jueves, 30 de septiembre de 2010

Te amo... emmm... ¿yo también?.






Acercó los labios a los de su esposo quien cómodo veía la televisión. Con su dedo recorrió la barba susurrándole palabras al oído. Él volteó a verla sonriente y asintió dándole un beso rápido.

Despojándose de la ropa poco a poco, se dispuso a tomar una ducha tranquila sabiendo que tenía tiempo. Agua tibia y jabón de alhelíes lavaron el cuerpo de mórbidas formas. 
Con movimientos lentos untó por todo su cuerpo crema humectante para que él disfrutara de la piel ansiosa de caricias. Dos gotas de perfume en lugares estratégicos fueron suficiente ropa para su cuerpo. 

Se acostó cubriéndose con la sábana. Apagó la luz esperando impaciente que él llegara imaginando sentir sobre su piel el aroma a hombre que tanto amaba.

Empezó a acariciarse siendo el preludio de lo que estaba por venir. Los senos fueron recorridos lentamente con los ojos cerrados. Imaginaba los besos que alimentarían el deseo que se había despertado con ella en la mañana.

El vientre fue amado con besos imaginarios. Abriéndose un poco, los muslos esperaban la acometida furiosa que la haría llegar a lugares sin descubrir. Una ola de calor se posó en las mejillas febriles de deseo escondido por la abstinencia que da el trabajo sin tregua de todos los días. 

Fue suficiente, cuando sintió que estaba lista, se acomodó esperando al hombre que amaba.

Esperó...



Esperó...



Esperó...



Esperó...



zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz....

















miércoles, 29 de septiembre de 2010

Shhh!.









Era tan linda
tan linda
tan linda,
como una noche estrellada.

Su corazón latía quedito
quedito
quedito,
para que nadie lo oyera.

Su piel sentía poquito
poquito
poquito
para que nadie la lastimara.

Sus labios hablaban bajito
bajito
bajito,
para que nadie los escuchara.

Besaba bonito
bonito
bonito
para que nadie la olvidara.

Lloraba tan dentro
tan dentro
tan dentro,
para que nadie la consolara.

Olía tan rico
tan rico
tan rico
que su perfume nunca se escapaba..

Era chiquita
chiquita
chiquita,
que acariciaba el cielo que la miraba.

Amaba sintiendo
sintiendo
sintiendo
para que nunca se terminara.






martes, 28 de septiembre de 2010

Poquitas no muchas.








Algunas veces hubiése querido ser hombre. Pueden hacer muchas cosas sin que nadie se escandalice. 
Si fuera hombre, podía salir con mis amigos los viernes a tomarme una copa sin que nadie me diga nada.
Si fuera hombre podría rascarme los... el... la entrepierna sin que me vean asombrados.
Si fuera hombre podría sentarme con las piernas abiertas sin que eso llame a curiosidad.
Si fuera hombre podría andar por las calles a medianoche sin temor que me fueran a violar.
Si fuera hombre, podría pasearme desnuda ante mis amigos sin importar tener celulitis, panza o piernas flacas, no me juzgarían por eso.

Si fuera hombre podría ir a muchos lados sola sin que por eso quiera decir que ando en busca de aventura.

Si fuera hombre, no tendría que preocuparme porque cada mes debo tener cuidado por no mancharme o usar ropa oscura.
Si fuera hombre no me importaría beber de la misma botella sin tener que limpiar la boca de la ídem.
Si fuera hombre podría llegar a mi casa bebido y no escandalizaría a nadie.
Si fuera hombre podría eructar. En lugar de causar asco, causaría risa.
Si fuera hombre a nadie le importaría verme los calzones.

Si fuera hombre sería muy fuerte.

Si fuera hombre podría conocer a muchas mujeres y  no me tacharían de fácil.
Si fuera hombre no tardaría tanto en arreglarme.
Si fuera hombre no tendría que preocuparme por cargar tantas cosas en mi bolso antes de salir.
Si fuera hombre no teñiría las canas para no verme vieja, mis canas me harían interesante.
Si fuera hombre podría usar a las mujeres y cuando ya no me sirvieran tirarlas como basura.

Si fuera hombre escondería mis lágrimas.

Si fuera hombre no tendría mis sentimientos a flor de piel.
Si fuera hombre podría decir groserías sin que se me queden viendo.
Si fuera hombre, tomaría mi coche a la hora que quisiera y salir a ¨dar la vuelta ¨ sin dar explicaciones.
Si fuera hombre no me preocuparía sudar sin causar asco.

Si fuera hombre no sería tan débil.

Si fuera hombre, escogería a la mujer más bonita, pura y santa para casarme.
Si fuera hombre, me acostaría con muchas mujeres sin que me juzguen de ¨loca¨.
Si fuera hombre tendría una amante y mis amigos me envidiarían.
Si fuera hombre, presumiría mis conquistas siendo la envidia de los demás.
Si fuera hombre no importaría ser feo, alguien me querría.

Si fuera hombre no me importaría en algún momento perder el estilo.

Si fuera hombre no me importaría tener poco pelo, podría raparme o ponerme una gorrita mamona y a nadie le importaría.
Si fuera hombre me importaría muy poco lo que los demás opinen de mi.
Si fuera hombre atemorizaría con mi fuerza.
Si fuera hombre y no me casara no me dirían ¨solterona¨ o ¨quedada¨.

Si fuera hombre defendería a mi familia de cualquiera sin temer morir.

Algunas veces me hubiése gustado ser hombre.
algunas veces,
poquitas,
no muchas,
casi no,
muy poquitititititas.








lunes, 27 de septiembre de 2010

Extraño a Sor Betty.








A más de un mes de su desaparición, extraño a Sor Betty, a Sor Rita, a Sor Tija, a Sor presa y a todas las madres y sus aventuras.

Extraño las cosas chuscas que sucedían en el pueblo de Tunalguilla Nuevo León.

Extraño a las primas, Tencha, Tacha y Chona.

Extraño a la Güeli y el asilo.

Extraño las aventuras del Abuelo inquieto.

Extraño el rancho.

Extraño empezar bien el día con un chiste.

Extraño elegir como empezar el día.

Extraño el He he heyyy!

A más de un mes de su desaparición, extraño Las Chupaletas de P´Pito.







Y como alguna vez comentaste en mi blog P´Pito: ¨Cuando me pierda, te voy a contratar para que publiques mi búsqueda¨.
No me contrataste porque obvio andas perdido y por eso te estoy buscando.

P´Pito, ¿ónde estás?.

¡¡¡Ya regresa!!!.








sábado, 25 de septiembre de 2010

¡Chin!.







Fui con Kiku a comprar mis libretas. Las escogí muy nenas. Colores rositas, muñequitas cursis, y frases bobaliconas. Me atreví incluso a pedirle a mi hija que me comprara una pluma que parece varita mágica, ¿así o más nena?.
Llegando a casa las saqué de la bolsa y las vi detenidamente una por una. Pasé mis dedos por sus hojas. Vi los colores que coordinaban perfectamente con las otras dos libretas. Las acaricié como mi tesoro más preciado y las dejé en el escritorio.

Se las enseñé -las libretas- a mi esposo e hijos. Las guardé con cuidado en mi bolso-mochila, junto con la lapicera, la credencial de la escuela, los documentos y todos los artilugios necesarios para no tener ningún percance bajo ninguna circunstancia en mi nueva aventura. Llámese kleenex, papel de baño, jabón líquido, gel desinfectante, cosmetiquera, crema de almendras, monedero, perfume y un sin fin de cosas que andan regadas en el bolso-mochila y que yo misma ya ni se que son pero me da flojera sacar.

Dejé con mucho cuidado en la silla del escritorio el bolso-mochila. 
Después de hacer mil cosas más, me fui a dormir emocionada porque mañana-hoy- sería la presentación de alumnos en la nueva escuela y teníamos que estar ahí a las 9 am. en punto.

Pero...

¡¡¡ me quedé dormida !!!

y ahora estoy muy nerviosa porque ya va a llegar Barry y mi hijo y no sé que les voy a decir porque ellos me dieron todo lo suficiente para que fuera hoy a la escuela.

¡Chin! ¿y ahora qué les voy a decir?.

¡Ya sé!...

les voy a decir que llevamos a Benito Tiki al veterinario y ... 
no, de todos modos lo teníamos que llevar.

mmmm....

¡Ya sé!...

les voy a decir que Kiku vino a visitarme y que me quedé con ella y ... 
no... tampoco vale que diga eso.

¡Ya sé!...

les diré que...
amanecí enfermita y que...
no, no me creerán, ese es mi estado natural.

¡Ya sé!...
les diré que...
me quedé dormida y aguantar la andanada de regaños que se me vendrán encima, ¿ya qué?. Será un buen principio para mi nueva aventura.









viernes, 24 de septiembre de 2010

La gota fría.







Levantó las manos sobre su cabeza entrelazándolas para que el agua de la regadera formara ríos sobre su piel. El agua fría hizo efecto inmediato haciendo que los botones que tenía en el pecho se erigieran en busca de una boca ávida que saciara su sed en ellos.

Expertas en caricias seductoras, las gotas bajaban en pronta carrera buscando ser las primeras en llegar a besar  la planta de los pies. 
Miles de vellos se erizaron al sentir el paso del agua.

Encontrando un escondite, una gota solitaria se metió en él, viendo como las demás gotas seguían su carrera besando cada parte por la que pasaban. 
Se paseó libremente saboreando la piel sin que nada la interrumpiera.

Cerrando la llave, la mujer secó el agua de su cuerpo con movimientos sugerentes haciendo de cada ademán una caricia. Imaginaba que la toalla eran las manos varoniles que ansiaba que calmaran la fiebre interior que la mantenía despierta todas las noches.

La gota fría veía como las demás iban desapareciendo al frote de la toalla hasta que llegó a ella. No le importó, había estado en el cielo por unos instantes.

El ombligo había sido el escondite perfecto.


















jueves, 23 de septiembre de 2010

Con letras rosas.





¨En el agua clara
que brota en la fuente
un lindo pescado
salta de repente¨...

Los ojos del pequeñín miraban a la madre que lo tenía abrazado con su rebozo gris - ese, el que usaba en la casa-. Las mejillas sonrosadas de la madre hacían juego con la pálida piel que dejaba ver el cansancio que tenía. Ojeras profundas hacían más dramático el rostro. Las manos brillosas de un lavar ropa sin fin,  acariciaban al pequeñito quien no apartaba la mirada del dulce rostro que tenía enfrente.
Sentada junto al fogón, arrullaba a su hijito cantándole a media voz, una canción de cuna. 

¨lindo pescadito
no quieres venir?
a jugar con mi aro
vamos al jardín¨...

El frío y la canción maternal hacían que se antojara estar en el regazo cálido del que ahora disfrutaba el hermano menor.

La noche empezaba a caer. Las estrellas envidiaban en el cielo el arrullo de la madre.

Sentada sobre dos tabiques, una niñita veía la escena grabándola con letras rosas en el fondo de su corazón y aprendiéndose cada verso para que un día ella hiciera lo mismo.
Los codos sobre las rodillas y con los ojos fijos en su madre. Se preguntaba cómo es que estando tan cansada tenía ánimos todavía para arrullar al pequeño.

¨mi mamá me ha dicho
no salgas de aquí,
porque si te sales
te vas a morir¨.

Se levantó, acercándose a su mamá, le acarició el pelo y la miró a los ojos. Le dio un beso en la mejilla agradeciéndole la gran lección que le estaba dando.
La madre le devolvió el gesto con una sonrisa. 
Acercándola a su pecho, depositó un beso en la cabecita de la pequeña que dejaba ya rodar dos lágrimas  por sus mejillas,  sintiendo en su pequeño corazón el gran cariño de su madre.

















*imágen google.

martes, 21 de septiembre de 2010

Historia breve y patética de desamor.






Él como todas las noches ve televisión hasta cerca de la medianoche.

Ella se acuesta y lee el tiempo suficiente para ir quedándose dormida.

Él se levanta, apaga la televisión. Se dirige a su recámara.

Ella sigue leyendo. 

Él se acuesta junto a ella.

Ella apaga la lámpara. Se acomoda para dormir abrazando su almohada.

Él empieza a acariciarla. Acerca su cuerpo al de ella. Con la yema de los dedos recorre lentamente la espalda semidesnuda. Pasa la barba por el delicado cuello. Aspira el perfume del pelo, dándole pequeños besos en la nuca. Mordisquea las orejas delicadamente.

Ella cierra los ojos y se deja acariciar sintiendo la mano de él recorrerla centímetro a centímetro. Las manos de él tocan los senos libres bajo el camisón. Suspiros largos se escapan de su nariz.

Ella se acomoda en la cama retirando suavemente las manos de él.

Él le dice cosas lindas al oído.

Ella... piensa que hacer de comer mañana.















*Imágen tomada de google.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Chiquita.






Vamos a estar en el mismo salón, le dijo una de las hermanas menores a la MaLquEridA en la reunión de apellidos ilustres.
Habían fusionado los dos grupos de inglés y ahora las hermanas estarían juntas.
Venciendo la pena que le da el que la vean., la MaLquEridA platicaba con su hermana cuando esta le soltó  la noticia.

la MaLquEridA abrió los ojos tan grandes como pudo. Su corazón empezó a latir fuertemente pero no dejo que se le saliera del pecho.

¿Porqué su hermana menor la intimidaba?.
¿Será porque ella es lo que la MaLquEridA no pudo o no quiso ser?.

¿Vas a seguir yendo?- preguntó de nuevo la hermana menor.

-¿Porqué no?- respondí con otra pregunta.

-Porque estoy yo- dijo ella, mirándome fijamente a los ojos.

-No sé- y desvié la mirada.

De nuevo estaba ahí con mi complejo de inferioridad. Ser la única que no terminó de estudiar me deja mal. Creo que pude haber hecho más pero es tarde para arrepentirse.

¿Te vas a amilanar?-preguntó Kiku después que le platiqué que mi hermana estaría en mi salón.
-No... pero...
-No hay pero que valga mamá-me dijo.

¿Y ya no quieres ir?- preguntó mi hijo.
-Creo que no- contesté.
-Por favor mamá...

-¿Y?- preguntó Barry.
-No sé contesté-. Me gusta participar en clase pero con ella en el salón no sé si podré hacerlo.
-¿Y porqué no?- siguió preguntando Barry.
-Yo que se- contesté. Frase característica de cuando ya no sé que decir y doy por terminada una plática.

¿Porqué me siento chiquita frente a ella, si sé que no lo soy?.
¿Porqué siempre debo estar probándome que puedo con cualquier reto que se me presente?.
¿Porqué si soy fuerte dejo mi vulnerabilidad a la vista de ella?.
¿Porqué debo probar siempre que Chiquita es únicamente mi alias y no tiene nada que ver conmigo?.
 Aplicaré la máxima que dice: ¨Cada quien es del tamaño que quiere ser¨,  y yo no quiero ser Chiquita más que de cariño para Barry.








domingo, 19 de septiembre de 2010

25.














Cuando quiero volar,
me acuesto,
cierro los ojos y el mundo es mío.

Cuando los abro
y regreso a la realidad...
El mundo sigue siendo mío.










viernes, 17 de septiembre de 2010

martes, 14 de septiembre de 2010

¿Y qué?.







Vivir cuando era chica en un pueblo pequeño tenía muchas ventajas. Casi todos éramos familiares y los que no,  los conocíamos de siempre.
Ir por las calles saludando a todo el mundo a veces era muy estresante porque mi madre platicaba con las personas que se encontraba en el camino y nunca terminábamos de llegar al sitio que íbamos.
Mi padre saludaba a sus amigos y conocidos mientras los hijos esperábamos tras él como se acostumbraba entonces.

Teníamos amigos con los que salíamos a jugar en las tardes sin peligro y bajo el cuidado de los hermanos mayores. 
Andar por las noches sin imaginar que nos pasara nada, eso era vivir.

Llegar a la escuela a tiempo era más que una obligación porque vivíamos a cinco casas de distancia. Cuando llegábamos tarde nos regañaban más que a todos por lo mismo.

Lo más esperado cada que entrábamos a un nuevo ciclo escolar era el participar en el desfile del 16 de septiembre que se realizaba sin falta cada año.

En la primaria desfilaban desde tercero hasta sexto grado. Así que esperé que llegara a tercer año para poder desfilar como mis hermanos mayores.
Marchaban por las avenidas, realizando tablas gimnásticas con aros de colores o pompones hechos de rafia. Bien coordinados, calladitos y en orden. 
Bandas de guerra entonando piezas marciales y los tambores sin dejar de sonar.
Cuando pasaban por mi casa le echábamos porras a mis hermanos y les arrojábamos confeti. Sobra decir que la primaria siempre obtuvo los primeros lugares en casi todos los años.

Esa escuela guarda en sus paredes las risas de casi cuatro generaciones de mi familia.

El 16 de septiembre hay fiesta por tanta gente que se reúne a ver pasar marchando a todas las escuelas del lugar.
También desfilan los bomberos que son muy aplaudidos. Al final los charros guapos en sus caballos pura sangre con ganas de que nos llevaran en las ancas de su caballo bayo.

Así que cuando estuve en primaria, esperaba con mucha ilusión llegar a  tercer grado. 

Pero ese año se le ocurrió a los directivos que solo desfilarían los sextos grados.

¡TOING!.

Esperé entonces viendo con mucha envidia como desfilaban los sextos hasta que llegué a sexto de primaria.
Por fin mi sueño de desfilar se vería cumplido. Desfilaría por todas las calles, me echarían confeti y porras. Me darían agua o limones para que aguantáramos la marcha y yo sería muy feliz, pero...
Los directivos decidieron que ese año solo se desfilaría por la avenida principal y nos regresaríamos a nuestra escuela.
¡TOING-TOING!

Y yo tanto que esperé para desfilar y presumir mi uniforme y mis coletas bien peinadas. Que mala suerte. No sería posible. En la avenida no me vería mi familia y la gente no nos aplaudía como en las calles.

Me quedé con las ganas de desfilar bien en primaria pero me quedaba la esperanza que en secundaria desfilaban los tres grados.

Pero...
entré a secundaria y los directivos dijeron que solo desfilarían los terceros años.

¡TOING y RECONTRA TOING!.

Esperé de nuevo llegar a tercero de secundaria pero... me enfermé y ya no pude asistir.

Creo que los vítores y fanfarrias no fueron hechas para mi porque nunca pude desfilar como lo mandaban los cánones del pueblito de ensueño en el que viví mi infancia.

¿Y qué?, al fin que ni quería.















lunes, 13 de septiembre de 2010

sábado, 11 de septiembre de 2010

Migas.







Las marcas que dejo en la arena
se las lleva el mar
borrando todo rastro de mi.
Mi nombre hecho de surcos
yace junto a una concha escupida por las aguas azules, 
reflejo del cielo
que agarra al mar como espejo.

El faro que ha alumbrado mi vida
se está apagando poco a poco,
lámpara de la noche que guió mis pasos
hasta llegar aquí.
Ya no gira en continua búsqueda
de mi alma perdida en el mar.
Barquito de papel arrastrado por las turbulentas aguas del corazón,
que no cesa su continuo latir.

El cielo será el único testigo
de mi paso por la vida,
mi cuerpo  perecerá con mi sonrisa
mientras mi rubio pelo
blanquea por el tiempo.

Rastros de migas dejé a mi paso,
siguiendo el camino que me llevó hasta el fin
mis huellas ya no se juntaran con las tuyas
alguien lo ha decidido así.
Los pájaros se comieron el tintineo de mi sonrisa
hoy solo tristezas dejo tras de mi.

Fui veleta que el aire movió a su antojo,
llevándome por caminos diferentes que yo no escogí,
sabiendo que uno de ellos,
me llevaría hasta el fin.

Me doy cuenta
al paso del tiempo
que no estaba muerta,
había  vuelto a sentir.

Mis dedos escriben lo que mi mente no quiere,
las letras se forman dejando un sentir,
venga pues la condena
de quien me ha de juzgar
diciendo lo que muchos no se atreven a hablar.

Mi alma desnuda se muestra ante todos,
sin pudor ni vergüenza,
mis labios no pronuncian palabra alguna
al fin he de morir.

Hoy estoy aquí
escribiendo tonteras
huyendo de la vida,
buscando quimeras, 
sabiendo que en cualquier momento
moriré como cualquiera.

Hoy Flor dejó de existir.
Hoy empiezo a construir mi leyenda
en la búsqueda incansable
de verdades ocultas
y mentiras piadosas.















viernes, 10 de septiembre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Alguien me ha visto?.






Que alguien le pregunte al viento si entre la hojarasca de ayer no iba mi alma. Necesito encontrarla. No sé si se perdió en el agua de los charcos de la lluvia que cayó desde el viernes.
¿Se habrá quedado escondida en la noche?.

¿O se habrá ido entre las alas de un ángel que pasó la semana pasada?. Puede ser que se haya metido entre sus plumas y por eso no la vi.

El sentimiento que traigo es tan grande que se ha convertido en suspiros que no dejan dormir a la luna. Me siento tan sola que el único lugar que tengo para venir a desahogarme es aquí.

Estoy tan sola.

¿Porqué me duele tanto?,

¿Porqué me siento abandonada?,

¿Porqué no puedo luchar contra esto?.

Debo encontrar mi alma o corro el riesgo de enloquecer.
Yo la quiero recobrar junto con mi sonrisa, esa que se llevó el viento entre las hojas y que no encuentro por más que busco.












viernes, 3 de septiembre de 2010

Flor definida.



Flor...
de luna.

Flor...
de letras.

Flor...
de noche.

Flor...
oscura.

Flor...
de mayo.

Flor...
valiente.

Flor...
tranquila.

Flor...
de cielo.

Flor...
de alas rotas.

Flor...
de amor.

Flor...
de llantos.

Flor...
de sueños.

Flor...
de Barry.

Flor...
solitaria.

Flor...
de pasiones.

Flor...
entregada.

Flor...
inquieta.

Flor...
impredecible.

Flor...
rasgada.

Flor...
del campo.

Flor...
sensible.

Flor...
negra.

Flor...
única.

Flor...
MaLquEridA.

Flor...
con espinas.

Flor...
de otoño.

Flor...
voluble.

Flor...
amorosa.

Flor...
con perfume de mujer.

Flor...
eterna.

Flor...
dolorosa.

Flor...
despierta.

Flor...
de ángel.

Flor...
sin miedo.

Flor...
enamorada.

Flor...
insomne.

Flor...
de suspiros.

Flor...
de canto.

Flor...
de diciembre.

Flor...
de olvido.

Flor...
de María.

Flor...
hasta siempre Flor.





jueves, 2 de septiembre de 2010

En mil pedazos.




Todas las mañanas, la mujer se iba al punto más alto de la colina a ver el vuelo de un águila que le había robado el corazón.
El vuelo que el pájaro emprendía sin ningún temor, la tenía maravillada. Veía como las grandes alas se abrían majestuosas retando al cielo a parar su vuelo. Veía como las alas eran limpiadas con el pico quitándole todo aquello que las hiciera verse feas. Las garras eran afiladas para tenerlas listas en el momento en que se necesitara.
El pájaro se sabía observado. Lucía su fuerte cuerpo poniendo énfasis en las garras. Mostrándoselas sin mostrar a la mujer para que esta viera las armas que tenía.

Los ojos se movían inquietos de un lado a otro sin perder nada de vista. Cuando se encontraban con los de la mujer, sostenía la mirada retadora haciendo que esta agachara la cara.

La mujer veía el peligro de enamorarse de un águila pero no le importó. Asumía las consecuencias. Quería probar las mieles de un amor imposible.

Pasaban los días sin que cambiara la rutina de observar al águila.  Pasaban los días sin que el águila cambiara su rutina.

Una mañana, el águila vislumbró a lo lejos a su presa que se encontraba dando vueltas sin saber a donde ir. Tropezaba y caía lastimándose las manos y los pies que sangraban por las heridas causadas por los guijarros.
Lágrimas de dolor y de impotencia escurrían por su rostro. Su pelo revuelto caía sobre los ojos sin dejarla ver haciendo más fuertes las caídas.
Los ayes de dolor retumbaban en el eco de las montañas haciendo más lastimeros sus lamentos, repitiéndose sin cesar hasta morir en la lejanía.

El águila la dejó seguir sabiendo que en cualquier momento se rendiría y sería fácil acabar con ella. No la haría sufrir más. 

La mujer envuelta en llanto, empezó a correr desesperada metiendo su pie en un agujero haciéndola caer en el fango. No se levantó más. Llorando se quedó tirada sin luchar... estaba vencida.

El águila lo sabía, era cuestión de tiempo. Esperar que cayera.

Sus ojos se enfocaron en la presa que yacía cansada en el lodo. Dirigió el vuelo hacia ella. Agarrándola con las grandes garras la levantó dirigiéndose a las montañas que se abrían paso ante ella.
Hilos de sangre empezaron a escurrir de la piel de la mujer que no ofrecía ya ninguna resistencia.Los ojos semi cerrados veían como los árboles se acercaban peligrosamente a su cara. Con las pocas fuerzas que tenía trataba de evitarlas sin mucho éxito.
Sus manos lastimadas sangraban profusamente, cayendo la sangre en la tierra que la bebía ávidamente,  nutriéndose de los sentimientos que afloraban de la mujer.

Surcó los cielos el águila con su presa asida fuertemente entre sus garras. Pasó por grandes ríos que furiosos lloraban junto con la mujer la impotencia de saberla sin salvación.
Árboles de gran follaje miraban pasar al ave sin moverse evitando hacer ruido y con eso despertar la furia del ave quien avanzaba por los aires dejando por fin sobre una gran montaña a su presa solo para tomar aire y volver a enterrar sus garras sobre la frágil mujer exhausta elevándose a lo más alto del cielo.

Cuando creyó que estaba en la cúspide, abrió los dedos y dejó caer la presa.

La mujer abrió los ojos viendo como las nubes pasaban rápidamente. Veía a los árboles abrir sus ramas para no lastimarla más.
El suelo se acercaba peligrosamente sin que ella opusiera resistencia. Cerró los ojos abandonándose dulcemente a su suerte.

Un fuerte golpe acabó con todo. 

Su alma se había estrellado haciéndose mil pedazos.

El águila había acabado con ella de una manera muy sencilla. Se había metido a su corazón y ahora al igual que la mujer estaba hecho añicos.
El rompecabezas de su alma quedó en el suelo en un  charco de lágrimas que salieron al ver la caída inminente.
El corazón de la mujer quedó al descubierto. Podía verse claramente como dejaba de latir y cada latido volaba hasta el águila que majestuosa miraba desde arriba el fin de un amor imposible.

La mujer había pagado caro el haberse enamorado de alguien que no era para ella.








Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.