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martes, 17 de mayo de 2011

Dulcinea y el remedo de Rocinante.









¿No quiere un caballo señito?, me dijeron varios hombres que ofrecían llevar a los visitantes a la cima del volcán. ¡Ni madres! fue lo primero que dije porque en mi pinche vida he estado cerca de un cuaco y no iba a ser esa mi primera vez.
No va a subir a pie señito yo sé lo que le digo, me quedé viendo desafiante al tipo y emprendí la subida a tan empinada cuesta, mis piecesitos se hacían chuecos porque no estoy acostumbrada a caminar entre piedras.

¡Súbase señito! me dijo el campesino cuando vio que me quedé parada viendo lo difícil del camino, pero no iba a subirme a un pobre cuaco que estaba en los huesos. Podía contarle las costillas, estaba tan esqueleto  que imaginé iba a caer de panza con las patas abiertas-el caballo no yo-tan pronto pusiera mi hermosa anatomía en semejante jamelgo.

No pasa nada, es juerte aunque no parezca-decía el anciano-  mientras mis ojos pedían perdón al intento de caballo que me miraba con ojos de no mames me voy a pandear. Llenando de aire mis pulmones sin volver a mirar a los ojos del caballito, me crucé el bolso, me subí no sin antes querer caer del otro lado porque en mi pinche vida me había subido más que a los caballos de feria que ni relinchan siquiera.

Y ahí voy a lomo de cuaco, con el viejillo agarrando la rienda mientras yo me detenía hasta con los dientes para no caer e irme a estrellar a las rocas que el volcán había expulsado vaya saber su madre cuando.
La subida estaba tan llena de rocas, lodo y hoyancos que el pobre jamelgo esquivaba gracias al sabio manejo del campesino que no sé cómo chingados no se cansaba. Yo no más ver la empinada cuesta ya iba sacando la lengua, él viejo y el caballo iban tan frescos como las lechugas o al menos nunca oí que se quejaran pero si vi la sonrisa burlona del pinche matusalén que se reía en sus adentros.

Llegué o deberé decir llegamos sanos y salvos hasta un santuario quenorecuerdocomosellama y ahí pude bajar y descansar al pobre caballito que seguramente cuando me bajé ha de haber respirado tranquilo al descargar semejante dama, lo malo que todavía faltaba el regreso, pinche madre quién me dijo que ese remedo de Rocinante era más fuerte que yo ni siquiera bufó.

Y vale madre ahí voy pa´bajo de nuevo pidiendo a dios y a todos sus santos anexos y convexos que se acordaran que un día hice algo bueno y que me lo valieran para no estrellar mis huesos-porque tengo, muy escondidos bajo mi carnosidad pero tengo-pero dios se acordó de un día lejano que rezongué a mi madre, empezaron a caer gotas de lluvia, ora si ya valí madre le dije a Sancho Panza digo a Barry que como buen jinete ni se inmutaba ante el camino lodoso, ah chinga ahora resulta que sabe conducir caballos, achis.

Por fin llegamos al lugar de partida después de haber pasado las de Caín en el pinche camino, me bajé pero el cuaco se movió, el viejillo no me pudo detener, Sancho no me alcanzó y si, caí con mis quinientos huesos y un collar de calaveras como dice Quique en la tierra, pinche madre en mi méndiga vida me vuelvo a subir a ningún animal de cuatro patas pendejos ¿o seré yo la pendeja?, será el sereno pero no me vuelvo a subir a un jamelgo a menos que alguien me quiera robar a lomo de su caballo bayo, ahí si ni me quejaré, auch!




+de soslayo











29 comentarios:

  1. jajaja ay Flor es muy difícilisimo andar a caballo cuando te subes por primera vez eh? La verdad a mi me costo muchisimo trabajo aprender a montar pero como me encantan los caballos ni sentí el esfuerzo.

    Lo bueno es que saliste sana y salva ...feliz martes:-)

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  2. A MI PRIMA NO LE DEJABAN MONTAR CABALLO X TEMOR A QUE PIERDA SU VIRGINIDAD.

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  3. Nunca me gustó montar a caballo, tuve malas experiencias.
    Éste ha sido un texto muy llevadero, el lenguaje cotidiano que usas lo embellece, cualquier otra cháchara culta le habría quitado su hermosura.
    Es en verdad un placer leer la músicas diferentes que puede ofrecernos el español.
    Te dejo un beso.
    Humberto.

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  4. Jajaja.

    A mi me encantan los caballos!!! Y los extraño mucho ahora que vivo en una ciudad donde se quedaron fuera.

    ¡Con menos temor habrías disfrutado más el paseo!!Como convertirse en un ser mitológico, mitad animal y mitad humano.

    Besitos

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  5. Querida Malque:

    Como???, una Reyna debe tener todo bajo control, incluso a un caballo...

    Besos.

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  6. Yo la unica vez que me subi a un caballo fue cuando era niño, y el mugre animal hacia lo que se le pegaba en gana, nunca pude dirigirlo.

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  7. ¿Te dejarías raptar a caballo?
    Mira que si va a galope el jinete,mejor dicho, el caballo, el culo se te va a poner morado de tanto salto y no te podrás sentar en meses...jajaja
    Salud y besitos

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  8. Me encanta ese lenguaje que para mi es muy peculiar...la odisea de un buen viaje y un final un tanto ruidoso por la caida de esos tantos huesos en el suelo...me he divertido, gracias...un besote

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  9. Muy divertido tu cuento Malque!
    Gracias, me voy con una sonrisa!

    Besos

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  10. Ja, ja, ja.. ay comadre, muy buena dosis de risas, espero y no haya pasado a mayores la caida y tus mil quinientos huesos se encuentren bien.

    Un abrazo comadre. :D

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  11. LA BAJADA ES PEOR QUE LA SUBIDA.
    PARTIO DE RISA
    ABARAZOS

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  12. PUES YO ERA RE MIEDOSA., PERO EMPECE A IR AL RANCHO DE MIS PRIMAS Y ESO DE ACOMPAÑARLAS CAMINANDO YA ME CANSABA MUCHO,. ESO ME QUITO EL MIEDO Y AHORA ADORO MONTAR., ES COMO CUANDO TE SUBES A LA RUEDA DE LA FORTUNA PRIMERO SIENTES FEO LUEGO LE PIERDES EL MIEDO Y DISFRUTAS.

    UN BESO.

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  13. "... caballo que me miraba con ojos de no mames me voy a pandear" ay qué risa me dió eso !!! y lo leo y vuelvo a reir.
    Es que se siente gachito sentir con las piernas las costillas del animal y en el trasero su columna...no, no es agradable.

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  14. Chale! pobre caballo, jaja, a mí la neta no se me antoja subirme a uno.

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  15. Muy buena experiencia, para la próxima ya no será la primera vez. Yo también cai, pero no de un caballo, si no de un burro que tenía mi abuelo. Nos subio a las cuatro nietas, en uno de los movimientos fuimos las cuatro al suelo. Todas caidas unas encima de otras y el burro se fue to espantao corriendo la calle abajo.

    Oye que el té rooibos, no es un te. Que a mi también me hacen daño a la salud. En realidad aunque lo llaman te, es una planta medicinal y no tiene nada que ver con la planta del té. Si tienes ocasión pruebalo y veras como no te hace daño.

    Saludos.

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  16. Dicen por aca que la mujer que sabe manejar un caballo es aquella que sabe dominar al marido.

    Lo de la caida lo averiguare y te aviso.


    Besos

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  17. he recordado a d'artagnan viajando a parís por primera vez desde su tierra en un enflaquecido jamelgo de un indescriptible color amarillo. creo que tanto él como tú han tenido pensamientos muy similares al montar a semejantes rocinantes. saludos.

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  18. Nunca digas "nunca jamás"!....

    Por cierto, pretty flower: Carlita te llama desde la tercera lesson de inglés...

    Muaks!!!

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  19. Amiga, mira que ir a caerte cuando ya justo acababas viaje...

    Yo más que a caballo he andado a lomo de burro, y al menos te caes de más abajo...

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  20. Jajajajajajaja... ¡Cómo me encanta que escribas con ese méndigo estilo!

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  21. no te preocupes mi ama yo casi me doy en mi mauser la primera vez que me subi a un cuaco

    bueno para todo hay una primera vez

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  22. Hola Malque!!!! Los caballos me gustan pero.... bien de lejos porque los veo enormes y me dan bastante miedo. Nunca he montado a caballo pero sí en burro cuando era pequeña, venía el Sr. Bernabé de un pueblo con el burro y era la atracción de todos nosotros. Le pedíamos que nos dejara montar en el burro y como era tan buena persona no ponía impedimentos. Ahora yo no lo haría... ¡qué inconsciencia la mía! Claro, es que era muy pequeña. BESITOS Y SALUDITOS MUY CARIÑOSOS DESDE ESPAÑA.

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  23. Yo personalmente le tengo susto a los caballos, y si me da una patada o algo? No..noo! yo no em subo :P
    Hahah y eres igual de deportista que yo: DEPORTE AL MINIMO!(aunque sea yo) esque aver... no me gusta, sudo me hace oler feo.... y no sé ME CANSO! :P
    www.unamasenestemundo.blogspot.com

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  24. Bueno Malque, al menos el caballito te sirvió par algo aunque el final te saliera con las patas en blanco, je je je.

    Besos.

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  25. Hola Flor!
    Què alegría! Estoy leyèndote desde el trabajo y puedo comentar!
    EXCELENTE POST mujer!
    Hilarante, llevadero, historia entretenida! Estás puliendo un estilo maravilloso! Enhorabuena!
    Besos desde Buenos Aires!

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  26. ajjaaja me hiciste reír e imaginarte a los tumbos!!
    besosss Malquerida!

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  27. JIJI BARBARO TU RELATO QUERIDA AMIGA.

    YO NO SE IR A CABALLO Y ESO QUE TENGO UN RANCHO COMO DICEN USTEDES.

    VOY AL CAMPO PERO LOS MIRO DE LEJOS, JIJI, ALGUNOS DE ESOS ANIMALITOS HASTA ME HAN CORRIDO.

    BESITOS

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  28. 500 huesos y un collar de calaveras, me gustó esa frase y lo de Sancho Panza Barry xD.

    Ahora, yo nunca me he subido a un caballo, y la verdad no creo que lo vaya a hacer. Recuerdo que de niño -5, quizá 6 años- me subieron a uno y yo berreaba como nena, asi que no vaya a ser que se repita, mejor me ahorro lo que pudiera pasar xD

    Besos!

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  29. Pobre Flor, espero que ya estés recuperada.

    A mi me encantan los caballos, pero un día me asusté mucho cuando me atreví a montar con mi sobrina en brazos, era muy chiquita por lo que no podía dejarla sola, tuve que montar sin agarrarme y el caballo comenzó a correr, no se como pude equilibrarme.

    Saludos.

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Usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo.
Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje