miércoles, 28 de septiembre de 2011

Papi así como del Piero





Faltar una semana a clases por culpa de un intestino irritable me impidió saber que tengo nuevos compañeros de salón.
Uno de ellos está que se cae de guapo -ya sé que digo que todos se caen de guapos- pero este está muyrequeterecontraarchiguapo.
Tenía una gorra blanca que le aplacaba la melena porque el tipo la tiene hasta los hombros, rizada además. Llevaba puesta una playera de la Juventus, cuando se volteó pude ver el nombre que tenía: Del Piero. Su cara era una oda a la masculinidad, tenía una incipiente barba de candado que casi hace que lo agarre a besos. Es delgado, alto. Imagino que olía rico, estaba sentado tras de mi pero ni modo que lo oliera, me iba a ver mal.
Cuando Jean Claude le habló ¡Dios mío! que voz tan varonil, se me cayó la baba, bueno no pero casi, contestó en un cuasi perfecto inglés, ¡Madre mía! yo quiero que me dé unas cuantas clases.

¡Me desmayo!

Los otros compañeros ya pasaron a la historia, que se los queden sus esposas o lo que sean  pero este guapo que entró está muy guapo y ya le eché el ojo.
Lástima que esté muy joven sino ya vería lo que aprendería conmigo. Y yo faltando por culpa de un intestino irritable igual que yo caray.








martes, 27 de septiembre de 2011

Abuela chipilona






Antes de que naciera Natalia la bella, prometí que aprendería a tocar una melodía en el piano para cuando llegara por primera vez a casa de los abuelos.
Tengo los dedos cortos y las manos chonchitas así que no puedo dar mucho en cuanto a tocar el piano pero aprendí a tocar ¨Para Elisa¨  que no requiere mucho esfuerzo además de que será con una sola mano porque no tengo mucha capacidad motriz del lado izquierdo.

Ya casi me la aprendo, me falta poquito menos que nada. Yo quería cantarle una canción pero como tengo voz de borracho con agruras prefiero tocar una melodía.

Natalia ya llega y yo muero de nervios. Será la misma sensación que tuve cuando la cargué por primera vez al sentir ese pequeño cuerpo tan indefenso junto a mi corazón. Ver su cara hermosa dormir tan tranquila. Esa pequeñita me ha robado el corazón..

No hay duda, Natalia me tiene con los sentimientos a flor de piel.











Nada es para siempre






Acostados uno al lado del otro no duermen, ninguno de los dos habla. Están juntos pero separados por sus propios pensamientos.
Él sumido en sus problemas se siente solo. Ella al lado de él siempre se ha sentido sola. Fastidiado de dar vueltas sin poder dormir, él se dirige hacia la otra recámara cerrándola para que nadie entre.
El hueco de su cuerpo es lo único que hay junto a ella quien se levanta a preparar un café en la fría madrugada. Cada uno por su lado piensan en que momento se soltaron las manos y comenzaron a separarse. 

Ya no serán más el ejemplo de amor perpetuo, de familia correcta y feliz sin problemas, después de todo no son tan perfectos como todos pensaban, también ellos tienen fallos. Habrá muchos que sonrían al ver su caída, a otros les dolerá, ellos no se darán cuenta de lo que pasa a su alrededor porque estarán en su mundo solitario uno junto al otro.

Ambos tienen ante si el camino que nunca pensaron recorrer: El de la separación... las manos se han soltado, no supieron en que momento pasó, acostumbrados a su soledad no se dieron cuenta cuando el amor dejó de existir.








lunes, 26 de septiembre de 2011

Natalia la bella

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¡Suenen las trompetas!

¡Resuenen los claros clarines!

Que los heraldos proclamen la noticia por todos los rincones del universo, que no quede ni un sitio por visitar, Natalia la bella ha nacido. Los juglares recorran los reinos contando la buena nueva y los pájaros tejan cantos de gloria.
Bajo los mejores augurios y con un halo protector de las hadas Natalia la bella nació ayer en un domingo soleado de otoño trayendo alegría a todos su alrededor.
Mejillas de durazno, cabello negro como la noche, ojos rasgados y brazos acariciando la vida, Natalia la bella llegó al mundo.

Comienza a tejer su historia en un día soleado de otoño.





jueves, 22 de septiembre de 2011

Y qué mi importa el universo mundo

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Si yo lo único qui quiero es quererte. 

Ya traiba los huarachis tan rotos di tanto caminar, no mi hi caido nomás porqui dios es grandi, pero dendenantes ti dije que te quedría hasta el fin ansina mi quide ciega de llorar y con los pieces llenos de tierra di tanto buscarte.

¿Y qui mi importa el universo mundo si no stás conmigo?

Quiero qui vengas en tu caballo tordillo ese en el que me robates il día que me bañaba en el río, ¿ti acuerdas Juan? me dijites que mesmamente así me quedrías ver siempre, encueradita pa´ ti como dios mi trajo al mundo.
Y ora ya no stás, ti has ido dijándome un hueco en mi corazón que no termina di llorar.

¿Ónde te juites? 

¿Por quí no vienes?

Mis ojos ya no pueden llorar más, si han secado y mi corazón stá dejando di latir. Mi rebozo no cubre tu ausencia, mis manos abrazan la agonía di no tenerti.

Regresa, ven por mi, no mi dejes morir di dolor. Mi mama dice que di amor nadie si muere, ´tonces por qué yo stoy muriendo?

¿Ricuerdas el día que me llevates detrás de la nopalera? caimos en la tierra abrazándonos, rodando y juntando nuestras bocas. Me dijites qui nunca me dijarías mientras mi besabas dispacito ansina como tu lo haces, callando mis labios con tu boca sedienta de mi.
Dispués mi tocates haciendo qui mi piel si pusiera chinita como si tuviera frío, me abrazates y besates mis ojos que querían llorar porqui me parecía qui no eras tu el qui staba conmigo.
Il dueño di la hacienda no podría querer a la sirvienta, no lo perdonaría nadie. Pero tu mi quisistes sin que nada importara, me llenates de ti y jurates que nunca me dejarías.

¿Tonces por qui no vienes? dime qui es mentira qui ti vas a casar, dime qui no es cierto que tu amor es solo mio, que mi quieres mucho como tantas veces me lo dijistes en las noches en qui la luna nos sirvió de cobija.

¿Ónde stás Juan? ven por mi no mi dejes sola, dime qui todo es un sueño. Que vendrás por mi para irnos lejos onde nadie nos conozca.

No mi dejes así como dijo mi madre, Serás una novia di pueblo olvidado entre las piedras de un amor que nunca existió.

Ella dice qui no existes, que es la fiebre la qui me hace ver visiones pero yo sé que no, si existes, yo te vi, yo te sentí en mi cuerpo, ti tuve entre mis brazos ¿verdad que si existes, verdad que no stoy loca?

Ven Juan no mi dejes morir de amor.












+Imagen tomada de google.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¡Paz! ¡Paz! ¡Paz!

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Hoy es Día Mundial de la Paz.

Crear un día para recordarnos lo que por derecho nos pertenece: vivir en paz. Conmigo, contigo, con él, con todos.
Hoy es el Día Mundial de la Paz, la paz herida, agonizante pero viva. La paz que se escurre en la sangre de los caídos, de los asesinados, de los inocentes, de los desaparecidos, de los ideales.
La paz que se secó como el caudal de los ríos de mi pueblo La paz que se fue el día que aprendimos a protegernos de las balas. 
La paz que gozo al momento de escribir esto. La paz contradictoria que hay dentro de mi casa pero que no existe fuera de ella.

La paz que se forma con palabras huecas y discursos idiotas. La que me hace escribir como político de bajo nivel. 
La paz utópica de vivir en un país desangrado donde nos dicen que todo está bien y el silbar de las balas nos dicen que no, que aquí no es así.

La paz que se fue y cada vez tarda más en volver.

Como dice Fer: PAZ






lunes, 19 de septiembre de 2011

Chimu

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Cuando a un niño o niña se les cae un diente, lo pone debajo de la almohada, en la noche-madrugada el ratón de los dientes deja dinero a cambio. Se los lleva y hace su casa de dientes de niño.









Pero...

¿Si a Babo Alejandro se le cayó un colmillo, el ratón también le dejará dinero? Yo dije a mi familia que le administraría lo que le dejaran pero nadie quiso, ¿acaso me conocerán?

Creo que debo dormir más, una hora no es suficiente, el insomnio ya está haciendo mella en mi.





Porque vuelve para recordar






Hay fechas o sucesos en la vida que nos marcan para siempre. El 19 de septiembre regresa cada año para recordarme lo ruin que fui.
También me recuerda que hay personas de tan buen corazón que olvidan el desdén con la que los traté, y me recuerda que al paso del tiempo el perdón llega aún para las personas más ruines como yo. 

Hoy 19 de septiembre la abuela me ha dado muestras del gran corazón que tiene, y yo... lloro porque no merezco una sola de sus palabras de perdón.

La ruindad tiene un nombre y ese es el mio.

El 19 de septiembre de 1985 pude darme cuenta de lo bajo que puedo caer pero también me doy cuenta que el perdón me hace sonreír con lágrimas en los ojos.

El perdón llegó pero mi corazón no ha sanado, hoy me dí cuenta que no me he perdonado porque si fuera así, por qué lloro al recordar.















sábado, 17 de septiembre de 2011

Doña Bobita y sus zapatos rosas



Caminar sobre una superficie lisa es muy difícil, hay que traer suelas antiderrapantes para no resbalar y azotar con las patas abiertas cual pasos imposibles de ballet.
Eso debió pensar doña Bobita -la araña patona del baño- antes de comprar los ocho pares de zapatillas rosas con tacón de quince  centímetros que resaltaban sobre los azulejos.

Resbalaba sin poder mantener el equilibrio, aunado a eso la panza de doña Bobita había crecido desmesuradamente. Llevaba una vida sedentaria, sin hacer ejercicio ni salir a comer bichejos, porque con unos cuantos clicks mandaba traer comida de la fonda de la esquina, no teniendo que salir a cazar moscos o mariquitas.

El baño era su morada desde hace varios días. Cuando pedía comida se la entregaban por el tragaluz, desde la cama veía cuando la depositaban en el barrote de protección. Entonces de la pata derecha que era la que tenía más fuerza, sacaba un hilo de seda bajándola con mucho cuidado para no derramar ninguna morona. Se sentaba sobre almohadones que tejía con mucha paciencia, disponiéndose a comer mientras veía pasar la vida monótona y solitaria entre gotas de regadera y pompas de jabón perfumado.

Casi no se movía, sentada frente al computador pedía todo lo que se le antojara, sin hacer esfuerzo pasaba la vida, a veces leyendo, a veces mirando televisión, a veces chateando con sus amigos arañas panteoneras o que vivían del otro lado.

Tenía una amiga, Engracia, la araña de la sala quien le había llevado catálogos de zapatos para que viera los nuevos modelos. Nunca los usaba pero los compraba por si algún día se ofrecían, algún día podía ser hoy o mañana.
Desde que vio los zapatos rosas doña Bobita se enamoró de ellos. Los quiso sin ver si le servirían o le combinaban con los cientos de vestidos que tenía en el closet inmenso que había bajo la taza del baño. Lugar al que nunca llegaba el trapo limpiador de la señora del aseo.
Se enamoró al primer instante y sin pensarlo dos veces los quiso. Ocho pares compró de tanto que le gustaron. Usaría cuatro pares, los otro cuatro los guardaría en una caja de cristal para tenerlos por siempre.

Mandó un mail a Salustia, la vendedora de ropa para ver si tenía algún vestido que le combinara. Conociendo a Bobita, Salustia llegó con decenas de maletas repletas de vestidos de todos colores y texturas, además de unos cuantos bolsos. Ajuar completo para Boba que tenía delirio por la ropa y los zapatos.

Para completar el outfit llamó a Isidro -el gusano de seda del patio trasero- para que le diseñara un sombrero de organdí, hecho por manos expertas, con diseño exclusivo. Isidro elaboraba sombreros únicos, así se aseguraría que sus clientas le fueran fieles.

Pero -siempre hay un pero- cada vez era más difícil conseguirle ropa a Doña Boba, las arañas no suelen ser gordas, al menos las patonas y Doña Boba era a esas alturas una araña gorda, de prominente panza usaba batas para que no le apretaran o anduviera incómoda. 
Después de medirse infinidad de vestidos, escogió uno de seda con estampados difuminados de gardenias, un bolso de mano y un sombrero con una pluma complementaron el conjunto que surgió a raíz de los zapatos rosas, pero su panza hacía que el vestido no le cerrara. Decepcionada se miró una y otra vez decidiendo hacer un esfuerzo, haría ejercicio aunque no le gustara. Unas cuantas lagartijas y caminar diario al son de tres melodías podría ayudarle. Además de que dejaría de beber refresco con hielos y abandonaría el cigarro.

Sacó la gorda cartera, llena de tarjetas de crédito boletinadas , pagó con la que aún tenía un poco de saldo todo lo adquirido y se sentó a admirar el ajuar rosa.
Melquíades, el esposo de Bobita al no poder hacer nada con las manías de su gastalona esposa, le había pedido el divorcio antes de que lo dejara en la ruina, marchándose por la ventana en un día gris bajo la mirada de Bobita que veía alejarse al único amor que tendría en la vida de araña patona.

Viéndose en el charco de la coladera, que le servía de espejo, Boba pudo ver lo bien que se veía, pero algo no le gustaba en ella. La enorme panza asomaba sin que hubiera refajo que pudiera detenerla, la panza parecía un enorme globo lleno de agua que caía a punto de explotar, sobre las rodillas.
Así pues, hete aquí que se puso a hacer ejercicio en la caminadora que olvidada desde hace mucho, servía de perchero para secar la ropa.
Uno dos, uno dos, uno dos, con el uno y con el dos, con el uno y con el dos, Doña Boba contaba los pasos, mientras gruesas gotas de sudor resbalaban sobre su frente y la lengua roja asomaba entre los labios, pero nada la detendría, ese vestido le quedaría a como diera lugar.

Así fue que pasado el tiempo llegó el día de estrenar, iría a la boda de Richi, sobrino que vivía en la casa paterna y al cual Doña Boba había cuidado de pequeño tras la muerte de su madre.

Se miró en el espejo, se calzó los cuatro pares de zapatos. Acomodó el sombrero sobre el pelo teñido de rubio. Una pulsera de perlas hecha con huevitos de tijerilla que había robado una noche en un descuido de su vecina. Dio varias vueltas viendo como el vuelo del vestido dejaba ver sus bien formadas piernas y... la prominente panza que el ejercicio no pudo quitar.

Tres gotas de perfume Vanilla scent fueron suficientes para aromatizar su cuerpo, roció un chorro de esencia envolviéndose en ella, cerrando los ojos al compás de una melodía imaginaria.

Se dio el visto bueno y empezó a subir la pared blanca del baño -el lugar más seguro de toda la casa- pero... sus patas resbalaban sin poderse asir a nada. Cada paso le costaba un enorme esfuerzo porque apenas mantenía en equilibrio una pata, la otra se resbalaba sin control.
El peinado y maquillaje iban desapareciendo tras el enorme esfuerzo que hacía Doña Bobita. De pronto sintió una ráfaga de aire, volteó sorprendida para ver que algo se acercaba peligrosamente a ella y no supo más.

Cayó sin sentido

Una chancla le había rozado apenas la cabeza haciéndola caer. En el charco del baño, Bobita quedó despatarrada con su hermoso vestido rosa, perdiendo en la caída tres zapatos.
Reanimada con el agua salvadora, se levantó al momento que veía como la chancla volvía a acercarse a ella. Corrió lo más veloz que pudo dejando en el camino los demás zapatos, el bolso y el collar de huevos de tijerilla. Lo que nunca perdió fue el sombrero de organdí.
Cayendo y levantándose, Bobita alcanzó a llegar al tragaluz a tiempo de que la chancla le alcanzara la sombra, corrió despavorida entre cables de luz y pájaros que se relamieron el pico al observar lo que sería su desayuno.

Nadie supo más de ella, Doña Bobita desapareció del mundo así como desaparecen tantos, sin nadie que los extrañe, siendo olvidados, dejando como huella de su paso, la nada... y unos zapatos rosas en el camino.











jueves, 15 de septiembre de 2011

¡Shu shu torito shu shu!




Los pies calzados con unas sandalias blancas se atascaron en una plasta verde viscosa. ¨No mames mames¨ fue lo que salió de mi cándida boca. Había metido el pie en las heces verdes de una vaca que me miraba con ojos gachos.
Me hice para atrás sacando el pie de semejante cosa pero... metí el otro pie en otra plasta viscosa, ¡Me lleva la chingada!

¡Pinche madre, ¿Pues a donde nos trajiste pinche guía? Digo... este, ¿Señor don guía donde estamos?

¿Cómo es que yo siendo tan mamona había accedido a ir a ese bosque tan verde, tan limpio, tan lleno de pájaros que parecía que conversaban?

-Me voy a enfermar con este aire tan puro- le dije a mi hija. -No estoy acostumbrada al aire limpio del bosque- mientras veía como unos pájaros negros revoloteaban sobre nosotras.







-Es un buitre- dijo el guía - Se come la carroña.
-¡Mta madre! espero no ser pasto de él- dije levantando la mirada tras haberme limpiado con la hierba las sandalias tan blancas que para ese entonces tenían un color verdoso. De pronto sin  saber de donde un toro estaba frente a mi ¡¡¡Mamá, ayúdame doquiera que estés, acuérdate de las pocas veces que te obedecí por favor y sálvame mamita!!!



¡Gulp! Un toro del tamaño del mundo estaba frente a mi. ¡Gulp y más gulp! Este... emmm... señor guía puede decirle al torito que me dé permiso por favor?
No quiero decir por respeto hacia mi persona que el méndigo señor guía estaba muerto de la risa.

Sabiendo que no me iba a ayudar decidí hacer frente a semejante burel, me armé de valor, respirando hondo, le dije, ¿Torito me das permiso por favor? Se me quedó viendo así como diciendo -Pinche vieja- y siguió estorbando mi camino.

Mmmmm, como sabía que no se iba a quitar pasé frente de él sintiendo que los calzones se me hacían yo-yo, que bueno que llevaba pantalón porque sino vaya espectá-culo que hubiera dado.
Seguimos caminando cuidándonos que el toro no nos fuera a coger por detrás sin ver que... ¡¡¡Si!!! volví a meter la pata en esa plasta verde.
Parece ser que el sitio donde estábamos era un aparcadero de vacas o no sé como se diga pero había un madral. Pinche señor don guía que no sé donde madres nos metió. Seguro nos quiso llevar a algún lugar familiar porque encontramos a dos becerros que estaban de mamones, había llegado la hora de comer.




Caminábamos por entre la maleza, hasta me sentía en una aventura, e iba imaginando que pasaría si esto o aquello. Por si las moscas buscaba un rastro de civilización que encontré en una cerca que estaba un poco lejos pero me serviría por si nos perdíamos. Tampoco le perdí la pista a unas mangueras que servían de guía por si acaso. De cualquier forma el guía dijo que nunca se le había perdido nadie.

Los buitres encima de nosotros formando círculos me daban mala espina.

Seguimos avanzando cuando nos encontramos a dos tiernos becerritos que estaban perdidos. nosotras gente fina de ciudad no sabemos como lidiar con semejantes animalitos, así que les decíamos: Allá está tu mamá vaquita ve con ella, anda. Vano decir que los becerros se nos quedaban viendo como diciendo -Pinches viejas locas- y no avanzaban, nomás nos veían con ojitos pendejos.






El tipo guía esperaba a que termináramos de conversar con las vaquillas, yo creo que nunca lo había sido de personajes tan singulares como nosotras.
Seguimos avanzando, seguí metiendo mis piececitos en heces fecales. Vimos un río tan cristalino como nunca había visto uno en la vida, en el que me quedé maravillado viendo su cauce mientras el tipo nos enseñaba en donde nacía -el río no el tipo- según él.





De regreso encontramos otro toro enorme,  yo me dije a mi misma: ¨Ten cuidado porque esté si te puede coger, se le ve la cara de cogelón¨
Cuando el señor don guía le tocó la nariz al torito me dijo que hiciera lo mismo, obvio que no lo hice no vaya ser el diablo.




Ya de regreso el camino fue más rápido, sorteando hojas comidas por gusanos, con hoyos tan enormes donde cabía mi dedo meñique, y el tipo diciendo que no había gusanos ahí, ¿´tonces esos hoyos que son pendejo? digo señor don guía.

Cualquiera que me conoce sabe que los gusanos son mi máximo temor en la tierra.

Y ya.

Luego les cuento de las hadas que vi.







martes, 13 de septiembre de 2011

Sueño adormecido con visos de realidad





Abrir la puerta de la calle es todo un reto si se encuentra Babo Alejandro -el chihuahua joven- trás de mi. Los vendedores, el vigilante, todos los que llegan a tocar mi puerta saben que tengo un feroz guardián en él, incluso el de la tintorería ha visto sus afilados colmillos cerca muy cerca de su pierna. Los enseña nomás pero no muerde, él es la clara muestra del refrán popular, Perro que ladra no muerde. Tiene la mandíbula salida, así que sus dientes inferiores se pueden ver sin problema, por eso le temen a mi perrito preciosito.

Siempre sale corriendo pero nunca llega al arroyo vehícular, se frena al llegar a la banqueta pero esta vez no fue así. Salió disparado atravesando la calle, al verlo corrí tras él seguido por Benito Tiki -el chihuahua viejo- mientras mi hermana desde el coche veía todo.
De pronto una camioneta salió de no se donde dándome de lleno en el costado, aventándome varios metros,  dejándome inconsciente. Babo Alejandro llegó hasta donde estaba tirada y empezó a lamerme la cara -como cuando hace algo malo- mientras yo me perdía en la bruma.

Oía las voces lejanas de la gente que se había juntado a mi alrededor, los llantos de mi hermana. Sentí a un lado mio el cuerpecito de Benito Tiki -el chihuahua gruñón- que se acostó junto a mi, como siempre hace cuando quiere protegerme. 
Trataba de gritar pidiendo que me levantaran pero de mi boca no salía ni un gemido. Algo se me atoraba en la garganta sin dejarme decir nada. Tenía una opresión en el pecho y creía que iba a morir.

Con mucho trabajo abrí los ojos y pude ver claramente el cielo raso del techo, había despertado de un mal sueño. 

Todo había sido un sueño.

El domingo pasado, una camioneta que iba en sentido contrario hecho la cochinilla, estuvo a punto de arrollarnos a Barry y a mi. Me quedé con ese temor, el sobresalto que tuve cuando la camioneta pasó rozándome casi la nariz. El vuelco que dio mi corazón al sentir el estremecimiento de la mano de Barry quien también se asustó.

Ayer mismo, Kiku tuvo un accidente quedando en mal estado, afortunadamente -dentro de lo que cabe- está bien. Hoy la traerán a casa para recuperarse.

No sé si el sueño que tuve se quedó en mi subconsciente. Si el suceso con la camioneta se quedó atorado en la memoria o si fue un aviso de que algo pasaría, nunca lo sabré, pero la coincidencia me eriza los vellos. Esta manía de pensar sin poder hacer otra cosa. Trato de distraerme leyendo, o haciendo tonteras o limpiando vidrios como dice un buen amigo pero ni así puedo apartar todo lo que traigo dentro.

Están pasando muchas cosas con las cuales no puedo lidiar. No quiero escribir de eso, pero debo hacerlo o me volveré loca y eso no puedo permitirlo. Debo estar tranquila para recibir a Natalia que está pronta a nacer, no quiero que su primera impresión sea la de ver mi cara compungida. Estaré en ese momento, me lo han permitido. Quiero estar cuando ella abra sus ojos al mundo como dice la comadre Ángel.
Tengo muchas travesuras que hacer con ella, quiero estar bien para poderlas disfrutar. Aprenderemos juntas a tocar el piano, la montaré en el patín del diablo, le dejaré cargar a Chema, le enseñaré a hacer su blog y contar sus aventuras, le enseñaré la mejor música que hay, la enseñaré a leer, le cantaré canciones de cuna. Haremos tantas cosas juntas.

Quiero estar bien... quiero que ella esté bien, lo único que quiero es que ella esté bien.











*Imagen tomada de google

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Después te lo regalo si?






Estaba casi nuevo, sin duda no habría tenido tiempo de usarlo su dueño. Abandonado en una orilla junto a la ventana, el patín del diablo había estado olvidado desde hace varios años, viendo los mejores días pasar a través de la ventana de la casa deshabitada. Lo supe cuando pregunté cuanto tiempo lleva la casa vacía.

No sé como se llamaba el pequeño al que se lo compraron ni por qué lo dejó abandonado pero gracias a eso, ayer tuve la oportunidad de subirme por primera vez en la vida a un patín del diablo. 
Everardo lo vio y estuve a punto de regalárselo pero preferí guardarlo. Everardo es una historia aparte.

Recorrí la sala vacía, las recámaras, la cocina, todo bajo la divertida mirada de Barry, di tres vueltas a la casa a la velocidad que mis piernas daban que no era mucha pero igual iba rápido. Me dí cuenta que cuando quiero... puedo.
Nunca tuve uno en mi niñez, así que no perdí la oportunidad de dar un paseo. Fue muy divertido, estuve a un tris de estrellarme dos veces pero alcancé a frenar.

Había pensado regalarlo a un sobrino de Barry pero después de subirme ya sé el nombre de su próxima dueña, porque no pienso desprenderme de él.
Daré unas vueltas en el patio trasero pero será hasta que me alivie de esta pinche gripe que me dio con tubo y de que deje de llover. Esperaré que el tiempo amaine para salir a jugar como cuando era chica.

Me quedaré con ese patín así tenga que esconderlo de Barry, no voy a desprenderme de ese cachito de niñez que se asomó ayer a mis ojos.








viernes, 9 de septiembre de 2011

Se casó Tacho con Tencha la del ocho... De como la felicidad se hace con pequeñas cosas que me hacen muy feliz, ¿ya lo dije?






Sucede que no quería seguir escribiendo sobre la boda y todo lo fantástica que fue. Tampoco quería escribir sobre lo hermosa que me vi y lo mucho que nos divertimos pero...

Me acordé que debo ser agradecida, ustedes perdonarán pero uno tiene lapsus aletargados de felicidad añeja que perdura a una semana del bodorrio, así que paso a agradecer a todos los que estuvieron conmigo-reales y virtuales- por hacerme muy feliz.

Soy muy agradecida con mi familia real que siempre es la que me sostiene, nunca será suficiente para pagarles todo lo que ellos me dan y hacen por mi. También lo quiero ser con los amigos del blog. Recibí muchas felicitaciones, muchos buenos deseos incluso dos poemas. ¿Qué más puedo pedir? 

El primer regalo fue de  NaTali  madrina de ramo que usé en mi boda virtual porque también tuve boda virtual lo que pasa que se me olvidó invitarlos jeje sorry






No contenta con eso, mi madrina me regaló esta composición: 

Flor de María

Novia gentil cara bonita
te traigo flores y simpatía
vienen de parte de quien ansía,
de bella dama la compañía.

Hoy es el día de la alegría,
tengamos boda, tengamos risa
y es mi deseo de larga vida
para esta novia la más bonita.

Sólo me resta por cortesía,
besar la novia quien lo diría,
verla tan guapa hoy en su día 
felicidades ¡Cara bonita!

Snif, yo lloro al recordar, snif

Gracias Madrina NaTali, se te quiere.

Ann que ha sido amiga de siempre me dio a escoger tres melodías y yo escogí esta...





Gracias Ann


Draco y Carina se hicieron presentes con este obsequio que me dejó patidifusa...





Gracias, ya está guardado en las imágenes imborrables de mi memoria.

La Gaviotica junto con la pekeñita fueron mis pajecitas, que emoción, arrojaban pétalos de rosas a nuestro paso, pobrecitas rosas pero bueno la ocasión lo ameritaba.





Toño no podría faltar, mi amigo muy querido tuvo a bien componernos algo que me hizo berrear de alegría.

Para una Flor...

Dedicada a mi querida Malquerida y Barry,

Felicidades!!!

Nació como nacen todas las flores
tímida, en capullo como una promesa
y un buen día por fin fue una flor
Dejó crecer espinas, no por maldad
por protección
Para que supieran que no cualquiera podría gozar de su aroma
De su cambiante color
Y alguien que no sabía admirarla Malquerida le llamó
Pero como siempre ocurre
Una Flor no puede dejar de ser Flor
Así que un buen día con su aroma a él conquistó
Un tipo sencillo y bonachón
Pero de carácter fuerte
Ya que ante ninguna espina de la flor se intimidó
Barry cuentan se llamaba ese que amor le entregó.

Y pasaron soles,
algunos días la malquerida flor
Malquerida se sintió
Y pasaron lunas y Barry le demostró su amor.

Me dicen y como lo dicen lo sé de cierto
que aquel romance entre el caballero y la flor
No solo subsiste, sino que sigue creciendo en días como hoy
Con lluvia, con viento y también en días de sol.
Más líneas podría intentar
Pero cualquier palabra es poca, cuando se habla del amor, de una Flor.

¡Ahhh que romántico mi querido Toño! muchas gracias.

Danny dijo que sería el padrino borracho que se pone a decir tonterías en el micrófono, pero no oí bien que dijo, ¿Me lo podías repetir por favor Danny? jeje

rafa fue padrino de las bebidas virtuales lo que pasa que se me olvidó decirle cuando era jeje ¿rafa todavía puedes traer unas botellas? ¡Va!

Y a todos los bloggers y amigos que me felicitaron y me regalaron sus buenos deseos que valoro y que guardaré en el fondo de mi corazón para nunca sacarlos de ahí, les agradezco un madral su buena vibra.

Quiero decirles que soy feliz y que la vida me sonríe en todas formas y que deseo que ustedes gocen de la misma felicidad que yo tengo ahora.

¡Gracias Totales!












miércoles, 7 de septiembre de 2011

Como un robot, tipi tum tipi tum, como un robot...tipi tum tipi tum






Podría azotarme contra el suelo al darme cuenta que no puedo ya bailar, que mi pierna izquierda se está convirtiendo en un lastre.

Que camino como pato cuac cuac cuac.

Que la música es cada vez más discordante y que el mundo parece cada vez más lejano. Que la apatía que me cargo desde hace días se debe a las emociones del fin de semana. Que reprobé el examen sorpresa de inglés y que hoy voy por la misma con el examen oral porque nomás no se me pegan las fórmulas. Tengo sueño, estoy cansada, me duelen hasta las pestañas. Cada vez camino más como robot, mis engranes están sin aceite, trueno crack crack crack.  La mitad de mi cuerpo se aleja cada vez más  de la otra mitad. No me quejaré, puedo estar peor.

El lapsus mental que tengo es impresionante, ni los antidepresivos han funcionado, cada vez funcionan menos, ese era un gran riesgo, que llegara el momento en que ya no funcionaran... ya quiero mi vida normal. ¿Los robots tienen vida normal?

Mis ojos se hacen bizcos cuando leo... tengo sueño.

´toy cansada, el Ángel diría que ya habrá tiempo para descansar cuando me muera pero te juro Ángel mio que no doy más.

Juro que no doy más...

El examen de inglés, dios! ¿Quién inventó los exámenes? Ayer tuve tres opciones para contestar: Copiar a mi hermana que es la más lista del salón, sacar mi hoja de fórmulas sin que el Profe se diera cuenta o entregar el examen en blanco. Dieciseis oraciones tenía que sacar de mi burda cabeza de troll sin sentido, pero... no salió nada. Entregué el examen casi sin resolver, al menos el cero que obtenga será mio. Mr. 7Words7 sabrá que no he aprendido nada y que nunca hablaré inglés como él. Ni siquiera me consuela haber sido honesta no como otras que copiaron... no me consuela más que el cielo azul que acabo de ver al salir a despedir a mi hijo.

Mi hijo...

Deberé tomar ejemplo de él. No pensé cuando lo crié que fuera a ser tan responsable y maduro como lo está siendo. Tengo el ejemplo de mis hijos y Barry pero... hoy lo único que quiero es descansar.

Hace frío... ya huele a diciembre.

Camino como robot... como un robot... tipi tum... tipi tum... como un robot. Esa canción la traigo desde el sábado. Necesito un rebobinador, ni siquiera sé lo que es pero siento que es lo que necesito.

¿Los robots se cansan? porque yo ´toy cansada. Soy un robot pato cuac cuac cuac que no aprende inglés ¡Cuac!












lunes, 5 de septiembre de 2011

Asalto a la privacidad







El ojo vigilante del satélite dirigió su mirada hacía la fachada de la casa de la mujer que iba saliendo a hacer sus compras habituales. Podía verse perfectamente la cara de ella, lo que llevaba en las manos y la forma en que iba vestida.

Cada paso dado era seguido sin perder detalle.

Podía verse donde entraba y lo que tardaba en salir. Se tenía el tiempo en el que había estado en cada sitio. Esto parecería sin importancia sino fuera porque esa mujer soy YO. Cada detalle de mi persona y de mi casa saltaba a la vista.

El acceder a ciertos programas de internet me ha enseñado cosas pero también -como ahora- me ha hecho que se me ericen los vellos.
Saber que hay imágenes mías a las que cualquiera puede acceder me pone mal. No es que haga cosas malas, sino que siento que mi privacidad está invadida. Las fotografías que subo al blog son las mismas de siempre, no hay actualizadas pero eso no quiere decir nada. Hay políticas de privacidad que apruebo y si no me gustan no entro.

Cierto que escribo muchas cosas en el blog y pareciera que todo de mi es más que conocido pero sólo YO sé lo que quiero contar. Pocos saben realmente todo de mi, y pocos son los que me conocen en persona.

Si bien es cierto que tener cuentas  en redes sociales nos expone a eso, se debe tener respeto a la privacidad.

También puede ser que el satélite metiche me haya tomado en ese momento y en realidad no es que me estuviera vigilando pero... no me ha gustado.

Ver que me han grabado y hay imágenes mías circulando sin mi autorización me pone mal... muy mal. Lo que me gusta es que para la mayoría que acceda a esas imágenes por casualidad -como yo- no sabrán que esa es la MaLquEridA

¿Fiu?













jueves, 1 de septiembre de 2011

Invitación












KIKU Y MUNY







Tenemos el honor de invitarlos al chorrocientos mil aniversario de nuestros padres, Barry-Gón y MaLquEridA quienes renovaran sus votos el tres de septiembre del año en curso con una boda de kermesse que se realizará en el utópico País de los Hongos.

Queremos invitarlos a ser testigos del amor que nuestros padres se han tenido en toooooooodos estos años.

Los esperamos con los brazos abiertos.


Los padrinos serán todos ustedes que han acompañado a nuestra madre en sus aventuras.











¿Se nota que estoy emocionada?























Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.