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lunes, 12 de diciembre de 2011

Abuelitos secados al sol



Día 7 porque los otros 8 no sé dónde quedaron.

Esta ciudad dormida, lejana, ausente de si misma, con un sol precioso buscando abuelitos para quitarles el frío de los años, cobijados por sus chalecos no salen a tomar sol, están guarecidos por un techo de dos aguas que impide que los rayos solares les quiten el frío de la indiferencia.

Sentados al amparo de miradas preguntonas, sonríen para sí mismos, trayendo a la memoria días que ya no son, olvidados hasta de su propia sombra. 

El sol cansino quiere calentarlos pero no los encuentra. Se revuelve entre sus rayos queriendo ver a los abuelitos persinando sus rodillas-como el abuelo Benjamín-, ¿dónde están esos seres arrugados que sueltan besos y bastonazos al por mayor?-como la abuela Candelaria- ¿Dónde quedaron los abuelitos calentando sus huesitos?

El Sol se cansa de ser sol

Cuando está en lo más alto del cielo, quiere escuchar a los niños correr, hacerlos sudar y deleitarse viendo como comen helados de limón y de piña. Él ha intentado comer nieve pero lo más que ha podido es lamerse los bigotes al ver como el otro día a un chiquillo se le cayó una bola de helado. Se acercó pronto antes que se derritiera pero cuando llegó a ella, esta había desaparecido bajo el influjo del calor otoñal.

Se cansa de ser sol, se tiene que conformar con entibiar los ríos alegres en las mañanas. Se zambulle para sentir las aguas frías que duran ante su contacto pocos segundos y vuelve cabizbajo a ponerse ante el cielo azul.

Quiere ver viejitos al sol pero en esta ciudad llena de recuerdos, los abuelos no salen más.
Frustrado, tamborilea los dedos sobre una espumosa nube viendo el tiempo pasar, se ha aburrido, quisiera por un día ser luna.

Las noches son más calladas que los días. No hay ruidos, no hay coches, no hay gente. Lo mismo que El Sol, La Luna se ha cansado de ser luna.
Cada noche se cuelga una lupa para poder ver bien entre las brumas. Con su gorrita mamona cubriendo sus cabellos grises sale a dar rondines por la mitad del mundo.
A ella le gusta ver amantes furtivos, amores prohibidos que le ponen adrenalina a sus noches largas y solitarias.

Pero los amantes al igual que los niños y los abuelos, han desaparecido.

Una vez, La Luna le pareció ver bajo los árboles, sombras que se movían en un vaivén frenético, pero ¡Oh desilusión! eran unos zorrillos poniéndose perfume.

Y ya después, miró desde lo alto una cortina entreabierta, se asomó maliciosa con las mejillas coloradas de rubor, esperando ver una escena de amor pero... todos dormían.

-¿Qué aquí nadie hace el amor?-pensó.

Pero el viento frío fue el único que contestó ululando entre las rendijas.

-Mñeh!- dijo y se acostó en una nube a apagar estrellas, mientras abajo, asomado a una ventana un abuelito mira como el conejo de la luna ha comenzado a saltar hacía el lucero de la mañana, quiere llegar antes que La Luna en su sin quehacer desaparezca a la estrella más brillante del cielo en su aburrimiento.

La Luna por una vez quiere ser sol. 

Y así pasan los días en una ciudad muda, lejana y ausente que me permite jugar mezquinamente con el sol, la luna y mis abuelos.

Colorín colorado, otro día más ha pasado.




21 comentarios:

  1. Por eso hay que incinerarse al morir, se queda uno con los huesos calentitos...jajaja
    Besos y salud

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  2. Me encantó... surrealismo para subir en un globo por encima de las ciudades tantolotontas y tantolofrías y volar y volar y volar...

    ...hasta que no duela tanto el sabor del vacío.

    Un abrazo

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  3. Qué más puedo pedir... un post precioso para cerrar mi día laboral...
    Un beso grande Malque...

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  4. Siempre el sol y la luna jugando sin esconder sus juegos de las miradas ajenas...
    Un bonito relato, Linda Flor.

    Biquiños!

    Carmen.

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  5. Me recuerda a esa constante mitología de la persecución del sol y la luna, que a tal andar vemos como los días pasan uno tras otro, tu versión me pareció más urbana, al recordarnos cómo el sol y la luna interactúan con nuestra cotidianidad, muy bonita historia.
    Van apapachos Malque :)

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  6. la foto del post me recordó una película llamada "Cuando el Viento Sopla"

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  7. me has hecho recirdar a mafalda quien ya preguntaba si ése mismo sol había calentado a shakespeare, napoleón y a algún otro. arrepentido debe estar de calentar a quién no lo merece. y la luna también tendrá sus propias objecciones. un beso.

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  8. Qué relato tan tierno! Me encantó!

    Besos

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  9. Hermosooo post, me imaginaba todo mientras leía, me acordé de mis abuelos además =)

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  10. La luna se muere por alcanzar al sol y morir abrasada por su pasion.


    besos

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  11. Creo que sobra decir que tus palabras toman formas en mi cabeza o que recordé a los abuelos, porque supongo todos lo hemos hecho al leerte.

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  12. Hoy es el primer aniversario luctuoso de mi abuelo materno, y compararlo con el sol me estremeció de manera que, de ahora en adelante lo abrazaré con ganas por las mañanas.

    Abrazo.

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  13. Coincido con uno de los comentarios, incinerados no se nos enfrían los huesos xD.

    Besos!

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  14. Si yo tuviera un diario, yo te contrataría a ti para escribir una columna en éste; cuánta falta hace leer textos así de frescos, tan desprendidos de la crueldad de lo que algunos llaman por extensión "realidad" y que, ya ves, nos demuestran tus palabras es más que sólo el lado oscuro.

    Lindo, como todo lo que toca tu talento, y especial, como eres tú misma.

    Un abrazo, mi malque, sepa que se le quiere desde aqui, desde Perú.

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  15. El sol y la luna solo podemos verlos juntos en los eclipses, que lastima. Un abrazo

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  16. te quiero abrazar...

    y doble. tu ya sabes porque león dormado

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  17. La vida es corta, Malque,y por ello hay que trabajar duro en la juventud, y guardar, para no depender de nadie en la vejez.

    Besos.

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  18. La vida es corta, Malque, por eso hay que trabajar duro y guardar en la juventud, para no depender de nadie en la vejez.

    Besos.

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  19. Preciosa entrada..
    te dejo un fuerte abrazo!

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Chiquita, de cabeza que cambia constantemente de color. De mirada triste con pestañas de burro. Vive donde puede haciendo lo que quiere. Todo se ve mejor desde un segundo plano.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje