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miércoles, 28 de abril de 2010

5 ¨deliciosas¨.



Vació lentamente la bolsa de galletas en el platón empezando a contar, 1... 2... 3... 4... 5 galletas que depositaba en cada platito.
5 galletas llamadas ¨deliciosas¨ les tocaba a cada niño, no había para más.
Servía un vaso chico de leche, mientras lo iba pasando, tres sobrinos de ella y sus dos hijos que sentados a la mesa esperan su raquítica cena ante el enojo de ella y la diversión del tío.
Ella no cena, solo los acompaña para evitar que tiren leche o se peleén.
Son el tío y la tía que de nueva cuenta se hacían cargo de los sobrinos en las vacaciones.

Así era cuando los niños llegaban porque no había donde dejarlos. Ella le ayudaba a sus hermanas a cuidar a sus sobrinitos mientras ellas trabajaban, le daban una pequeña ayuda y además contaba con la aprobación de su esposo que no decía nada al ver llegar a los niños con sus maletas y juguetes.

Llegaban en época de vacaciones cuando el trabajo de él era escaso y el dinero no llegaba por ningún lado. Tenía que mantener a su familia y aparte los tres niños que llegaban. A veces se sentía desesperado y se enojaba con su esposa, pero siempre aceptó a los niños que lo querían mucho a pesar del carácter hosco que algunas veces tenía.
A pesar de las nalgadas a las que se hacían acreedores por haberse portado mal. A pesar de contarles las galletas para la cena.

Compraban un poco más de pollo o de verduras para darles de comer. Hacían un esfuerzo muy grande.  Él saliendo a trabajar y ella haciendo que el dinero le alcanzara hasta para una poca de fruta que a los sobrinos les gustaba mucho.  Ella sin que viera su esposo les compraba guayabas o manzanas y se las daba cuando él no llegaba aún de trabajar. Les decía a los niños que no dijeran nada, era un secreto. Tenía que ahorrar lo más que se pudiera para cuando de verdad no hubiera que comer. Ese día por lo menos había alcanzado para una poca de fruta, aunque fueran guayabas.

Al llegar la noche y él no había conseguido ningún servicio, sacaba las pocas monedas que traía en el pantalón, mandaba a comprar las galletas deliciosas y empezaba a repartirlas.
Ella odiaba esas galletas, le parecía una infamia el que su esposo tuviera que contarlas para repartirlas a cada niño por partes iguales.
A los chicos les gustaba eso... que repartieran las galletas, les parecía muy divertido. Lo tomaban como un juego aunque a ella le pareciera muy humillante pero era eso o nada. Tener que mandar a los niños con el estómago vacío a la cama no era algo que a ella le gustara, así que aceptaba a regañadientes.

La vida cuando llegaban los niños era buena porque alegraban la casa junto con sus hijos. La tensión que se formaba por la falta de trabajo era menos cuando llegaban los niños. Incluso cuando a dos de ellos y a sus dos hijos les dió varicela.
Tener a cuatro niños enfermos y a uno con riesgos de contagiarse era un caos, pero los sacaron adelante. El recordar eso les trae sonrisas y un debate sobre el conteo de galletas.
Ella siempre diciendo que era muy humillante y ellos diciendo que era muy divertido.
Están ciertos que hicieron lo que tenían que hacer aunque eso implicara contar las galletas. 1... 2... 3... 4... 5 galletas deliciosas para cada quien.

Los niños han crecido, cada quien está siguiendo la ruta de su vida teniendo en su corazón el recuerdo de esas cenas en casa de los tíos. Llegan a ir a la casa donde los cuidaron de pequeños y vuelven a recordar cuando su tío contaba las galletas.

Y es entonces que van a la tienda, preparan café y se sientan con ellos a recordar viejos tiempos. Cuando los tíos eran más pobres y en el bolsillo del pantalón solo quedaban unas cuantas monedas para aplacar el hambre de 5 niñitos deseosos de cenar galletas, aunque fueran ¨deliciosas¨.
Ella sigue sin soportar el conteo, le sigue pareciendo humillante, pero era la única forma de que todos cenaran.

Tal vez sea por eso que a ella no le gustan las galletas y si son ¨deliciosas¨ menos.











29 comentarios:

  1. a mi tambien me daba mucho gusto que llegaran los primos en vacaciones ....
    perrrrrrooooooooooooo mas gusto me daba cuando se hiban!!!

    jajajajajajajaja

    a nosotros nos daban galletas de animalitos o tostadas con limon y salsa, con refresco de fresa!!!

    saludos

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  2. Que bonito.. la verdad es que con poquito, pero mucho amor, se puede ser muy feliz.. yo no tube la suerte de compartir con primos el verano, y eso se extraña, porque habría sido muy divertido.

    Un beso cielo

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  3. Comprendo que ya no le gustaran las galletas.
    Sobre el tema familia, una apreciación, también he vivido la llegada la familia en vacaciones. Nos arreglabamos como fuera, se compartían camas o colchonetas al suelo.
    Ahora apenas nos vemos y es una pena que tu propia familia, a la que has cuidado con los años ya no tenga tiempo para visitarte y en los malos momentos que no hayan hecho ni una llamada telefónica.

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  4. Que deliciosas son las Deliciosas!!!!

    Esas historias que en su momento nos hacían dolor, un buen día como ahora nos hacen alegrías…todo tiene su tiempo y porque…

    un abrazo fuerte!

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  5. me recordaste algo, cuando era niña me cuidaba mi abuelita paterna a mi y a otros 6 nietos, parecia la familia telerin cuando saliamos a la escuela. mis dos papás trabajaban y les iba mejor de dineros que a mis tíos, por eso mi mamá le dejaba dinero a mi abuelita para que me diera de comer, pero ella lo distribuia entre los 7! nos mandaba a todos con tortas de platano o mantequilla con azucar, si nos iba bien con gorditas de canela.
    comprendo que aveces estos recuerdos son amargos para los adultos pero para nosotros, que nos trae de nuevo nuestra niñez son los mas felices!

    saludos y besos malque!

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  6. Ahh esos veranos en que nadie sabia que rumbo tomarian nuestras vidas, recuerdo que por la noche se la pasaban callandonos, porque nunca dejabamos de platicar y el sueño no llegaba de lo inquietos que eramos, no recuerdo muchas cosas (por aquello del bloqueo mental) pero siempre cuentan una anecdota, cuando al dar gracias por los alimentos en la oración se decia: Gracias por el pan... y mi prima Claudia lloraba... a mi no me dieron pan, a mi no me dieron pan.. ja, ja, esa anecdota familiar es por mas de 30 años y sigue vigente aun en las platicas de las tías cuando se reunen.

    La vida esta llena de pequeños momentos, que juntos te dan ese sentimiento que llamamos felicidad.

    Saludos comadre

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  7. Cuando hay escasez económica, a los padres les parecen humillantes y difíciles muchas situaciones, pero cuando lo que dan lo dan con amor, lo que están logrando es dejar bonitos recuerdos en los hijos, y hacen que uno valore más la unión familiar y los pequeños y deliciosos detalles.

    Que bonito relato!!

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  8. Flotaban en la leche, se esponjaban, se desbarataban...

    y tenía un vaso de leche de galletas.



    A mí me gusta hacerlas yo misma, para los sobrinos, que ya también las hacen desde que los invité a hacer las suyas propias.


    Saludos de mitad de semana.

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  9. Ya se me antojaron :$ creo que ire por unas.

    Pues mi papa compraba mucho las galletas d eanimalitos por bolsas grandototas de a kilo y teniamos una inquilina que luego iba a pedirnos regaladas un dia mi papa ,le dijo que pk no compraba cuando iba al super y le dijo que porque le daba pena que la vieran comprar galletas de animalitos O.o

    Saludos!!!!!!!!

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  10. Hola Malque:

    "Las mejores cosas de la vida se dan en pequeñas cantidades" y no me refiero a las "deliciosas" galletas :) sino al amor y sacrificio con el que compartian lo poco que se tenia.

    Una vez mas confirmo, que mi amiga Malque... siempre ha sido igual...puro chuki :) saludos amiga

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  11. Nunca me han gustado las galletas.

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  12. Saludos Mi Querida Mal.
    Tantas historias familiares que muchas veces no salen de la memoria de aquellos que las vivieron. Pero aunque sea un poquito, cuando ves al pasado, los días felices pesan más que los tristes, aunque sea un poquito.
    Luego nos leemos.

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  13. Que Linda historia Malque,lo importante era que los cuidabas y procurabas darles lo que tenias,eso habla de tu buen corazon,yo me acorde de esos veranos en casa de la abuela,como tambien eramos muchos nietos mi abuela a veces nos daba para cenar tortas de bolillo con platano,a mi nunca me gustaron pero al no haber otra cosa terminaba comiendomela,ahora las alucino!!!!jejeje!!!

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  14. Cuando somos niños creo que ni cuenta nos damos si hay o no dinero en casa...los papás son los que la sufren viendo como estirar el gasto para cubrir las necesidades de la familia. Ahora que estoy grande veo hacia el pasado y me doy cuenta cuan maravillosa fue mi madre al sacarnos adelante a mis hermanos y a mi hechandole más agua al caldo...

    besos malque!!!
    =D

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  15. Querida Malque:

    Muy bonita historia, y de esas familias creo que igual hay muchas en este nuestro Mexico.

    Besos de la Bruja Bonita*

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  16. Qué tristeza me producen estas historias. Porqué algunos tienen tanto, y otros tan poco? En fin...

    BESOTES!

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  17. No sabes Querida Malquerida, me has abierto el apetito y mostrado una vez más que el amor puede hacerlo todo. Que maravilla se sigan reuniendo y recordando esos momentos.

    Gracias por todo, prometo estar de regreso.

    Los extrañooooo!

    Abrazos!

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  18. Qué tiempos aquellos con la familia a la que a veces no queremos.
    Saludos
    Dios salve a la reina... de los hongos

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  19. Que bonito!!!!! Agghhh... me removiste viejos recuerdos.. Me acorde que mi abuelita, siempre tenia galletas de animalitos y nos daba a todos los chiquillos cuando hibamos.. Nunca supimos donde las guardaba, por mas que buscamos y buscamos.

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  20. Por cierto saludos y un abrazote del oso!

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  21. dicne que no ahy pero castigo que ser Jodido y Pobre y la neta... es verdad :-(

    Pero fijate que esos detallitos se vuelven recuerdos dorados en mi infancai esta un platillo ene special y es repollo con carane puerco, una porcion generosoa de arroz blanco y salsa de soya =)

    En Cuanto a las Cronicas Detras del Espejo pues, Leviathan, Haggard y Platina se hicieron candidatos a succesion por decicion de sus padres, como tradicion y las Pruebas, pues... tendars que seguir leyendo XD

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  22. dicne que no ahy pero castigo que ser Jodido y Pobre y la neta... es verdad :-(

    Pero fijate que esos detallitos se vuelven recuerdos dorados en mi infancai esta un platillo ene special y es repollo con carane puerco, una porcion generosoa de arroz blanco y salsa de soya =)

    En Cuanto a las Cronicas Detras del Espejo pues, Leviathan, Haggard y Platina se hicieron candidatos a succesion por decicion de sus padres, como tradicion y las Pruebas, pues... tendars que seguir leyendo XD

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  23. dicne que no ahy pero castigo que ser Jodido y Pobre y la neta... es verdad :-(

    Pero fijate que esos detallitos se vuelven recuerdos dorados en mi infancai esta un platillo ene special y es repollo con carane puerco, una porcion generosoa de arroz blanco y salsa de soya =)

    En Cuanto a las Cronicas Detras del Espejo pues, Leviathan, Haggard y Platina se hicieron candidatos a succesion por decicion de sus padres, como tradicion y las Pruebas, pues... tendars que seguir leyendo XD

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  24. dicne que no ahy pero castigo que ser Jodido y Pobre y la neta... es verdad :-(

    Pero fijate que esos detallitos se vuelven recuerdos dorados en mi infancai esta un platillo ene special y es repollo con carane puerco, una porcion generosoa de arroz blanco y salsa de soya =)

    En Cuanto a las Cronicas Detras del Espejo pues, Leviathan, Haggard y Platina se hicieron candidatos a succesion por decicion de sus padres, como tradicion y las Pruebas, pues... tendars que seguir leyendo XD

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  25. Querida Malquecita, tu ya sabes.

    Muchas personas crecen y rapidamente las ocupaciones, obligaciones y responsabilidades, hacen que se les olviden las cosas que de niños nos gustaban y que les sigue gustando a los niñ@s, como es contar las galletas para rapartirlas, me cae que eso es BIEN chido!..., chales!, o sera que sigo siendo un niño? =D

    Vienen a mi mente las anecdotas del pan de dulce mordido o lenguado a la hora de la merienda para que no te lo ganaran o de las tortillas apartadas debajo de tu plato durante la comida, jaja que risa me da recordar aquellas travesurillas infantiles.

    Abrazo Malquecita.

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  26. P´Pito: Claro, galletas de animalitos, yo juntaba siempre los burros, los que yo creía burros y formaba una recua, ah que recuerdos.
    ¿Refresco de fresa?.

    Besucos.

    alex: Es muy divertido pero muy cansado para los tíos je.

    Saludines.

    delia: Tienes razón porque ahora los niñitos que cuidé tienen más obligaciones y casi nulo el tiempo para visitarnos o para hablarnos, así es la vida, no hay más qué decir.

    Saludos.

    Toño: Huac! no me gustaaaaaan!!!

    Pero tiene que pasar el tiempo para ver las alegrías en las tristezas de antaño.

    Abrazo juerte.

    Ann: ¿Tortas de plátano?, si, las he probado,muy buenas... cuando tienes hambre je.

    Saludos.

    Ángel: A nosotros cuando éramos pequeños también se la pasaban regañándonos.

    Gracias por platicar tu anécdota.

    Beso.

    Cuetzpallin: Ah eso si, siempre se los dimos con amor aunque nos doliera.

    Gracias, besos.

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  27. Fasita: Que manera tan poética de describir las galletas remojadas, gracias.


    Abrazo juertote.

    Ely: ,)

    En casa de mis padres. como éramos muchos hermanos, pues compraban las bolsas de galletas de animalitos como dices, pero a nosotros nos ls daban para algunas veces engañar el hambre que de chico siempre tienes.

    Besos.

    pc.amou: Si le digo a mi hija lo de la amiga chuki que soy para ti le dará mucha risa, porque aquí al único Chuky que conocemos es al muñeco matón de las peliculas jajaja

    Besos.

    Peyote: ,)

    Pherro: Siempre recordamos más las ¨infilecidades¨que las alegrías, será porque lo malo se queda más en la mente.

    Abrazo.

    Ojitos: ¿Entonces también comias tortas de plátano?, ya somos tres je.

    Besos a todos y a Don Quique también si me permites.

    Karlita: Eso es cierto, ser niño es vivir en un mundo feliz.

    Más agua a los frijoles pa´que alcance decimos aquí.

    Saludos.

    Brujita: Así es, hay muchas.

    Besos Brujita.

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  28. Stan: Así de cruel es la vida.

    Besos.

    Casacelis: ¿Querrás acaso unas deliciosas?.

    Espero tu regreso, ¿estás bien?.

    Besos.

    Mikel: mmm ¿Reina?, ¿me has leído?... ¿ó cómo sabes?.

    Athenea: ¿Alguna vez buscaste en el ropero?, seguro ahí als tenía, de verdad, no te rías, es cierto, mira si puedes pregúntale, verás que si.

    Saludos y recibo el abrazo de oso.

    Ácido: Si, es verdad.

    He comido el repollo pero con tocino, ¿sabrá igual?.

    Seguiré leyendo aunque me hago un poco bolas, de a poco le voy agarrando el hilo a la historia.

    Saludos x 4.

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  29. Rey H: ¿Malquecita?, me gusta... me gusta.

    Tu también ya sabes querido Rey H.

    Claro que eres un niño, un niñote que a veces quisiera que todavía le dieran em... biberón jaja, sorry.

    Siiiiii, pan de dulce lenguado, ¿también apartabas tus tortillas?, ya somos dos.


    ¿Buenas anécdotas no?, cosas tan sencillas y que se nos van de la memoria por andar pensando en que si el trabajo, pensando ¿ahora en qué cola me formo?, pensando en otras cosas más terrenales jeje.

    Besos rey.

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Chiquita, de cabeza que cambia constantemente de color. De mirada triste con pestañas de burro. Vive donde puede haciendo lo que quiere. Todo se ve mejor desde un segundo plano.

la MaLquEridA

Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje