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sábado, 30 de abril de 2011

¡I can´t believe!

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Hoy se celebra en México el Día del Niño, hace tanto tiempo que no me sentía tan feliz y contenta en un día de estos porque obvio he dejado de serlo.
Sin embargo he recordado estas últimas semanas la belleza y sencillez con la que viven los niños. Ojalá nunca perdiéramos la inocencia que da serlo.
He aprendido a ver la vida con más claridad, sin tantas telarañas. He sonreído mucho y soy más relajada gracias a que me siento FELIZ.
Soy feliz en la ignorancia que me da saber lo que no me hace falta,

Y para que nunca olvide este día, he recibido con gran sorpresa un regalo inesperado: Una imagen y unas bellas palabras: 

FELICIDADES A LA NIÑA QUE LLEVAS DENTRO, TE MANDO UN ABRAZO Y UN BESO.

De más está decir que estaré sonriendo en este y muchos días más.

GRACIAS ÁNGEL DE LA GUARDA, nunca olvidaré este gesto tuyo.




Bruno.

Hoy es Día del Niño.




El corazón se le quería salir del pecho, entró volando a la recámara chocando con cuadros, paredes y ropa para llegar finalmente a la ventana donde con un rápido movimiento se metió tras la cortina, se agarró del cortinero con sus deditos rosas y con el corazón desbocado espero a ver si nadie lo había seguido.

Los ojos rojos husmeaban tras la cortina expectantes, cuando vio que nadie iba tras él, respiró profundamente y se quedó tranquilo dejando que su corazón recobrara el ritmo.
Era Bruno el pequeño murciélago que le tenía miedo a la oscuridad y que se había escapado a su madre  porque esta lo había llevado al Jardín de Niños Murciélagos. Era su primer día o mejor dicho su primer noche de escuela, el ver a la maestra que con aire hosco los esperaba en la entrada con una regla en la mano, lo asustó, no estaba preparado aún para separarse de su madre, prefirió echarse a volar hasta su casa cercana a las montañas. sabía que regresar solo podría perderlo pero eso era mejor que quedarse con esa maestra de cara amenzante.
Le daba miedo la oscuridad, cuando salía con su padre a cazar insectos no se separaba por temor a que un fantasma le saliera al paso.
Algunas veces le escondía las herramientas a su padre para jugar con él, los escondía en el arbol más alto, debajo de las piedras o en la mochila donde era el último lugar en el que papá murciélago buscaba.
Había ocasiones en que las ramas de los árboles le jugaban malas pasadas, veía caras horribles abriendo las fauces para tragárselo, entonces volaba veloz a alcanzar a su padre quedándose cerca para que ninguna rama lo atrapara volteando para atrás cerciorándose que no hubiera nadie.
Los rayos del sol lo lastimaban, le hacían daño pero ejercían una extraña fascinación en él. Se colgaba del cortinero para calentarse y ver su extraña cara en el espejo. Inspeccionaba cada colmillo, su lengua, sus orejas puntiagudas y se preguntaba porqué el sol no podía ser amigable con él, porque lo dañaba. Así se quedaba todo el día preguntándose los porqués de su pequeña vida. Si al menos pudiera coger un rayo de sol y que iluminara su camino, no tendría más miedo.

Pero ahora estaba ahí, detrás de la cortina esperando que su mamá llegara y lo reprendiera. Tenía miedo porque cuando mamá murciélago se enojaba era de armas tomar pero prefería eso a la maestra fea de la escuela.

Espero hasta que poco a poco los ojos de pestañas largas y enchinadas se le fueron cerrando, así llegó el día.

Con la cabeza colgando y las alas a los costados era la imagen viva de la ternura. Mamá murciélago se había cansado de buscarlo hasta que recordó el escondite favorito donde Bruno se ocultaba cuando no quería comerse la sopa de bichos o cuando su hermana Kikis lo buscaba para darle un zape porque le había tomado sus sangrías o porque le había quitado las patas a los grillos y ya no brincaban.

Dormido, con sus ojos rasgados y la sonrisa traviesa, desarmaba a mamá murciélago que se centraba en pasarle la mano en la frente quedito para no despertarlo.
Le acariciaba los deditos rosas, la nariz pequeñita y ese lunar encima del labio que lo hacía verse más guapo de lo que era, seguramente cuando creciera traería a más de una murcielaguita cacheteando la banqueta.

Bruno abrió los ojos y vio el rostro de su madre, quiso levantarse rápido y volar lejos pero mamá murciélago lo detuvo, mirándolo a los ojos le dijo que no se asustara que no iría a la escuela aún no era tiempo.

Bruno levantó las alas y abrazó a su madre tan fuerte que casi la deja sin respiración, la besó y abrazó y prometió que no daría lata, que ya no le cortaría las patas a los grillos y que no haría enojar a Kikis pero sobre todo que desde ese día la querría mucho más.

Mamá murciélago deseo detener ese momento, que no se fuera nunca porque sabía que cuando Bruno creciera ya nada sería igual.

(Cuento para el hijo de mi hijo que un día  nacerá).












*Imagen tomada de google.

miércoles, 27 de abril de 2011

Nací cuando las mujeres solo robaban el corazón.






Cada vez me resulta más difícil creer que algunas mujeres pueden ser malas, que sin misericordia hacen daño sin que les tiemble un dedo.
Las mujeres antes eran sinónimo de honradez, podría pasar todo menos robar al menos así lo aprendí. No se roba, no se toma lo que no es suyo y vaya que lo aprendí muy  bien cuando en mi niñez y adolescencia  fui objeto de sospechas de robo siendo que yo no tomaba ni el aire que respiraba sin pedir permiso.

He visto mujeres que roban sin miedo, se acercan a la gente con la mejor de sus sonrisas ganándose su  confianza, sin quitarle los ojos de encima abrirles el bolso, quitarles lo que llevan y con una sonrisa alejarse sin que nadie imagine que ha sido robada.

Ya me da pena decir que una y mil veces más mi familia o yo hemos sido objeto de la delincuencia, ya quisiera callarlo pero sé que si lo callo a mucha gente podría pasarle lo que a nosotras nos pasó el domingo, otra vez.
Puede parecer cosa de risa o quizás me digan que debo cambiar de casa, o de colonia o de teléfono o quizás de país pero esa no es la solución.

Una tipa con una sonrisa se acercó a Kiku a hacerle platica, mi niña al igual que yo no pensamos que la gente sea mala y menos si es mujer, ¿cómo podría ser eso?.
Sin quitarle los ojos de encima, le robó el celular y el cable de la cámara fotográfica y sin más se fue seguramente ríendose de nosotras por lo tontas que fuimos al no estar alertas aún después de todo lo que nos ha pasado.
Las lágrimas de mi hija me hicieron sentir impotente, solo me restó maldecir a la tipeja en cuestión. Dios dice que si te dan en una mejilla pongas la otra y yo digo que no, si tuviera enfrente a esa tipa la marcaría como a las reses, para que todos se cuidaran de ella.
Quedaría tan sola que se arrepentiría del mal que hizo. Si la tuviera enfrente juro que pagaría con sangre cada lágrima derramada por Kiku.
No me lleno de rencor contra ella, no merece la pena pero creo fervientemente en el karma, quisiera que sufriera lo que es ver llorar a un hijo sin poder hacer nada. Deseo que todo el daño que ha hecho le sea retribuido doble, no a su familia si es que la tiene o quizás ni su familia sepa la clase de bicho que tiene por pariente, pero si a ella, le deseo que todo lo que pida le sea dado doble pero de acuerdo al daño que hizo.

Ya no quiero vivir en México, ya me da pena que pasen tantas cosas malas y que lo sepa la gente de otros países, pero callando no se soluciona nada.

Me he enterado que el 8 de mayo habrá una marcha por la paz y me pregunto cuantas de estas tipas vestidas de blanco se mezclaran entre la gente buena para robarles y me pregunto si una de esas bellacas fuera descubierta, ¿que haría esa gente buena al ver a una ladrona descubierta in fraganti entre ellos?, cuesta decirlo pero yo si creo que no saldría viva.
Y eso me daría mucho gusto aunque eso me ponga al nivel de esas palurdas malnacidas.




lunes, 25 de abril de 2011

Crónica de un grito sin fin.






Estaba segura que cuando dije ¨me quiero subir a la montaña rusa¨, no estaba en mis cabales, porque solamente loca pude haber querido hacer eso.

Así que ni tardos ni perezosos nos fuimos mi familia y yo, empezando conque llegamos a La Feria en ¡25! minutos cosa que en un día normal hacemos casi dos horas de camino.
¿Señores vacacionistas, se pueden quedar por allá toda su vida?, Gracias.

Y aquí vamos, nos subimos a la montaña rusa como borreguitos al matadero, con la resignación pintada en el rostro, lo único que atiné a decir cuando el carro emprendió su carrera fue ¡No mamen!, mis ojitos se abrieron al ver la nada por camino.
El ruido del carro hacía que mis pensamientos se mantuvieran atados de mis greñas que volaban sin ton ni son, me agarraba hasta con los dientes de todo lo que pudiera.
Aguanté todo el camino gracias a que se me ocurrió cerrar los ojos, si los hubiera dejado abiertos ya estaría tocándole a San Pedro no mamen.

Bendita tierra que estás bajo mis pies, ¡Te amo, lo juro!.

¿Qué puede ser peor que subirse a la montaña rusa?, ¡Si!, un desmadre de juego que se llama La Nao de China, no mamen mamen, el cinturón de seguridad se me bajó hasta los muslos, y de cabeza sentía que el cielo era la tierra, tan chiquita como soy pude haberme salido por donde fuera, ¡Madre santa! y todavía un tipo me dice ¨No me vaya a vomitar¨ pendejo, si lo único que quería era que esa madre me pusiera de nuevo con los pies sobre la tierra.




Manos faltaron para agarrarme porque sentía que era el fin, Barry vio que mis piecesitos volaban sin control y les dijo a los hijos que me agarraran. ¡Dios te pido perdón! cuando baje de aquí nos arreglamos diosito.
Si tuviera huevos se me hubieran subido a la garganta.

Bajé temblando, bueno los dientes chocaban unos con otros y el sudor que bañaba mi cara me hacía ver tan tierna, me imagino porque mi familia me acariciaba a cada rato.

No puede haber algo peor ¿o si?. ¡Exacto! una madre que se llama Cascabel, ¡No mamar!, cuando estaba formada la gente se reía de mi porque mi toallita limpia-miedos podía exprimirse, pero aún tenía valor. Cuando me senté ya sin boleto de arrepentimiento,  mi hijo me dijo que no pasaba nada, ¿no?, entonces ¿qué chingados era esa agua que escurría por mis mejillas?, no mamen. Aún alcancé a ver a un tipo señalándome y diciéndole a su hijo algo que con cara de espanto no sabía si correr o qué chingados.
No tuve tiempo de pensar nada, un espantoso ruido me hizo cerrar los ojos y salir disparada hasta la chingada, creo que morí o tuve un orgasmo pero algo pasó en ese momento porque por unos instantes morí.



Así que después de gritar a pecho abierto ¡Chinguen a su madre! me llevó el carro de ida y vuelta sin apenas pensar en nada.

Hasta aquí llegué le dije a mi familia pero insistieron en que me subiera a una madre llamada Infinitum, ¿qué? están pendejos. Nada más ver las vueltas que daba el pinche tren, los calzones se me bajaron tres veces, no mamen así que nel, no, never, nunca, jamás, no me subí. Ver el color blanco con el que bajó Barry me hizo saber que había elegido bien el no subirme a ese desmadre.





Elegimos otro juego: El ratón loco, no chinguen, mi cabeza se salió mil veces de su tronco, en una vuelta me sacaba la cabeza-sin albur-y en la otra me la metía- sin albur-. Salí con dolor de cuello y tocándome por todos lados a ver si estaba completa.





Nos subimos a varios juegos más no tan extremos porque el tiempo se agotó pero al elegir cual sería el último decidimos entrar a la Casona del Terror. Prefería eso a dejar que me subieran hasta las nubes y dejarme caer a las puertas del infierno.

Y ni qué decir que en el momento en que cruzamos el umbral de semejante casa, mis gritos se oyeron hasta el quinto infierno. ¡No mamen!, ¡No me toques! ¡No me asustes! ¡Vete! ¡Ya me quiero salir! ¡Que te vayas! ¡Déjame! ¡Mamá! ¡Ay algo me cayó en la cara! ¡Chinguen a su madre!, ¡Ya déjame salir!, Ay algo toco mi pierna! ¡Ya déjame! ¡Allá hay una luz! ¡Viva! fue lo que dije en todo el recorrido en que vale decir que los méndigos que asustan se ensañaron conmigo porque era la única que gritaba, no mamen mamen.




Grité tanto que ahora tengo voz de silbato y mi familia se burla de mi. El color pálido que tiene mi cara desapareció gracias al sol que pintó de rojo mis mejillas y el miedo que me persiguió todo el recorrido.

Dicen que iremos a otros juegos, yo sonrío pero en mi mente los mando a la chingada o me voy yo porque de que me vuelva a subir está en chino.
Me duele todo como si me hubieran cogi... digo como si hubiera emmm... er... no sé pero de que me duele todo no hay duda, tengo un chichón en mi cabecita loca y moretones hasta debajo de la lengua.
Tengo el cuello lastimado, volteo la cabeza como si fuera robot, así que si no me ven en las próximas horas ya saben porqué.

Ahora voy a buscar a alguien que tenga moto porque esa es mi próxima aventura: Subirme a una moto.

TAN-TAN.











sábado, 23 de abril de 2011

Necesito...*








Y es que ha sido un día lleno de emociones, desde empezar a querer comerme el trozo de mundo que me toca hasta llegar a tocar el cielo con mis dedos.

¨Necesito saber si hay un cielo que cubre la tierra y el mar...¨

Pareciera que de un tiempo a esta parte estoy queriendo vivir lo que en su tiempo no viví. No es que sea demasiado tarde-nunca lo es-pero pensar en posponer cosas hasta dejarlas olvidadas y abrir los ojos un día y darme cuenta que no sé donde he vivido.

¨Necesito un punto seguro en que mi alma y mi cuerpo se puedan apoyar...¨

Apoyarme en mi propio carácter y darme el suficiente valor para hacer cosas a las cuales tenía miedo,  vencerlos en mi mundo lleno de fantasmas.

¨Necesito agarrarme a la cola del viento para poder volar...¨

No tener miedo aún sintiendo el vacío en mis pies, ir en caída libre sin otra cosa más que mi valentía para seguir adelante agarrada de una mano fuerte que no me soltó.

¨Necesito saber si un astro celeste nos juzgará...¨

Pedir perdón por todos mis pecados con un grito desgarrador, implorando a todos los cielos el haber renegado hasta de mi propio nombre.

¨Necesito un silencio, alguien que comprenda y que sepa escuchar...¨

Y ha sido mi voz interior la que me ha sacado adelante para vencer mis miedos y salir avante de un reto que me impuse en un tiempo en que las neuronas murieron por decenas no dejándome razonar.

¨Porque la vida se me va y del pasado no voy a vivir y con mi cuerpo yo quiero sentir...¨

Sentir hasta que no pude más, hasta que toda el agua de mi cuerpo salió por cada poro de mi piel dejándome los labios secos y los ojos llorosos.

Porque la vida se me va... y no quiero quedarme en el hubiera, quiero recoger todos los miedos que dejé en el camino y saber que no fui cobarde, sólo estaba viviendo.











*Melodía de Enrique Bunbury.

viernes, 22 de abril de 2011

De haber sabido...

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Abrió los ojos justo en el momento que sus sueños se estrellaron contra el muro de la realidad.





miércoles, 20 de abril de 2011

Ha vuelto a suceder.








Una voz de hombre al otro lado de la línea me dijo ¨Hola tía, ¿ya sabe quién habla?, me quedé pensando tratando de reconocer la voz.
¨Hablo de Estados Unidos, si sabe quién soy? obvio dije que no, colgué e hice lo que debía. Era otro intento de extorsión.
Me inquieto porque pienso de inmediato en mi familia pero conservo la calma. Trato de pensar de inmediato en lo que debo hacer, ya no me asusto como la primera vez. 
La primera vez... he perdido la cuenta ya de las veces que han llamado para extorsionarme.

Trato de seguir mi vida normal, sin pensar cada que suena el teléfono que es un maleante, no dejo que trastornen mi vida.
Pero me pregunto, si es que acaso no tienen alma, ¿no tienen remordimientos al asustar y robar a gente que no se mete con nadie?, gente que lo único que quiere es vivir tranquila.

¿En que momento esos palurdos perdieron la conciencia?, ¿no tienen familia?, ¿no piensan en sus madres, en sus hijos o yo que sé?.

¿No piensan?.



martes, 19 de abril de 2011

Niñas de bocas rojas.




Tienen la mirada perdida imaginando un lugar mejor que la calle en la que esperan un cliente que les dé lo suficiente para completar e irse a dormir. Usan perfumes baratos para esconder el olor a sexo que invade un pequeño cuerpo que recién ha dejado de soñar. Cuerpos desproporcionados adquiriendo un matiz erótico sin lograrlo.

Bocas rojas como la sangre que derramaron sus madres al parirlas, voces perdidas bendicen incansablemente a la hija que se va a un futuro sin futuro, sólo les queda llorar porque saben que quizás nunca vuelvan, echan la bendición al aire para que vaya tras ellas cuidándolas en ese mundo hostil al que se enfrentarán y el que eligieron porque no hay más o al que las llevaron las palabras de unos labios acostumbrados a mentir.
Voces cavernosas prometiéndoles un mundo mejor y al que se van mediante engaños o vendidas para poder mantener a los que se quedan.

Miseria triste vendiendo niñas para sobrevivir en un mundo inmisericorde.

Lugares lejanos perdidos con una luz mortecina que dibujan sus tristes siluetas en el asfalto encharcado y sucio como sus cuerpos. Inquietas caminan de un lado a otro ofreciéndose sin recato, lo perdieron en las manos de hombres que profanaron su cuerpo con caricias insanas y miradas de perversión.

Alejadas de un mundo que las ve ajenas, perdidas en la desdicha de haber nacido pobres o haber nacido en mal lugar. Buscaron la vida fácil que todos dicen cuando nadie sabe que para ellas es la vida más difícil que pudieran tener.
¿Qué sabe la gente del tener que aceptar caricias sucias, cuerpos ebrios, tufo nauseabundo que soportar en sus bocas que dejaron de ser vírgenes hace mucho tiempo?.
Bocas de niñas aprendiendo a besar de la peor manera, estrujados sus cuerpos con manos febriles en la inquietante búsqueda de un placer pagado.

Vivir de un cuerpo que no se ha terminado de formar, lejanos a los juegos que no jugarán más, sonríen a los hombres que pasan delante de ellas para agradarles y pase pronto el tiempo para irse a dormir.

Dormir...

En sus sueños imaginar que juegan con muñecas, con cantos infantiles bajo la mirada arropada de su madre, quizás sea lo único que las mantiene vivas, el saber que puede ser un sueño, que tienen la oportunidad de abrir los ojos y pensar que todo eso no existió.

Prefieren no pensar que lo que están viviendo es real, tan real como las personas que pasan frente a ellas buscando amores prohibidos, placeres culposos en un mundo que se sorprende cada vez menos de niñas que se convierten en mujeres sin haber vivido lo suficiente para distinguir entre el bien y el mal.

Personas tan ajenas a ellas como el mundo que las rodea, un mundo en el que no quisieran estar y como sombras esperan que llegue la noche o acaso un príncipe perdido que pueda sacarlas de la calle y ofrecerles un palacio para que puedan empezar a vivir lo que les faltó.

Pero la vida es más cruel de lo que piensan, los príncipes no existen y los sueños son sólo eso, demasiado tarde se darán cuenta que esa vida es lo único que hay aunque se resistan a seguir en ella, cargando hijos del infortunio y del desamor.

No hay más, niñas viviendo un mundo real, sin muñecas, sin príncipes y sin sueños, un mundo real en que lo sorprendente ha dejado de sorprender.









*Imagen tomada de google.

jueves, 14 de abril de 2011

Enigma.

(Microrrelato).





Se levantó,sacudió el negro vestido como quien se quita la pelusa,se acomodó el cabello, dio un suspiro largo y comenzó a caminar sin voltear atrás, al sitio donde quedaba tendido el cuerpo inerte de su conciencia.













+desoslayo




miércoles, 13 de abril de 2011

Una fiesta muy singular.


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La noche estaba alumbrada por una enorme luna plateada que acababa de darse los últimos toques para asistir e iluminar una reunión que se daría en el patio trasero de la residencia Valdespino. 
La luna se levantó muy temprano a acicalarse, se peino sus rizos de plata, dos gotas de Chanel no.19 perfumaron su cuello, se puso los aretes de perla negra que usaba sólo en ocasiones especiales y se miró al espejo, estaba radiante. Acomodó dos rizos que tenía sobre la frente y sonrío iluminando de inmediato la noche como si hubieran prendido un foco gigante.
Se acomodó en su sillón de concha dirigiendo la mirada hacia abajo para no perder los pormenores de la reunión y se sentó a esperar mientras bebía una copa de Armand de Brignac el mejor champagne del mundo.

La  fiesta era en casa de Rosa Victoria, la nieta de la Sra. Brown aquella araña que vivía en el rincón del escritorio y que ofrecía a familiares y amigos con motivo de... en realidad no había motivo, era muy alegre y le gustaba que su enorme casa estuviera llena de risas, música y flores muchas flores de variadas formas, tamaños y colores.

Vendrían a amenizar el jolgorio, la orquesta de grillos comandada por Coco, el músico experto en sacar sentimiento al violín que cuidaba como si fuera su hijo.
La orquesta desde días antes había limpiado sus alas con las que hacen las notas manteniéndolas relucientes y sin mancha para enamorar a las hembras que llegarían a la fiesta emperifolladas y perfumadas, vestidas a la última moda del centro del jardín donde se ubicaban las mejores boutiques de insectos de toda la casa.

Estaba invitada la Sra. Marietta, una cochinilla gigante que días antes había comprado sus respectivos siete pares de zapatos que harían juego con su bolso de piel de mosco que cazó en su última salida por la coladera del patio trasero. Un moño grande adornaba el sombrero negro con las salidas para los dos pares de antenas que cuidaba con mucho esmero pues eran una especie de brújula que la salvaban de perderse entre tanta tierra del jardín y charquitos que dejaba la manguera de riego.
Llevaba un vestido gris hasta el tobillo para poder presumir los zapatos nuevos y un collar de perlas con sus respectivos aretes complementaban el atuendo.

La banda ¨Las Hormigas de Durango¨, habría de prender el ambiente con su singular música de tambores, tuba y saxofones.
Rafael Antonio la hormiga negra, voz cantante de grupo era un tiro en cuanto a bailar el pasito duranguense se refiere además de su voz de flauta desafinada hacían llegar al éxtasis al respetable. Movimientos coquetos y sexis hacían de él el cantante de moda que desmayaba a todas las hormigas del jardín, patio trasero y la entrada.

Arregladas y bien formadas esperaban que llegara el transporte que las llevaría a la fiesta. Un cienpies gigante que había prometido no comérselas durante el trayecto, pero tampoco se detendría si alguna se caía ya que coordinar sus patas era un trabajo harto difícil.
La banda entraría por la orilla de la casa para librar el insecticida que había rociado un día antes la dueña para evitar que entraran a la residencia cualquier clase de bicho rastrero, una tras otra para que nadie reparara en ellas y pudiesen llegar sanas y salvas al guateque.

Las Arañas Jiménez que vivían en la esquina de la sala, las primas De la Rosa que habitaban la recámara principal y que habían sobrevivido a la aspiradora escondidas atrás del closet y La viuda León eran las invitadas principales por ser parientes directas de Rosa Victoria.
Los hermanos Rivera y Rivas Martínez -arañas patonas que se sentían de alcurnia solo porque el juez del registro civil les puso por error una ye entre los dos apellidos, llegarían con bastones y bombines viejos que habían rescatado el día del funeral del bisabuelo, patriarca que vivió por muchos días abajo de la litera. Lugar donde la escoba entraba poco, de ahí su larga vida.

De la maceta de espadas que se encuentra en las escaleras, vendrían las lombrices Godínez, una familia de seis lombrices gordas que se hastiaban de comer bichitos que se encontraban en la tierra removida cada semana.
Gustaban de presumir sus anillos rosados y su vientre abultado y negro que decía lo bien alimentadas que estaban.
Adornaban su cabeza con botones que salían en la temporada de florecimiento de las espadas.

De último minuto habían invitado a los nuevos vecinos, dos catarinas jóvenes que acababan de casarse y se habían instalado a vivir en el malbón que se encontraba en la ventana. Estrenarían sus trajes rojos con manchitas negras que se habían comprado en el rosal de la casa vecina a donde fueron de luna de miel, además de una pamela que adornaría el pelo rizado de la recién casada.

A las moscas panteoneras y zumbonas no las habían invitado porque su zum zum zum zumbido era desesperante hasta para sus propios congéneres.

Las que si estaban invitadas era la familia de abejas De la Garza y Garza que vivían en el norte, habían sido invitadas con la condición que no bisbisearan  ni enterraran su aguijón en ningún invitado, Llegarían con sus vestidos amarillos con negro para cuidarse muy bien de ellas y un guante en el arpón para evitar accidentes y males menores.

Dicho lo dicho, la nieta de la Sra. Brown se tejío un vestido con telaraña transparente, se puso un velo sobre la cara para darle mayor impacto a su arácnida figura y levantó la ceja aprobando su aspecto.

Se sentó en su telaraña a esperar que llegaran los invitados dándose un poco de aire con un abanico que había comprado en China en su último viaje. Eso es lo que le había dicho a sus amigas pero en realidad lo compró en la tienda de Chew Xing el mosco chino que había llegado de lejanas tierras con su acento raro y una gorrita negra mamona.

Rosa Victoria empezó a abanicarse haciendo que con el aire la fina telaraña se moviera. Su corazón empezó a palpitar porque a su mente venía la figura del amor de su vida que llegaría en pocos minutos y que había tenido mucho cuidado en no anunciar para que la sorpresa fuera total.
Se había puesto una lencería muy provocativa y el perfume favorito que haría explotar el olfato del pretendiente que estaba segura lo haría caer en sus redes.

José Martín, la araña macho muy macho que le había robado sus suspiros llegaría para hacer de esa noche la más feliz de su vida.








*Continuará.

martes, 12 de abril de 2011

Senda.






Cuando nacieron mis hijos pensaba que lograr que llegaran sanos al primer mes era un gran reto, los cuidaba mucho, casi no dormía y estaba atenta a cualquier movimiento que hicieran.
Cuando entraron al jardín de niños, el reto era despertarlos cada día, que se fueran contentos a la escuela, hubo veces en que se echaron a correr porque le tenían miedo a las profesoras. Y otras veces en que querían llegar pronto a su salón.

Entraron a la primaria, el reto fue empezar a enseñarles a elegir amistades y a ser cumplidos y educados.
Así fue en cada etapa de su vida, un gran reto que al cumplirlo ya había otro en puerta.

La vida siguió con cosas nuevas saliendo adelante, no hay nada que no hayamos vencido. 

Cada día se presenta un reto diferente, desde hacerlos reír cuando están tristes, decirles ¨Te quiero¨ cuando sienten que el mundo está en su contra , abrazarlos cuando piensan que nadie los quiere, darles ánimos para salir adelante cuando no ven la salida, vencer miedos que les dan las nuevas relaciones, trabajos en los que sienten no son aptos, tantos y tantos retos que hay que cumplir y que gracias a la unión que hay entre todos es como se sale adelante.

Cuando crecieron pensé que había terminado con las preocupaciones, pero ahora es más difícil porque aunque ellos me hacen mucho caso, deben vencer sus propios miedos sin ayuda mía. La ayuda que les damos los hace fuertes porque puede ser que muchas veces no movamos un dedo para ayudarles pero con estar es más que suficiente para hacerlos fuertes.

Y es entonces cuando ellos estando solos ante sus dudas empieza el verdadero reto: el de saber que todo lo que sembramos en ellos sirvió de algo y sabrán qué hacer, será otro reto cumplido, el que hayan elegido la senda correcta. y yo estaré al final del camino con los brazos abiertos esperándolos.

Si.












lunes, 11 de abril de 2011

Hijo de pulpo.







El calor que se ha sentido en los últimos días es insoportable, los días calurosos hacen que ande muy agotada, me sale sangre hasta porque respiro, tomo agua como si fuera el último día.
Ni hablar de las noches de sopor infernal que no aguantan la cercanía de nadie. El querer dormir se vuelve misión imposible, cierro mis ojos tratando de atraer el sueño, me concentro limpiando mi mente de todo vestigio de pensamiento. Empiezo a divagar, no oigo nada, nada más que el ladrido lejano de un perro que me distrae continuamente, ¡shut up dog!.

Vuelvo a concentrarme, siento que empiezo a volar. Mis pies se despegan del suelo, puedo tocar la nada. La sensación que me da el flotar es tan inmensa que quisiera quedar volando toda la vida, bueno no tanto también me gusta tener los pies en el suelo.

Estoy ya hasta lo más alto del vuelo, oigo los graznidos de los pájaros negros que al igual que yo no pueden dormir, las ramas de los árboles tocan mi cara. Me como un trozo de nube rosa. El pulpo que está junto a mi... ¿pulpo?... ¿un pulpo volando?, ah chinga.

De pronto, ¡madres! caigo estrellando toda mi hermosa humanidad contra el suelo, abro los ojos y siento que algo explora mi cuerpo como ginecólogo experto, otra vez ¡Ah chinga!.
Las manos siguen buscando algo que si no me pongo lista encontrarán muy pronto. Yo creo que quien me explora es hijo de un pulpo porque no me da tiempo de quitármelo de encima. Quito una mano cuando ya está en otro lado, la vuelvo a quitar y así sigo mi lucha. 
Barry tampoco puede dormir pero él ha encontrado otra forma de quitarse el calor. Antes de que siga poniéndose más cachondo, como abnegada esposa y buena amante, le doy... un zape.
¡No mames Barry, hace mucho calor!.

Sigue con sus tentáculos queriéndome agarrar el cu... este... el cuerpo pero en vista de que no cejará en su empeño y yo lo que menos quiero es una noche de pasión calurosa, recuerdo que tengo tarea que me dejaron desde el miércoles, así que le vuelvo a dar un zape a Barry y me voy, mientras él no teniendo más remedio abraza a Babo Alejandro que sin saber que hacer me ve con sus ojitos como diciendo ¨pinche vieja¨.

Barry se queda abrazando su pasión y yo hago mi tarea, no importa que sean las dos de la mañana, el deber es el deber, debo ser niña cumplida.











sábado, 9 de abril de 2011

No me voy a dejar...







El hombre vestido completamente de negro, abrió la puerta de la combi donde iba camino a encontrarme con mi hijo. Un alma larga fue lo primero que vi, su dedo nervioso en el gatillo esperando cualquier pretexto para que sin querer se le saliera un tiro. Echó un vistazo al interior viendo que todo estuviera bien.

Eran policías que estaban haciendo un operativo.

Me quedé sorprendida sin saber que hacer, estaba sentada inmediatamente abriendo la portezuela así que lo tuve a escasos treinta centímetros. El hombre  nos preguntó si todo estaba bien y si éramos habitantes de la  zona. Respondiendo afirmativamente -los que pudieron- nos dijo buenas tardes y cerró la portezuela. Mis ojos no quitaron la vista del arma que tenía en la mano.


Mientras otros dos policías pedían documentación al chofer, dejándonos ir en pocos minutos. 


Nunca me había tocado un operativo, parece ser que jóvenes delincuentes están asaltando en la zona, y es en el transporte público donde más daño hacen. Cuando salgo de casa nunca pienso si voy a regresar o no, tampoco ando paranoica en la calle. No estoy dejando que los malandrines me asusten.

No les voy a dejar que me quiten la tranquilidad que me da ser libre, estoy cierta que puede encontrarme una bala perdida o que unos rufianes me quiten lo poco que llevo pero no tengo miedo. No dejaré que me asusten. 
Yo decido que hacer con mi libertad, con mi tranquilidad y no dejaré que ningún palurdo me amedrente.









viernes, 8 de abril de 2011

El faro.

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Un día cuando el viento no me traiga tus risas ni tu recuerdo
pensaré que fuiste un sueño
y que el tiempo de despertar ha llegado.

Dejaré que las olas del mar borren tu cuerpo de mi piel
guardaré tu nombre en mi recuerdo
y cerraré los ojos para dejarte ir

Mi corazón lacerado
sufrirá por tu partida
y mis manos quedaran abiertas
esperando el día que te decidas volver

El día en que tu brújula
se encuentre de nuevo
con mi destino
en las aguas profundas de mi ser.


ds


jueves, 7 de abril de 2011

O bien o mal pero no casi bien o sea jelouuu!.







¨Hola Flor de María, que gusto verte de nuevo por esta tu casa, siempre eres bienvenida, no faltes más¨,  me dijo Jean Claude al tiempo que me estrechaba la mano.
Los colores se me subieron a la cara, me dio mucha pena que me dijera eso pero en parte tiene razón porque falto mucho  pero no porque quiera y él lo sabe.

Además le aviso. 

Pero ya me di cuenta que le valgo madres porque ni se entera. Desde que hay alumnas nuevas y me siento hasta atrás porque no alcanzo lugar hasta delante como antes ya ni me fuma, pinche Jean Claude.
Si pide que alguien pase al pizarrón le dice a Sonia que es la sabelotodo, ¿eso qué?, si ya sabe para qué pasarla digo yo.
Lo mejor de todo es que ayer debió pasar al pizarrón, no oyó bien lo que dictó Jean Claude, falló y me reí como nunca. Se lo merece por creerse la muy lista, no puedo olvidar su cara de sorpresa, ¡Tómala barbón para que se eduque!.

Ayer hubo concurso de deletreo, pasé y escribí mal una palabra, una pinche letra me falló, ¨pasa a tu lugar Flor de María lo hiciste casi bien¨ me dijo Jean Claude, mñeh, no hay casi bien o es bien o mal no hay más pero como ve mi carita de perro mojado pues no es duro conmigo.

Casi bien madres, eso no existe pero acordarme de la cara de Sonia me hizo el día, me fui a sentar con una gran sonrisa porque falló, merecido se lo tiene.

De cualquier forma ya asumí que inglés no es lo mio, que seguiré yendo porque en mi salón va mi hermana y es de las que saben pero no puedo renunciar a clases porque... porque... porque no y ya.

Asumí que seguiré yendo y aprenderé lo que pueda aunque esto suene derrotista, sólo porque no quiero dejar todo a medias como siempre lo hago. Aprenderé como perico.

Pinche Jean Claude, todavía me dice ¨Nunca te olvidaré Flor de María¨ sólo porque le dije que a los perdedores se les recuerda más que a los ganadores.
¿A quién le importa ganar un concurso de deletreo?. Es que es cierto que sólo me la paso riendo en el salón y pajareando viendo a mis compañeros, por eso no aprendo pero mñeh no importa.
Eso es más divertido que poner atención porque me río mucho, hago reír a mis compañeritos y no aprendo por eso.

De todos modos supongo que con Lucy o con Chuchín no va haber problemas de idioma porque ellos me entenderán.
A estas alturas de la vida todo lo que haga será para relajarme.

No soy perdedora soy ganadora porque, ¿a ver quién tiene una familia tan hermosa como la mía?, ya sé que eso no tiene nada que ver pero mi familia unida es el máximo logro que tengo y supongo que eso debe valer mucho aunque no sepa madres de inglés.

También tengo algo muy valioso que nadie tiene y eso para mi es más que suficiente para ser ganadora. 

Is all, me seguiré acordando de la cara de Sonia todo el fin de semana eso si fue muy divertido.










martes, 5 de abril de 2011

Ojos de niña virgen.




¿Dónde perdí la inocencia?, ¿en qué momento mis ojos se llenaron de imágenes crudas que no quise ver? Una tarde de abril en un lote baldío mis ojos de niña despertaron a la vida. A la realidad que no debí descubrir.
¿La perdí en mi adolescencia lastimada por tipos de baja calaña que me restregaban en el cuerpo su deseo insano?. Mis ojos de niña virgen se llenaron de fotografías dejadas en mal lugar. Curiosidad de mocosa que apagó mi sonrisa inocente. Libros escondidos en un lugar inaccesible que siempre eran encontrados saciando mi búsqueda por conocer una vida de adulta que llegaba a abrirme los ojos a edad temprana.

Conocí lo que es la vida a los diez años en que supe que no era color de rosa.

Imágenes vi en la calle de una ciudad que muestra su cara cruel a cualquiera que circule por ella. Compañeras  abriendo mis ojos en cosas que decían que la vida no era como me la pintaban en casa.

Maestras a edad temprana que me enseñaron el dolor de saber.

¿Ser curiosa es malo?.

Amigos diciendo cosas que lastimaban mis oídos con palabras nuevas que como hierro se quedaban grabadas en mi memoria.

La vida me enseñó a edad muy temprana que las nubes no son de algodón y que no se pueden comer. Descubrí de igual manera que meciéndome en el columpio no se puede alcanzar las nubes. 

Y heme aquí queriendo recobrar la inocencia que perdí entre besos y caricias prohibidas en una noche donde el cuerpo conoció lo que es el amor no correspondido.

Amor... que no fue mío.

Caricias frías en un cuerpo vivo ansioso de cariño, besos que al cerrar los ojos no eran para mi. Cuartos oscuros llenos de gemidos que se perdían en lo negro de la noche, sábanas con olor a nada donde quise volver a ser la niña que se estaba perdiendo en un mundo que no era mío. Quise entonces volver a jugar con muñecas y soñar con mis manos sucias de tanto hacer pastelitos de lodo, quise volver a cantar redondeles y canciones enseñadas por mi madre.

Quise volver a ser.

Demasiado tarde, la niña se perdió en el infinito de la vida y aquí estoy añorando lo que pude ser y no fui.

Inocencia que ya no recuperaré, niña que nunca fui, salto de niña a mujer.










lunes, 4 de abril de 2011

Me faltan seis o lo que es lo mismo te libero de la promesa que hiciste para hacerme feliz en las otras vidas que nos faltan.





Hace un tiempo te dije que nací cuando te conocí. También te dije que en mis próximas seis vidas -porque estoy viviendo la primera de siete- estarías conmigo.

Bueno, lo he pensado muy bien, has sido la mejor persona que pude haber conocido en esta vida y no quiero que en tus otras reencarnaciones sigas sufriendo conmigo, porque sé que no ha sido fácil vivir con esta MaLquEridA, sólo tu buen corazón lo pudo lograr.
Así que te libero de la promesa de volver a casarnos si es que reencarnamos. Te doy tu libertad. Me dirás que estoy loca porque ni siquiera sé cuantas vidas tenemos, si regresamos o esta es la única pero por si las moscas te digo que eres libre.
Sabes también que en el momento que te quieras ir puedes hacerlo, te mereces un buen descanso de mi.

Ha sido un placer y agradezco los abrazos siempre prestos para ayudarme a salir de los hoyos en que continuamente caigo.
Agradezco los besos porque si y agradezco quedarte conmigo, sé que no te merezco pero... la vida es así. En una pareja puede haber un débil y un fuerte y yo con toda mi dureza siempre he necesitado de ti. Gracias y por ser mañana un día muy especial te libero de la carga mía venidera en otras vidas.

Lo siento por Enrique, José, Mauricio, Iván, Jesús, José Luis y todos a los que he elegido, ellos son con los que me casaré mis próximas vidas para que lo sepan y se vayan preparando.

Mientras a ti Barry te deseo toda la felicidad del mundo. Gracias por estar conmigo todos estos años, por aguantarme, por hacerme feliz, por todo.

Mañana será un día difícil, es tu cumpleaños y sé que querrías pasarla en otro lugar que no fuera el hospital pero bueno, estaremos juntos y es lo que importa. Prometo no hacerte enojar y hacer un poco más divertido por lo menos el día de mañana ya ves que cuando me lo propongo puedo serlo. Te contaré chistes y no te haré enojar con mis berrinches y caprichos continuos por lo menos mañana, tampoco es que pueda hacerlo todos los días.

Gracias Barry por darme la oportunidad de esta vida contigo.

Te pongo a tu novia para que te deleites.

Te amaré hasta el fin.







domingo, 3 de abril de 2011

Don.

¿Alguien puede con dos tequilas de por medio, una lengua de trapo y una familia muerta de risa cantar esta canción tan profunda?.










Si, la MaLquEridA con dos tequilas encima se dio cuenta que puede cantar canciones con ¨mensaje¨.
Si... si... no tengo nada que hacer. Bueno si tengo pero me da flojera pasar mis apuntes de inglés.
Mñeh si por eso dejé de ir a la escuela para no hacer tareas y en domingo menos. Además tengo que aprenderme ¨I will survive¨ y ¨Suddenly¨, caray eso si es difícil y si encima le agregamos que en domingo le pido permiso a un pie para mover al otro, estoy jodida.






sábado, 2 de abril de 2011

La mariposa y la flor.







Érase que se era en un lugar muy alejado del tiempo, vivía una bella mariposa llamada Aglo, rodeada de su familia que la amaba y que siempre estaba atenta a lo que necesitara.
La mariposa tenía por conciencia una linda hada llamada Beb que era la que le hacía ver cuando cometía errores o cosas que no debía hacer. O le aplaudía cuando actuaba correctamente. Beb era un hada muy despierta y siempre estaba atenta a lo que sucediera con Aglo, por algo era su conciencia.

Beb y Aglo vivían muy felices en la comarca que esta gobernaba.

La mariposa poseía un jardín extenso donde cientos de flores hacían la delicia de su vida todos los días, volaba de flor en flor escogiendo a la que perfumaría su amanecer pero siempre llegaba a una florecilla extraña que emanaba un delicado aroma que la mariposa absorbía con sumo deleite.

Érase que se era que en este jardín cada mañana Aglo embriagaba feliz sus sentidos. Tomaba con sus patitas un poco de néctar aromático que untaba detrás de las orejas y en las esquinas de las alas. La flor dejaba que la mariposa bebiera de su esencia mientras esperaba con ansias que le platicara sus andanzas por los cielos que no podría recorrer por estar anclada al suelo.
Así fue que con el paso del tiempo la flor se fue acostumbrando a las visitas de la mariposa. 

Aglo llegaba con los primeros rayos del sol o cuando la noche terminaba de levantar su velo oscuro, revoloteaba al rededor de su amiga despertándola para que empezara a exhalar su aroma, hablaba con ella y le contaba las cuitas amorosas que tenía con un rey que vivía en tierras muy lejanas.
La flor la escuchaba serenamente mientras le ofrecía su cáliz dulzón. Todos los días la visita a la flor era indispensable para la mariposa. Le quitaba las hojas que se iban secando, le removía la tierra y la regaba procurando que la planta estuviera bien cuidada.

El tiempo pasaba y la rara flor empezó a marchitarse debido a una extraña enfermedad que el dios de los vientos había traído y depositado en sus hojas.
Cada día una hoja se desprendía del débil tallo. Aglo se consternaba por su amiga pero no podía hacer nada por ella. 
La flor sin darle importancia a la extraña enfermedad que la hacía languidecer de a poco, dejaba que Aglo le platicara de sus amores con el rey lejano.
Así fue que se enteró un día que el rey en cuestión había partido a tierras inhóspitas y había desaparecido sin dejar rastro.
La bella Aglo sucumbió al dolor, estuvo mucho días con sus noches postrada en su lecho acompañada por Beb que le daba ánimos para salir adelante y no se dejara morir, hablaba con la mariposa haciéndole ver lo bello que es vivir. Le decía que su vida sería muy infeliz si ella faltara, pero a la mariposa nada le importaba más que el amor del rey perdido entre agrestes olvidos.

Pero hete aquí que un día Aglo se levantó, se sacudió la tristeza, limpio sus ojos de las aguas cristalinas que por mucho tiempo salieron rodando por sus mejillas y se dirigió hacía el jardín donde pensaba que la flor reposaba tranquila.
Cuando Aglo llegó donde la flor, creyó morir, la planta estaba doblada de su tallo, sin hojas ya que cubrieran su cuerpo y sin ese perfume que tanto le fascinaba. Yacía a ras de la tierra..
La tomó con cuidado dejando que sus lágrimas cayeran en los pétalos exánimes. La pequeña flor sintiendo el agua salada caer como maná del cielo, abrió los ojos y vio a la mariposa que lloraba. Aglo al ver que su amiga despertaba de la muerte, lloraba y reía al tiempo que le daba besos de alegría al saber que no estaba muerta.
La mariposa corrió por agua para regar la planta y terminar de reanimarla, mientras Beb daba saltos de alegría al ver que las dos amigas estaban juntas y felices.
La vida seguía a pesar del dolor de la mariposa, de la enfermedad de la flor, a pesar de lágrimas y dolores la vida seguía, pero estaban juntas y eso haría que todo fuera mejor.
Beb sonreía al ver que por fin la mariposa dejaba un poco en el olvido al lejano rey. Por fin después de mucho tiempo la mariposa sonreía.












Una fiesta de pocas-pocas pero poquísimas pulgas.

.




Todo estaba pensado, lo que se iba a dar de comer, el cantante que amenizaría la fiesta, los invitados, los regalos, todo.
Hasta me aprendí las mañanitas en el teclado. Sería una fiesta de pocas-pocas pulgas. Pero no contamos conque todo se iría al carajo y si... todo se fue al carajo.
Voy a llorar mi desconsuelo como la muñeca fea, en los rincones. Me iré con el cantante a desafinar a La Parrilla, él con su guitarra y yo con mi dolor. Me voy a tomar veinte tequilas pa´ olvidar. ¿Qué?, no sé o si sé pero no lo diré.
Mñeh!, al fin que no me salían bien las mañanitas y no me importa más nada del mundo mundial. Snif me duele el corazón y no es por la presión.
Estoy más salada que un moco.













viernes, 1 de abril de 2011

Te pienso.








Te pienso
a cada instante
a cada minuto
a cada segundo que no estás.

Te pienso 
en el aire que respiro
en las gotas de lluvia del atardecer
te pienso ahora
te pienso siempre
te pienso después.

Te pienso
en las caricias que me debes
en los besos que no diste
en las risas que me hacen falta
en los días que no me ves.

Te pienso a cada instante
te pienso cada vez en mi
En las noches de desvelo
en los días grises que no te vi.


Te pienso a  cada verso 
a cada deseo de mi piel
Te pienso en una noche
para amanecer sin ti

Te pienso sin pensar
de pensar solo en ti.










Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje