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lunes, 22 de noviembre de 2010

Bruno.







¨Este es un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, ¿quieres que te lo cuente otra vez?¨. Los ojos rasgados de Bruno ven divertido a su madre y contesta que si.
Acostado en el sillón con las manos cruzadas bajo la cabeza sonríe sin despegar la mirada.
¨Este es un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, ¿quieres que te lo cuente otra vez?¨. Contesta de nuevo que si, sonriendo.
El uniforme azul con franjas rojas y amarillas y los lentes grandes le dan un aire de niño nerd. Carita redonda de luna llena con el lunar característico cerca de la nariz.

¿Cuántas cosas cruzan por su pequeña cabeza?, nunca lo sabrá la madre que lo ve con la mirada tierna. Esa que solo él sabe como sacar. 
Los manos de ella le acarician la mejilla dándole un pequeño apretoncito. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?.
Bruno ve la sonrisa al responder que si. Le gusta verla sonreír pero casi nunca lo hace. No sabe el porqué su madre no puede ser tan feliz como él en su mundo de inocencia.

Sus ojos se van cerrando poco a poco vencido por el sueño que lo deja inmune a las caricias que nunca terminan. 
Caricias de madre.

El fútbol nació con Bruno.

Las Chivas el único equipo que para él existe, no hay más. El balón de fútbol nació pegado a sus pies, no lo suelta ni para dormir. Ha tenido tantos balones como alegrías en su vida. Al irse a dormir lo deja a un lado de su cama asegurándose que lo acompañará en su despertar.
El fútbol fue el causante de una mano marcada en su pequeña cara. El tiempo que duró un juego de niños le valió un castigo que lo dejó marcado una semana en su carita choncha de japonés..
Y ese castigo fue el que lo hizo ver que hay cosas con la que no se juega. Castigo duro pero suficiente para que lo entendiera... la preocupación de una madre al pensar que su hijo no aparecería nunca. Con la angustia de una madre no se juega. Juego de niño inconsciente que su única preocupación era patear una pelota.

Ha sido Bruno el que ha limpiado las lágrimas de su madre. El que trabajó de empacador para poderse comprar sus útiles escolares y los zapatos que él quería. ayudar en los gastos de la casa con su sueldo de niño inquieto.
Llenaba un bote de plástico con las monedas ganadas. Los sábados contaba el dinero y le daba una parte a su madre para lo que hiciera falta.
Ha sido Bruno el que ha salido a buscar a su madre en un arrebato de ira de ella al enterarse de una mala noticia y querer desaparecer para no saber.
Él le dijo que de los problemas no se huye. Se enfrentan como lo hizo tiempo después con lágrimas en los ojos.

Las niñas son su perdición. 

¿Cuántas veces su madre esperó que llegara de la escuela mientras él quitado de la pena platicaba con una niña en una esquina cerca de casa?..

Llegaba buscándolo y con una mirada entendía que un castigo lo esperaba. ¿Qué más da? él sabe que ella lo defenderá cuando su padre le hable fuerte aunque ahora ella lo esté regañando.

Las peleas con Kiku- su hermana- son frecuentes, ¿qué hermano no se pelea con su hermana?. Peleas épicas que han dejado huella en su cabecita de pelo quebrado.
Y sin embargo siempre están juntos cuando les sucede algo. Amor de hermanos que se hace cada vez más fuerte.

La vida ha seguido desde que Bruno hablaba con su madre acostado en el sofá. 
Ella le ha dicho el sábado- día de su cumpleaños-: ¨Este es un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, ¿quieres que te lo cuente otra vez?¨ y de nuevo la carita se ha alegrado recordando la anécdota de una pregunta que nunca termina.

Y de nuevo -como antes- se ha quedado dormido, inmune a las caricias de una madre que viéndolo no deja de sonreír y de acariciarle la carita de luna llena.

Bruno sueña pero sus sueños de niño han quedado atrás. Ya no sueña con niñas ni con balón de fútbol.  Sueña con la mujer que le robado el corazón y que no puede olvidar.

Bruno acostado en el sillón junto a su madre como cuando era niño.
Ella le  susurra al oído ¨Este es un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, ¿quieres que te lo cuente otra vez?¨.
Pero Bruno ya no responde, se ha quedado dormido... como antes... como cuando era niño y soñaba con un balón de fútbol.




















29 comentarios:

  1. Los hijos crecemos, nos hacemos mayores, pero nuestro amor tbm. Muchas veces no sabemos demostrarlo, pero ahí estamos para siempre.

    Un beso cielo

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  2. cada vez me divierten mas sus historias xDD


    Besos n.n

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  3. el crecimiento es parte primordial del desarrollo... me encanto la lilustracion del gato... saludos Malque!

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  4. ando perdidilla, está lindo tu relato, ach!! está bien!! Me hizo llorar, no sé por qué, pero lo lograste! A pesar de haber visto toda una vida en unos cuantos renglones.
    Bella historia!
    Saludotes!

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  5. Ahhhh eso tambien me lo decian a mi y ahora caigo en cuenta que debido a ello colecciono figuras de gato en todas sus presentaciones siendo mi favorita una de trapo.

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  6. Ay, mi capullito de alheli, se me derritio el corazon y me hiciste pensar cuando mi bebé ya sea todo un hombre y su mami ya no sea la unica mujer en su vida.

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  7. Creo que los hijos nunca llegaremos a entender, si no hasta que somos padres lo que un padre o una madre siente de angustia o de alegría al ver crecer a un hijo. Cuando compartes estas cosa ame aprietas el corazón un poquito y me haces recordar mi infancia, a mis padres, muchas gracias por compartir estas cosas.

    Dile a Bruno que el corazón un buen día regresa, que es de uno y nadie lo puede robar, si acaso solo lo damos..

    te dejo con un fragmento de una canción que un día mi padre me regalo…

    ….Nada ni nadie puede impedir que sufran,
    que las agujas avancen en el reloj,
    que decidan por ellos, que se equivoquen,
    que crezcan y que un día
    nos digan adiós.

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  8. Un relato lleno de ternura... mi abuelo tenía su versión del cuentito q nunca termina... son esos pequeños recuerdos los q nos hacen viajar en el tiempo.

    Saludos.

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  9. Mujeres, mujeres (que nos quitan el sueño (bueno, o nos dan que soñar)

    Nunca hay que dejar de tener algo de infante. :P

    Estamos en Frecuencia.

    P.D. me acorde de una rola de Los Enemigos del silencio.

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  10. Como siempre me encantó tu relato. :D Saludos

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  11. Querida Malque:

    Hermoso cuento-realidad, me gusto.

    Besos.

    Mariposa Errante.

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  12. ÉSTO es lo que se debería publicar en los libros te Texto Gratuito de la SEP. En las antologías de lectura, claro. Bujujuju.

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  13. Je, je...

    Me devolviste a mejor época por uinos instantes.

    Besos, bienquerida.

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  14. Que bonito !!!!sniffff!!!!, chulo relato en realidad Flor.
    Un abrazo

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  15. Hermoso relato Malque! Me hizo sentir nostalgia de mi propia niñez y de la de mis hijos, que aunque están creciendo siempre buscan una caricia...

    Un beso
    Maribe

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  16. Ciertamente la infancia se va...
    Ay, ya me puse nostálgico...

    un abrazo!

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  17. jajaja mi mama me contaba eso del gato cuando ya me iba a dormir... eso en mis infancias tempranas

    ;D

    byE

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  18. A veces, MaLquE, solo a veces, un balon de futbol te paga mejor que una mujer.

    Dile a Bruno que arriba las chivas, onque pierdan, y que una trompetilla al que diga lo contrario.

    Besos desde la chula Puebla!

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  19. No puedo evitar aceptar que el relato está más que bonito y que, a diferencia del que me escribiste en mi cumpleaños, éste sí lo hiciste con el corazón (jum)

    Soy su hermana, es evidente que aún tengo celos infantes.

    Y ya.

    Los extraño, mami...

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  20. Así es la vida, con sus maravillosas insignificancias que la hacen valiosa. Saludos al buen Bruno y a la Reina que lo parió.
    Cuídate, que estés muy bien y te vaya mejor cada día, luego nos leemos.

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  21. aw...

    me encantan los trapos
    y las cosas de trapos
    y los cuentos de trapo!


    =)

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  22. Bonito relato Malque, la ninez que se nos fue y no volverà y por otrolado ver que nuestro hijos crecen y se van.

    Besos.

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  23. alex: Para siempre, es bonito oír eso.

    Beso.

    pequeñita: Gracias pequeñita.

    Raptor: Que bueno que te gusto.

    un beso.

    Gaviota: Hola!

    ¿Te hizo llorar?, pero si no es triste el relato.

    Gracias por tus palabras.

    Que bueno que estás de regreso.

    Saludos.

    INDRA: Ahora recuerdas el porqué de tu colección de gatitos.

    Un saludo.

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  24. Micky: Habrá que irse preparando para cuando eso pase Mariquita je.

    Toñito: Hiciste que se me encogiera el corazón por la letra de la canción.

    Gracias por compartirla Toño.

    Un beso.

    reptilio: Por ahora...

    Carlobito: Gracias.

    Los abuelos de antes eran más sensibles que los de ahora creo porque aún contaban historias, ahora en muchos casos solo estorban.

    Saludos.

    frecuenciax: ¿Cuál de Los Enemigos del Silencio?, ¿qué canción?.

    Ángel: Gracias Ángel.

    Un beso.

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  25. Mariposa: Gracias Mariposa.

    Beso.

    Jolie: :(

    Danielov: Bujujuju jeje

    José Alfonso: La niñez casi siempre es nuestra mejor época.

    Besos.

    Malhechecito: Gracias.

    Un abrazo.

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  26. Maribé: Los míos siempre buscan un beso o un Te quiero.

    Besos Maribé.

    Karnicerito: :(

    Ya somos como cinco.

    Avecilla: Muy tempranas, eres una jovencita aún.

    saludos.

    Arañita: A veces dices bien.

    ¡Arriba pues!.

    Besos desde la ciudad de los Palacios.

    CállateTú: ¿Aún?, jeje

    Y ya.

    te quiero Kiku.

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  27. Pherro: Gracias por los saludos, ya los leerá él mismo cuando lea el post Pherrito.

    besos.

    RoS: A mi los gatos de trapo je.

    Antony: Y no debemos ponernos tristes cuando se vayan, porque es bueno para ellos.

    Un beso.

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Aí usté habrá de disculpar la falta de respuestas a este soliloquio intrínseco en el que me hallo. Sucede que en este su blog -que es mio pero por educación se lo ofrezco- el pp se apodera de la poca lucidez y tiempo que poseo.

Visitaré su blog agradeciendo la visita tan pronto el tiempo y la memoria me lo permitan.

Suya pero no de usted

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje