viernes, 30 de abril de 2010

Soy nena.




No hago mucho caso de los días específicos para celebrar algo como el Día del Niño, el Día del Maestro, el Día de la Mujer, en fin.
El Día de las Madres si me gusta porque soy interesada y me gusta que me den muchos regalos, pero solo ese día celebro, los demás no.

Pero rememorando mi infancia no puedo quejarme de haber sido muy feliz, cierto que un poco diferente a lo que la mayoría de los niños viven pero no por eso dejé de ser niña.
Mi padre cuando ya no podíamos quedarnos quietos le decía a mi tío que nos rentara su televisión, nos dejaba ver algún programa y después ya nos íbamos a casa. Así fue hasta que mi padre pudo comprarnos una en abonos.

Éramos muy inquietos mis hermanos y yo.

Nos trepábamos al árbol de peras que había cerca de la casa, jugábamos a las escondidas, Stop, a la roña, al bote pateado, a Doña Blanca, a pares y nones, a las cebollitas, a la víbora de la mar, tantos juegos que vienen a mi mente y que se han dejado de jugar gracias a la tecnología que cada vez aborbe más y más a las nuevas generaciones.
Jugar con mis hermanos a las carreras en donde la meta era la primaria que está cerca de casa, corriendo como si nos persiguiera el mismísimo Satanás.  Mis hermanos nos jalaban de las trenzas para detenernos y que ellos ganaran.
Nunca tuvimos bicicleta ni patines ni pelota para patear. Comprábamos un balón, con mucho esfuerzo y cuando se ponchaba casi casi era luto nacional. Siento que una bici no nos hizo falta pero si hubiésemos querido tener una por lo menos. Cuando la pudieron comprar mis hermanos mayores ya no teníamos tiempo para jugar.

Se hacía mucho ejercicio corriendo y corriendo sin parar todo el tiempo, por lo mismo casi no había niños gordos como hoy en día.
Si debíamos quedarnos un rato quietos, entonces jugábamos mi hermana y yo con la colección de muñecas de papel recortables.
O leíamos revistas que mi padre nos compraba para aumentar nuestro vocabulario o mantenernos entretenidos un rato. También nos compraba libros para que nuestra afición por la lectura  creciera. Hoy en día todos mis hermanos leén mucho, menos yo.

Hoy es Día del Niño y recostada en el sofá me he puesto a pensar todo esto. En la infancia y los juegos que se han quedado atrás. Juegos que hemos dejado porque ya somos mayores, ya no tenemos tiempo siquiera de recordar los buenos tiempos.

¿Qué importaba entonces que hubiera poco dinero para comer?, siempre existía el monte a donde podríamos ir a recoger hongos para que mamá los cocinara.
¿Qué importaba que las rodillas del pantalón estuvieran rotas?, mi madre tenía su máquina de coser para que con un trozo de tela les pusiera un parche o los convirtiera en short.
¿Qué importaba que los chicos no tuvieran ropa?, siempre existía un hermano mayor que podría heredarle alguna camisa o vestido a los más pequeños.

Fuímos felices entonces y somos felices ahora agradeciendo a mis padres el que nos hayan sacado adelante.

Hoy Día del Niño comeré melón con nieve de limón como la que nos daban en la primaria, comeré papas chip´s, tomaré coca-cola, comeré dulce de tamarindo, no comeré comida habitual, comeré hamburguesa, me quedaré tirada en el sillón a ver televisión sin necesidad de pagar por ver algún programa.

Y recordaré que tuve suerte de tener a los padres que tuve. Gracias a eso ha resurgido la niña que siempre estuvo guardada en mi mente.
Soy una niñota, una nena que no tiene a los padres de antaño porque han muerto... tiene a otros.
A sus hijos que la cuidan con mucho amor tanto como sus padres la cuidaron un día siendo  muy feliz, tanto como lo es ahora.





jueves, 29 de abril de 2010

Nominada tres veces.



Hace un año cuando empecé a escribir, pensaba que lo hacía muy bien y que tenía al mundo a mis pies por eso.
Contaba las anécdotas de mi vida en la pobreza de mi familia. La riqueza que conocí en casa ajena. Escribía sobre las aventuras que corrí con uno de los sobrinos más allegados a mi,  en fin. La panorámica de mis escritos era amplia porque tenía mucho que contar.
A un año de eso, tengo aún mucho que contar pero la mayoría de las personas que me sigue sabe ya casi toda mi vida, con excepciones porque no he escrito muchas cosas por cuestiones personales.

Hace un año, el querido  MauVenom, me propuso para un premio el tnf25 del blog de Antonio Un Blog... al fin!.
El escrito propuesto hablaba sobre mi vida en la que resaltaba la unión de mi familia sino mal recuerdo.
No gané, pero si hice un tremendo berrinche por lo mismo.
Traté de asimilar la idea de no haber ganado -hasta un post dramático hice-  pero fue pasando el tiempo y lo entendí.

A un año de distancia Toño convoca a la TNF 25 Award´s y estoy nominada en TRES categorías, en TRES y no me lo puedo creer.

Ahora más que nunca será muy difícil ganar algo porque los blogs con los que compito son muy buenos. Y me refiero a que la mayoría sabe escribir, sabe redactar, sabe narrar.
Yo solo escribo mi vida, con palabras sencillas como yo -bueno no, antes muerta que sencilla-  pero escribo tal vez de una forma simple, fácil de entender.
Puede ser que por eso les gusten mis escritos a las personas que me leén.

No sé si gane pero de lo que estoy cierta es que estoy muy feliz por mi triple nominación. Habrá valido la pena pasar tantas cosas si con eso he entretenido a muchas personas que han pasado por aquí.

Y no crean que solo es entretenerlas, no... ahora les toca a ustedes. La decisón para escoger al ganador está en manos del jurado, pero hay que meterles presión. Que sientan que los seguidores de la MaLquEridA están con ella en las buenas y en las malas, como siempre han estado. ¿Qué tanto es tantito?, ¿me ayudan?.

Solo es ir al blog y decir de mi que soy una linda y que nada los haría más felices en el mundo que yo me ganara un premio, claro que si se pueden los tres pues qué mejor. Ya sé que los merezco pero con uno me conformo, je.

Cuando me los haya ganado pues...
ya... me los gané y seré muy feliz por el resto de mis días, bueno no tanto pero al menos por un buen rato.

¿Si?...

¿Me apoyan?...

¿Porfa?...

¿Si?...

GRACIAS TOTALES.




miércoles, 28 de abril de 2010

5 ¨deliciosas¨.



Vació lentamente la bolsa de galletas en el platón empezando a contar, 1... 2... 3... 4... 5 galletas que depositaba en cada platito.
5 galletas llamadas ¨deliciosas¨ les tocaba a cada niño, no había para más.
Servía un vaso chico de leche, mientras lo iba pasando, tres sobrinos de ella y sus dos hijos que sentados a la mesa esperan su raquítica cena ante el enojo de ella y la diversión del tío.
Ella no cena, solo los acompaña para evitar que tiren leche o se peleén.
Son el tío y la tía que de nueva cuenta se hacían cargo de los sobrinos en las vacaciones.

Así era cuando los niños llegaban porque no había donde dejarlos. Ella le ayudaba a sus hermanas a cuidar a sus sobrinitos mientras ellas trabajaban, le daban una pequeña ayuda y además contaba con la aprobación de su esposo que no decía nada al ver llegar a los niños con sus maletas y juguetes.

Llegaban en época de vacaciones cuando el trabajo de él era escaso y el dinero no llegaba por ningún lado. Tenía que mantener a su familia y aparte los tres niños que llegaban. A veces se sentía desesperado y se enojaba con su esposa, pero siempre aceptó a los niños que lo querían mucho a pesar del carácter hosco que algunas veces tenía.
A pesar de las nalgadas a las que se hacían acreedores por haberse portado mal. A pesar de contarles las galletas para la cena.

Compraban un poco más de pollo o de verduras para darles de comer. Hacían un esfuerzo muy grande.  Él saliendo a trabajar y ella haciendo que el dinero le alcanzara hasta para una poca de fruta que a los sobrinos les gustaba mucho.  Ella sin que viera su esposo les compraba guayabas o manzanas y se las daba cuando él no llegaba aún de trabajar. Les decía a los niños que no dijeran nada, era un secreto. Tenía que ahorrar lo más que se pudiera para cuando de verdad no hubiera que comer. Ese día por lo menos había alcanzado para una poca de fruta, aunque fueran guayabas.

Al llegar la noche y él no había conseguido ningún servicio, sacaba las pocas monedas que traía en el pantalón, mandaba a comprar las galletas deliciosas y empezaba a repartirlas.
Ella odiaba esas galletas, le parecía una infamia el que su esposo tuviera que contarlas para repartirlas a cada niño por partes iguales.
A los chicos les gustaba eso... que repartieran las galletas, les parecía muy divertido. Lo tomaban como un juego aunque a ella le pareciera muy humillante pero era eso o nada. Tener que mandar a los niños con el estómago vacío a la cama no era algo que a ella le gustara, así que aceptaba a regañadientes.

La vida cuando llegaban los niños era buena porque alegraban la casa junto con sus hijos. La tensión que se formaba por la falta de trabajo era menos cuando llegaban los niños. Incluso cuando a dos de ellos y a sus dos hijos les dió varicela.
Tener a cuatro niños enfermos y a uno con riesgos de contagiarse era un caos, pero los sacaron adelante. El recordar eso les trae sonrisas y un debate sobre el conteo de galletas.
Ella siempre diciendo que era muy humillante y ellos diciendo que era muy divertido.
Están ciertos que hicieron lo que tenían que hacer aunque eso implicara contar las galletas. 1... 2... 3... 4... 5 galletas deliciosas para cada quien.

Los niños han crecido, cada quien está siguiendo la ruta de su vida teniendo en su corazón el recuerdo de esas cenas en casa de los tíos. Llegan a ir a la casa donde los cuidaron de pequeños y vuelven a recordar cuando su tío contaba las galletas.

Y es entonces que van a la tienda, preparan café y se sientan con ellos a recordar viejos tiempos. Cuando los tíos eran más pobres y en el bolsillo del pantalón solo quedaban unas cuantas monedas para aplacar el hambre de 5 niñitos deseosos de cenar galletas, aunque fueran ¨deliciosas¨.
Ella sigue sin soportar el conteo, le sigue pareciendo humillante, pero era la única forma de que todos cenaran.

Tal vez sea por eso que a ella no le gustan las galletas y si son ¨deliciosas¨ menos.











martes, 27 de abril de 2010

What the hell?.




Creo que tengo múltiples personalidades o al menos he visto que en diferentes situaciones soy totalmente opuesta a lo que soy en mi vida habitual. 
En casa puedo estar muy enojada y sin que sepan cómo al rato estoy muy contenta. Soy muy niña, soy muy bruja, soy muy linda, soy risueña, soy un ogro, soy llorona, soy graciosa, soy prepotente, sangrona, pesada, antisocial, rebelde, soy...

En computación soy muy callada, hablo lo necesario y solo para preguntarle algo al profe, a los compañeros no les hablo... me da pena.

En inglés tampoco le hablo a nadie pero si platico algunas veces, pero solo algunas, casi no... prefiero mirar a través de la ventana lo que sucede en la calle.
Todos los demás si se hablan entre si.
No me hubiese fijado en esto si no pasa lo que el jueves. Jean Claude - mi profe de inglés- estaba revisando tareas, yo estaba ensimimada hasta que me di cuenta que había mucho ruido en el salón. Miré a mi alrededor, todos estaban platicando... menos yo.

Oh oh! me dije a mi misma, eres antisocial. Pues si, no le hablo a nadie.
No me preocupa siempre fuí así pero me he dado cuenta que al paso de los años sigo teniendo la misma actitud de cuando era niña. No tenía casi amigas, prefería meterme en los libros y corregir mis apuntes antes que hablarle a nadie. Así sigo.
Mi familia ha movido la cabeza en total desaprobación. Yo sonrío. No pasa nada.

Me he dado cuenta también que soy la última que se levanta a calificar. Primero se levantan las impacientes y listas que quieren que las feliciten delante de todos por haber terminado rápido y además bien, osht!.

Después se levantan los hombres. Ellos esperan pacientemente a que las mujeres terminen de calificarse para pasar ellos.
Al último paso yo.

No es que no haga las cosas bien es solo que no veo la prisa porque me califiquen algo que ni pinche idea tengo de como lo hice, y como no me gusta preguntarle a mis compañeras prefiero que sea Van Damme el que me diga si estoy bien o mal. Le he preguntado a Sonia -la sabelotodo del salón- y me confunde más, así que mejor no pregunto.
Lo que me gusta es que ya van tres ¨Rs¨ que tengo en mi cuaderno. Eso quiere decir que he hecho bien las cosas, llevo tres de tres. ¡Bien por mi!.
Les he enseñado las ¨Rs¨ a mis hijos y se sonríen conmigo, eso me gusta porque veo el orgullo en sus ojos.
Pero...

He tenido dificultades para entender inglés, me está costando más trabajo del que pensé, incluso ayer le dije a Kiku que quiero renunciar  a las clases.

¿Porqué quieres dejarlas? me ha preguntado ella, ¿en qué te atoraste?.
En los verbos he respondido.
¿Y?
Es que no entiendo, me molesta no entender, de pronto mi cerebro se queda pasmado, no entiendo ni madres y eso me molesta.
Jean Claude nos ha puesto ejercicios y los hago bien pero no sé siquiera como. Odio el participio, odio el futuro perfecto y todas las fórmulas para entenderlo.

¿Solo por eso quieres dejarlas? insistió Kiku.
Si... contesté bajando la mirada.
¿Y qué hay con eso que me dices que no hay que dejarse vencer? y que nadie puede contigo?. ¿Todo eso que me dices, qué significa?, ¿que son puras mentiras?.
Digo porque es lo que me has dicho, continuó Kiku.

Mi personalidad pusilánime saltó a su vista, puedo sentirme  tonta  pero no me gusta que ella me vea así.  No pensé que algún día estuviera en esta situación. Me sentí mal porque no puedo con inglés y mi familia ya se dió cuenta. Me dan ánimos y me ayudan pero mi cerebro se bloquea. Tal vez sea que necesito concentrarme más, no sé, pero no estoy logrando nada.

No está en mis planes renunciar pero... inglés me está ganando.
Creo que tiene razón el neurólogo al decirme ayer: Es hora de ver a la psicóloga.
Por primera vez alguien entrará en mi cabeza y descubrirá las múltiples personalidades que se esconden en este cuerpo pequeño del cual cada vez tengo menos control.

En lo que esto sucede seguiré estudiando los verbos porque el jueves tengo exámen.
Dios! no quiero ni pensar.




domingo, 25 de abril de 2010

No.


Yo sé que algún día llegaran, de eso estoy consciente pero no estoy preparada... no por favor.
No aguanto mucho sus lloriqueos, no aguanto estar atenta a que se vayan  a lastimar, a que se chupen algo sucio. No aguanto estar al pendiente en todo momento de ellos, no por favor. Ni siquiera puedo cambiarlos de pañal, no eso no.
No quiero niños en este momento no estoy preparada para cuidarlos. Nietos tampoco.

Esta mañana ha venido la cuñada de Barry y ha traído a su bebé de 10 meses porque no ha podido dejarlo con nadie.
Tadeo, que es como se llama el bebé pesa cerca de 11 kilos, pesa más que mis culpas y me lo han dejado mientras su mamá trabaja. Se parece a Bam Bam el de los Picapiedra. Está muy grande para su edad y tiene mucha fuerza. Pesa como si comiera piedras.
Si al menos se hubiera quedado con su papá.

La única que puede cuidarlo soy yo en este momento... no por favor.
Me cae muy bien el bebé y lo quiero mucho pero ya me cansé.
No llora casi, no da lata pero esta atención que requiere ya me hartó. Tengo cosas que hacer, bueno no, pero ya me cansé por dios.

Ya lo dormí, ya se despertó, ya jugué con él, ya lo abracé 200 veces, ya lo volví a cargar, ya volví a jugar con él... ya por dios. Y para colmo me estira los bracitos para que lo cargue cuando lo dejo un momento en el sillón, ¿quién se puede resistir?.

Y es que a pesar de que es un bebé bien portado ya no puedo. Ya me duele la cintura de cargarlo. Ya quiero que se mamá termine para que se haga cargo de él.
No Tadeo, deja de estirarme los brazos por favor.

No, en mis planes no está tener nietos pronto. Espero que en los de mis hijos tampoco.
No estoy preparada para cuidar niños... aún no.
Tadeo por dios, deja de estirarme los brazos que ya me cansé de cargarte. Y no te sonrías conmigo, no me vas a convencer de cargarte una vez más. No me hagas esos pucheros.

No, no me digas hola ni hagas esos ruiditos con la boca para llamar mi atención. Ya me cansé Tadeo ya.
No me veas con esos ojitos que me parten el alma Tadeo, ya.
Te voy a cargar pero es la última vez porque ya me cansé. Te voy a dormir de nuevo nenito.

Duerme ya pequeño, te voy a cuidar no te preocupes, duerme tranquilo que yo te cuido.










sábado, 24 de abril de 2010

Corazón sangrante.





Los viajes
son los descansos que se toma el alma
para agarrar impulso
y emprender la huída
del infierno de uno mismo.

No hay plazo que no se cumpla,
ni deuda que no se pague.

Astrid Hadad es una cantante extravagante, diferente, solitaria.
Dice las cosas claras... como yo.
Ella está cántandole a mi vida, ayer... hoy... mañana... a esta vida extraña que me asusta con las sorpresas que me da.
Hoy Astrid Hadad tiene el soundtrack de mi vida rara... extraña como he sido siempre.
La mejor etapa de mi vida, la vivo hoy.
No importando que mañana diga lo contrario.




viernes, 23 de abril de 2010

Dopada.




Los delgados tirantes que sostenían su vestido amenazaban reventarse en cualquier momento. El pecho turgente queriendo salir de su prisión para saciar los deseos del mejor de los hombres, del más guapo, del que ella amaba.

El negro vestido que caía sobre sus bien pronunciadas formas daba cuenta del movimiento de sus caderas. 
Las piernas bronceadas... largas sostenían un cuerpo casi perfecto. Finalizaban con unas zapatillas de razo  que exaltaban la belleza de sus pies pequeños.
Su pelo plateado dejaba escapar un ligero aroma a azhar su perfume favorito. Este caía sobre sus hombros apenas rozándolos como en una caricia furtiva. Los blancos hombros denotaban una piel bien cuidada.
Los brazos delgados armonizaban con todo el cuerpo. Unas delicadas manos acostumbradas a las caricias sostenían su bolso.

Tomó asiento en el bar en penumbras recorriendo con vista lenta el lugar buscando a alguien conocido.
Las parejas bailaban el ritmo suave que interpretaba un jazzista. Música sensual... para enamorar.

De pronto lo vió.

El hombre más guapo y varonil que haya visto jamás se dirigía hacia ella. Su respiración se volvió agitada. El corazón amenazaba con reventar los tirantes del vestido. Debió llevar la copa a sus labios para poder beber la vida que se cernía sobre ella. La emoción era tal que pareciera que el tiempo se detuvo a su alrededor.

Sus ojos se encontraron produciendo un choque eléctrico. Él le tendió la mano para llevarla a buscar el paraíso. 
Él estaba ahí solo para ella.

De pronto...

tititititi...

tititititi...

tititititi...

¿Qué?, ¡maldita sea!, no puede ser, me lleva la fregada... ¡Kiku!... ¡Kiku!... ¡Kikuuuu!!! levántate que ya se te hizo tarde, ¡Kikuuuu!!!.

Me lleva la chi... no vuelvo a mezclar pastillas.





jueves, 22 de abril de 2010

En el asiento trasero.



Hay cosas para las que siento que las mujeres no nacimos y puedo creer que entre ellas está el de manejar. Por lo menos en mi corta vida puedo decir que mis experiencias con ellas en cuanto al manejo de los autos no ha sido buena.
Las veces que yendo en el auto mi familia y yo hemos estado a punto de chocar, ha sido por causa de mujeres al volante.
No digo que no haya buenas, pero al menos yo no las he visto. 
No generalizo, como en todo hay bueno y malo.

Cuando mis hermanas me invitan a algún lado, les digo que me voy en el asiento trasero porque quiero vivir un poco más. Ellas se ríen y me obligan a ir delante, diciendo que no pasa nada.
Bajo a todos los santos del cielo, a toda la corte celestial, a las once mil vírgenes ( si es que acaso todavía hay alguna ) y a todos los nuevos santos.
Me persigno tres veces y encomiendo mi alma al Todopoderoso sea quien sea.

Una de ellas, aprendió a manejar en una semana y salió a una de las carreteras más peligrosas que es la de Toluca.
Siempre va mazcullando palabrejas y quitándose a todo aquel que osa cruzarse en su camino. No les tiene miedo a los camioneros, ni a los microbuseros ni a ninguno que se le atraviese.
No le tiene miedo a nada cuando maneja.
Yo le tengo miedo a ella cuando maneja.

Otra de ellas es muy precavida.
Tomó un curso de manejo y hasta que se sintió segura fue que salió a manejar sola porque siempre pedía que alguien la acompañara por si pasaba algo.
Ella es de las que casi-casi le pide permiso al semáforo para pasar. Se tarda mucho para estacionarse y cuando lo hace queda muy separada de la banqueta. No digamos cuando alguien la observa, se pone más nerviosa y se estaciona como puede. Yo me muero de la risa.

Una vez yendo con ella  hizo caso a una sugerencia mía de dar vuelta a la izquierda y la dió. De pronto teníamos a todos los carros del mundo frente a nosotros saliendo de tres sentidos diferentes. ¿Se lo pueden imaginar?, yo si y aún tiemblo porque no sé como es que seguimos vivas.
Nadie nos dijo nada, los conductores se nos quedaban viendo sorprendidos de que estuviésemos en la mitad de un crucero sin saber para donde ir.
Yo me agaché y ya no quise saber nada, hasta que ella reaccionó y se salió del atolladero. Me regañó por haberle dicho que diera vuelta.
Yo le dije que no era mi culpa porque ella era la que estaba manejando. Mi esposo dice que no debe hacer caso de las indicaciones del copiloto ( o sea yo ) porque el que maneja es el que sabe. Gracias Barry, primera vez que me defiendes.
Cuando he tenido que subir a la micro y maneja una mujer, le pido a dios que llegue viva a mi destino y prefiero no ver como maneja porque sino me bajaría de inmediato al primer atisbo de violencia o de una mala señal.

En el taxi igual, prefiero ver para otra lado y no ver como maneja la mujer. Contesto con monosílabos si me quiere hacer conversación y no volteo para nada. No es que sea mal educada... solo tengo miedo.
Las mujeres taxistas son más temerarias, al menos las que me han tocado.

He visto como algunas mujeres nos ¨avientan¨ el carro, se pasan lo altos, le dicen groserías a Barry, dan vuelta en lugar prohibido, en fin.

No digo que los hombres no lo hagan pero se supone que las mujeres debemos ser más cautas, más pensantes y no actuar como cafres como muchos hombres que anda circulando por ahí.
Bueno, por ahí no, por las calles.

¿Que si yo manejo?... no, no manejo ni mi propia vida. Si yo manejara... todos irían agazapados en el asiento trasero.

Osht! qué miedosos.





miércoles, 21 de abril de 2010

Borrego rojo por un día.



Por alguna extraña razón que no puedo precisar me vi inmersa entre gente desconocida que se había reunido ayer para la inauguración de unos cursos que se están dando en la biblioteca de mi municipio.

No pude negarme cuando me hablaron por teléfono para invitarme a dicha reunión porque la persona que me invitó era Jean Claude, mi profe de inglés.
Tuve que hacer de tripas corazón y asistir sola y mi alma porque mi maridito no quiso ir conmigo.
Llegar y ver a muchos tipos vestidos de café dolor de estómago y mujeres con traje rojo me indicaron que me debía regresar.
Pero no lo hice, entré a la biblioteca teniendo que pasar por una valla de personajes vestidos de café y rojo.
Esta inauguración corría a cargo del PRI que es el partido que gobierna mi municipio.
Me convertí en un borrego, algo que siempre he detestado. Gente acarreada para hacer bulto en una reunión partidista. Lo que es peor del PRI, partido con el que nunca he comulgado. Yo no fuí acarreada, fuí porque quise pero igual me sentí.
A decir verdad con ningún partido estoy de acuerdo, creo que todos se miden con la misma vara o se sirven con la misma cuchara.

Los personajes de café dolor de estómago y de rojo eran muy atentos. Me saludaron y buscaron un asiento para mi... no podía creer tanta amabilidad hacia esta pequeña persona pero en fin, me acomodé en mi butaca a esperar a Peña Nieto que según el Profe iba a llegar... como no.

Me puse a ver a la gente que estaba sentada. La mayoría eran señoras más o menos bien vestidas, no como las que se acostumbra a ver en mitines de ese partido.
Muy pocos señores y una pequeña cantidad de niños.

Lo interesante fue ver como  a cada palabra elogiosa que decía el maestro de ceremonias, la gente aplaudía como si le pagaran por ello. Obvio yo no aplaudí... digo, debía conservar la poca dignidad que me quedaba.
Me alegra que no haya ido nadie conmigo así no queda huella de que alguna vez fuí a una reunión con priístas, por dios... que vergüenza.

Peña Nieto nunca llegó pero el que si llegó fue ¨el amigo de todos los adultos mayores¨, ¨el gran compañero de las mujeres trabajadoras¨, ¨el amigo de todos nosotros¨ WTF?... el gran Roberto Ruíz nuestro grandioso presidente municipal al que le debemos todas las mejoras que ha habido en los últimos meses en nuestro municipio. 
Todos se pusieron de pie aplaudiendo y lanzando vítores al presidente municipal. Por dios no entiendo a la gente, porque hasta donde yo sé este presidente no ha hecho mucho, solo poner unas jardineras en medio de las grandes avenidas que lo único que hacen es complicar el libre tránsito por ellas.

Yo solo observaba y le mandaba algunos mensajes a mi familia para tenerlos al tanto.

Se entregaron los reconocimientos y la señora que agradeció ¨la gran oportunidad que Roberto Ruíz nos ha dado¨ casi llora de la emoción. Mis grandes ojos gachos estaban abiertos a todo lo que da  no creyendo todo lo que veía y oía.
Lo único bueno que dijeron, es que ya compraron 20 nuevas computadoras, habrá que verlas para opinar, porque si bien es cierto que los políticos dicen muchas mentiras, hay que otorgarles el beneficio de la duda. O mejor no, no hay que otorgarles nada.

Hubo muchos halagos para un presidente municipal que casi no ha hecho nada según mi percepción. Porque según él, la delincuencia ha bajado, si pero a nuestras casas no a donde él vive, gracias a eso nosotros ya no tenemos coche. Gracias a la delincuencia que bajó a nuestras casas... a mi casa y se encontró nuestro coche mal acomodado.

Afortunadamente todo terminó y salí entre gente que quería acercarse y tocar al presidente municipal, nunca entendí para qué.
Incluso vi que una señora le entregó una hoja con algo que había escrito apresuradamente.
Ver las camionetas en las que se mueve nuestro señor presidente municipal y achichincles, me dejó con el ojo cuadrado, en definitiva, ellos no sufren la crisis que a la mayoría de la gente la tiene tronándose los dedos.

Así terminó esta reunión de priístas a la que si no hubiese asistido, nadie se habría dado cuenta, pero yo y mi maldita conciencia que me dicta que sea agradecida.

Sin duda esta será una gran mancha que quedará plasmada en mi hoja de vida, haber asistido a una reunión de priístas, merezco la hoguera.




martes, 20 de abril de 2010

¿Quién dijo miedo?.



De vez en vez tengo que ir al castillo del terror a que los vampiros se sacien de mi sangre.
De vez en vez sin contar los días, el tiempo fijado en un carnet blanco me dice que la cita con el vampiro ha llegado.

Debo formarme en una gran fila a esperar que un regordete cancerbero me dé  turno para esperar a que una dama de mal carácter me pase a la ventanilla donde me dirán quién será el vampiro que chupe de mi sangre.

Uno... dos... tres tubitos se llenarán con mi rojo líquido. Los vampiros quedaran satisfechos de haberme dejado su huella en mi brazo.
Brazo que dejaré doblado por cerca de cinco minutos para evitar que la sangre siga fluyendo sin sentido hacia el caos de mi bracito adormecido por la liga que han puesto para que mi vena salte sin remedio y sea vista por el ojo avizor del vampiro en cuestión para ser atacada inmisericorde con sus colmillos de terror.
Estoy esperando aquí, en un lugar extraño... en una oficina extraña, esperando la hora que se acerca minuto a minuto.
Estoy esperando en la estación a que llegue un taxi por mi. Mientras me maravillo de como se prepara una entrevista y de como se trabaja en la producción.
Pero me perderé la entrevista, para cuando esta se haga yo estaré sumergida en el letargo de una larga espera.
Agazapada en mi butaca para no ser vista, queriendo escapar de la tipa que me llama por mi nombre y que con el tapabocas puesto, me indica donde sentarme.

Mi brazo está listo para ser picado. En el último minuto decidiré que brazo será. ¿Izquierdo?... ¿derecho?...¿qué más da cual sea?.

Así de tiempo en tiempo y de vez en vez esto pasa.

¿Quién dijo miedo?, yo no.
Los vampiros chupasangre, las agujas con su punta afilada, los algodones con el líquido que quema mi piel, todo eso es nada comparado con la alegría de saber que todo está bien.

Que yo... que mi vida sigue sin peligro.

Pero mientras mañana... hoy... me sacan sangre de nuevo.
¿Quién dijo miedo?.













lunes, 19 de abril de 2010

Romeo y Julieta sui generis.



Romeo es un muchacho atractivo, educado y caballeroso, está enamorado de Julieta, su jefa en la empresa donde ambos trabajan.
Él es un técnico que está empezando su carrera, con la ayuda de su gran amigo Gustavo que tiempo después sería su padrino de bodas.
Julieta tiene a su cargo el departamento de servicio, además de ser jefa inmediata de cerca de 35 técnicos, entre ellos Romeo. También tiene a su cargo el archivo y es secretaria personal del gerente del  área de servicio.

Julieta es una muchacha seria, educada y muy modosita. Con una educación férrea adquirida en un hogar católico donde cada domingo era menester ir a misa.

Romeo y Julieta cruzan solo las palabras indispensbles en su trabajo. Los dos saben que existen pero no tienen el mínimo deseo de conocerse más a fondo.
Los amigos de Romeo han preparado un encuentro de él con Julieta. Quieren que se hagan novios porque los dos sufren de una soledad terrible que los hace inmunes al amor.
El encuentro se da y terminan siendo novios.

Saben con el tiempo, que nacieron el uno para la otra. Romeo decide hablar con los padres de Julieta para ser novios formales.
Solo que no había tomado en cuenta que el padre de Julieta es muy exigente en cuanto a los novios que su hija consentida deba tener.
El encuentro entre los padres de ella y Romeo se da, teniendo un altercado que tuvo que ser suspendido por el propio Romeo que decidió terminar esa discución yéndose.

En la puerta de la casa, Romeo le pregunta a Julieta si se quiere casar con él, ella le responde que si. Así de esa manera se decidió su destino.
Romeo y Julieta se casaron sin haber pasado por los ritos antiguos de pedir la mano, la fiesta de compromiso y esas cosas que para muchos no son importantes pero que para Julieta si lo eran por la manera en que había sido educada... a la antigua.
Julieta no tuvo anillo de compromiso por la premura de la boda.

Romeo y Julieta se casaron pero con un halo de tristeza que los envolvía porque los padres de ella no querían que se casara, pensaban que no estaba lista para el matrimonio, además de ser caprichosa, voluble y acostumbrada a que todo le complacieran.
Viéndolo así era difícil que alguien la aguantara. Eso no le importó a Romeo, para él, ella sería su esposa y no había más que decir.

