empezado a reír

¿Y si mejor comienzo a vivir?












lunes, 3 de octubre de 2011

¡Recórcholis!








Hace poco Barry me dijo que estaba leyendo un libro que le pareció interesante. No hice caso hasta que dijo algo que me llamó la atención: 

¨Ya sé que estás enamorada de otro¨ 

¡GULP Y RECONTRA GULP!

Tragué gordo porque no sabía que estaba enamorada de otro, bueno si pero no de otro sino ¡OTROS! Lo que pasa que no puse atención cuando Barry me dijo que el libro que estaba leyendo era el mío. Parece que el insomnio lo ha atacado y se pone a leer en la madrugada mi libraco de inicios de mi era bloggera.

Gracias al interés que está poniendo en las historias ahí contadas, tendré que revisar a ver que más escribí, ya ni me acuerdo, en ese entonces estaba enamorada de todos los que se me cruzaban y eran muchos, ¡Chispas!, creo que del que hablo es de un pirata que un día zarpó en su barco acompañado de sus amigos y se fue dejándome abandonada en total desolación, snif. O quizás de uno que tiene los ojos verdes que es fácil perderse en ellos o quizás el de ojos cafés y labios delgados que me hace reír mucho y que usa gorrita mamona. También puede ser de un Poeta que me escribió algunos versos. O puede ser el más guapo del mundo que vive en Argentina o el del joven poeta que me cambió por una más joven snif! o de mi Profe querido que me está quitando lo sope... caray cómo saber.

Aunque eso ya pasó, muchos ya ni existen en el mundo bloggero pero mi corazoncito siga suspirando por ellos, y conste que no estoy contando los nuevos sino la lista crecería tanto tanto que no terminaría nunca.

Eso de tener un corazón donde caben muchos no es bueno, me mete en líos y yo con lo cariñosa que soy.

Ahora debo pensar rápido que voy a contestar porque ayer Barry me preguntó ¿Quién es tu Ángel de la Guarda Chikis? 

¡Madre mía! pues mi Ángel de la Guarda es mi Ángel de la Guarda cualquiera lo sabe.









sábado, 1 de octubre de 2011

Versos pa´ las piedras.










He salido encabronada 
de este mundo tan contrito
donde no me sale ni una oda
ni un poema bendito

Dijo el Profe: haz tres versos
de este texto tan oscuro
pero hilvano solo bobadas
en su estado más puro

Soy mala pa´ los versos
pa´ la métrica y la rima
quisiera mejor cantar
al lado de tu prima

¨Hasta que sangre¨ dice mi profe
que le eche muchas ganas
pero lo único que sale
son las letras en marañas

Digo puras tonteras
y hago versos sin esfuerzo
con letras que encuentro
en escritos tan diversos

Ideo estrofas y sonetos
pinches odas y tercetos
no me salen los cuartetos
mucho menos los sextetos

Yo lo siento por mi Profe
que se morirá de la risa
porque no puede enseñar
a una piedra a ser poetisa.



















Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.