El día de la boda fue muy triste. Los padres de Julieta la acompañaron a misa. Después junto con otros familiares la dejaron en casa de su suegra y se retiraron dejándola a ella sumida en un mar de tristeza.

Fue horrible ver a Julieta, parada en el quicio de la puerta viendo como sus padres se íban. Con su vestido blanco enmarcando la silueta de la que Romeo se había enamorado, sus rizos negros que caían sobre su frente y las lágrimas incontenibles que surcaban su rostro de niña haciéndose mujer.
Si le preguntan a Julieta que es lo que recuerda de su boda, ella dice que el momento en que sus padres se fueron y se quedó sola llorando. Ese es el recuerdo de su boda.

Hace poco Julieta ha sacado una pequeña caja  donde atesora los tres recuerdos más grandes de su vida. El anillo que perteneció a su madre. Los rizos y los dientecitos de sus hijos. Un anillo que con mucho esfuerzo Romeo le regaló en un cumpleaños y que ya no le queda pues sus manos se han puesto gordas.

Al ver la ternura con que Julieta ha acariciado el anillo, Romeo le ha prometido que pronto... muy pronto ella tendrá su anillo de compromiso.
El anillo que nunca pudo tener, el anillo que ella siempre quiso. Para ella el anillo es símbolo de una época dura que vivieron y que pudieron sortear. Para Julieta el anillo de compromiso significa la vida al lado de Romeo.

Julieta sabe que Romeo cumplirá lo que promete y que cualquier día le dará la sorpresa. Lo ha prometido él.
Cualquier día, sin poner fecha tendrás tu anillo ha dicho Romeo.

Julieta espera, sabe que Romeo siempre cumple lo que promete. Y más cuando la promesa se selló con un beso.
Beso de dos enamorados que siguen a pesar de todo.
A pesar de todo.









sábado, 17 de abril de 2010

Alegrías inesperadas.

La vida me premia con muchas cosas que en su momento no sé valorar. Con los ojos cerrados veo lo que me tiene preparado y hoy sonrío de dicha.



Encuentro.



Regalo.


Sueño.

Ilusión.

Promesa.



Todo conjuntándose para hacerlo realidad muy pronto.
La vida también me sorprende de manera grata y no hago más que sonreir.














viernes, 16 de abril de 2010

En mis manos regordetas.




Pensar que en el destino no hay nada escrito, que todo lo vamos escribiendo nosotros es algo en lo que me quedé reflexionando ayer.
Creía que todo estaba dicho ya, que cualquier cosa que hiciera o dijera estaba de alguna manera decidido por alguien. Dios, Satanás, el que sea pero alguien que ya había decidido lo que sería de mi vida.
Yo no decidía sobre ella.
En algún lado estaba escrito todo. Mi libro de vida no tenía modificaciones, no había borrador. Estaba editado y no había manera de corregir porque alguien había decidido que así fuera.
Cada paso que doy, cada decisión tomada, cada bache sorteado... todo, decidido por alguien. Nunca por mi.

Cambiar esa forma de pensar era difícil y sin embargo ayer me dí cuenta que no es así.
Cada cosa que pasa soy yo la que decide que pase o al menos en la mayor parte de decisiones asumo el riesgo.
Decido modificar la línea trazada de mi vida para hacer algo que jamás pensé haría. Me veo en ese momento, en ese lugar y no me la creo. Estar ahí fue me dicisión... y aún no me la creo. Yo decidí que fuera así.

Pensar que mi vida está en mis propias manos le da un giro de 360 grados, nunca lo había visto de esa forma.
 Mi vida puesta en mis manos chonchas y regordetas como siempre digo.

Y esta forma de empezar a ver la vida me gusta porque sé que así puedo tener el control donde nunca pensé.. en la vida misma.

Hoy debo elegir como llevarla, hoy debo elegir ser feliz o infeliz. Hoy debo elegir seguir o parar. Elijo seguir, para mi es importante el momento que estoy viviendo y decido no parar.

Elijo aprender a disfrutar mi soledad de la que siempre me quejo sin darme cuenta que mi familia no me deja sola porque quiere sino porque tienen que trabajar para que yo esté bien.
No me abandonan como he tenido la idea.
Esa idea de abandono que traigo no es cierta. No me abandonan solo van a trabajar. Van a regresar. No me quedaré esperando con las manos vacías a que regresen.
Van a regresar.

Nunca es tarde para aprender y ayer aprendí que la vida... mi vida está en mis propias manos.
¿Cuántos años perdí pensando que todo estaba dicho?.
Que duro es reflexionar y saber que estaba equivocada. Cuanto tiempo perdido sin manera de recuperar.
Cuanta soledad desaprovechada.

Cuanta vida perdida y lo peor es que yo lo elegí así sin darme cuenta.

El destino... mi destino está en mis manos y no debo desaprovecharlo, ya no hay tiempo que perder.

Mi destino empiezo a escribirlo hoy... con mi puño y letra y sin ayuda de nadie.
Hoy soy yo la que elige.




miércoles, 14 de abril de 2010

Cuerda de salvación.



Aparentar que todo va bien sería una hipocrecía de mi parte, solo diré que la tormenta ha pasado, pero aún llueve.
Con las manos manchadas de lodo, las rodillas raspadas y la frente en alto estoy de nuevo en pie. Tambaleante me he asido de palabras cariñosas, de besos y abrazos a la distancia. Me he aferrado al cariño de mi familia. Me he agarrado de mi orgullo para salir adelante.
He tomado las palabras de todos ustedes para formar una cuerda fuerte para salir del hoyo y lo he logrado. Lo hemos logrado.
Habrá muchas más caídas, no sé cuantas así lo ha dicho el neurólogo.
Bueno aquí estoy.
No estaré preparada, esto es así. Decir que seré fuerte sería negar mi condición de débil, solo debo esperar sin esperar la siguiente vez.

Porque habrá una siguiente vez.

Hoy con el pelo revuelto y el llanto seco en mis mejillas estoy de pie. Con un asomo de sonrisa he empezado tarde un nuevo día... pero he empezado.

Así lo haré una y otra vez, las que sean necesarias. Caeré y me levantaré hasta no hacerlo más. Hasta saber quien venció en esta lucha por la vida.

Con las manos llenas de agradecimiento, les dejo a todos un trocito de mi corazón.





martes, 13 de abril de 2010

Sonrisa escondida.




La rebelión que está presentando mi lado izquierdo,  me está llevando al dolor extremo.
Mi pie no sigue los lineamientos que le indico. Se arrastra y no camina derecho como debiera. Camina incierto sin atinar a dar un paso firme... tan fácil que es caminar seguro con la vista al frente, hasta saber a donde llegar.
Sortear los charcos, el lodo y las piedras es difícil cuando no obedece las órdenes que le doy. Se mancha con el fango que se va acumulando al caminar.
Mi piecesito se arrastra produciendo un ruido extraño que se acrecenta más en la mañana cuando la calle es solo para mi.

Esto no marcha como debiera.

La mano no tiene fuerza ya para apretar las letras del teclado. No puede exprimirle el verdadero significado a las palabras. Estas se vuelven ininteligibles. Solo los que me conocen saben lo que quiero decir y debo pedir perdón por equivocarme tanto.
Me estoy deteriorando rápidamente y estoy asustada. Solo yo sé lo que mi cuerpo siente y lo que estoy sintiendo ahora me asusta.

Esto no marcha como debiera.

He de apretar la cabeza de un pequeño muñeco de peluche para recobrar fuerzas, para ejercitar la mano. Los dedos tiemblan dubitativos entre lo que quiero escribir y lo que sale de mi alma.

Llorar solo cuando nadie me ve... sin que me escuchen. Llanto mudo.
Este llanto puede ser tan intenso que a veces no puedo evitar que mi familia me oiga... no puedo evitarlo.

Mi mano se duerme aferrada al peluche, apretando una y otra vez lastimándole la cabeza sonriente.

Esto no marcho como debiera.

La lluvia que cayó ayer no ha hecho más que aumentar mi miedo. El susto que desde hace días vengo acumulando en mi cuerpecillo que se ha escondido tras una risa nerviosa. Arrogante como soy hasta creo que el cielo lloro conmigo.
Risa incontenible, llanto igual y de nuevo la risa que brota a carcajadas para engañar a mi mente. Para hacerme creer que no pasa nada.

¿Qué importa madres todo?. Que se vaya al carajo todo... yo me voy con él.

Hoy estoy tirada y por lo menos hoy no me quiero levantar. Debo recobrar fuerzas para la lucha que se me viene encima.
Esto es demasiado... no voy a aguantar.

No voy a aguantar.
No soy valiente, ¿quién chingados dijo que lo soy?.
¿Quién chingados sabe lo que siento?.
¿Quién chingados sabe nada?.
Cuando el futuro se vislumbra oscuro, la risa se esconde donde jamás buscaría.

No... esto no está marchando como debiera.




lunes, 12 de abril de 2010

Un regalo muy especial.




Las notas empezaron a salir tímidamente del instrumento, parecían pedir permiso para hacerlo. Uno... dos... tres acordes que indicaban que alguien estaba afinando el violín. Alguien fuera de mi recámara.

Estaba debajo de mi ventana tratando de pasar desapercibido, no quería que me diera cuenta que estaba ahi... aún no, no era el momento propicio para dejarse ver.
Mis ojos semicerrados trataban de atraer el sueño que huye de mi en las noches para irse a pasear con las hadas de la dicha que nos da el descanso. Ellas también huían presurosas volando entre brumas, mientras él buscaba melodías perdidas en la oscuridad de la madrugada.

Las hadas me dejan sola con mis pensamientos hasta que deciden regresar, manteniéndome despierta hasta casi la madrugada. Él lo sabe. Sabe que a  cualquier hora puede tocar y voy a estar ahí para disfrutar su concierto. Sabe que estoy viva, el sonido de mi corazón me delata.

Empieza una suave melodía que va subiendo de ritmo. Ha regresado con más brios, más contento. Su música me lo indica así.  Los sonidos son cortos y rápidos, eufóricos. Lo siento alegre... está alegre.

De pronto calla, algo llama su atención.

La luna está en lo más alto, ha quedado prendado de ella. La suave brisa mece el árbol que puedo ver a tráves de la ventana y sus hojas producen un sonido que acompaña al violín cuando  él empieza a tocar. Queda embelesado de su belleza, la luna como a todos, le ha robado el tiempo. El tiempo que se ha detenido al dejar de escuchar la melodía.

Todo está quieto... callado. La luna menguante está esperando para arrullarlo en sus brazos, pero él se resiste a ello... su concierto aún no empieza.

Desprende con esfuerzo los ojos de la luna inquietante, esta vez las notas salen sin ningún temor, están listas para traerme al sueño que atraparon cuando huía entre la oscuridad.
La melodía se torna suave, ahora las notas me producen una profunda paz... mis ojos empiezan a perderse entre la profundidad de mi alma... estoy empezando a dormir, él se da cuenta. El ritmo del corazón está casi detenido.

La gira terminó hace unas semanas. Ha andado fuera de casa, no se ha atrevido a entrar por temor a molestarme. Decide quedarse fuera un poco más para respirar notas sacadas de la paz nocturna y de la tranquilidad que da el saberse feliz, notas que transforma en música para mis oídos.
Notas regadas con el sereno de la madrugada. Perfumadas con la lilis que está en el jardín.
Notas de un niño haciéndose hombre.

Mis ojos se han cerrado ya.

Grillo ha regresado de la larga gira que empezó hace meses en la sala de mi casa. Ha tenido gran éxito y regresa triunfante después de haber probado las mieles de la gloria.

Grillo está aquí.
Grillo ya tiene nombre... Coco.
Grillo ha dejado de ser él para transformarse en COCO, así se llama mi grillo. El grillo que con su fortaleza me enseña a disfrutar la vida aunque sea tan pequeño.
Fortaleza que lo sacó adelante de su reciente accidente en la cabeza.

A miles de kilómetros de distancia de aquí, Coco se alista para preparar el concierto más importante de su vida... su propio concierto.
La gloria lo espera. El pequeño que hoy empieza a hacerse hombre será el violinista que sacará notas jamás escuchadas. Sacará las notas del fondo del corazón donde siempre habitará un niño.
Su familia... su madre estará con él para darle la ovación que merece el mejor concertista del mundo.
Yo lo seguiré escuchando debajo de mi ventana.











sábado, 10 de abril de 2010

Lo que sigue.

Cuando me lastiman el corazón,
le hago una pequeña incisión
con una daga muy fina.
Dejo que se drene,
esperando que salga todo el daño
y cuando así ha sido,
le pongo una bandita y...






me pongo a cantar.
Aquí sigo de cualquier forma...
sin tristeza ni rencor,
eso también se drenó.


Hoy no escucho a Enrique.









viernes, 9 de abril de 2010

¡¡¡Crash!!!.

Que si El Chicharito, un jugador mexicano del equipo de chivas ya pertenece al Manchester, que si algunos amigos se sintieron aludidos con mi post, que si Barry no quiere fiesta de cumple, que los moscos se comieron ayer mis piernas, que si las pastillas ya no funcionan, en fin, puedo seguir con una sarta de cosas que sucedieron ayer que prefiero dar vuelta a la hoja y pasar a lo que sigue.
Esta manía mía de publicar a veces posts polémicos no hace más que ponerme loca, bueno, loca ya estoy pero un mucho más.

El miércoles quise subir un video a mi blog pero no pude. Como detesto no poder hacer algo y que no encuentre la forma de hacerlo.
Ya sabía, Rich me ayudó hace algún tiempo, pero youtube ya cambió sus políticas de uso de videos, ahora hay que suscribirse para poder usar uno.

Alguien me estaba diciendo como pero yo no quise que terminara de decirme porque pensé que sería fácil y no... no pude, snif!!!
Pedí ayuda a George pero se tenía que ir y me ayudaría hasta hoy.

La paciencia no es mi fuerte así que me dije a mi misma: ¨ ponte a ver como puedes subir el video¨. Habrá muchos que se estén riendo de mi pero así es, se me dificultó. No pude, ¡me lleva la que me trajo!.

Cuando llegó mi hijo le pedí ayuda y a pesar de que ya llevaba casi el 80%  entendido de como subirlo, no más no podía terminar de hacerlo por algunas dificultades que encontraba.

Mi hijo me estaba ayudando cuando de pronto... un ruido de algo estrellándose en el piso nos dejó perplejos por no decir pendejos... mi jarrón snif!, mi bello jarrón snif! el bello jarrón parejita del otro jarrón snif! se fue a estrellar al suelo, snif!

No volteé a ver que se había roto, porque lo supe de inmediato. Barry abrió tanto sus ojos de regalo pero no dijo nada. Kiku salió de su recámara preguntando que había pasado. Los chihuahuas se me quedaron viendo como diciendo ¨en la madre, ora si va a arder Troya¨. Jason Enrique hizo lo que hace un pez... nada.
Mi hijo sonreía de nervios sin saber que hacer.

La sangre se agolpó en mi cerebro. Mis ojos permanecían fijos en el monitor. Mis dedos tecleaban tonterías. Se hizo un silencio tal que se podía oir como los moscos succionaban la sangre de mis piernas, slurp!, slurp!  slurp!, era lo que se escuchaba.
El silencio reinaba en la sala. Todo se quedó quieto. Los ojos de los demás iban de mi cara a los trocitos de mi querido jarroncito que no podía quejarse, ¿cómo si es solo un jarrón?.

No quedó más remedio que mi hijo levantara los trozos de mi corazón, digo, de mi jarrón y no decir ni una palabra.

Calma... tranquila me dije a mi misma. Es solo un jarrón. Un jarrón bellísimo que con mucho esfuerzo conseguiste en el bazar más caro de la ciudad bueno no, lo conseguí en el bazar cerca de mi casa que ya no existe. Snif! ya no existe el bazar ni mi jarrón, snif!

Ya sé subir de nueva cuenta videos, pero le costó la vida a mi jarrón. Al precioso jarrón que con tanto cariño limpiaba cada semana snif!. El precioso jarrón parejita del otro, snif!. Mi jarroncito, snif!

Mi jarroncito murió hecho mil pedazos, snif!

Y todo por no esperar al día de hoy que me ayudarían a decirme como subir un video a mi blog, snif!

Mi jarrón... snif!
Mi jarroncito, snif!

Lo  bueno es que mi hijo ya prometió comprarme otro.



jueves, 8 de abril de 2010

Blues para la plana mayor.




Hablar de la plana mayor de mi blog es lo último que haré para terminar con esta semana en la que los estados de ánimo subieron a la rueda de la fortuna y hoy por fin esta rueda ha parado después de tanto sube y baja de emociones.

He recordado los inicios en los que sus palabras bien escritas, sin faltas de ortografía quedaban en mi blog. Comentarios bien redactados, pensados seriamente para expresar exactamente lo que querían decir.
Conocieron mis inicios, mis raíces, mis dolores. Conocieron todo de mi. Desde el lodo en el que alguna vez me ví hasta la gloria que toqué con mis deditos regordetes.
Dedos de señora más común que corriente que quiso creer que la gloria era para ella. craso error.
Ellos me tomaron de la mano para enseñarme a caminar en un mundo en donde las caras no existen. Un mundo de letras que cada quien entiende según el estado de  ánimo en el que se encuentre.
Conocieron mi lado humano, ese que se escribe con lágrimas... con sangre... con dolor sacudiendo el corazón. Dolor marcado en la piel hecha llagas por los recuerdos que se negaban a morir.

La plana mayor me tomó de la mano para dar los primeros pasos en este mundo virtual, pero me soltaron para que caminara sola sin estar preparada y caí... caí irremediablemente en un torbellino que me llevó hasta el fondo de mi alma, alma que pensé no tenía.
Muchas veces salí lastimada... herida. Sin poder contar nada a nadie porque el mundo real no se mezcla con el virtual... me lo dijeron mil veces y hasta hace poco fue que lo entendí.
Corsario, ya aprendí a separar, ya aprendí que es lo que cuenta, ya aprendí lo que muchas veces me dijiste.
Demasiado tarde... ya no estás.

Las ausencias lastiman... duelen y duelen un madral, demasiado para ser virtuales. El trabajo ha hecho presa a la plana mayor. No les deja casi espacio para atender un mundo virtual cada vez más complejo. Así fue como uno a uno fueron desapareciendo los ¨amigos virtuales¨ cultos e inteligentes que alguna vez estuvieron conmigo.  Cuando soñaba que la amistad virtual si existía. Cuando pensaba que al fin el mundo feliz con el que siempre soñé desde pequeña si existía y estaba ahí, al alcance de un click.

Fuí ilusa y lo entendí muy pronto pero no lo acepté.

Veo a la plana mayor cada vez más desaparecida. Cada quien ha tomado su rumbo, su sitio en el mundo real. Algunos existen aún en el mundo virtual pero no en mi blog. Los leo... los veo y sus ausencias duelen un chingo, pero ya no me lastiman.
Exigí demasiado, más de lo que podían darme y no me conformé. Mujer caprichosa, acostumbrada siempre a que todo lo que quisiera se le daba, asi no es en el mundo virtual... así no funciona aquí.

En el mundo real como en el virtual vuelvo a ser insensible como en mis inicios.

La plana mayor me dejó muchas enseñanzas pero se les olvidó decirme... decirle a esta Reina de todas las Terquedades como es que las personas virtuales se sacan del corazón de una persona real.
Se les olvidó...

Gracias por siempre a:

IvaniUS ChanchoPensante, MauVenom, Pelusin, Mara Jiménez, Harry Potter ( que me visitó ayer), Pancita, NTQVCAXYZ ( que aún sigue aunque un poco desaparecida), Lady Jo ( que me visita esporádicamente), Rich Montero, Anarkista, Poeta ( creador de un poema bellísimo para la Reina Hongo), y sobre todo a Kiku que es el único ser virtual que puedo tocar todos los días.
Gracias por sus enseñanzas, gracias por las largas charlas, gracias por su tiempo, gracias por sus advertencias, gracias por sus regaños, gracias por ubicarme en mi realidad pero sobre todo... gracias por el hálito de vida que me dieron.
Gracias a los que pemanecen, a la plana mayor que sigue conmigo, ellos saben quienes son.

Se está formando una nueva plana mayor que en su momento se irán ya lo entendí... ya lo comprendí después de muchos madrazos.

Todos son muy importantes para mi pero La plana Mayor no eran solo seguidores, la Plana Mayor eran mis amigos.
Gracias a todos por seguir conmigo.
Gracias a TI por estar en mis peores momentos.
Gracias a TI por estar.

PD1: El blues del alambique me acompaña desde hace días, al Pherro no le ha gustado je. De ahí el nombre del post.

PD2: Este blog recobrará el sentido el lunes, si es que acaso alguna vez este blog tuvo sentido.





martes, 6 de abril de 2010

Realidad virtual.



Tengo registrada en mi mente como es que han llegado a mi vida los pocos amigos virtuales que tengo. La primera vez que hablé con cada uno de ellos. Todo está registrado en esta mente loca y volátil como es la mía. 
Con él no recuerdo como es que empecé la amistad virtual.

No recuerdo cuando fue el primer comentario, ni cómo es que lo agregué al msn, pero un día ya estaba platicando con él.

Víctor Victoria del blog Páginas Calladas.

Su blog es particularmente atrayente para mi porque está dedicado al cantante Emmanuel del cual Barry es fan declarado. 
Emmanuel marca una etapa importante en la vida de Barry y la mía.
Víctor escribe poemas de los cuales muchas veces no sé que comentar porque ya he dicho que la poesía me está negada y sin embargo sigo visitando su blog porque me gusta como escribe.

Fue en días en los que la vida era difícil para mi, tanto que Víctor me ayudó a salir adelante con sus palabras.
Hablábamos a media tarde cuando yo empezaba a hacer la comida, incluso un día se me quemó el arroz por estar hablando con él.
Las pláticas han sido divertidas y serias dependiendo el humor en el que se encuentre cada uno.
Aunque claro él siempre es muy amable y yo no porque tiendo mucho a cambiar de humor como de zapatos.
Él es un joven filósofo y profesor de una Universidad a pesar de su juventud.
Es muy respetuoso y me habla de usted... siempre.

Un día me dijo que me iba a hacer un poema. Me alegré mucho porque ¿a qué mujer no le gusta que le regalen poemas?.
Con el poema de Víctor serán dos poemas los que me hayan hecho dos queridos amigos, además de un cuento bellísimo del cual ya he hablado, e imágenes en las que mi recuerdo ha llegado a la mente de estos queridos amigos. ¿qué más puedo pedir?.
Estoy satisfecha que mi vida haya servido para inspirar tan bellas palabras y pensamientos.

Así ha pasado el tiempo.

Mi familia ha estado al pendiente de con quien hablo por msn, mis hijos se han convertido en mis padres y me tenían muy controlada en ese entonces. Aún siendo una mujer dueña de sus actos, el tener acceso a la computadora por primera vez, los hacía tenerme en la mira, dándome el visto bueno a cada paso que daba.
Mi esposo también estaba temeroso porque pensaba que no iba a tener el suficiente criterio para elegir lo que me convenía o no. Pensaba que podrían marearme y meterme en un problema fuerte.
Ellos saben que sí me metí en algún problemilla pero nada que no se solucionara sin hacer más drama.

El 5 de diciembre pasado se dió la oportunidad de conocer a Víctor Victoria, el joven filósofo del que hablaba unos renglones antes.
Conocer a alguien extraño como son la personas del blog siempre es difícil porque no sé a quien me voy a encontrar, así que le pedí a mi hija que me acompañara a un desayuno con él en el Salón de los Azulejos, en el centro de la ciudad.

Los nervios hicieron presa de mi y el tembor natural se acrecentó con el que ya cargo, él sería el primero que me viera después del diagnóstico. No puedo dejar de hablar de ello, es parte importante ya de mi vida.
No me había dejado ver por nadie y aunque pensé que Víctor no notaría nada, platicando con él después me dijo a pregunta expresa lo que había notado en mi físico y bueno, no puedo ocultar nada así que ni modo, me dió pena pero he aprendido que así va a ser hasta el final.

Soy muy penosa.

Cuando lo conocí rehuía sus ojos y dejaba que mi hija fuera la que hablara mientras yo me escondía detrás de ella, comportamiento demasiado infantil pero era tal la pena que no sabía que más hacer. No lo veía ni hablaba con él, y cuando lo hacía contestaba con monosílabos.
Me regaló un libro, El hombre en busca de Sentido de Viktor Frankl, que por cierto no he terminado de leer, es una vergüenza porque ha pasado mucho tiempo pero prometo terminarlo pronto. Lo tomé sin siquiera mirarlo a los ojos y agradecí el detalle ante la risa de él y la de mi hija por la pena que yo tenía.
Caminamos por el centro de la ciudad y supe entonces que es un estudioso de la historia de México, sabe mucho.
Fue grato charlar con él, si es que a eso se llamó charla.

Terminó el paseo y al despedirnos me dió un abrazo, no supe como reaccionar y tímidamente correspondí pero casi sin tocarlo, apenas si con las yemas de los dedos y con la cara tan roja como un jitomate.
Nunca pensé que me gustaría mucho haberlo conocido.

Más aún cuando me ha dicho anoche que el poema que me había prometido, estaba terminado.

Tengo una grata amistad con Víctor. He pasado al siguiente nivel... conocer a alguien del blog y no me ha decepcionado haberlo hecho. No todos son iguales, sé que hay personas buenas y malas en este mundo virtual pero tengo la suerte de que las personas que se han acercado a mi no me han hecho daño.

Al contrario, se han preocupado por mi y están al pendiente aunque no me dejen comentarios en el blog, sé que están ahí, como Víctor.

Si de algo ha servido tener el blog es de saber que la amistad virtual si existe, tengo dos amigos que he conocido ya y los dos son excelentes personas.
La amistad virtual ha pasado a ser real y no me arrepiento de ello. El paso que decidí dar me ha dejado grandes satisfacciones.

Aquí  está mi poema.

Gracias Víctor.








lunes, 5 de abril de 2010

Este post no es triste aunque lo parezca.




Hablar lo bueno de una persona siempre es fácil. Alabar sus cualidades, sus aciertos es algo que sin ningún problema se puede hacer.
Podría pasar horas escribiendo todo lo bueno que has hecho en la vida ... en mi vida. Sin embargo, no lo haré  porque de sobra lo sabes.
Lo he dicho muchas veces, lo único bueno de mi vida eres tú. Sin ti no hubiera tenido la familia que tengo... los hijos que tengo. La vida que tengo.

Solo diré que gracias de nuevo a ti por no dejarme sola el viernes y el domingo en el que el destino conspiró en mi contra. Escuchar el disco de Sabina (que no te gusta) a mi lado, ayudó a hacer que el fantasma que me persigue, el único que queda, se vaya y no me ponga triste.
Gracias por poner el disco de Los Tucanes para que sonriera, eso es algo que recordaré hasta el fin de mis días.
Hacerme sonreir es tan fácil para ti aunque por dentro te encuentres mal. Gracias por hacer a un lado tu dolor para ayudarme a soportar el mío.

Prometerme el cielo y las estrellas. Escuchar juntos el canto de las sirenas. Intentar convencerme de que dios existe y que es él el que me sacará de esta, es lo último que te has propuesto.
El optimismo que te caracteriza es el que ha salvado este barco que sin ti ya hubiera naufragado desde mucho tiempo ha y sin embargo gracias a ese optimismo que me inyectas, sigo despertando a tu lado, agradeciendo el que estés conmigo.
Agradeciendo un nuevo día aunque este sea empezar de cero.

Gracias por acompañarme en mis locos proyectos. Gracias por apoyarme en las aventuras inciertas en las que me meto. ¿ Y qué si no es la vida una aventura incierta?.

Esta nueva aventura que emprendo es la más importante de mi vida. Sabemos cual es el final y aún así quieres acompañarme.
Como siempre iré de tu mano a escuchar el futuro difícil que se ve cercano...más cercano de lo que quisiera.

La vida que me pintaste ayer se ve grata, intentaré vivirla para poder llegar al final de lo que me propusiste. Es difícil y volveré esta vez a caer en un hoyo más profundo, quizá el más profundo de mi vida, pero tu estarás ahí para ayudarme a sortear obstáculos... para sacarme de ese hoyo.
Gracias por seguir tomado de mi mano, ayudándome a no caer a lo más profundo.
Esta vez no es la MaLquEridA la que te agradece todo, esta vez es Flor de María, la real... la que solo tú conoces.
La vida desde hoy te tiene preparadas muchas cosas buenas, te toca disfrutarlas.
Ya te toca, es lo justo, pero lo justo sería que no fuera conmigo. Tal vez deba hacerme a un lado... tal vez eso sería lo justo. Te toca ser feliz.

Me ha gustado estar a tu lado en esta vida. Hoy te libero de la promesa que te obligué a hacer.

Por todo eso y lo que falta... hoy haré algo por ti.

Gracias Barry.

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!.







sábado, 3 de abril de 2010

León Felipe.




Se quedó tres días en la cochera. Así como llegó se fue.
León Felipe como yo lo bauticé. Trotsky como Kiku le puso o Pancho como Barry lo llamó. El cachorro que hace unos días había venido a refugiarse a mi cochera, ha desaparecido.
Le alimentamos durante tres días, le dimos agua y lo dejamos lo más cómodo posible pero él ya no está más.

La vecina dueña de la cochera donde el cachorro estaba, vino una noche y al otro día León Felipe ya no apareció. Quiero creer que ella se lo llevó porque al igual que nosotros tratamos de ayudar a los perritos desamparados, ella hace lo mismo.
En el poco tiempo que la he tratado se ve que quiere a los perros, por eso es que pienso que se lo llevó al ver el estado deplorable en el que el cachorro se encontraba.

León Felipe estaba en los huesos, se le podían contar las costillas, tenía la mirada triste. El tiempo que estuvo con nosotros se le vió contento, un poco temeroso pero ya hacia caso a las instrucciones que le dábamos.
Comía bien, le dimos croquetas y pollo y todo se lo comió. Comió mejor que los chihuahuas.

Habíamos decidido quedarnos con él para ayudarlo pero lo dejaríamos en la cochera para que ahuyentara a los ladrones que han agarrado por merodear por aquí.

Mataríamos a dos pájaros de un solo tiro. Nosotros cuidaríamos a León Felipe y él nos ayudaría a mantener a raya a esos rufianes, hijos de su mal-dormir que traen asolada a la colonia.
Apenas en la semana agarraron a unos ladrones que tenían secuestrada a una familia en su propia casa y hubo balacera con los malhechores.
No estamos seguros ya.

Mi familia y yo sin decir una sola palabra habíamos decidido que hacer con León Felipe y todos tenían un solo fin: ayudarlo... sacarlo de la calle.
Ninguno decía sus planes, dejaríamos que el tiempo pasara y que las cosas volvieran a la normalidad.

Esperar que nos tuviera un poco más de confianza para poderlo agarrar sin que nos tirara la mordida. llevarlo al veterinario a que lo desparasitara, que lo bañara y así hacernos cargo de él.

Pero su destino era otro... su destino no era estar con nosotros. Solo espero que en el lugar donde está, sea mejor que este. 
Que lo cuiden mejor que como nosotros lo haríamos y que deje de sufrir en las calles.

Espero que León Felipe esté muy bien donde quiera que esté. Si algún día decide regresar aqui tiene su lugar, su espacio. Tendrá comida, cariño y un nombre... León Felipe.
Qué importa que León Felipe el poeta,  se revuelva en su tumba porque le pusimos su nombre a un cachorro.










Musa de un Toro Salvaje

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje

Hey si de cuando en cuando nos preguntamos qué demonios hacemos aquí.